Los 7 Hábitos de la Gente Altamente efectiva

Indice

Introducción
Análisis de la Obra
Primer Hábito: Sea proactivo
Segundo Hábito: Empieza con un fin en mente
Tercer Hábito: Primero lo primero
Cuarto Hábito: Pensar Ganar/ganar
Quinto Hábito: Procure primero comprender, luego ser comprendido
Sexto Hábito 6: La Sinergia
Séptimo Hábito: Afile la sierra
Conclusión
Bibliografía

Introducción

Stephen Covey nos abre un camino a través de esta obra, para que mejoremos nuestras relaciones en la empresa, en la familia en la sociedad y podamos llevar una vida verdaderamente efectiva, que nos permita alcanzar nuestras metas personales y profesionales.

Como veremos más adelante, y según describe el autor, alcanzar los hábitos que nos llevarán a ser una persona  altamente efectiva,  es un camino de mucho empeño de mucha dedicación que nos puede costar un gran esfuerzo.

Los hábitos resultan de la intersección del conocimiento, la habilidad y el deseo. El conocimiento corresponde al que hacer y porque que hacerlo, la habilidad es el cómo hacerlo y  el deseo es la motivación el querer hacerlo.

Esta obra ha sido diseñada por el autor, como un instrumento de superación para todos aquellos, que desean convertirse en personal altamente efectivas. Esto solo se logrará con dedicación y mucho esfuerzos y haciendo acopio de las indicaciones y recomendaciones formuladas por el autor de esta majestuosa obra.

Análisis de la Obra

Es posible identificar, según nos plantea el autor de esta obra, dos grandes periodos en el desarrollo de la humanidad: Un primer período que se sustenta en la ética del carácter, donde conceptos tales como honestidad, humildad, justicia, paciencia y laboriosidad tuvieron una importancia radical como principios básicos para guiar a las personas hacia la felicidad.

La segunda etapa o periodo, que caracteriza a la sociedad actual, está basado en la llamada ética de la personalidad, donde aspectos tales como las actitudes, aptitudes y formas de comportamiento deseables pueden ser adquiridos como nuevas habilidades a través de la práctica y durante períodos de aprendizaje relativamente cortos.

Para el autor, los siete principios presentados en su obra, deben interpretarse como hábitos basados en la modificación de paradigmas y principios que al interrelacionarse entre si, ayudan a las personas a generar la felicidad y el éxito.

Pero, ¿qué es un Paradigma? El término debe entenderse como sinónimo de modelo, creencia personal o marco de referencia bajo el cual los individuos visualizamos el mundo. Nuestros paradigmas representan la forma en la que entendemos, percibimos e interpretamos el mundo en que vivimos. Son como una especie de mapas mentales que cada individuo lleva consigo y utiliza al enfrentarse a las distintas situaciones que se le van presentando en la vida.

Bajo el razonamiento anterior, nuestros problemas no pueden resolverse simplemente cambiando nuestra actitud y conductas, sino sólo cambiando nuestros mapas mentales o paradigmas, convencidos de que, desde un inicio, contábamos con el mapa erróneo de la situación.

PRIMER HÁBITO: Sea proactivo

Es cierto, que las teorías clásicas del comportamiento que tratan de explicar la naturaleza del hombre pueden agruparse en tres grandes campos:

a) El Determinismo Genético: En el que se establece que nuestros padres y abuelos son los causantes de todo lo que somos y lo que nos pasa (soy así porque mi abuelo era así, ¡me viene de sangre!).
b) Determinismo Psíquico: El cual sugiere que el origen de nuestros problemas es la manera en que fuimos criados por nuestros padres durante la infancia.
c) Determinismo Ambiental: Donde nuestros problemas tienen su origen en las personas que nos rodean y que siempre han tratado de sacar provecho de nosotros.

Para el autor, aunque las anteriores concepciones tuvieran cierto grado de verdad, dentro de cualquier proceso de estímulo /respuesta, siempre existirá una zona de libre albedrío o de “libertad de elegir”, donde los individuos tienen la capacidad de tomar nuevas iniciativas y responsabilizarse de su propio destino.

Cuando permitimos que las fuerzas externas nos controlen, nos convertimos simplemente en sujetos reactivos.

Si la visión que tenemos de nosotros mismos no fuera más que un simple reflejo del espejo de la sociedad -con sus paradigmas, opiniones y percepciones- lo más probable es que lo que veríamos sería una imagen distorsionada de nosotros mismos y de nuestra realidad, debido a que la mayoría de esas opiniones, por lo regular, están basadas en opiniones más proyectivas que reflexivas.

SEGUNDO HÁBITO: Empieza con un fin en mente.

Empezar con un fin en mente significa comenzar con una clara comprensión de su destino. Significa saber adonde se está yendo, de modo que se pueda comprender mejor dónde se está, y dar siempre los pasos adecuados en la dirección correcta.

Es importante contar en todo momento con una fotografía o paradigma de lo que quisiéramos ver al final de nuestro trabajo o proyecto que nos hemos echado a cuestas, convencidos de que las cosas en la vida pueden disfrutarse dos veces, una, cuando las visualizamos en nuestra mente, y otra, cuando las hacemos realidad.

La visualización es una característica fundamental de los líderes, actuando siempre antes que los administradores (la visión siempre antecede a la gestión). El segundo hábito se basa en principios de liderazgo personal, lo que significa que el liderazgo es la primera creación. Liderazgo no es administración. La administración es la segunda creación, que examinaremos en el capítulo sobre el tercer hábito. Pero el liderazgo va primero.

TERCER HÁBITO: Primero lo primero.

En el tercer hábito se abordan muchas de las cuestiones concernientes al campo de la administración de la vida y el tiempo. La esencia del mejor pensamiento del área de la administración del tiempo puede captarse en una única frase: Organizar y ejecutar según prioridades.

Este hábito se basa en los escritos de Alvin Tofler “La Tercera Ola”, donde se menciona que cada generación va dejando a la siguiente los cimientos necesarios para lograr mayores avances.

El reto de las personas en la sociedad moderna no se encuentra ya solamente en administrar su tiempo de la mejor manera para realizar lo que se propone, sino, más bien, en saber administrarse a uno mismo y dejar de enfocarse solamente en las cosas y el tiempo.

El reto consiste, más bien, en mantener el equilibrio entre lo que se produce y lo que permite producirlo (P/CP) y mejorarlo día a día. Es un hecho que la mayoría de personas tratan de pasar la mayor parte de su tiempo en las cosas importantes pero no urgentes. Pero en la realidad, sólo dedican una fracción mínima de su tiempo a esa zona, enfrascados en realizar las actividades de los otros cuadrantes.

La gente efectiva para tener una visión integral de las cosas trabaja en las cosas importantes antes que lleguen a ser urgentes, manteniendo el equilibrio, la disciplina y control.

CUARTO HÁBITO: Pensar Ganar/ganar

Ganar/Ganar: Es una estructura donde se pone la mente y el corazón procurando siempre el beneficio mutuo, significa que los acuerdos o soluciones que se les dé a los problemas son mutuamente benéficos y mutuamente satisfactorios con esto todas las personas quedan satisfechas, se sientes bien y están siempre comprometidas con el plan de acción ya que ven la vida como un escenario de cooperación y no de competición.

Yo gano/tú ganas no solo es considerada como una técnica de negociación, sino también como una filosofía integral de vida (holística) sobre las interacciones humanas.

Esta filosofía está basada en el paradigma de que existen suficientes oportunidades para todos, donde el éxito de una persona no significa necesariamente el fracaso de otra.

Quinto Hábito: Procure primero comprender, luego ser comprendido

Esta aseveración implica un cambio de paradigma severo para la mayoría de las personas ya que, por lo regular, somos educados en base a lo contrario.

El quinto hábito es poderoso porque está exactamente en el centro del círculo de influencia. Muchos factores de las situaciones interdependientes están en el círculo de preocupación: problemas, desacuerdos, circunstancias, la conducta de otras personas. Y si concentramos nuestra energía allí afuera, la agotaremos, obteniendo pocos resultados positivos.

Definitivamente no hemos sido educados para escuchar y entender a los demás, más bien, estamos tan llenos de auto concepciones sobre lo que está bien hecho y lo que debemos hacer, que nuestras conversaciones se convierten en simples monólogos, sin querer enterarnos de lo que realmente opinan y les sucede a los demás.

Es necesario desarrollar nuestra habilidad de escuchar con empatía (recorriendo el mismo camino en los zapatos del otro), sin que esto signifique que siempre debemos estar de acuerdo en todo con los demás, sino simplemente que primero tratemos de entender lo que se nos trata de comunicar antes de emitir nuestra opinión.

Sexto Hábito 6: La Sinergia

La sinergia es la actividad superior que nos toca demostrar en un momento en la vida y significa que el todo es más que la suma de sus partes, está en todas partes de la naturaleza, el desafío consiste en aplicar las interacciones sociales, los principios de la cooperación creativa que nos enseña la naturaleza.

La Sinergia es la esencia del liderazgo y está basada en los principios anteriormente mencionados, los cuales catalizan, unifican y desbordan el potencial de las personas.

Es decir, es una función que representa la relación que existe entre cada una de las partes con el todo, donde el resultado total siempre será mayor a la suma de las partes. Si nuestra experiencia empresarial no ha sido en el área de comercialización, es más rentable contratar a un experto en el campo que esperar a hacernos expertos nosotros en el área para que el departamento empiece a funcionar.

Adicionalmente, no debemos esperar que el experto necesariamente piense igual que nosotros. La principal característica de la sinergia es que valora las diferencias de las partes (sus fuerzas y debilidades), las respeta, construyendo sobre las fuerzas y equilibrando las debilidades.

Comunicarse con sinergia es simplemente abrir la mente y el corazón hacia nuevas posibilidades y alternativas y nuevas opciones, se abren mundos nuevos de comprensión y se crean nuevos paradigmas que permiten elegir nuevas alternativas.

La valoración de las diferencias tanto mentales como emocionales es la esencia de la sinergia y la clave es comprender que las persona no ven las cosas como son, si no como son ellas mismas, una persona verdaderamente efectiva tiene el respeto y la humildad para reconocer sus propias limitaciones y apreciar los ricos recursos que se obtienen a través de la interacción con otras personas estas diferencias acrecientan el conocimiento y comprenden mejor la realidad.

SÉPTIMO HÁBITO: Afile la sierra

Bajo este hábito se reconoce la necesidad de que las personas participen en procesos continuos de capacitación y desarrollo dentro de varios campos, enfocándose en desarrollar nuevos talentos y acrecentar su potencialidad para hacer lo que se pensó sería imposible.

En este hábito se resalta la importancia de darle un mantenimiento continuo a nuestras habilidades, fortaleciendo y preservando nuestra capacidad de generación de trabajo y buscando renovarnos continuamente en las cuatro dimensiones en las que descansa nuestra naturaleza humana: física, espiritual, mental y socio/ emocional.

Este hábito consiste tomar tiempo en afilar la sierra, envuelve todos los hábitos, es un hábito de capacidad de producción personal, significa preservar el mayor bien que todos poseemos, uno mismo, como una inversión en nosotros mismos en el único instrumento con que contamos para vivir y realizar nuestra aportación en este mundo, somos los instrumentos de nuestra propia ejecución, significa renovar las cuatro dimensiones de nuestra naturaleza: la física, la espiritual, la mental y social/emocional.

Conclusión

Stephen Covey en la obra que acabamos analizar, esquematiza sus siete hábitos, y los presenta de forma fácil de asimilar para aquellos que desean convertirse en personas altamente efectivas.

En el análisis de esta obra, hemos visto como los hábitos 1, 2, y 3 tratan de la batalla que los individuos deben librar para lograr su independencia o victoria sobre uno mismo “El yo puedo hacerlo”, mientras que los hábitos 4, 5 y 6 representan el logro de la interdependencia o la victoria junto con los demás, realizando mejores trabajos en grupo y desarrollando de mejor manera las habilidades de comunicación y cooperación.

La ejecución del séptimo hábito, es un simbolismo del estado que ayudará al individuo a lograr un balance en todas las dimensiones de su vida a través de una constante renovación.

Esta obra tiene como objetivo fundamental crear en el lector, un proceso de la auto-renovación, el cual debe incluir la renovación equilibrada en las cuatro dimensiones de nuestra naturaleza: la física, la espiritual, la mental y la social/emocional. La renovación en cada una de las dimensiones es importante, pero ésta solo alcanza la efectividad óptima, cuando las abordamos conjuntamente, de un modo sensato y equilibrado. El descuido de cualquier área afecta negativamente a las restantes.

Bibliografía

Covey, Stephen R. “LOS SIETE HABITOS DE LA GENTE ALTAMENTE EFECTIVA”.   Editoriales Piados; México; 1ra. Edición.