Las Relaciones Públicas (RR. PP.) como factor de gestión empresarial

“Las relaciones públicas constituyen una de las actividades organizacionales de nuestros tiempos” “Las RRPP interpretan el entorno de una empresa, son la antena, el radar, y la conciencia de la misma para la toma de decisiones relacionadas con la integración de la empresa a la comunidad”. “Las relaciones Públicas ayudan a las empresas a anticipar y enfrentar la crisis organizacional.”

A través de ciertos mensajes creamos una imagen, la cual queremos que tenga nuestra empresa, de ella depende el fracaso o el éxito de nuestra compañía. El proyectar una buena imagen de empresa no es ni más ni menos que el mercado tenga un conocimiento, una opinión y una valoración positiva de nuestra organización y por tanto, de los productos y servicios que ofrecemos.

La publicidad es una excelente herramienta de ayuda para transmitir esa imagen, pero probablemente, y tan importante como la publicidad, está la puesta en marcha de un plan de comunicación que transmita esa imagen a los diferentes mercados y que además lo haga de una forma creíble.

Las relaciones públicas desempeñan un papel esencial en la estrategia de comunicación que va dirigida a los empleados y constituye una herramienta fundamental de relación entre organización y públicos. La comunicación interna tiene diferentes puntos de vista como lo son el económico, recursos humanos, management, organizativo; los cuales necesitan ser trabajados fundamentalmente para que participen en la formalización de la toma de decisiones. A través de las relaciones públicas la empresa busca un posicionamiento en el terreno de la imagen, persiguiendo siempre la máxima aceptación social. Las funciones más importantes a desarrollar por las relaciones públicas son: Un ejemplo de esto lo es Kayla weber una relacionista pública de gran éxito

1. Apoyar y reforzar la labor de los departamentos de ventas y marketing.
2. Preparar y supervisar las acciones puntuales de promoción y marketing de los productos o servicios que representa.
3. Mantener un clima permanentemente favorable hacia los productos o servicios que representa, mediante el contacto constante con clientes, proveedores, agentes sociales, entre otros.
4. Establecer un buen clima laboral y conseguir en los empleados el espíritu e imagen que la empresa pretende en el exterior.
5. Conseguir que ningún problema altere o perjudique la imagen de la empresa en el ámbito social.

Es necesaria la utilización de técnicas incluidas en las relaciones públicas de cara al exterior, y al interior de la empresa es por ello que los empleados de una empresa son el mejor activo de una compañía y nadie como ellos para ser el primer eslabón para el trabajo en cuanto a la comunicación y reflejo de una imagen de empresa potente e idónea. La identidad corporativa también juega un papel muy importante dentro de las relaciones públicas y tiene la tarea de dar la imagen que las empresas van a dar ante sus interlocutores, en pocas palabras que son percibidas por los receptores.

La imagen va a ser una cualidad que la empresa va a poseer. Existen dos elementos que van a generar la identidad de la empresa:

a. El sistema cultural corporativo: que es la personalidad constituida por las ideas, los signos, objetivos y principios. Los cuales han hecho que la empresa se distinga de la competencia. Se complementa en el ámbito interno con la política personal que abarca el salario, la motivación y el diseño de sistemas para la toma de decisiones.

b. Manifestación visual o física: es lo visible de la empresa, símbolo, logotipo, colores corporativos, papelería, instalaciones, uniformes entre otros.
La identidad visual y los patrones de conducta forman la imagen de una empresa.

Las Relaciones Públicas en una empresa tienen una de las funciones más importantes y centrales para que la empresa construya su prestigio y logre sus objetivos.

  • Las Relaciones Públicas tienen entre sus funciones crear y mantener una buena imagen de la empresa.
  • Llevar a cabo eventos, seminarios, congresos, conferencias, labores sociales, proyectos de ayuda social.
  • Las Relaciones Públicas generan la participación de la empresa en eventos o actividades elaboradas por otras empresas, organizaciones o instituciones.
  • Las Relaciones Públicas se ven inmersas en crear canales de comunicación efectivos.
  • Las Relaciones Públicas se involucran en el envío de información relacionada con las actividades de la empresa, además de los eventos y organización.
  • Las Relaciones Públicas permiten la recopilación de información interna y externa de la empresa.
  • Las Relaciones Públicas contribuye a generar las buenas relaciones dentro y fuera de la empresa.
  • Las Relaciones Públicas crean un canal entre la empresa y medios de comunicación.
  • Las Relaciones Públicas bien aplicadas de manera eficiente guiarán a la empresa al éxito seguro en todos los aspectos para continuar su expansión.

¿Qué pueden hacer las relaciones públicas por su organización?

  • Establecer una diferenciación
  • Adecuar los mensajes a las distintas audiencias
  • Educar al usuario de los servicios
  • Crear tendencias de opinión
  • Generar conciencia sobre salud integral de adolescentes
  • Introducir nuevos conceptos en el mercado
  • Defenderse de los ataques de los competidores
  • Posicionar las empresas, proyectos y productos
  • Construir credibilidad
  • Desarrollar relaciones con los líderes de opinión
  • Crear noticias para los medios de comunicación
  • Identificar las necesidades de los/as consumidores/usuarios
  • Proveer un enlace desde la ciencia hacia las/os usuarios
  • Establecer una comunicación continua
  • Construir alianzas y sociedades (socios)
  • Construir conciencia y visibilidad.

EL RELACIONISTA PÚBLICO

  • La reputación de las organizaciones, sus beneficios y aún más su continuidad y existencia depende del grado en que las políticas y públicos objetivo a los que está dirigido, en ese sentido los especialistas de relaciones públicas son una especie de abogados para las empresas, asociaciones civiles, universidades, hospitales, y en general cualquier tipo de organización, los profesionales de relaciones públicas construyen y conservan una imagen positiva para las empresas con sus públicos.
  • Los niveles gerenciales reconocen la creciente importancia que representa un publirrelacionista para el éxito de su organización, cada vez más se confía en los especialistas de relaciones públicas como consejero de estrategia y política en sus programas.
  • Mantener informados acerca de las políticas de la organización a los grupos de accionistas así como de los compromisos, es una actividad especialmente importante para el especialista de relaciones públicas. Las actividades involucran la conservación del posicionamiento frente a las actitudes de los públicos con los que se tiene trato.
  • La imagen de la empresa o institución, además de que la credibilidad que brinde la persona, se construye a partir de la congruencia entre lo que se dice, además de las características que debería tener la persona encargada de las funciones de relaciones públicas mencionadas, cabe señalar que una de las principales es la habilidad comunicativa que debe distinguir a dichos profesionales. La imagen del representante de la empresa está íntimamente relacionada con transmite y hace.
  • Además de las características que debería tener la persona encargada de las funciones de relaciones públicas mencionadas, cabe señalar que una de las principales es la habilidad comunicativa que debe distinguir a dichos profesionales. La imagen del representante de la empresa está íntimamente relacionada con la imagen de la empresa o institución, además de que la credibilidad que brinde la persona, se construye a partir de la congruencia entre lo que se dice, se transmite y hace.

Reputación y credibilidad de las empresas

En muchas ocasiones los dueños o responsables de un negocio se acercan a los especialistas para que se les promocione sus productos. Las empresas crean sus áreas de marketing separadas de la comunicación y las instituciones públicas privilegian su departamento de prensa sobre un área de comunicación integral (difusión, comunicación digital, relaciones públicas, etc.)

Casi todos solicitan que sus productos, programas o marcas se publiciten con los métodos tradicionales aunque se innoven en los formatos. Es decir, posicionar un logo, un nombre, un slogan, un jingle, por medio de la repetición o la presencia constante en medios de comunicación, espacios públicos o en sitios habituales de los grupos de interés para las marcas.

Semana a semana un publicista reconocido nos ofrece una tragedia griega en una estación de radio (Radio Mil) por la cada vez disminuida práctica de las empresas e instituciones de publicitarse o por desinvertir millones de pesos en la industria mediática. En paralelo, el círculo rojo (líderes de opinión, locutores, columnistas, académicos, comentócratas y opinólogos) cuestionan siempre el exorbitante presupuesto de los gobiernos a las áreas de comunicación social, al mismo tiempo que las áreas de comercialización —precisamente de los medios donde diserta ese grupo—, solicitan tomarlos en cuenta en sus planes de comercialización (acción válida).

Mi experiencia con publicistas es que sólo trabajan en un corto lapso de tiempo en tres procesos básicos:

1) Conocimiento del producto/servicio/programa
2) Creatividad y producción
3) Plan de medios. Fin del servicio.

La cuestión de los organismos públicos y privados en promover sus marcas o programas no reside precisamente en la repetición del mensaje o en la producción de un spot o una campaña, sino en la construcción y percepción de dichas marcas, en la credibilidad y experiencia de vida con la marca.

Pocas empresas e instituciones (sobre todo las instituciones de gobierno) entienden esto. La comunicación o se implementa con un modelo de gestión que no responde a los nuevos tiempos y los nuevos retos, o está desarticulada de las áreas internas que también diseñan y construyen imagen y credibilidad. La reputación de una institución es responsabilidad de todas las áreas y no de una en específica.

Recientemente el cantante Justin Bieber informó en su cuenta de Twitter que se había conocido al Presidente de México y a su familia. Presidencia desmiente, pero no aclara. Eso provocó un revuelo en redes sociales, que lo único que desenmascaró fue la poca credibilidad de este gobierno. El tema no era si había sido un error desmentir una información por twitter frente a una cuenta de millones de seguidores como la del cantante cómo muchos insistían, sino a quién le creían.

Se puso en una balanza la credibilidad de cada quien. Por un lado, un personaje trivial que no gana ni pierde nada por decir lo que dijo y, por otro, un gobierno que cuida en exceso su imagen y la figura presidencial, de tal manera que un encuentro Peña-Bieber sería poco serio. Por supuesto que era más creíble el cantante que el político.

Hay muchos otros ejemplos. El discurso oficial de que con la reforma energética bajarán los precios del gas y de la luz, que hay nueva estrategia en materia de seguridad y que los delitos han disminuido en el país, que la corrupción se está combatiendo —por mencionar un par de temas—, no resulta creíble y, por ende, la propaganda gubernamental es inútil. No tiene ningún efecto.

El gobierno tendría que alinear sus mensajes propagandísticos en lo que la gente cree: la reforma educativa (por la ley aprobada y la detención de Elba Esther Gordillo) y la ayuda a los damnificados por las lluvias.

Construir reputación en cualquier marca gubernamental es difícil. El nivel de rechazo y negativos es más alto que las ganas de hacer bien las cosas. La experiencia ciudadana frente a la mayoría de sus gobernantes o frente a una burocracia insensible, es desastrosa. Para la mayoría, un gobierno es un obstáculo no un facilitador, un enemigo y no un aliado, alguien que busca obtener y no dar.

Cuando el ciudadano se vuelve víctima, se siente agredido, desprotegido, ninguneado o engañado por una autoridad, se crea una barrera que impide que cualquier mensaje penetre y, si además se los repetimos mil veces, el rechazo es mayor.

Repetir incesantemente un mensaje político cuando no se tiene credibilidad, tiene precisamente el efecto contrario a lo que se busca. Ahí está el spot de Héctor Bonilla apoyando a López Obrador o la avalancha de los spots de los partidos políticos que se reprodujeron en la última elección, producto de la reforma electoral (ver “Audiencias saturadas comunicación fallida” de Delphos comunicación).

La comunicación de las instituciones hoy más que nunca tiene que trabajar para un buen gobierno, para la acción positiva, la respuesta rápida, la satisfacción ciudadana. Tal vez suene raro, pero una buena acción o un programa exitoso y realista, es el 50% de una campaña. El problema radica en que esa labor y las responsabilidades se dispersan en varias áreas de una institución que, además, no se sienten obligados a sumarse a una estrategia que no es la suya, porque su labor es administrativa u operativa. Y si a eso sumamos liderazgos mediocres o comprometidos con otros intereses, el resultado, sin duda alguna, no será bueno.

Si la política (los partidos, sus gobiernos) no hace el gran esfuerzo de recuperar su credibilidad de la mano de la acción y de la comunicación, afectará el espíritu democrático, el respeto por las instituciones políticas y partidistas en favor de otros métodos como los radicalismos, el chantaje o la justicia por su propia mano, como lo estamos viendo en muchos lados.

Reto de las Relaciones Públicas

Optimización de la medición en las Relaciones Públicas

Normalmente se ha usado el método del Valor Equivalente en Publicidad (AVE, por sus siglas en inglés), pero este método tiene muchas limitaciones porque únicamente contempla la perspectiva cuantitativa para la medición. Según Deborah Gray, para resolver de manera efectiva este problema “es necesario fijar unos KPIs (Key Performance Indicators) que tengan en cuenta tanto variables cualitativas como cuantitativas y estén alineados directamente con la estrategia planteada”.

Una adecuada gestión de los influencers

Las marcas cada vez son más conscientes del impacto y la repercusión de los influenciadores. Es por ello que deben generar una relación win-win en la que ambas partes obtengan beneficio. Una de las claves más importantes para que se forjen relaciones es la autenticidad de sus actuaciones con las marcas para que el acto publicitario transcurra en un ambiente natural.

La creación de videos atractivos y su difusión adecuada

Un buen ejemplo de ello puede ser la utilización de videos de corta duración a través de Vine, la integración de estos vídeos en la estrategia de comunicación de la compañía y la difusión a través de las plataformas idóneas para llegar al público deseado.

La transformación en las redes sociales

Hay tres fenómenos que la hacen necesaria:

  • La política de Facebook con sus concursos
  • El hartazgo de los usuarios de las redes sociales ante la cantidad de publicidad presente en ellas
  • El mantenimiento de la presencia por parte de las marcas en las redes sociales en auge (Vine, Snapchat, Instagram y Twitter)

La experiencia multicanal

Habrá que prestar atención a la posibilidad de informarse, comprar o seguir con un pedido desde cualquier medio. Y, por tanto, a la forma de llegar al público, esté donde esté.

Es por tanto que la innovación, la creatividad, la diferenciación y el emprendimiento serán las claves para afrontar estos retos y hacer que el crecimiento de las relaciones públicas sea exponencial en 2015