Todo incluido, concepto de hoteleria

Concepto de todo incluido.

Bajo el concepto de “todo incluido” (all-inclusive) se conoce a aquella modalidad de viaje de “servicios integrados” en la que se incluye los servicios de pasaje aéreo, transfer in/out, alojamiento, y alimentación con la particularidad de que se incluye todos los alimentos y bebidas dentro del alojamiento turístico, además de otros servicios complementarios. La inclusión de “todos los alimentos y bebidas” en su sentido más amplio significa que se ofrece por un precio cerrado todas las comidas en los distintos restaurantes del complejo turístico y las bebidas en los bares, discotecas y minibares del mismo. En cuanto a los servicios complementarios suelen incluirse actividades de animación y deportivas en las instalaciones del complejo. Sin embargo no existe una relación de los servicios que deben estar comprendidos en la modalidad de “todo
incluido”, no existiendo reglamentación al respecto ni un estándar común en las prestaciones que se ofrecen al consumidor, dependiendo por tanto de los estándares de calidad de cada alojamiento turístico.

Historia

La modalidad de viaje de “todo incluido” tuvo sus inicios en la década de los años 30 (Holidays Camps, de Inglaterra) y se desarrolló con los Club Mediterranée en la década de los 60. Este modelo se generalizó con éxito en el Caribe, teniendo su origen en Jamaica y en la actualidad esta modalidad de viaje tiene un gran impacto en esta zona geográfica. Así, en el Caribe Mexicano, esta modalidad abarca 1/3 parte de la oferta alojativa en Cancún y 2/3 partes en la Riviera Maya. En la actualidad la modalidad de viaje turístico de “todo incluido” se está implantando en algunos destinos de “sol y playa” en España y en especial en Baleares y en Canarias, si bien en la actualidad no existen datos suficientes ni sobre su dimensión ni sobre su efecto en el conjunto de la economía de la región.

Desarrollo

No existe un único motivo que explica su implantación y desarrollo. En la medida en que es este un elemento esencial para comprender este fenómeno y sus efectos en el mercado turístico, se analizan a continuación los distintos motivos que existen tanto desde el punto de vista de la oferta como de la demanda turística.

Desde la perspectiva de la oferta turística:

-Búsqueda de mayor rentabilidad económica.

La venta al consumidor de un producto turístico integrado por un importante número de servicios turísticos reporta a la empresa que comercializa y vende el producto una mayor rentabilidad al incrementar la facturación. Por tanto son los operadores turísticos, las agencias de viaje y los prestadores de servicios turísticos los agentes que absorben un mayor porcentaje de los beneficios económicos de la comercialización de esta modalidad de viaje. Respecto a los incentivos por parte de los prestadores de servicios turísticos, en muchos casos la necesidad de incrementar los niveles de ocupación es la razón de los hoteleros para ofrecer a los touroperadores los servicios integrados según la modalidad de “todo incluido”, primando esta razón sobre las razones de rentabilidad por plaza turística.

-Inexistencia o baja calidad de la oferta complementaria.

En aquellos destinos con escasa infraestructura turística se desarrollan complejos turísticos con todos los servicios vacacionales dentro de un área acotada. Este motivo es el que explica el desarrollo de esta modalidad de oferta alojativa en gran parte de los destinos del Caribe donde los complejos turísticos se encuentran en zonas con pocos servicios o problemas de seguridad.

Desde la perspectiva de la demanda turística:

-Presupuestos ajustados y ciertos.

Una de las razones que explican la preferencia de esta modalidad de viaje por parte de los turistas es la posibilidad de conocer de antemano el coste de sus vacaciones, minimizando su incertidumbre sobre los precio en destino de las actividades turísticas del tiempo de estancia.

-Descanso, sol y playa como motivación del viaje.

Cuando no existe un interés especial por parte del turista en conocer el destino turístico desde una perspectiva cultural, gastronómica, lúdica o histórica y la motivación principal está asociada con el descanso, esta modalidad puede ser considerada como apropiada por parte del consumidor. Por otra parte, los deseos de atención permanente por parte del turista y la amplia oferta de actividades deportivas y de entretenimiento sin salir de las instalaciones del complejo turístico son también razones que explican que en esta modalidad de viaje tenga un peso importante el turismo familiar.

-Prevención ante la inexistencia, baja calidad o carestía de la oferta complementaria

Los problemas derivados de la inadecuada oferta complementaria también operan como motivación para el consumidor en el caso de que tenga una percepción negativa sobre la misma. En relación con estos motivos que explican el desarrollo de la modalidad de “todo incluido”, señalar que no existe un único perfil de clientela que elige la modalidad de todo incluido, ya que parejas, familias y deportistas se encuentran entre los grupos de usuarios más importantes del “todo incluido”. Sin embargo, sí se pueden distinguir dos grupos característicos en función de la categoría y precio del complejo turístico. Así un primer grupo minoritario estaría formado por turistas de alto poder adquisitivo que realizan sus vacaciones en establecimientos exclusivos con una amplia gama de servicios en entornos naturales privilegiados.

En contraposición, un segundo grupo, más numeroso, compuesto por turistas cuya mayor motivación sería conocer y ajustar el presupuesto vacacional de antemano. Este segundo perfil es el que tiene mayor peso relativo en Europa y explica gran parte del turismo que elige el todo incluido en mercados emisores con gran aceptación de esta modalidad como el mercado británico y alemán. Algunos expertos relacionan esta demanda con la necesidad de aquella oferta alojativa peor posicionada y diferenciada en cada destino que se ve obligada a competir en este producto ante situaciones de baja rentabilidad provocada por la madurez del destino y la competencia de destinos emergentes.

Efectos del “todo incluido”

El análisis de los efectos de la modalidad de viaje turístico de “todo incluido” puede realizarse desde diversos puntos de vista. Así existe un análisis desde la perspectiva del operador turístico, de la agencia del viaje, del prestador de servicios turísticos de la oferta complementaria. En este apartado, el Consejo Económico y Social pretende analizar los efectos del “todo incluido” desde la perspectiva del desarrollo sostenible del destino turístico. Aún existiendo efectos cruzados entre sectores difíciles de valorar, se pueden diferenciar en líneas generales los siguientes efectos (negativos y positivos) desde la perspectiva del destino turístico:

Desviación de gasto turístico en destino hacia gasto turístico en origen
La característica más relevante de la modalidad de viaje de “todo incluido” desde este punto de vista es su incidencia en el patrón de gasto del turista, que en líneas generales se puede caracterizar como un menor gasto turístico en destino y un mayor gasto en origen ya que el turista que elige esta modalidad de viaje paga en origen los servicios incluidos en el paquete turístico. Esta desviación del gasto turístico desde destino hacia origen debe ser matizada, ya que parte del importe pagado en origen se traslada a destino en forma de pagos de los operadores turísticos a los prestadores de servicios. Aún teniendo esto en cuenta, la participación en la renta turística obtenida por las empresas localizadas en el destino turístico disminuye, lo que puede suponer pérdidas de rentabilidad.

Disminución de la movilidad interna de los turistas

Los turistas que viajan con la modalidad de “todo incluido” tienen menores incentivos a salir del complejo turístico y realizar paseos y excursiones al tener los servicios del complejo turístico incluidos y pagados. Esto se puede reflejar en un menor gasto turístico asociado al ocio fuera del complejo turístico como es el caso de las excursiones o las compras.

Sustitución en la provisión de bienes y servicios

El “todo incluido” como modalidad de viaje de servicios integrados, tiene una incidencia directa en destino sobre la compra de productos y servicios complementarios, especialmente en los servicios de alimentos y bebidas extrahoteleros, ya que estos servicios están incluidos en el establecimiento turístico. En este sentido se puede apreciar un efecto sustitución en el proveedor de estos bienes y servicios, ya que son servicios que sí se consumen, pero que se hace en el interior del complejo turístico. Esta traslación de consumo desde la oferta complementaria hacia los establecimientos turísticos puede provocar en las empresas extrahoteleras una disminución de sus ingresos y sus márgenes comerciales.

Desarrollo del destino turístico

En aquellas regiones con bajo desarrollo turístico, la fórmula del “todo incluido” puede ser una fórmula válida para dinamizar el mercado turístico en las etapas de desarrollo iniciales, ya que pueden ofrecer servicios turísticos de calidad aun cuando el destino este aislado, no cuente con infraestructura ni oferta complementaria suficiente o cuando no existan condiciones de seguridad suficiente.

Diversificación de la oferta del destino turístico
Dada la necesidad de competir en un mercado de naturaleza mundial como es el turístico, un destino turístico debe contar con una oferta amplia de servicios adaptados a las preferencias de los turistas de manera que resulte atractivo para diferentes segmentos de clientes. Por tanto, una estrategia de desarrollo turístico sostenible debe de contar con una oferta turística diversificada en la que cabe incluir la modalidad de “todo incluido” como una modalidad de viaje más, adaptada a la demanda potencial de este producto turístico. Desde esta óptica, al ofrecer los servicios “todo incluido” se estaría evitando perder turistas que habiendo mostrado su preferencia por viajar a un destino turístico, deban elegir otro al no contar con la oferta turística adaptada a su demanda.

Atracción de turismo de alto nivel adquisitivo

En relación con el efecto anterior estaría la posibilidad de que una oferta alojativa “todo incluido” de calidad pueda atraer a turismo de alto nivel adquisitivo. En este sentido, ya se indicó anteriormente que se pueden diferenciar dos tipos de oferta alojativa dentro de la modalidad del “todo incluido” en función del perfil de cliente que utiliza estos servicios turísticos. Así, frente a un “todo incluido” de bajo coste, cabe diferenciar los servicios “todo incluido” ofrecidos por hoteles exclusivos y que atraen a turistas de alto nivel adquisitivo y por tanto mayor nivel de gasto turístico.

El “todo incluido” en las islas

Como cuestión preliminar, destacar la inexistencia de datos oficiales de la modalidad de viaje de “todo incluido” desde la perspectiva de la oferta turística y la escasez de información oficial desde la perspectiva de la demanda turística

A pesar de esta falta de información estadística que impide un análisis más riguroso, desde el Consejo Económico y Social se quiere realizar una serie de consideraciones sobre esta materia, que contribuyan al debate ya existente sobre esta cuestión:

El “todo incluido” debe verse como una modalidad de viaje más, demandada por el turista y ofertada por los operadores turísticos. En este sentido hay que tener en cuenta que las preferencias de los turistas y las estrategias empresariales se establecen en el mercado turístico, debiendo velar las Administraciones Públicas por mantener un marco legal sobre estas actividades y propiciar un desarrollo equilibrado de las mismas.

El peso relativo del “todo incluido” en la demanda turística en Canarias no supone un cambio sustancial en las condiciones del mercado turístico canario, sobre todo si se tiene en cuenta que en muchos casos viene a sustituir a la modalidad de viaje de “pensión completa ampliada”.

Implicaciones del “todo incluido” en el comercio

En relación con los efectos de la modalidad de viaje de “todo incluido” sobre la oferta complementaria, en opinión del Consejo Económico y Social, el desarrollo de esta modalidad de viaje en Canarias explica solamente en parte la disminución de rentabilidad de los establecimientos de la oferta complementaria en las zonas turísticas. Tan solo aquella oferta complementaria ubicada en zonas turísticas donde un alto porcentaje de alojamientos turísticos hayan orientado su estrategia para ofrecer exclusivamente este producto turístico pueden estar sufriendo pérdidas de rentabilidad únicamente achacables a los efectos del “todo incluido”.

En líneas generales, se puede afirmar que la demanda turística que viaja en la modalidad de “todo incluido” realiza un gasto en destino bajo. Las razones que explican esta circunstancia ya fueron señaladas en, siendo la disminución de la movilidad interna de los turistas y la provisión de bienes y servicios dentro del establecimiento turístico los efectos más destacables del “todo incluido” sobre la oferta complementaria.

Esta situación afecta especialmente a las actividades comerciales y de hostelería como es el caso de supermercados, bares y restaurantes de las zonas turísticas, ya que el gasto que realizan los turistas que viajan en la modalidad de “todo incluido” en estos establecimientos es bajo en comparación con otras modalidades de viaje.

Estas empresas y en especial los servicios de hostelería pueden llegar a experimentar una disminución de sus ingresos y márgenes comerciales en el caso de que los alojamientos turísticos de la zona se orienten hacia la demanda de “todo incluido”. Ante esta situación, la oferta complementaria afectada debe adaptarse pudiendo distinguirse las siguientes líneas de acción:

*Adecuar su oferta hacia productos con una mayor diferenciación para ubicarse en una mejor posición para competir en el mercado. De esta manera, se incentiva a los clientes de “todo incluido” a consumir un producto o servicio que no está englobado en los servicios de su paquete turístico.

*Fortalecer sus estrategias de negociación y alianza con empresas de alojamiento y operadores turísticos, con el objeto de poder participar en la prestación de servicios orientados a los turistas que viajan en esta modalidad de viaje. En este sentido cabe mencionar algunas buenas prácticas como la del “bono-servicio”, por la cual el operador turístico del “todo incluido” no solamente presta a sus clientes los servicios del alojamiento turístico, sino que tras llegar a acuerdos con los empresarios de la oferta complementaria en la zona, oferta la posibilidad de consumir bienes y servicios de esta oferta complementaria. Esta solución, que supone un desarrollo turístico más equilibrado ya está siendo utilizada en otros destinos turísticos. No obstante, para obtener resultados de este acuerdo en necesario que la oferta complementaria cuente con un alto nivel de organización con el objeto de conseguir una capacidad de negociación sólida.

*Fortalecer la orientación hacia el grupo de turistas que viajan en las modalidades de viaje distintas a las de “todo incluido” especialmente aquellas con mayor gasto en destino. A pesar del alto grado de organización del mercado turístico canario es previsible que la tendencia hacia una mayor auto-organización del viaje, consecuencia de una mayor utilización de las nuevas tecnologías tenga sus repercusiones en Canarias. Por tanto, es este un perfil de turista con unas preferencias diferenciadas por lo que es necesario adecuar la oferta hacia este segmento del mercado.

Por tanto, como conclusión preliminar, se puede afirmar que la modalidad de viaje de “todo incluido”, al caracterizarse por un bajo gasto en destino afecta negativamente a la oferta complementaria, especialmente en las zonas en torno a los alojamientos turísticos que ofrecen este producto, teniendo que realizar las empresas afectadas un esfuerzo de adaptación a las nuevas condiciones del mercado.

Sin embargo, como se adelantaba anteriormente, el desarrollo de esta modalidad de viaje en Canarias explica solamente en parte la disminución de rentabilidad de los establecimientos de la oferta complementaria en las zonas turísticas existiendo otras causas relevantes. Es por tanto conveniente, en un último punto del presente dictamen, realizar una serie de reflexiones en torno a la oferta complementaria y el desarrollo comercial en las zonas turísticas.

Fortalezas y debilidades del “todo incluido”

Anexo 1