El Derecho Indiano Dominicano

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El Gobierno

La parte este de la Isla Española, hoy Republica Dominicana, estuvo bajo la dominación y las leyes de España durante un periodo continuo que abarca desde 1493 hasta 1801; es decir, 307 anos. Durante esta larga etapa nuestras leyes vinieron de España. Nuestro sistema jurídico fue el de las leyes Indias y el mecanismo gubernativo fue el que se nos imponía desde la metrópoli. La historia del derecho imperante en nuestro país durante ese periodo es de suma importancia para los dominicanos. aunque en la actualidad nuestro derecho no esta basado en el derecho Indiano nos atrevemos a asegurar que mucha de la idiosincrasia del pueblo dominicano tiene sus raíces en aquel periodo y que solo conociendo bien el derecho de esa época estaremos en condiciones de apreciar claramente los problemas y las luchas presentes.

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El Gobernador

El Gobernador de la Isla Española fue siempre designado por los monarcas como la máxima autoridad política de Santo Domingo. En principio debía ser escogido de una terna sometida al Rey por el consejo de Indias. Duraba en sus funciones a discreción del monarca, aunque en algunos casos se le fijaba un termino (8 anos en el caso del gobernador Bitrian de Viamonte, nombrado en 1636). Como los Reyes de España tuvieron control casi absoluto sobre la Iglesia Católica tanto en la metrópoli como en las colonias de América en virtud del llamado “Real Patronato”, toco al Gobernador recibir y ejecutar las disposiciones que se dictaban sobre la Iglesia en la Isla, tales como la designación de prelados, la fundación de la iglesia y monasterios, la recaudación de diezmos y otros tributos eclesiásticos (Real Cedula del 13 de febrero de 1541)

La Justicia

El sistema judicial creado por España para sus colonias en las inías fue un reflejo bastante fiel el UE existía en la metrópoli a partir el reinado de los Reyes Católicos y que fue ya someramente descrito en un capitulo anterior. La primera justicia en la Isla Española estuvo a cargo del almirante Cristóbal Colon, como juez único, en virtud de las capitulaciones de Santa Fe, pero estos poderes pronto les fueron quitados y la jurisdicción en primer grado, tanto civil como penal, paso a manos de los Alcaldes Mayores e las ciudades, n recursos de apelación al Gobernador, sistema que mantuvo un vigor hasta 1511.

Desde el principio la Real Audiencia estuvo compuesta por tres jueces u Oidores designados por el Rey. Se dispuso que el Gobernador de la Isla tuviera también el cargo de Presidente de la Real Audiencia. Si sucedía que dicho Gobernador-Presidente era letrado (es decir Abogado), solo había entonces dos Oidores. Si el Presidente no era letrado, la Audiencia tenia entonces tres Oidores además del Presiente. Había un caso en que la Real Audiencia conocía de un litigio en primera instancia y era cuando el asunto involucraba a la corona como litigante. Estos eran los llamados “Casos de Corte”. Ahí el procedimiento empezaba en la Real Audiencia y las aplaciones iban al Real Consejo de Indias en Sevilla.

Régimen Municipal Colonial

La autonomía que gozaban los municipios castellanos durante la Edad Media venia menguando desde el siglo XV en beneficio del poder real como se ha visto, y cuando se fundan las primeras ciudades de América la institución se encuentra en franca decadencia.

Se ha dicho que el régimen municipal que España implanto en India fue la única institución donde las masas populares tuvieron cabildos coloniales tuvieron rasgos de democracia representativa. Lo anterior no nos parce exacto, al menos para la Isla Española. Si bien es cierto que los Regidores Municipales fueron al principio elegidos por votación no es menos cierto que en esas elecciones solo participaban los “vecinos” de las ciudades y esta calidad excluía a los obreros, mercaderes, mujeres, y, por supuesto, a los esclavos, libertos y extranjeros.

La Residencia y la Visita

Las enormes distancias entre l metrópoli y las colonias en América, junto con el largo tiempo que tardaban en llegar las comunicaciones e instrucciones, hacia que los órganos de gobierno radicados en Ideas actuaran de hecho con bastante libertad, pese a las muchas reglamentaciones que emanaban del Rey y del Consejo de Indias. Esto ocasiono frecuentemente que los Virreyes, Gobernadores y otros funcionaros locales se excedieran en sus actuaciones, cometiendo abusos de poder, desfalcos y otras transgresiones a sus mandatos. La formula que encontró el Gobierno Central para reprimir estos excesos, fue la de revisar la actuación y someter a juicio a los principales funcionarios coloniales. Esto se hiso través de los juicios de residencia y de las Visitas.

Los juicios de residencia pueden definirse como las revisiones hechas a los altos funcionarios coloniales al término de sus mandatos, sobre la conducta que observaron el desempeño de su cargo. Frecuentemente la corona designaba como Juez de Residencia al funcionario que venia a sustituir al que se iba a juzgar, y junto con la cedula de su nombramiento el designado traía l que le daba poderes par enjuiciar a su antecesor.

Así, tenemos la celebre residencia en 1608 al Gobernador saliente Osorio, por su sustituto Gómez de Sandoval, en la cual se juzgaron las actuaciones de aquel en las despoblaciones y destrucciones de las ciudades de Bayajá, Yaguana, Montecristi y Puerto Plata en 1606 y 1607, y la residencia hecha en 1645 por el nuevo Gobernador Velasco Altamirano al saliente Juan Bitrian de Viamonte, cuyo gobierno de 10 anos tiranizo la isla

La Real Hacienda

Una de las principales funciones del sistema colonial español en Indias -si no principal- fue que sirviera de fuente de ingresos para la corona. De ahí la gran importancia dada a la recaudación fiscal y a la extracción de minerales preciosos.

Desde el principio, como se ha visto, el Rey fue el más interesado en sacarle oro l Isla Española y las primeras disposiciones legales tuvieron siempre marcado interés recaudador. Es sabida la importancia inicial del oro en la isla y su posterior disminución. A partir de 1519 la porción del Rey en el oro extraído e hiso insignificante y desde entonces la colonia perdió ante los ojos del monarca el gran interés que antes tenia.

Pero quedaron los impuestos, y de ellos siempre se ocupo la Corona mediante frecuentes disposiciones reales. Los funcionarios encargados de la recolección de los diversos tributos fueron siempre de los más importantes en la jerarquía colonial y uno de ellos, e Tesorero, rivalizo con el Gobernador en relevancia política. Los Oficiales Reales.

Bajo este nombre se conocieron, desde los primeros nos de la colonia, el Tesorero, el Contador, el Vendedor y el Factor. Los primeros de ellos vinieron en el segundo viaje de Colon en 1494 y desde entonces siempre los hubo en la Isla.

La Capacidad

Plena y total capacidad jurídica la disfrutaron pocas personas en la época colonial española. El cerrado sistema de las clases sociales imperante en la España medieval fue trasplantado casi intacto a sus colonias allende los mares.

En la cúspide de la pirámide de clases se las colonias hispanas del Nuevo Mundo, se encontraba el grupo de funcionarios reales, proveniente directamente de España, los cuales constituían una burocracia colonial, compuesta de nobles, segundones, clérigos y militares, quienes disfrutaban de enormes privilegios y tenían fueros propios dentro de las leyes castellanas. Entre los miembros de estas clases se repartieron todos los cargos públicos y eclesiásticos del gobierno insular. Entre ellos y los pocos criollos ricos poseedores de tierras, animales y ganados, se constituyo una clase con características jurídicas propias.

Los Menores

Bajo el derecho español, como herencia del romano, la capacidad de adquiriría no solo a partir del nacimiento, si no desde el momento de la concepción, al tenor de la vieja máxima “infanta conceptos pro nato habitar”…. que también nos rige hoy, y con las mismas condiciones de que al nacer el niño debía ser vivo y viable. Pero no todo ser humano aun nacido viable, era en España sujeto automático de derechos.

Puesto que le era menester, además, haber sido bautizado en la religión católica.

La mayoría de edad se alcanzaba a los 25 anos. Para contraer matrimonio y poder hacer testamento, esa mayoría era de 14 anos para los varones y de 12 anos para las hembras. E era responsable penalmente a partir de los 10 anos y medio, en ambos sexos.

Las Mujeres

En cuanto a las mujeres, fue notoria su escasa posibilidad e ejercer derechos bajo legislación hispano-indiana. Ellas se encontraban casi siempre bajo alguna tutela, puesto que se mantenían bajo la potestad de sus padres mientras permanecieran alteras, pero caían en las de sus maridos al casarse. Únicamente las viudas podían considerarse libres de ambas potestades.

Fueron pocos los actos de la vida jurídica que las mujeres podían ejercer solas. Por ejemplo, les quedo prohibido contratar sin la autorización de sus esposos; no podían aceptar ni repudiar sucesiones sin que el marido concurriese autorizándolas; no podían comparecer a juicio sin estar acompañadas del marido; también les estuvo prohibido ejercer cargos públicos.

Los Extranjeros
Se evidencia desde el inicio de la colonización y hasta sus finales que fue política constante de los monarcas españoles mantener a sus colonias americanas libres de extranjeros. Inicialmente el termino “extranjero” abarco hasta a los españoles que no fuesen de Castilla.

Así, en las primeras décadas del siglo XVI se prohibió al aragonés, catalanes y otros peninsulares pasar a las Indias y traficar en ellas, impedimento que solo empezó a ser levantado en el reinado de Carlos V. Como toda persona que pasa para Indias tenía que registrarse en la Casa de Contratación, y los únicos puertos habilitados para l llegada y salid de naves a Indias eran Sevilla y Cádiz, se pudo mantener este control, habiendo lógicamente sus escapes y existiendo, por supuesto, casos de premios individuales otorgados por el Rey, como fue el de muchos aragoneses.

Las prohibiciones a extranjeros para emigrar a Las Indias sin licencia real arrancaron de las instrucciones dadas por sus Reyes Católicos al Gobernador de la española, Nicles de Ovando, el 17 de septiembre de 1501, las cuales fueron ratificadas por unas instrucciones a la Casa de Contratación en 1510 y mas tarde en 1560.

Los Esclavos

En un capitulo anterior, al tratar sobre los primeros experimentos jurídicos durante las española durante el inicio de la colonización, esbozamos la condijo de los indios y de los negros.

En cuanto a los primeros, por haber desaparecido totalmente a mediados del siglo XVI, no hay legislación adicional para la Isla durante el resto del periodo colonial. Pero la población de los esclavos negros aumento continuamente y su importancia en la economía de la colonia contribuyo a crear toda una estructura jurídica a ya cual quedaron sometidos.

Abecés e representa a la esclavitud en la colonia española de Santo Domingo como mas benigna que la que padecieron los negros en otras colonias de América (Haití, Cuba y en Estados Unidos), llegándose a retratar su vida como idílica y una actitud paternalista de parte de los amos. a nuestro juicio, esto e incierto y las Leyes Coloniales, así como las Ordenanzas ya citadas junto con otras pruebas, evidencian que se tuvo que actuar con mano dura para mantener a los esclavos sometidos y evitar sus alzamientos.

Los Libertos

Era legalmente posible que un esclavo lograra su libertad, fuera por que su amo se la acordara graciosamente (“por carta de libertad”) o por testamento.
También resulto asible, como se indico, que un esclavo pagara a su amo determinada suma con la que compraba su libertad. Ambos casos de manumisión. Inicialmente raro en la española. Fueron mas frecuentes en los Siglos XVII y VIII.

Con su liberación el negro liberto (llamado también “horro”) mejora algo en u situación jurídica, pero continuaba bajo fuerte discriminación y permeancia aun situado en los estratos mas bajos de la sociedad colonial. Al convertirse en hombre libre, el antiguo esclavo quedaba inmediatamente sometido al requisito de pagar los impuestos como todos los demás (Real Cedula del 27 e Abril de 1574) pero continuaba impedido de portar armas (Ordenanza de la Real Audiencia de Santo Domingo del 29 de abril de 1544), así como de usar ropa fina y alhajas (Real Cedula de 1574).

La Filiación

Siguiendo los patrones de derecho romano, la legislación hispana catalogo la filiación según que la misma tuviera o no su origen en el matrimonio. Los hijo eran, pues, legítimos o ilegítimos. Los primeros eran los habidos dentro del matrimonio (entiéndase canónico, ya que no había matrimonio civil). los nacidos fuera del matrimonio se consideraban como naturales (o sea, hijos de personas solteras) y espurios, siendo estos últimos los nacidos entre personas cuya condición general (o especifica entre si ) no les permita contraer matrimonio, por ejemplo entre padres e hijas, entre hermanos, de religioso o monja, etc. la diferencia entre los naturales y los espurios era importante, por que los primeros tenían vocación sucesoria (a falta de hijo legítimos), mientras que los segados nunca heredaban al neos del lado paterno, aunque estuvo prevista la sucesión de los hijos espurios sobre los bienes de su madre únicamente y solo cuando ella no tuviera descendencia legitima.

El Matrimonio

Como sacramento que era de la Iglesia Católica, el matrimonio se rigió por las disposiciones canónicas en el código de las siete partidas en cuanto a validez y efectos. Previo al matrimonio existieron los esponsales, que odian celebrarse desde que se tenía 7 anos de edad y tenia por efecto producir impedimento para otro matrimonio. Pero los esponsales no era requisitos indispensables para la celebración del matrimonio.

Para casarse, aun los menores de edad, se requería el mimo consentimiento de los contrayentes, pero además se necesito la aceptación paterna para los que tuvieran menos de 25 años.

El matrimonio era solo disuelto por la muerte. Se permitió la anulación de un matrimonio no consumado cuando uno de los conyugues deseaba ingresar a alguna orden religiosa. La separación legal entre conyugue, que no disolvía el matrimonio, que reglamentada por sevicias graves de un conyugue a otro, por adulterio y enfermedad contagias.

Las Sucesiones

Bajo el sistema jurídico castellano, la transmisión hereditaria se hacia por vía de sucesión legal o por vía testamentaria, dentro del contexto general del derecho romano que rige a en la Republica Dominicana.

Existían los herederos reservatorios, que eran los hijos y sus descendientes y, faltando ambos, los ascendientes. La parte reservatoria (llamada “la legitima’) era de la 4/5 partes para los hijos. Si no había hijos o descendientes de ellos, la legitima de los ascendientes se reducía a las 2/3 partes. Estuvo permitido mejorar u hijo con respecto a los demás, legándole hasta 1/3 de la sucesión.
Existió la colación de las liberalidades hechas en vida en favor de un heredero reservatorio, el cual debía devolver dicho bien a la masa sucesora. Los herederos tenían opción para recibir una sucesión en forma pura y simple o a beneficio de inventario.

Los Contratos

Los principios generales sobre las obligaciones y los contratos vigentes en España casi no sufrieron cambios al ser aplicados a Las Indias. Excepto en materia comercial, la libertad de contratación no sufrió grandes modificaciones.

Se dispuso, sin embargo, que el comercio entre particulares quedara prohibido para ciertos productos, tales como el oro, la sal, las armas, los naipes y el tabaco, los cuales estuvieron sometidos a monopolio estatal el cual podía, sin embargo, ser dado en concesión a particulares. Lo mismo ocurrió con el tráfico de esclavos.

PROPIEDAD DE LA TIERRA

Régimen Legal
El derecho de l propiedad inmobiliaria en la América Hispana vario en su esencia según cambio el interés económico del gobierno español durante los tres siglos del periodo colonial.

Al principio (fines del siglo XV hasta mediados del siglo XVI) el interés principal en este aspecto fue el de poblar y de facilitar a los colonizadores la ocupación de las vastas áreas de las islas antillanas y del continente. Para tal fin, la corona abrió con largueza sus manos y dio facilidades de todo género a los nuevos pobladores y entre esos incentivos estuvo la entrega gratuita de la tierra para que fueran puestas a cultivar.

A Colon se le autorizo repartir tierras a los que leal acompañaron en sus viajes; a Ovando se le dio en 1501 el derecho a entregar tierras a los nuevos colonos, facilidades que luego se repitieron mediante una Real Cedula en 1529, dardo, “gracias y mercedes” a los que hiciesen nuevas poblaciones en la Isla Española, y las Ordenanzas de las poblaciones de 1560.

Durante ese primer periodo, que podría llamarse de “política colonizadora”, la propiedad e adquiría por donación gratuita directa de la corona o indirectamente a través del Gobernador y la Real Audiencia. Estas donaciones se hicieron generalmente a los nuevos pobladores que fuesen de “condicen y calidad”.

En cuanto a las formas de realizar las operaciones inmobiliarias debe señalarse que si retrataba de una Merced Real o de una Confirmación bajo las Cedulas de 1591 1574, constaban en documentos emanados del Rey de España mismo, o mas frecuentemente el Gobernador de Santo Domingo en su nombre, y abecés por acto Real de la Audiencia, también a nombre del Rey.

Los Terrenos Comuneros
Un sistema jurídico de propiedad inmovilizar rural característico de la Republica Dominicana, es el de los terrenos comuneros, los cuales surgieron en la época colonial, extendiéndose al periodo republicano, y persistiendo a hoy aunque con campo de aplicación muy reducido. De este sistema hay también ejemplos en otras regiones de la América Hispana, especialmente en cuba, pero en ninguna otra parte furo los terrenos comuneros tan extendidos i de tanta importancia como en Santo Domingo. Los terrenos o sitios comuneros empezaron a ser mencionados a principios del siglo XVII.

De ahí Enna delante se extendieron por toda la Isla, pudiendo decirse que ya para los siglos XVIII Y XIX la mayoría de los terrenos llanos de país formaban parte de algún Sitio Comunero cuadro en 1911 se empezaron a dividir y mensurar los terrenos comuneros del país, u censo de ellos arrojo la cantidad de 5,862 Sitios Comuneros.
Los Arrendamientos, censos y capellanías inmobiliarios
Bajo las leyes de Castilla estuvo permitido el arrendamiento rustico, el cual se practico en Indias, aunque no con mucha frecuencia. Los archivos que se conservan en Santo Domingo sobre los actos notariales elativos a inmuebles tienen casos de arrendamiento de terrenos con características parecidas a las aparcerías actuales.

Otras figuras jurídicas del derecho castellano fueron los censos y las capellanías. E el censo, el dueño de un terreno entregaba al otro el dominio útil del mismo a cambio e percibir de este un pago anual fijo y por un periodo generalmente largo o a perpetuidad. El usuario podía usar y aprovecharse de lo frutos del predio y ese derecho erra transferible entre vivos o por testamento. El ceso lo utilizo mucho la Iglesia Católica colonial, la cual haba recibido grandes cantidades de terrenos por testamentos y donaciones, pero los cuales por ley no podían explotar ella misma y entonces los daba e censo a campesinos criollos, mediante la obligación por parte d estos de pagarle una anual.

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