COMPARACIÓN ENTRE LA ÉTICA EMPRESARIAL Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL

Se hace necesario precisar estos dos conceptos, para poder conceptualizar la relación existente entre la ética empresarial y la responsabilidad social. La ética empresarial, son los principios y normas que determinan la conducta aceptable en las organizaciones. Los clientes, los competidores, las autoridades reguladoras, los grupos de interés y el público, así como los valores y los principios morales personales de cada individuo determinan si la conducta de la empresa es correcta.

Mientras que la responsabilidad social, se trata de la obligación que tiene la empresa de maximizar su efecto positivo en la sociedad y de minimizar el negativo, en otras palabras, es la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación competitiva y valorativa y su valor añadido.

¿Cuáles son las diferencias que se pueden establecer con relación a ambos conceptos, si están íntimamente vinculados? Veamos: La ética empresarial se entiende como las decisiones de un individuo o de un grupo de trabajo que la sociedad califica como correctas o incorrectas, mientras que  la responsabilidad social se refiere al efecto que las actividades de toda empresa tienen en la sociedad.

Los aspectos esenciales de la ética empresarial y la responsabilidad social están plasmados en leyes y reglamentos que requieren que las empresas se ciñan a las normas, los valores y las actitudes de la sociedad.

Son varias las razones que están en el origen del surgimiento de la Ética en la empresa: Las actuaciones faltas de ética de las empresas que están detrás de los numerosos casos de corrupción, abuso de poder, estafas del sector bancario, falta de responsabilidad empresarial han desencadenado una perdida de confianza con dos consecuencias muy importantes: disminución de ventas y deslealtad tanto de consumidores como de trabajadores.

El fenómeno de la globalización, que ha supuesto, por una parte, el crecimiento del poder de las empresas y, por otra, la deslocalización de las mismas han hecho que las leyes existentes sean insuficientes y el poder de los gobiernos sobre estas sea menor, También las decisiones de las empresas afectan a un mayor numero de personas, por lo que debe exigírseles una mayor responsabilidad. La imagen y la reputación corporativa se han convertido en los últimos años en una ventaja competitiva de las empresas. Las empresas se esfuerzan por vincularse con valores éticos y ganarse la confianza de los consumidores.

La ética empresarial sobrepasa los aspectos legales. La conducta ética se basa en la confianza que los individuos depositan en otros y en las relaciones de la empresa, lo cual convalida y fomenta el compañerismo en las relaciones de la compañía. Es mucho más difícil que exista fe y confianza en organizaciones que tienen la fama de no actuar con ética.

La responsabilidad social es un campo dinámico y sus asuntos no cesan de cambiar frente a las demandas de la sociedad. Existe abundante evidencia de que la responsabilidad social va de la mano con un mejor desempeño de la empresa. Entre los muchos asuntos sociales que deben evaluar se hallan: Las relaciones de las empresas con los dueños y los accionistas; Relaciones con los empleados; Relaciones con los consumidores; Cuestiones ambientales y Relaciones con la comunidad

Una empresa actuará éticamente, cuando los individuos que la crean o manejan (dueños, directores o ejecutivos) lo hacen dentro de sus propios valores y principios de conducta. Para lograr este objetivo, se requiere que las personas que participan en la creación y en los procesos de toma de decisiones de una empresa compartan esos valores.

Sólo de este modo una empresa podrá actuar con responsabilidad social, es decir, de modo congruente con lo que la sociedad, como un todo, espera de ella, tanto desde el punto de vista de sus objetivos o fines como respecto de todos los actores que se relacionan con ella, sean sus trabajadores, proveedores de bienes o servicios, clientes o la comunidad en que desenvuelven sus actividades.

La ética empresarial, exige que una persona elija entre varias acciones que se pueden calificar de correctas o incorrectas, éticas o no éticas. La clave principal para comprende la ética empresarial es aprender a detectar los asuntos éticos.

La posibilidad de que la persona que toma las decisiones admita que un asunto es cuestión de ética, en muchas ocasiones dependerá del caso mismo. Cuando las personas piensan que no pueden comentar a sus compañeros de trabajo o superiores lo que están haciendo, entonces es muy probable que exista un conflicto ético. Cuando una persona ha detectado una cuestión ética y la puede discutir en forma abierta con otros, habrá iniciado el proceso de resolver esa disyuntiva.

La responsabilidad social, para que pueda ser incorporada, como parte de los valores, en los dueños, socios, accionistas o ejecutivos superiores de una empresa, debe insistirse en que ello se obtenga a nivel individual por medio de la educación, en todos sus formas y niveles, introduciéndola como parte del

curriculum de la enseñanza básica, media y universitaria, así como también en la enseñanza no formal e informal. Aún más, es de importancia vital que la formación familiar contribuya desde la infancia a fomentar este objetivo.

Cada vez son mas las empresas que instituyen programas para alentar al personal a reportar internamente las practicas ilegales o carentes de ética, de modo que pueden emprender acciones para remediar los problemas antes de que conlleve a un acto legal o de que genere publicidad negativa.

La ética empresarial y la responsabilidad social, son elementos fundamentales en el buen o mal comportamiento ético de una empresa. Todo estará fundamentado y dependerá exclusivamente, de los individuos que la han creado o la manejan. Un buen comportamiento ético va de la  mano con la responsabilidad social con que se espera se desenvuelva en el mundo empresarial.

Los objetivos de una empresa han de ser económicos y también sociales, lo que puede compatibilizarse preferentemente formulando planes a largo plazo y procurando desentenderse del logro económico inmediato; El empresario debe procurar el respeto, bienestar y seguridad de sus trabajadores, motivar su productividad, pagar remuneraciones justas y otorgar estabilidad laboral, considerando que los trabajadores son parte del activo de la empresa.

La ética y la responsabilidad social son conceptos que la sociedad ha aplicado en su actuar desde tiempos atrás, y han sido introducidos en las organizaciones desde que han sido conceptualizadas por sus creadores. La responsabilidad social es una forma de hacer negocios que toma en cuenta efectos sociales, ambientales y económicos de la acción empresarial, integrando en ella el respeto por los valores éticos que inciden en las personas, las comunidades y el medio ambiente.

Para finalizar, solo resta decir, que ambos conceptos,  la ética empresarial y la responsabilidad social, están fundamentados en las actuaciones de las personas, pues una empresa gestiona éticamente cuando los individuos que la crean y que en ella colaboran, lo hacen dentro de sus propios valores y principios de conducta, los cuales son el reflejo de lo que se recibe en las familias, las escuelas y que son acordes al entorno social.