ADQUISICIÓN LEXICAL

La palabra

De la palabra- sólo estudiaremos dos aspectos: 1) su importancia en la comunicación; 2) pautas para la adquisición de un léxico adecuado.

La palabra es una de las unidades lingüísticas más polémicas; en tomo a ella se han elaborado múltiples definiciones, sin que hasta hoy se haya logrado consenso alrededor de la conceptualización del término. En lo único que hay acuerdo entre los lingüistas con respecto a la palabra, es en que el concepto se presta para diversas definiciones, porque su estudio se puede abordar desde varios puntos de vista. Así, podríamos definir la palabra con criterio gráfico, fonético, morfológico, semántico, etc.

Por ejemplo, en la expresión “dásemelo”, ¿cuántas palabras hay? Desde el punto- de vista gráfico hay una; pero desde una perspectiva morfológica se pueden segmentar cuatro: “dá-se-me- lo”, las cuales aparecen libres en otros contextos.

Pero ahí no termina la dificultad para definir la palabra; con otros términos polisémicos como “gato” el inconveniente continúa. Palabras con significantes de ese tipo pueden ser diferentes semánticamente, dependiendo del contexto en que aparezcan.

Léxico y comunicación

Muchos problemas de comprensión tienen su base en un vocabulario deficiente. No podemos entender conceptos expresados con palabras cuyo contenido desconocemos. Pero peor aún, con un léxico pobre y mal organizado, las ideas se niegan a anidarse en nuestro cerebro y la codificación de un mensaje podría resultar imprecisa e inexacta. Quien carece de un léxico adecuado a las necesidades comunicativas de su medio, sufre muchos apuros en el momento que quiere organizar un mensaje fuera de lo ordinario, o cuando quiere darle alguna elegancia a su forma de comunicar.

Ahora bien, un léxico apropiado no implica, necesariamente, tener un amplísimo número de términos en nuestro repertorio lexical. Un léxico apropiado implica tener las palabras que necesitamos para comunicarnos con eficiencia en nuestra vida social. El maestro debe conocer el léxico más frecuente en su medio; la secretaria o el secretario, no puede desconocer una serie de términos propios de su medio; lo mismo acontece con el político’ el abogado, el campesino, el empleado de hotel, etc.

  1. El método procesual de adquisición lexical (PAL)

Lo que se propone a continuación es un método individualizado de adquisición lexical.

El método individualizado de adquisición lexical debe su nombre al hecho de que el éxito del mismo descansa en las condiciones particulares del individuo, fundaméntalmente en los hábitos de cultura intelectual. El método se ha diseñado para que el interesado incremente su léxico mientras realiza sus actividades culturales e intelectuales cotidianas.

Una persona que esté vinculada a la cultura intelectual tiene grandes -posibilidades de enriquecer su léxico con un método, técnicá o procedimiento que le interrelacione actividades rutinarias, como leer, escuchar -noticias, ver televisión, asistir a actividades culturales, navegar en internet, etc., con el uso del diccionario, la aplicación de conocimientos previos y la redacción de oraciones.

El método consta de siete pasos, los cuales constituyen una guía metodológica de autoaprendizaje. La rentabilidad o aprovechamiento del método depende de la rigurosidad con que cada quien lo aplique.

Paso I: Se anotan las palabras de significado desconocido

Cuando .se lee el periódico, una revista o un libro; cuando se escucha un programa de radio, una conferencia o un programa de panel; cuando se asiste a una presentación artística, a una clase o a una reunión; cuando se ve una película, un programa de T. Y. o una representación teatral; cuando se navega en internet, en fin, cuando se está en actividades propias de la cultura intelectual, a menudo se perciben palabras que sé desconocen total o parcialmente. Si esas palabras se anotan para luego buscarlas en el diccionario, se aprovechará mejor la actividad de que se trate, y el acervo léxico crecerá.

Paso II: Se fija el contexto

El contexto de una palabra está constituido por la oración o el párrafo en que aparece. Cuando se lee o escucha una palabra, el contexto nos da una idea del significado y del uso del término. Saber el contexto de una palabra ayuda al uso apropiado de la misma.

No basta saber el significado de las palabras, hay que aprender a usarlas para evitar expresiones ingenuas, agramaticales o inaceptables. Por ejemplo, magno significa grande, pero sería ingenuo, y hasta pedante, decir que esto es más magno que aquello.

Paso III: Se describe el significado

Describir el significado no es más que buscar en el diccionario, o en cualquier otra fuente, la categoría gramatical, el género y las acepciones del término. La categoría gramatical indica la clase de palabra: sustantivo, adjetivo, verbo, adverbio, etc.

Como la función (uso) de una palabra está íntimamente ligada con la categoría, ésta debe tenerse en cuenta cuando se quiere describir cualquier vocablo. Normalmente, los buenos diccionarios incluyen, inmediatamente después de cada término, las abreviaturas N, Adj., Adv., VT., VI., etc., dependiendo de que éste sea nombre (sustantivo), adjetivo, adverbio, verbo transitivo, verbo intransitivo, etc.

El procedimiento exige esfuerzo y dedicación, pero usted será altamente compensado o compensada con los beneficios que se derivan de la posesión de un caudal lexical amplio, eficaz y flexible.