SENTENCIA 168-13, DEL TC.

1.- Análisis a la luz de la filosofía del derecho: estructura del pensamiento de la mayoría y minoría calificada de los jueces.

Para realizar un análisis de la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, a la luz de la filosofía del derecho, se impone que se haga una revisión de los hechos que motivaron a dicho tribunal, a emitir la sentencia en cuestión.

Juliana Dequis Pierre, nació en 1984 en la comunidad de Yamasá, Monte Plata, hija de braceros haitianos, quienes registraron a la misma, en el libro de registro civil dominicano. Hace algún tiempo, esta persona solicitó al tribunal de primer grado en materia civil en Monte Plata la entrega del duplicado de su acta de nacimiento y cédula de identidad y electoral, la cual no le fue entregada, por entender las autoridades electorales, que la misma había sido inscrita de manera irregular.

Esta persona, o sea la accionante, solicitó un recurso de amparo, lo que motivó a su vez, el apoderamiento del tribunal Constitucional, con la finalidad de conocer un recurso de revisión. Como respuesta a este recurso, es que nace la sentencia 168-13 que hoy es objeto de nuestro análisis a la luz de la filosofía del derecho.

¿Que hizo el Tribunal Constitucional? Admitió el recurso de revisión. Rechazó la acción de amparo de la accionante y revocó la sentencia del tribunal de primer grado, pues la accionante no es dominicana sino extranjera, por ser hija de extranjeros en tránsito, de conformidad al artículo 11.1 de la Constitución de 1966, la cual era la constitución vigente al momento de su nacimiento.

Al analizar este articulo, vemos que el mismo claramente considera y establece, que no son dominicanos las personas nacidas en territorio nacional en tránsito. Ordenó a la JCE que en 10 días a partir de la notificación de la Sentencia, la entrega del acta de nacimiento de la accionante, y que proceda a someter al tribunal competente la validez o nulidad de su acta de nacimiento, y que proceda de la misma manera respecto a todos los casos similares al de la especie, con el debido respeto a las particularidades de cada uno de ellos, pudiendo ampliar el indicado plazo de 10 días cuando las circunstancias así lo requieran.

Se le otorgó a dicha accionante, a través de la Dirección General de Migración, en un plazo de 10 días, un permiso especial de estadía temporal en el país, hasta que el plan de regularización previsto en la ley de migración determinara las condiciones de regularización de este género de casos.

Estos son los hechos, y esta es la esencia de la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional. Por lo tanto, antes de entrar en las consideraciones que los jueces utilizaron como referencia para producir el fallo en cuestión, vemos claramente, que en el caso de la especie, lo que se ha hecho es una aplicación de los principios básicos del derecho, y esta sentencia refleja el resultado de una aplicación de la ley, apegada al derecho y a las normas procesales, que estaban y están vigentes, al momento de producirse dicha sentencia.

Los pasos que constituyen el razonamiento calificado de la mayoría de los jueces, y que motivaron la sentencia en cuestión, son los siguientes:

a) La norma aplicable al caso es el artículo 11.1 de la Constitución Dominicana de 1966, que establece que son nacionales dominicanos: Todas las personas que nacieren en el territorio de la República, con excepción de los hijos legítimos de los extranjeros residentes en el país en representación diplomática o los que estén de tránsito en él.

b) Se plantea entonces un problema de interpretación de la expresión “los que estén de tránsito en él”, y el tribunal acude, para resolverlo, a una ley de inmigración de 1939, que hace una clasificación de extranjeros entre inmigrantes y no inmigrantes; a su vez, dentro de esta última categoría, la ley incluye cuatro grupos de personas: los visitantes en viajes de negocios, estudio, recreo o curiosidad; las personas que transiten a través del territorio de la República en viaje al extranjero; las personas que estén sirviendo algún empleo en naves marítimas o aéreas; y los jornaleros temporeros y sus familias.

c) La expresión de la Constitución de 1966, “los extranjeros que estén de tránsito en el país” significa los extranjeros “no inmigrantes”.
d) A esta última categoría pertenecen los padres de Juliana Deguis Pierre, que eran jornaleros temporeros.

d) Por lo tanto, Juliana Deguis Pierre cae dentro de la excepción señalada por el artículo de la Constitución de 1966: Ella no es nacional dominicana.

Estos criterios, que fueron aplicados por la mayoría calificada de los jueces, son los que constituyen la esencia de esta sentencia. Estos magistrados, que votaron a favor de la sentencia, son: Milton L. Ray Guevara, Juez Presidente; Leyda Margarita Piña Medrano, Jueza Primera Sustituta; Lino Vásquez Sámuel, Juez Segundo Sustituto; Hermógenes Acosta de los Santos, Juez; Justo Pedro Castellanos Khouri, Juez; Víctor Joaquín Castellanos Pizano, Juez; Jottin Cury David, Juez; Rafael Díaz Filpo, Juez; Wilson Gómez, Juez; Víctor Gómez Bergés, Juez e Idelfonso Reyes, Juez.

2.- Examinar a la luz de la concesión jusnaturalista y positivista del derecho.
La concesión iusnaturalista, considera a los derechos humanos como derechos naturales. El Derecho Natural estudia los diversos factores naturales del derecho vigente diferenciándolo de la filosofía del derecho que estudia los aspectos filosóficos del derecho natural.

El objetivo principal del Derecho Natural es la expresión del sistema de derechos naturales o conjunto de lo justo natural. Es aquella parte de la filosofía del derecho que estudia los valores que están en la base del derecho y los criterios que servirían para distinguir lo justo del injusto, lo correcto e incorrecto.

Todo ser humano tiene derecho de que se le garanticen los derechos fundamentales, estamos convencidos y así lo expresamos, que nuestra Constitución garantiza la efectividad de los derechos fundamentales, a través de los mecanismos de tutela y protección, que ofrecen a la persona la posibilidad de obtener la satisfacción de sus derechos, frente a los sujetos obligados o deudores de los mismos.

Estos derechos fundamentales, vinculan a todos los poderes públicos, los cuales garantizan su efectividad en los términos establecidos por la actual Constitución y por la ley.

De acuerdo a la concesión positivista del derecho, podemos decir que esta teoría equipara a los derechos humanos como derechos escritos, positivizados. Esta teoría tiene su sustento en el hecho de que no podría concebirse derechos humanos sin que éstos previamente no sean reconocidos en la Ley o en algún texto.

De ahí surge lo que se conoce como el proceso de positivización, que no es otra cosa que contemplar los derechos del ser humano en un ordenamiento jurídico.
Tomando como referencia este criterio, hemos visto que para que un derecho exista, el mismo debe estar consagrado en una legislación que lo reglamente o lo reconozca como tal.

El Tribunal Constitucional, no ha hecho, sino aplicar lo establecido por las leyes existentes sobre la materia, y correctamente ha interpretado el sentir del legislador cuando estableció los principios constitucionales de la nacionalidad.

El hijo de ilegal (indocumentado) nacido en República Dominicana, no es dominicano sino extranjero; y el hijo de persona legalmente residente nacido en República Dominicana, es dominicano.

Al encontrarse los padres de la accionante “en tránsito”, por no ser residentes, la accionante no tiene derecho a la nacionalidad dominicana por jus solis sino a la haitiana, por el jus sanguinis de sus padres. Al tener derecho a la nacionalidad haitiana por jus sanguinis, la Sentencia considera que no se encuentra apátrida.
Esta sentencia, del Tribunal Constitucional, ha hecho una correcta aplicación e interpretación de la ley, puesto que no ha violado ningún precepto de derecho natural y mucho menos del derecho positivo. Las leyes son claras y precisas y establecen quien o quienes son dominicanos, es un derecho que nos corresponde, y aquellos que quieran disfrutar de ese derecho, deben someterse a las leyes que rigen nuestro país sobre la materia.