IMPLICACIONES DEL PROCESO DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE DE UNA LENGUA EXTRANJERA

El Proceso de Enseñanza y Aprendizaje.

El éxito que ha de tener el proceso de enseñanza – aprendizaje depende tanto de la correcta definición y determinación de sus objetivos y contenidos, como de los métodos que se aplican para alcanzar dichos objetivos.

En lo referente al lenguaje filosófico, este método es considerado como un “sistema de reglas que determina las clases de los posibles sistemas de operaciones que, partiendo de ciertas condiciones iniciales, conducen a un objetivo determinado.”(Klaus, G. 2000, p. 64).

La realización que guarda estas acciones u operaciones presupone siempre reflexiones sobre su secuencia. “Habitualmente, el objetivo propuesto no se logra mediante una sola operación, sino con un sistema de operaciones aún más complicado.

Esta apreciación es importante, porque señala otras dos características del método:

  • El momento de la sistemática y el de la estructura de la acción.
  • La existencia de un método permite la confección de un plan que establezca el sistema de las operaciones a realizar.
  • El método como serie sistemática de acciones indica, la estructura de lo metódico.
  • Método significa proceder gradual, escalonado. Un método es, pues, una serie de pasos u operaciones estructuradas lógicamente, con las que se ejecutan distintas acciones encaminadas a lograr un objetivo determinado.

El currículo del Nivel Medio se fundamenta en un enfoque en el cual el estudiante constituye el centro del proceso educativo. Propicia la construcción del conocimiento y el desarrollo de aprendizajes significativos, referidos a los valores, actitudes, normas, hechos, datos, conceptos, principios y procedimientos que a partir de la interacción entre los sujetos y su entorno y bajo la guía y orientación del profesor se promueven en las diferentes áreas curriculares.

El conocimiento a que se hace referencia se construye a través de diferentes experiencias que posibilitan el desarrollo de potencialidades, capacidades y competencias, las cuales permiten a los actores del proceso, no sólo “saber” sino “saber hacer”; propiciando todo ello una actuación más independiente y autónoma.

El aprendizaje a promover, toma en cuenta el nivel de desarrollo del estudiante, sus necesidades e intereses, las experiencias conocimientos previos y la incidencia de los factores socioculturales en el proceso educativo.

Los conocimientos previos sirven de punto de partida para la interpretación de los nuevos saberes, y se refieren a las ideas, experiencias y creencias presentes en el alumnado al iniciar el nuevo aprendizaje. Partiendo de lo anterior se justifica la promoción de experiencias de aprendizajes significativos, pertinentes y relevantes, en contextos formales, informales y no formales.

Desde esta concepción, las estrategias educativas deben promover el desarrollo de la capacidad de aprender a pensar, aprender a imaginar, aprender a aprender, aprender a ser, aprender a proyectar y aprender a convivir, lo cual contribuye a tolerar, a respetar, a aceptar las diferencias y a desarrollar una actitud crítica y autocrítica.

El aprendizaje significativo requiere de la participación activa del alumno. Por tanto, el docente debe proporcionar las ayudas que él/la necesite y reconocer que la acción pedagógica, por sí sola no garantiza un aprendizaje real si no está acompañada de un proceso de reflexión y de construcción sobre la acción.

 Tipos de Aprendizaje

El aprendizaje es una de las características más importantes del ser humano, ya que es el ser vivo donde tal hecho se da de manera más compleja. A grandes rasgos podríamos decir que el aprendizaje es la adquisición o modificación de habilidades, conocimientos, destrezas, conductas, valores o cualquier otro aspecto que tenga una incidencia en el aspecto epistemológico del ser humano. Esto quiere decir que el aprendizaje se basa en cómo y qué conocemos a lo largo de nuestras vidas. De esta manera, el aprendizaje es el resultado de la experiencia, la instrucción, el estudio, la observación, el razonamiento y la enculturación.

“Generalmente el aprendizaje se relaciona con los procesos educativos y desarrollo personal, por lo que es un aspecto sumamente importante en la vida de una persona.”(Ausubel, David, 2001, p. 14).

Las personas perciben y aprenden las cosas de formas distintas y a través de canales diferentes, esto implica distintos sistemas de representación o de recibir información mediante canales sensoriales diferentes. Además de los distintos canales de comunicación que existen, también hay diferentes tipos de alumnos. Se han realizado estudios sobre los distintos tipos de aprendizaje los cuales han determinado qué parte de la capacidad de aprendizaje se hereda y cuál se desarrolla.

Aprendizaje memorístico o repetitivo: se produce cuando el alumno memoriza contenidos sin comprenderlos o relacionarlos con sus conocimientos previos, no encuentra significado a los contenidos.

Aprendizaje receptivo: en este tipo de aprendizaje el sujeto sólo necesita comprender el contenido para poder reproducirlo, pero no descubre nada.

Aprendizaje por descubrimiento: el sujeto no recibe los contenidos de forma pasiva; descubre los conceptos y sus relaciones y los reordena para adaptarlos a su esquema cognitivo.

Aprendizaje significativo: es el aprendizaje en el cual el sujeto relaciona sus conocimientos previos con los nuevos dotándolos así de coherencia respecto a sus estructuras cognitivas.

El Aprendizaje de una Lengua Extrajera.

La Propuesta curricular del área de Lenguas Extranjeras para el nivel medio presenta las siguientes características: en el primer ciclo, tanto el Francés como el Inglés tienen carácter obligatorio, condición que prevalece en el segundo ciclo del bachillerato General, además de ofrecer la oportunidad de cursar estas lenguas con carácter optativo. Este último es también propio del bachillerato Técnico-Profesional.

Por último es preciso añadir que en el bachillerato General y en el Artístico, el francés y el inglés como lenguas optativas tienen una orientación literaria y artística, mientras que en el Técnico-Profesional va dirigida hacia la especialidad.

El aprendizaje de las Lenguas Extranjeras tiene como propósito contribuir a la formación integral del individuo, esto implica que será capaz de comunicarse en cualquier circunstancia de la vida cotidiana. Contribuirá igualmente a formar un sujeto crítico, autónomo y respetuoso de la pluralidad, capaz de apreciar otras culturas a la vez que afianzará la propia; que valore, además, la importancia de la adquisición de las lenguas extranjeras en la ampliación de su horizonte socio-cultural. Presenta como propósitos generales:

  • Reconocer todos los tipos de manifestación oral y escrita.
  • Entender y expresarse en situaciones diversas de comunicación oral y escrita, incluyendo las de naturaleza práctica.
  • Interpretar lecturas integrales de carácter institucional, científico, técnico para satisfacer un interés personal, de naturaleza práctica o social.
  • Realizar lecturas selectivas en función de intereses individuales, orientadas hacia la investigación, la cultura, la ciencia y la tecnología
  • Interesarse por las producciones escritas en lenguas extranjeras.
  • Comprender las manifestaciones culturales, estéticas, las actitudes y los valores de los países cuyas lenguas se estudian.
  • Manifestar cierto dominio sobre el conocimiento del mundo que les rodea y sus relaciones, reconociendo la existencia de un mundo plural, respetando dicha pluralidad.
  • Desarrollar un espíritu analítico y crítico corno medio de alcanzar un pensamiento autónomo.
  • Explicar conductas y comportamientos propios como producto de la asunción de su propia nacionalidad, a través del estudio y de la comparación con otras culturas.
  • Desarrollar actitudes vinculadas a la defensa y preservación de la naturaleza a través del análisis de los comportamientos de otras culturas frente al tema.
  • Valorar e integrar las actitudes de disciplina, puntualidad y respeto al tiempo ajeno.
  • Contribuir al afianzamiento de la lengua materna mediante la incorporación de la cultura, la normativa, los actos de habla de las lenguas extranjeras, objeto de estudio y la comparación con la propia.
  • En el caso de los discapacitados se tomarán las medidas de lugar para lograr la integración de los propósitos expuestos, con la salvedad de que para los discapacitados auditivos no se tomarán en cuenta los objetivos orales, sino aquellos que hacen referencia a lo escrito y muy particularmente a los de la lectura.

Elementos de Incidencia en el Aprendizaje de una Lengua Extranjera.

Los principales factores que influyen en el aprendizaje de una lengua distinta de la materna son los siguientes:

Factores emocionales.  Las características afectivas tienen, cuando menos, tanta influencia en el aprendizaje como las habilidades cognoscitivas (Hernández, 2004). Por lo que se ha considerado que las causas de un aprendizaje poco exitoso pueden ser atribuidas, en gran medida, a bloques afectivos de varios tipos como:

Ansiedad. Los estudiantes que experimentan ansiedad no presentan igual dominio de la lengua en comparación con los estudiantes emocionalmente relajados. Y los aprendices principiantes son más ansiosos que los de niveles intermedios o avanzados, lo que significa que la ansiedad se reduce a medida que aumenta el aprendizaje.

Motivación. Una persona altamente motivada, aprenderá mejor y más rápido. Hay dos tipos básicos de motivación y ambos parecen fomentar el aprendizaje de un idioma:

Motivación extrínseca: es querer aprender para alcanzar una meta. Esta motivación puede verse afectada por incentivos externos como recompensas y castigos. Por ejemplo: la de comunicar un mensaje o conseguir un trabajo (recompensa).

Motivación intrínseca: es la motivación para hacer algo por sí mismo. Por ejemplo: el aprendiz quiere aprender porque disfruta el aprendizaje.

Factores actitudinales. Factores actitudinales como los prejuicios o estereotipos culturales influyen en la adquisición de una segunda lengua.

Las personas que aprenden bien un idioma:

  • Están dispuestas a adivinar el significado
  • Buscan oportunidades para practicar
  • Están atentas a lo que se habla alrededor y a cómo los hablantes nativos hablan entre ellos
  • Atienden al significado de un mensaje

Factores personales. Por otro lado la  Hipótesis del Monitor intenta explicar cómo el aprendizaje se controla, lo cual implica habilidades cognitivas, es decir aptitudes. Como se ha señalado, la competencia en el idioma o la escritura, se logra en forma inconsciente escuchando o leyendo, de tal manera que, el aprendizaje consciente tiene sólo una función: después de que se ha producido algún idioma  o texto escrito, se inspecciona y corrigen los errores por medio del “Monitor”. Este proceso se puede llevar a cabo internamente antes de que nosotros hablemos o escribamos, o durante la corrección. La adquisición de manera inconsciente  nos proporciona el 100% de un idioma; sin embargo, hay un pequeño residuo para la gramática, la puntuación, y la ortografía.” (Lockhart, 1997, p. 84).

“Los usuarios óptimos del Monitor  pueden usar su competencia consciente como un suplemento a su competencia adquirida”. (Wilson, 2000, p. 23).

Aptitud. Hay tres áreas distintas en las que uno puede tener habilidad para aprender un idioma:

Fonética: habilidad para reconocer y reproducir los sonidos de un idioma.

Morfosintaxis: habilidad para descubrir patrones gramaticales y fonológicos en los sonidos de un idioma.

Memoria: habilidad para recordar y recordar bien.

La adquisición es un proceso inconsciente, en gran manera similar a cómo los niños “adquieren” su primer idioma; esta teoría afirma que la verdadera habilidad comunicativa viene del hecho de estar expuesto a una información comprensible. A medida que uno es expuesto a una información progresivamente más compleja, uno progresa en el aprendizaje del segundo idioma.

Edad. Los datos respecto a las diferencias de edad en la adquisición de la lengua, un segundo idioma y la lectura,  pueden interpretarse fácilmente desde la Hipótesis del “input” comprensivo y la Hipótesis del Filtro Afectivo. Los datos indican que mientras los niños son generalmente superiores en el tiempo que los adultos, en la adquisición de un segundo idioma, los adultos, por lo menos inicialmente, adquieren con mayor rapidez el idioma. Además, los niños más viejos adquieren un idioma más rápidamente que los niños más jóvenes. La explicación para estos datos es como sigue: los adquirientes más viejos progresan más rápidamente en las fases tempranas porque ellos logran un “input” más comprensible, mientras los adquirientes más jóvenes mejoran a la larga debido a sus más bajo filtros afectivos. (Krashen, 1985, p. 12).

El filtro afectivo en niños es muy permeable y ello les da una ventaja en su proceso de adquisición-aprendizaje. No obstante, también señalamos que los adolescentes y adultos encuentran su ventaja en el mayor y mejor manejo de los procesos cognoscitivos a la hora de adquirir-aprender una segunda lengua.

La hipótesis del filtro afectivo explica por qué en la “post-pubertad” los adquirientes del segundo-idioma perfeccionan su adquisición. Estos individuos han tenido la exposición suficiente para un “Input comprensivo”, y por lo tanto tienen bajo el filtro afectivo.

Personalidad. Los rasgos de personalidad que permiten el mejor ingreso del “input” son aquellos relacionados con la empatía, la disponibilidad y la auto-confianza. Este último concepto, la confianza en sí, se describe como la actitud que posee el sujeto seguro de sí mismo, extrovertido, con auto estima y no ansioso. Resulta razonable que los individuos con dichas características permitan mejor recepción de “input”, por el contrario, las personas no seguras de sí mismas interactúen menos y la cantidad de “input” que reciban sea menor. Además, en este último grupo, la ansiedad de los sujetos les hace recurrir más a los procesos conscientes (para asegurar su desempeño). Su desarrollo de una segunda lengua es, por lo tanto, poco fluido y únicamente a partir de procesos cognoscitivos. Presentamos los siguientes tipos de personalidad:

Personas que corren riesgos: frecuentemente las personas dispuestas a correr riesgos también están más dispuestas a abrir la boca para tratar de hablar. Personas que toleran la ambigüedad: las personas de este tipo no insistirán en identificar y entender cada detalle de una oración del idioma que están aprendiendo, en cambio, están dispuestas a adivinar.

Personas conscientes de sí mismos: Esto capacitará a la persona a estar al corriente de los diversos aspectos del aprendizaje del idioma.

Factores del contexto social. Ausubel (1976) señala que las variables motivacionales y los factores de la personalidad tienen relación con los aspectos subjetivo y afectivo-social (incorpora así el área social), antes que con los aspectos objetivo e intelectual en el aprendizaje. Esto significa que dichos factores afectan al aprendizaje de modo no específico (aunque sí catalítico), en lugar de participar directa y específicamente en el proceso cognoscitivo.

Por otro lado, la pragmática nos indica que la competencia de una lengua incluye también saber comportarse en esa lengua, y este conocimiento sólo se desarrolla en la interacción social.

El contexto social provee los factores más importantes que afectan al aprendizaje.

Algunos factores que afectan positivamente la adquisición de una segunda lengua son:

  • Vivir en una comunidad básicamente monolingüe.
  • Que los habitantes del lugar tengan una actitud amistosa hacia uno.
  • Que no haya allí ningún otro hablante de español (con la excepción de su pareja).
  • Que la propia cultura sea similar a la del segundo idioma.
  • Que la distancia social sea mínima.

Este término se refiere a que hay muchas instancias en las cuales un aprendiz de segunda lengua no siente afinidad con la comunidad hablante. Por lo que éste crea una distancia sicológica y una distancia social de los hablantes de la comunidad de la segunda lengua. Una consecuencia inmediata es que ésta resulta en una cantidad disminuida del input. Este concepto forma las bases del modelo de aculturación de Schumann´s” (Gass, 2001, p. 22).

Algunos factores que afectan negativamente la adquisición de la lengua, son los opuestos de los arriba mencionados además de: que el segundo idioma sea muy diferente.

Factores propios del idioma. Algunos idiomas son más difíciles de aprender, porque no están relacionados históricamente con el nuestro, y las palabras que usan no son prestadas.  Quiere decir que los idiomas más difíciles no pertenecen a la misma familia de idiomas al que pertenece el nuestro.  Por eso nos resulta más fácil aprender italiano o portugués que el griego o ruso.  Todos los idiomas del mundo tienen problemas especiales y específicos, pero todos tienen patrones. Si buscamos los patrones y tratamos de dominarlos, podemos aprender el idioma.  “Si ante un idioma de morfología muy compleja uno piensa que va a hablar perfectamente, o de lo contrario no va a hablar nada, uno no hace más que encaminarse a algún tipo de frustración”. (Thomson, 1993, p. 42).

Por todo lo anterior, podemos decir que el tiempo que lleva aprender dependerá de todos los factores mencionados antes y también de otros. Pero por ahora es suficiente decir que, probablemente, por lo menos de 4 a 8 meses sean suficientes para lograr una comunicación básica, nivel en el que uno podrá comunicarse, cualquiera sea la situación, y cualquiera sea el idioma que se aprenda; a pesar de eso, es posible que una persona necesite estudiar durante dos años, y a tiempo completo, para manejar un idioma.

Estos factores emocionales son: miedo, ansiedad, motivación. Los actitudinales son: prejuicios o estereotipos culturales. Algunos de estos factores son relativamente estables o constantes.

 El Profesor.

El perfil del/la docente se refiere al conjunto de valores, actitudes y competencias que este debe poseer para cumplir con su rol de guía facilitador del proceso educativo.

El papel fundamental del educador es acompañar y facilitar el proceso de enseñanza-aprendizaje, para propiciar situaciones que favorezcan la elaboración de nuevos saberes y el desarrollo de los valores y las actitudes promovidas en el nuevo currículum.

Se sitúa como una persona democrática, crítica y solidaria capaz de interactuar con los/as educandos/as y demás integrantes de su entorno para, mediante un proceso creativo y participativo, construir nuevos conocimientos en el marco de los fines y objetivos del proyecto educativo dominicano.

Este/á maestro/a deberá mostrar calidad humana, dominar saberes, valores y actitudes que se inscriban dentro de un marco filosófico, democrático y participativo, con una amplia visión de futuro.

Sus competencias intelectuales, sociales y prácticas deben mantenerse en un constante desarrollo y perfeccionamiento, con el propósito de mejorar la calidad de su práctica docente.

En lo que se refiere al rol que debe cumplir el docente, éstos han de impulsar, junto con sus estudiantes, nuevas prácticas pedagógicas que redimensionen su rol corno actor-actriz y propiciador(a) de aprendizajes significativos, de valores, actitudes y prácticas, que conduzcan a la formación de educando.

Siendo el papel fundamental del educador, acompañar y facilitar el proceso de enseñanza aprendizaje para propiciar situaciones que favorecen la elaboración de nuevos saberes y el desarrollo de los valores y las actividades previstas en el nuevo currículum.

En el modelo pedagógico curricular el docente es considerado como un mediador de los procesos de aprendizaje y como un investigador constante en la ejecución de los proyectos educativos.

En tal sentido, el docente realiza acciones dentro y fuera del aula, que ameritan de la participación y aporte de los docentes y alumnos, formando parte de la acción de mediación los medios y los recursos didácticos para la ejecución de los proyectos y la evaluación de los procesos y resultados generados en la acción educativa.

En este rol el docente es un mediador entre los alumnos y el contexto, su papel es orientar e incentivar a los estudiantes para que desarrollen competencias, con capacidades para interiorizar los diferentes elementos que interviene en el proceso educativo; el docente como mediador facilita la interacción para que el grupo participe en actividades de análisis y síntesis sustentadas en una acción reflexiva sobre lo realizado y lo que se puede realizar.

El docente tener la capacidad de proporcionar elementos conceptuales, procedimentales y actitudes a los alumnos desde su posición de enseñar a pensar y aprender a aprender, a fin de apoyar en la construcción del conocimiento y en la realización de actividades que favorezcan el desarrollo del perfil de competencias esperado, todo esto, en función de las demandas que surgen de las múltiples y cambiantes situaciones del entorno.

Así mismo, el docente atiende a los distintos tipos de conocimientos que implica el aprendizaje autónomo: (a) conocimiento declarativo sobre los procesos de aprendizaje el cual lleva implícito un conocimiento conceptual de los contenidos a dominar. (b) conocimiento procedimental referido a cómo llevar a cabo los procesos requeridos para un dominio operacional, que es en esencia un contenido cognitivo y psicomotor. (c) conocimiento actitudinal sustentado en contenidos sobre los valores e intereses que guiaran los procesos.

Del mismo modo, dentro del rol del docente implica la búsqueda de información a todo nivel, docentes alumnos padres y representantes en actividades de revisión de materiales de discusión de sus pertinencia en los proyectos planteados, creando una interacción constructiva sobre los contenidos tratados conlleva al análisis, interpretación y cotejo en el proceso de trabajo hacia la integración de los diversos elementos que permiten conformar el proyecto como producto.

Los docentes deben considerar la investigación como actividad práctica orientada a la búsqueda de conocimientos ya establecidos a fin de conocer más sobre un hecho concreto que permita el planteo de nuevas visiones, adecuación a un contexto, resolución de problemas, e introducir cambios y sumar esfuerzos para que estos se concreten.”(Jiménez, Corales, 1994, p. 18).

El docente es el mediador entre el currículo y el alumno. Su función es la enseñanza, mientras que la del alumno es el aprendizaje. Por tanto, el docente ha de facilitar el aprendizaje a los alumnos, para lo cual dispone de diferentes elementos como las estrategias, los medios o recursos didácticos, las técnicas y los procedimientos, entre otros.

El docente se encarga de dar dirección de la clase, de la organización de la interacción de los alumnos con el objeto del conocimiento, hace del aprendizaje una experiencia activa, creativa y contextualizada.

“Es por ello que el principal propósito del docente es que los alumnos aprendan, por lo que debe tener presente algunos principios que le faciliten una intervención más eficaz como son:”(Álvarez, Zayas, 1999, p.16).

  • Partir de los intereses y motivos de los estudiantes.
  • Tomar como punto de partida los conocimientos y experiencias previas de los alumnos, conectando unos aprendizajes con otros.
  • Presentar la información nueva de numera dosificada.
  • Usar estrategias que permitan la reflexión metacognitiva.
  • Diseñar situaciones de aprendizaje variadas y dinámicas.
  • Promover tanto tareas independientes como trabajos colaborativos.
  • Orientar en la planificación y organización del aprendizaje de los alumnos.

El Aprendiz.

El educando del Nivel Medio se sitúa en una etapa cognitiva en la que se profundizan los cambios cualitativos tendentes a un pensamiento formal, iniciado al final de la educación básica.

Tanto el lenguaje como el pensamiento muestran cambios en el sentido de que las operaciones lógicas pueden ser expresadas a través de signos y símbolos lingüísticos y matemáticos, sin depender exclusivamente de la percepción y la realización de experiencias concretas. En esta etapa del desarrollo el pensamiento adquiere un poder totalmente nuevo que le permite reflexionar sobre las diferentes operaciones independientemente deja presencia de los objetos, desarrollando la capacidad de realizar la traducción abstracta de las operaciones concretas.

Esta cualidad del pensamiento permite al educando durante esta etapa del desarrollo, formular sus reflexiones y teorías al pensamiento un poder extraordinario: la capacidad de reflexión. Como consecuencia de esta capacidad, el adolescente elabora abstracciones que cuestionan la realidad, desarrollando a su vez nuevas interpretaciones y explicaciones.

Así la capacidad de razonamiento hace que el pensamiento de el/la adolescente implique procesos cognitivos más complejos, oscilando la formación de nuevos conceptos y el establecimiento de relaciones lógicas entre realidades contradictorias y aparentemente desvinculadas. Elabora nociones, ideas y conceptos concernientes al pasado, relacionados con el presente y proyectados al futuro Separa. Combina y contrasta variables; centra la atención en cuestiones amplias sin perder de vista los detalles; estructura una variedad le posibles combinaciones de hechos. Elabora el conocimiento a través de la confrontación y la discusión; analiza situaciones de manera abstracta y adquiere capacidad para manejar problemas; evalúa la pertinencia de las diferentes posibilidades, así como la validez de lo que otros plantean.

Estas cualidades conducen a una mejor comprensión del mundo y de las relaciones sociales, de la problemática ecológica, de la realidad sociocultural nacional y universal; la relatividad de los objetos en función de su uso y propiedades y el valor de los mismos en relación al sistema axiológico de la persona.

Conjuntamente con estos cambios cognitivos, ocurren otros a nivel de su afectividad. Así se va afianzando la personalidad y se inicia la progresiva inserción del adolescente en el ámbito de las personas adultas. A veces asume actitudes heroicas en su afán de construir un mundo diferente. Están llenos de sentimientos generosos hacia la humanidad, de proyectos altruistas y de inclinaciones espirituales, adjudicándose ¡a mayoría de las veces un papel protagónico, como defensor de la humanidad.

Buscan proyectar su imagen e identificarse con grandes personalidades, quienes muchas veces pasan a ser sus modelos. De aquí la importancia de la escuela, la familia y la sociedad en general, como vía para encauzar esas motivaciones y necesidades y consolidar su personalidad, en consonancia con el sistema de valores que se trata de promover.

Los adolescentes valorizan la trascendencia y evidencian la necesidad de identificarse con alguna de las manifestaciones espirituales presentes en los diferentes sistemas de vida. Esta espiritualidad, muchas veces, hace manifiesto el protagonismo antes aludido, además de hacer un compromiso de servir sin recibir recompensas, espera desempeñar el papel principal de la acción o proyecto que defiende.

 La Relación Profesor Alumno.

“El aula es, sin duda, el medio fundamental donde el docente despliega sus recursos personales y didácticos para cumplir con su labor, que tiene como eje medular la relación con el alumno. Y como toda relación humana, posee unas características implícitas y explícitas que le imprimen un sello y dinámica particular. No obstante, la relación profesor-alumno en el aula presenta algunas configuraciones que la hacen especialmente diferente de cualquier otra interpersonal:”(Edistio, Cámere, 2009, p. 21).

La relación entre el profesor y el alumno no se establece sobre la base de simpatía mutua, afinidad de caracteres o de intereses comunes. Más bien, se funda en una cierta ‘imposición’: están ahí sin consulta o consentimiento previos, lo cual genera -sobre todo en los comienzos de cada periodo lectivo -expectativas mutuas que se confirman o no con arreglo al desempeño del profesor y del alumno como tales.

Es una relación bipolar de ida y vuelta- que se establece entre personas de diferente edad y grado de madurez. A la intensidad, variedad e irracionalidad de las reacciones, de los comportamientos, de las actitudes y de las motivaciones de los alumnos, el profesor debe responder con paciencia, ecuanimidad, prudencia y exigencia en su actuar, en sus juicios y en las manifestaciones de su carácter.

La relación de docencia es una relación interpersonal pero no amical. Primero, porque la relación amistosa se establece entre dos personas en su concreta individualidad, es decir, conociéndose mutuamente. Segundo, esa relación estrictamente personal consiste en un mutuo querer y procurar, cada uno, los fines personales e individuales  del otro.

En el trato y la relación maestro-alumno, se realiza el esquema de la amistad: aquél busca en el discípulo al individuo concreto y determinado. El hecho de que la clase sea colectiva no menoscaba la individuación concreta, porque el esfuerzo radical del profesor se encamina a descubrir, bajo lo común y general, lo propio y particular de cada educando.

El profesor, al ser amigo y atender a sus alumnos, descubrirá realizados en cada uno de ellos sus propios fines como frutos de su entrega y esfuerzo. Entonces, la manera como el alumno corresponde y compensa los afanes del maestro consiste sencillamente en aceptarlos y aprovecharlos.

Por su condición de tal, al profesor le compete marcar el inicio, la dinámica y la continuidad de la relación. En primer lugar, porque es a él a quien corresponde generar el clima apropiado en el aula que garantice la fluidez de las relaciones con los alumnos.

En segundo lugar, porque para promover un clima apropiado dentro del aula conviene recordar con García Morante que “la ejemplaridad constituye un elemento esencial en la profesión del magisterio. En las otras profesiones no hay ejemplaridad, sino pura y simple eficiencia. En cambio, en el docente la eficiencia de la misma profesión viene condicionada por la ejemplaridad, porque la acción del docente sobre el educando no se cumpliría correctamente si el educando -que es sujeto percipiente- descubriera en el docente los mismos defectos o vicios contra los cuales el docente predica”.

En tercer lugar, porque la construcción de un ambiente apropiado y cálido dentro del aula reclama que el docente no enajene su responsabilidad en el control y manejo de la disciplina. Los brotes de indisciplina exigen una rápida respuesta pues atentan contra el desarrollo eficiente de una clase.  Un ambiente cálido y exigente a la vez se construye:

La relación profesor-alumno que se establece no es gratuita de entrada. Al comienzo se basa en la apreciación de papeles establecidos que con la continuidad se delimitan, se precisan y consolidan. La función del docente contiene más funciones y es más amplia: instruye, estimula, corrige, forma y orienta.

En la relación con el alumno interviene otro elemento que es fundamental para su sostenimiento: la axiología y principios del colegio, que el docente debe procurar encarnar; de manera que, desde su ámbito, contribuye eficazmente al logro del perfil del alumno, en el cual está comprometido el centro educativo.

La Metodología Docente.

Son las que utilizamos de forma mayoritaria en la formación (primaria, media, y universitaria); estas son las más conocidas y habituales:

Clases magistrales. La teoría de toda la vida; basta con una tiza y una pizarra, aunque también se utilizan presentaciones por ordenador, videos y la pizarra electrónica (última tecnología disponible, muy eficaz por cierto).

Clases prácticas. La mayoría de las veces es una clase teórica; pero en lugar de transmitir conceptos abstractos se resuelve un problema; es decir, desde el punto de vista metodológico es idéntica a las clases magistrales.

Clases de Laboratorio. Se suelen utilizar en materias más técnicas y los alumnos manejan dispositivos donde se comprueba la validez de las teorías. Desde el punto de vista metodológico requiere la adquisición de determinadas habilidades prácticas.

Tutorías. Se suelen utilizar las tutorías denominadas reactivas (el profesor responde a una demanda de información del alumno); es un instrumento muy potente, pero desgraciadamente poco y mal utilizado.

Evaluación. Se suele utilizar la modalidad de evaluación sumativa (la utilizada para evaluar los conocimientos adquiridos) y obtener una calificación. Pulsar aquí para entender el proceso de evaluación.

Planificación. Se suele hacer al inicio del curso, básicamente son guías donde el alumno puede conocer con antelación los objetivos de la asignatura, el programa, el método de evaluación, la carga docente, actividades, condiciones.

Trabajos individuales y en grupo de tipo caja negra. Son trabajos que el profesor define el tema y alcance; los alumnos lo hacen por su cuenta y una vez finalizado se le presenta al profesor.”(Fidalgo, Ángel, 2007, p. 16).

Los Materiales y Recursos Didácticos.

El material didáctico se suele emplear como nexo o elemento de unión entre el docente y/o discente y la realidad. Lo ideal sería que toda enseñanza y aprendizaje se realizara en contacto con la vida real, pero no siempre es posible ni aconsejable y por eso recurrimos a una serie de medios, recursos o materiales que nos sirven de puente entre lo que se enseña y se aprende y el mundo real.

Los especialistas en este tema suelen emplear una terminología variada para referirse a los materiales. Hay quien habla de “medios” o “recursos didácticos”, “ayudas didácticas”, “medios educativos”, “material didáctico” o “material curricular”.

En general, cuando hablamos de materiales o recursos didácticos, nos referimos a una serie de medios o instrumentos que favorecen el proceso de enseñanza y aprendizaje.

La Evaluación

La evaluación educativa constituye hoy en día una herramienta indiscutible para garantizar la calidad de los procesos educativos así como un instrumento que puede posibilitar la mejora continua de dichos procesos. “Dentro de este contexto, en la evaluación educativa se han producido una serie de cambios en las últimas décadas que la han hecho evolucionar hasta llegar a su situación actual. Este manual, Evaluación Educativa, ofrece las claves actuales de la evaluación educativa necesarias para los profesionales de la educación y aspirantes, es decir, estudiantes de magisterio, pedagogía, educación social y psicopedagogía entre otros. Para ello el libro recoge una parte teórica en la que se revisan las bases conceptuales de la evaluación educativa, los ámbitos más importantes de aplicación (alumnado, profesorado, centros, programas y sistema educativo) y la metodología para llevarla a cabo.”(Lukas, José, 2004, p. 78).