EFECTOS DE COMERCIO, GENERALIDADES

INTRODUCCIÓN

El uso general y frecuente de los documentos de crédito ha dado origen a una nueva industria, que es la del comercio de las letras de cambio, la cual estudia el curso del mercado, ejecuta todas las operaciones de giro o descuento, y compra o vende las letras por un precio igual, mayor o menor que la cantidad metálica que representan.

Analizando los títulos de crédito determinamos que un título de crédito es un documento que expresa en su contenido, un derecho literal y autónomo, y que con solo poseer ese soporte material (el documento) puede ejecutarse, sin probar los hechos que determinaron su emisión.

Los resultados económicos de los efectos de comercio son de la mayor importancia para la prosperidad industrial, el desarrollo mercantil y el fomento de la riqueza pública.

EFECTOS DE COMERCIO, GENERALIDADES

Títulos De Crédito

Son títulos de crédito aquellos instrumentos, con sustento en un papel, y firmados, con valor probatorio de la obligación que les sirve de base. Son imprescindibles, sin título de crédito no puede reclamarse el derecho que contienen, pues son los que le otorgan a su titular o legítimo poseedor, legitimación activa. Pueden ser al portador, a la orden o nominativos.

Son ejemplos de títulos de crédito, el pagaré, la letra de cambio, los cheques y las acciones de sociedades anónimas. Los tres primeros además, revisten el carácter de papeles de comercio, pues además de los caracteres propios de los títulos de crédito son completos, formales y abstractos.

Una característica de todos los títulos de crédito, además de la necesidad de contar con ellos para probar el derecho en ellos contenido es la autonomía. El documento posee autonomía del crédito original que le sirvió de base a su otorgamiento, y cada sucesivo titular va adquiriendo el derecho en forma propia y distinta con respecto a quien se lo transmitió. También son literales, por lo tanto el reclamo se circunscribe a lo consignado estrictamente.

Efectos De Comercio

Son efectos de comercio, las obligaciones o pro-mesas que por escrito se hacen los comerciantes entre sí, de pagar cierta suma de dinero en plazo determinado, y los cuales pueden pasarse por endoso de unas a otras personas.

El endoso de los efectos de comercio, consiste sencillamente en la transferencia que su tenedor escribe y firma al respaldo de los mismos a favor de otra persona, la cual queda por este hecho con el carácter de dueña del documento y en disposición de cobrar su importe; siendo de advertir que esas transferencias o endosos pueden repetirse indefinidamente, con lo cual pueden pasar los créditos por muchas manos en breve plazo y con ello verificar-se numerosos cambios en los mercados.

Los efectos de comercio, por su condición de documentos a la orden, representan un verdadero progreso respecto de los vales y las escrituras, porque hacen la transferencia de los créditos sin necesidad de renovar los contratos con requisito embarazosos.

Los efectos de comercio pueden ser muy diferentes por su contenido, pero todos se asemejan mucho en su forma. Los principales son: las letras e cambio; las libranzas de giro; los pagarés a 1 orden; los warrants de depósito y otros títulos endosables.

La letra de cambio es el más importante de todos los documentos a la orden, por sus efectos económicos; consiste en el mandato que una persona hace a otra de que pague a una tercera cierta cantidad, en lugar distinto del de la expedición.

La libranza de giro es muy semejante a la letra de cambio, pues también consiste en el encargo que una persona hace a otra, residente en punto distinta, de que pague a una tercera cierto valor recibido; pero es más sencilla en sus formalidades y carece de algunos de sus esenciales requisitos.

La Letra De Cambio O Giro

La letra de cambio es un título de crédito de valor formal y completo que contiene una orden incondicionada y abstracta de hacer pagar a su vencimiento al tomador o a su orden una suma de dinero en un lugar determinado, vinculando solidariamente a todos los que en ella intervienen.

La letra de cambio nace a finales de la Edad Media, con la necesidad del comercio monetario y su acumulación ilimitada en contra de la renta feudal.

Personas que intervienen en una letra de cambio

 El Librado o girado: la persona a la que se da la orden de pago (quien debe pagar), es el destinatario de la orden dada por el librador. El Código de Comercio requiere que en la Letra de Cambio se diga el nombre del Librado, es decir, el nombre del que debe pagar (Art. 410, Ord. 3).

El Librador o Girador: la persona que ordena hacer el pago. En el Código de Comercio se exige que la letra de cambio lleve su firma (Art. 410, Ord. 3).

El Beneficiario o Tomador: es aquel a cuya orden debe hacerse el pago de la suma ordenada por el Librador. Es necesario que en la letra se indique el nombre del beneficiario o tomador; en nuestro derecho no es válida la Letra al Portador, es imprescindible expresar el nombre de una persona como beneficiaria (Art. 410, Ord. 6).

El Fiador o Avalista: la persona que garantiza el pago de la letra.

El endoso de la letra de cambio, sus efectos

En la actualidad dejó de ser una cláusula accesoria e inseparable de la letra de cambio, en virtud de la cual el acreedor cambiario pone a otro en su lugar, transfiriéndole el título con efectos limitados o ilimitados. La letra puede transmitirse por endoso, y ésta fue la finalidad inicial de la Letra de Cambio. El endoso debe de ser puro y simple. Toda condición se tendrá por no puesta. Esto según la última normatividad.

Endoso en Blanco: Se plasma la sola firma del endosante, y cualquier tenedor podrá llenar en endoso con su nombre o el de un tercero.

Endoso en Propiedad: Transmite la propiedad del título de crédito.

Endoso en Procuración o para el cobro: Confiere al endosatario las facultades de un mandatario con representación para cobrar el título judicial o extra judicial.

Endoso en Garantía: Constituye un derecho prendario sobre el título y conferirá al endosatario, además de los derechos de acreedor prendario, las facultades del endoso en procuración.

El endoso transmite los derechos de la letra y el endosante garantiza el pago frente a los tenedores posteriores. El endosante puede prohibir un nuevo endoso, no respondiendo del pago frente a las personas a las que posteriormente se endose la letra.

El tenedor de la letra se considerará portador legítimo de la misma cuando justifique su derecho por una serie no interrumpida de endosos.

El tenedor, en caso de impago, podrá ejercitar la acción de regreso contra cualquiera de los endosantes una vez vencida la letra, acciones que perderá en los siguientes

Supuestos:

Cuando no hubiere presentado dentro del plazo la letra girada a la vista o aun plazo desde la vista.

Cuando, siendo necesario, no se hubiere levantado el protesto o hecho la declaración equivalente por falta de pago.

Cuando no hubiere presentado la letra al pago dentro del plazo, en caso de haberse estipulado la devolución «sin gastos».

Es por ello que las letras endosadas, cuando no contienen la cláusula sin gastos, se consideran automáticamente con gastos y se realiza la declaración equivalente al protesto, salvo que contuvieran la expresión con protesto notarial expresamente, caso en que sería levantado éste.

Formas De Endoso De La Letra De Cambio

La letra se debe expedir en impreso oficial o timbre emitido por el Estado, y su importe estará en proporción a la cuantía que se refleja en la misma.

La insuficiencia del timbre de la letra puede conllevar dificultades para emprender acciones contra el deudor en el caso de que ésta sea impagada.

Formas de girar la letra de cambio.

Garantía de pago de la letra de cambio

El endosante, por su parte, garantiza la aceptación y el pago de la letra de cambio frente a los que la vayan adquiriendo con posterioridad, y será imprescindible su firma para que el endoso sea efectivo. Esta garantía puede ser excluida mediante la cláusula “sin garantía”.

No es posible realizar un endoso parcial, esto es, de parte de la cantidad que figura en la letra.

El endoso al portador o en blanco supone la falta de designación de la persona del endosatario por lo que, en estos casos, la letra circula como un título al portador.

Provisión de fondos

Una provisión de fondos es una entrega de dinero por parte de un cliente a un profesional de cara a iniciar algún tipo de gestión en la cual, se incurrirá en gastos cuya cuantía es difícil conocer de antemano, pero puede ser estimada. Este tipo de operación obedece a varias cuestiones, la primera es que el profesional asegure el cobro de parte de sus honorarios, y el segundo que este pueda realizar pagos en nombre del cliente, los llamados suplidos.

Una vez se han terminado de realizar los servicios solicitados por el cliente, el profesional deberá regularizar la provisión de fondos, cuyo saldo puede arrojar un diferencial bien a favor del cliente, con lo cual se le extornará la cantidad sobrante, o bien en su contra, con lo cual el cliente deberá abonar el exceso que no se haya podido llegar a cubrir. Es habitual que en prestaciones de servicios que se alarguen en el tiempo o se compliquen burocráticamente por la aparición de gastos inesperados, sea necesario realizar nuevas provisiones de fondos.

La aceptación, el pago y sus consecuencias

La aceptación de una letra de cambio implica que la persona que acepta se obliga a cancelar la obligación contenida en ella, es decir, a pagar una suma determinada de dinero establecida, en la fecha estipulada, es decir, el aceptante de una letra de cambio se convierte en el principal obligado. El aceptante o principal obligado también se denomina girado.

Por otro lado debe cancelar la suma de dinero al momento que se haga exigible, según la clase de vencimiento que se trate. Si es la vista se debe pagar la letra de cambio al momento en que se presenta, el artículo 692 del código de comercio establece  que cuando la forma de vencimiento sea a la vista para presentación para el pago deberá hacerse dentro del año siguiente a la creación del título.

Si el aceptante o girado paga la letra de cambio no se puede ejercer acción cambiaria alguna, ya que esta solo se genera cuando no se ha cancelado la obligación incorporada en la letra de cambio que es la de pagar. La obligación  no puede estar sujeta  a un hecho incierto o futuro.

La obligación que contrae el girado o aceptante al aceptar la letra de cambio, respecto a la acción cambiara, la contrae en relación  con todos los obligados: el girador o creador, endosantes y avalistas, si alguno de estos realiza el pago puede iniciar acción cambiara en contra del aceptante que es el principal obligado a pagar la suma contenida en la letra de cambio.

Recambio

El portador de una letra de cambio por esta por falta de pago, puede todavía procurarse el rembolso por medio del recambio.

El recambio se efectúa por una resaca, que es una nueva letra de cambio, por medio de la cual el portador se resarce sobre el librador o sobre uno de los endosantes  del principal de la letra de cambio protestada y de los gastos según el curso del cambio en la época de la resaca.

El recambio se arregla con respecto al librador, por el curso de cambio del lugar en que era pagadera la letra de cambo, sobre el lugar desde se ha girado.

Las acciones recusarías

Las acciones recusarías son  las acciones que Rechazan o no admiten una cosa o a una persona por no considerarla propia o adecuada.

El amparo es una acción o un recurso, dependiendo de la legislación del país de que se trate, que tutela los derechos constitucionales del ciudadano, y del que conoce y falla o bien un tribunal específico como un Tribunal Constitucional, Corte Suprema, o bien un juez tribunal ordinario,2 según lo dispuesto en la legislación procesal de cada país. El amparo cumple una doble función: de protección al ciudadano en sus garantías fundamentales y a la propia constitución al garantizar la inviolabilidad de sus preceptos ya sea por normas generales contrarias a dichos preceptos o por actos de autoridad que vulneren el contenido o los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución.

Extinción de las obligaciones cambiarias

El vencimiento, es el momento a partir del cual se hace exigible la obligación cartular en función del acaecimiento del evento previsto a tales fines por la ley.

Sus funciones, son múltiples: fija el momento en que debe cumplirse la prestación dineraria, la oportunidad para formalizar el protesto, el día inicial para el cómputo de la prescripción, el momento hasta el cual puede transmitirse el título mediante endoso, etc.

“El endoso posterior al vencimiento de la letra de cambio produce los mismos efectos que un endoso anterior. Sin embargo, el endoso posterior al protesto por falta de pago o al vencimiento del plazo establecido para efectuar dicho protesto produce sólo los efectos de una cesión ordinaria. El endoso sin fecha se presume hecho antes del vencimiento del plazo fijado para efectuar el protesto salvo prueba en contrario.

En los protestos por notificación postal a cargo de un banco (arts. 68 y ss.) se considerar , a los efectos del endoso, como fecha de protesto la de su presentación al banco que haya de efectuar la diligencia.”

El plazo de pago, que es el que determina el vencimiento, debe ser posible, único e incondicional – no requerir de elementos extracartulares, salvo en casos que la ley expresamente permite que surja del protesto -.

Ej.: la expresión “pagadero el día en que fulano cumpla 80 años”, implica que su vencimiento tendría que determinarse por la partida de nacimiento.

El plazo se cuenta por días corridos, y no se computa el día en que empieza a correr.

Hay que distinguir entre el pago directo y la vía de regreso. En el caso de pago directo, que es el que desembolsa el librado (aceptante), éste determina la extinción total de las obligaciones cambiarias de todos los integrantes del círculo de obligaciones cambiarias.

En cuanto al pago en vía de regreso, que es el desembolsado por el librador, éste sólo produce efectos extintivos de las obligaciones cambiarias respecto de los obligados posteriores del que ha pagado la letra de cambio pero nunca respecto de los anteriores. En este caso, el acreedor cambiario reclamante tiene que entregar al deudor cambiario pagador el original de la letra de cambio y el recibo correspondiente.

Cualquier acreedor cambiario puede reclamar a través de las acciones correspondientes el importe principal que constituya el nominal de la letra de cambio además de los intereses moratorios computados a partir del cumplimiento del efecto así como las costas desembolsadas necesariamente para el ejercicio de las acciones legales de reclamación.

CONCLUSIÓN

La opinión más generalmente admitida es que las letras de cambio, reducidas a la sencilla operación de la orden dada de un lugar a otro para pagar a un tercero, se conocen desde la más remota antigüedad; pero revestidas de las formalidades, condiciones y endosos que determinan actualmente las leyes, sólo se conocen desde el gran movimiento comercial que se inició a últimos del siglo XV y en los albores del XVI.

Lo importante para hacer valer el derecho contenido en el título de crédito es contar con el documento que lo acredita, que le confiere a su titular, legitimidad activa contra el sujeto pasivo que se obligó en el documento. Por eso se dice que una de sus características principales es la de ser necesario, sin título de crédito no hay obligación exigible. Este puede ser transmisible, y cada nuevo titular del documento adquiere por sí mismo la titularidad del derecho.