Libro Segundo Examen Crítico De Las Teorías Anteriores Y De Las Principales Constituciones

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Capitulo I

Reputación de la República de platón

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Buscar entre todas las asociaciones políticas la que debe procurar a los hombres mayor bienestar: he aquí el problema que debemos resolver, necesario es comenzar por examinar las constituciones actuales más alabadas por sus disposiciones sabias y las imaginadas por los filósofos deteniéndonos solamente en las más notables.

Estableceremos ante todo un principio que es la base de toda indagación acerca del organismo social. Es preciso que todo sea común entre los miembros de toda sociedad política o que nada lo sea. En primer lugar, es imposible que haya algo que sea común entre todos.

Sócrates quería que el estado tuviese la mayor unidad posible, pero le destruyo en fuerza de tanto centralizar. Un estado o cuidad no es sino una muchedumbre compuesta de elementos diversos: si la unidad de exagera desaparece y se convierte en familia y si es mayor aún se hace individuo.

Puede concluirse de aquí que no es natural en la asociación política la unidad extrema que algunos quieren atribuir y que los principios se consideran sólidos, mientras que lo bueno jamás se destruye. Otras Razones desmientan además la falsedad del principio de unidad concentrada en el cuerpo político. Pero aun suponiendo que la unidad absoluta sea la perfección en el orden social, la existencia de esta unidad no se demuestra con que todos digan esto es mío y no es mío, prueba infalible según Sócrates.

hay otros inconvenientes en esta comunidad no menos difíciles de evitar, tales como los ultrajes, los asesinatos y las injurias, que siempre son más graves cuando la víctima es un padre de familia, una madre o un pariente que cuando es un extraño: delitos que sin embargo son más frecuentes entre gente que ignoran el lazo que las une.

Capitulo II
Examen de la República De Platón

Después de hablar de la comunidad de las mujeres y de los hijos, la primera cuestión que aquí se presenta en un todo independiente pero traída en un orden lógico es la de si debe admitirse o rechazarse.

Primeramente se nos ocurre tres dudas, estando divididos los fundos en propiedades particulares como lo están hoy ¿sería conveniente que fuese común su usufructo como sucede en algunas naciones?, son los frutos de todos? Etc.

Creo preferible el actual sistema, apoyado y completado por las leyes y las costumbres: reúne las ventajas de la comunidad y de la posición individual.
Confieso que el sistema platónico presenta a primera vista una apariencia seductora de filantropía, que encanta por maravillosa benevolencia reciproca que parece inspirar a los hombres, principalmente cuando atribuye a la propiedad individual todos los vicios de las actuales constituciones: por ejemplo: los procesos a que los contratos dan lugar, los falsos testimonios, la adulación para con los Ricos, entre otras cosas más.

Sócrates parte de un principio falso. El estado y la familia sin duda necesitan unidad pero no absoluta con la cual el estado no existe o llega a una situación tristísima en que su desaparición es próxima. Tanto valdría pretender formar un acorde con el sonido del 15. O un Ritmo con un pie. Una cuidad se compone como hemos dicho, de muchos hombres que se dedican a diversas profesiones.

La afirmación de platón de que las mujeres deben desempeñar funciones idénticas es absurda y lo es más si se tiene en cuenta que para demostrarla acude a un ejemplo tomado de los animales. Esto prohíbe todos los placeres las personas y al mismo tiempo dice que es deber del legislador hacer feliz a todo el estado sin ver que el estado entero no puede ser dichoso si una parte de él no es feliz aun siendo la más pequeña.

Capitulo III
Reputación Del Tratado De Las Leyes

En el tratado de las leyes compuesto posteriormente por platón se encuentran los mismos principios, El segundo tratado por el contrario esta cuajado de disposiciones lejislativas y habla poco en el Sócrates de la constitución política pero sin embargo queriendo hacer lo que propone aplicable a los diferentes estados, vuelve a ser su primer proyecto.

Los diálogos de Sócrates sin duda estaban llenos de elevación y de nobleza, encierran cuestiones nuevas e indagaciones profundas pero no está todo en ellos sabiamente combinados.

Debió platón señalar otros límites a la propiedad sobre todo más claros y precisos. Dice que la propiedad debe llegar hasta satisfacer las necesidades de una vida sobria, queriendo sin duda dar a entender una vida cómoda. Esta definición es muy vaga, porque puede vivirse sobriamente y hallarse en la miseria, debió decir: vivir sobria y liberalmente.

El sistema político de Sócrates no es, en conjunto, ni una democracia, ni una oligarquía sino un gobierno mixto que se llama república, porque la autoridad reside en manos de muchos que son los guardianes de las leyes.

En el tratado de las leyes se pretende que la constitución perfecta participa de demagogia y de tiranía, resultado extraño de dos sistemas políticos o se niegan o se consideran los peores de todos y creemos que la mejor constitución es la que reúne más elementos diversos en una combinación mas lata.

Capitulo IV
Sistema de Faleas de Calcedonia

Filósofos, políticos y aun simples ciudadanos, han imaginado otras Constituciones. No hay una que no se acerque más que las de Sócrates a las que hoy tenemos o a las que hemos recibido de nuestros antepasados. Ninguno de estos legisladores admite la comunidad de las mujeres y de los hijos, ni los banquetes públicos de las mujeres. En lugar de formaba su Estado con 10.000 ciudadanos, separados en tres clases: artesanos, labradores y defensores de la ciudad. Dividía el territorio en tres partes: sagrado, público e individual. La primera parte debía servir al culto de los dioses, la segunda a la alimentación de los guerreros, la tercera pertenecía a los labradores.

Creía que las leyes no podían ser sino de tres clases, porque las acciones judiciales no podían tener sino tres objetivos: la injuria, el perjuicio graduable y el asesinato. Establecía un tribunal supremo y único, que debía conocer de todas las apelaciones; le componían ancianos nombrados por escrutinio, y quería que, al juzgar, se desechase el sistema de bolas blancas y negras, y se adoptase el de tablas en que se escribiese el fallo.

Creía que la afirmación o negación absoluta podía llevar a veces a los jueces al perjurio. Quería que se horase al ciudadano que hiciese descubrimientos políticos de utilidad general, y que los hijos de los soldados muertos en campaña fuesen alimentados por la Republica, institución muy semejante a la que hoy existe en varios Estados, como Atenas. Debían ser elegidos los magistrados por el pueblo, es decir, por las tres clases y sus funciones serian de la administración interior, la de los negocios internacionales y la tutela de los huérfanos. A esto se reducía su sistema.

En primer lugar, la división de los ciudadanos en el sistema de Hipodamus no me parece bien. Los artesanos, los labradores y los guerreros toman parte igual en los negocios públicos; pero los primeros sin armas y los segundos sin armas y sin tierras, vienen a ser esclavos de los terceros. Además, es imposible que todos puedan participar de la gestión de los negocios. Los generales, los guardias de la ciudad, y casi todos los primeros magistrados de la ciudad, se buscarán entre los militares, y el amor a la patria se extinguirá en el corazón de todos los demás, que no podrán aspirar al gobierno. Es evidente que los ciudadanos armados tendrán preponderancia sobre las otras dos clases; pero no la conservarán no siendo los másnumerosos. Y si se mantienen en posesión del gobierno, ¿para qué llamar a los demás a formar parte en los negocios?

Capítulo V
Constitucion de Hipodamus de Mileto

Hipodamus de Mileto, hijo de eurifon, invento la división en calles de las ciudades y aplico esta distribución nueva al pireo. Hombre ambicioso y vano, cuyo lujo se ha criticado con razón, llevaba su larga cabellera rizada con arte y vestía en todas las estaciones una soberbia túnica.

Pretendía conocer la ciencia universal, y así no dejo, sin ser hombre de Estado, de tratar de la Republica perfecta. Estas innovaciones quiméricas fijan mássólidas bases, y, persuadidos de que el interés es fecundo manantial de revoluciones, casi todos han procurado dictar leyes acerca de la propiedad. Faleas de Calcedonia ha sido el primero que ha partido de este principio.

Cree posible establecer la igualdad de riquezas cuando se organiza una sociedad política; y aunque menos fácil de introducir en los Estados antiguos, encuentra, sin embargo, un medio de colocar en ellos las fortunas al mismo nivel, obligando a los ricos a dotar a sus hijas y a no recibir dote de sus mujeres, y a los pobres a lo contrario. Platón, en el tratado de las leyes, permite que las fortunas aumenten hasta cierto límite, es decir, hasta el quíntuplo de una cantidad determinada; pero no debe olvidarse, al fijar leyes semejantes, un punto olvidado por Platón y Faleas: la determinación del número de hijos; porque si hay más herederos que herencias, habrá que cambiar la ley o sufrir consecuencias graves. Hijos educados en la opulencia, al verse en la miseria quizá servirán a las revoluciones de instrumento.

No se ocultó a algunos antiguos legisladores que la nivelación de las fortunas influía en la asociación política; las leyes de Solón y la adquisición ilimitada de fundos lo demuestran. En locres y en otros puntos prohíben las leyes enajenar el patrimonio, sin previa información de necesidad. Por haber abrogado una ley semejante en Leucade, dejaron de exigirse ciertas condiciones para llegar a la magistratura y pronto la constitución degenero en democrática. Sin embargo, el legislador que quiera nivelar las fortunas debe evitar tanto la muy grande extensión de las propiedades, que traería consigo el lujo, como los patrimonios exiguos, que engendrarían la miseria. No basta fijar los patrimonios, sino nivelar las pasiones; empresa sublime, cuyo éxito depende de la sabiduría de las instituciones y de las leyes.

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