RIESGO LABORAL Y ESTRÉS

Riesgo Laboral

Según Cortés (2007), es la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo. Su gravedad depende de la probabilidad de que se produzca el daño y de la severidad del mismo (p.36).

Se define la prevención  de  riesgos laborales como la disciplina que busca promover la seguridad y salud de los trabajadores mediante la identificación, evaluación y control de los peligros y riesgos asociados a un proceso productivo, además de fomentar el desarrollo de actividades y medidas necesarias para prevenir los riesgos derivados del trabajo.

Factores de Riesgos Laborales

De acuerdo con Ruiz (2007), un factor de riesgo laboral no seríá más que una condición de trabajo que causa un daño a la salud del trabajador. Esta relación causal es de naturaleza probabilística y multicausal, en el sentido de que no siempre el trabajador esté expuesto con un factor de riesgo se produce el daño. Además, para que se produzca el daño casi siempre hace falta la concurrencia de otros factores de riesgo.

A continuación los factores de riesgo y su clasificación según su origen en las condiciones de trabajo.

  • Estructuras
    • Lugares: Superficie deslizante
    • Equipos e instalaciones:
  • Ambiente
    • Condiciones climáticas: 35 oC.
    • Calidad del aire: Hongos.
    • Productos: plaguicidas.
  • Tareas
    • Movimientos: Ciclos cortos.
    • Posturas: Sedentarismo.
    • Cargas físicas: Pesos elevados.
  • Organización
    • Apoyo de los compañeros y mandos: Escaso
    • Control sobre la tarea: Reducida.
    • Exigencies críticas: elevada.

Prevención de los Riesgos Laborales.

De acuerdo con los especialistas en materia laboral, toda empresa debe desarrollar, establecer e implantar un plan de prevención, como medio para que la política y objetivos de prevención definidos y establecidos puedan ser realizados. Con  la prevención de riesgos laborales no solo se trata de resguardar la integridad física de los trabajadores sino también la psicológica, y emocional es por eso que entendemos como riesgos laborales a todos los aspectos en el trabajo de una persona que son potencialmente peligrosos para la misma.

Por consiguiente, la prevención en riesgos laborales es una disciplina que toda empresa debe practicar para promover entre sus trabajadores tanto la seguridad como la salud dentro del ambiente laboral mediante evaluaciones y controles de todos los posibles peligros relacionados al proceso productivo de toda entidad laboral.

En tal sentido, son muchos los aspectos de los cuales hay que estar pendientes para desarrollar un efectivo plan de prevención en riesgos laborales, y uno de los más importantes, especialmente cuando estamos hablando de una industria es la higiene laboral la cual está conformada por una serie de procedimientos y normas que se dedican especialmente a cuidar la integridad físico y psicológica del trabajador.

Su funcionamiento debe permitir asegurar que:

  • Se incide sobre la prevención de todos y cada uno de los problemas.
  • Los efectos de las actividades de la empresa no provoquen incidentes o accidentes que afecten a las personas, a los bienes o al entorno.
  • Se actúa de manera adecuada cuando se produce una alteración del sistema.

De todas maneras, y si bien existe riesgo en todas las profesiones y trabajos, se debe precisar  que hay algunos que tienen muchas más predisposición, y precisamente es en este tipo de trabajos en donde las empresas deben poner mayor énfasis en la prevención de riesgos laborales.

Estrés Laboral.

González, (2007) afirma que el estrés en el trabajo aparece cuando las exigencias del entorno laboral superan la capacidad de las personas para hacerles frente o mantenerlas bajo control.

Se dice que el estrés es una respuesta adaptativa por parte del individuo, que en un primer momento nos ayuda a responder más rápida y eficazmente a situaciones que lo requieren.

Cano, (2002) es de opinión que relacionado con el estrés laboral, aparece el Síndrome de Burnout o “estar quemado”, el cual ha sido entendido como una respuesta emocional y cognitiva a ciertos factores laborales e institucionales, o como consecuencia del estrés.

En su forma de estrés laboral, el estrés, es capaz de causar en los trabajadores muchas consecuencias que quizá en los individuos nunca se habían presentado, hasta que entraron al mercado laboral y éste comenzó a exigir más y más recursos causando un desequilibrio.

De acuerdo con la Organización Internacional del trabajo (OIT), se calcula que entre un 30% y un 40% de los trabajadores sufren estrés laboral y que más del 50% de las bajas laborales se deben a problemas relacionados con el estrés.

La Organización Internacional del Trabajo destaca que las mujeres sufren mayor estrés laboral debido a su menor remuneración en puestos equivalentes y, en algunos casos, por el acoso moral y/o sexual al que se ven sometidas.

Factores Psicosociales Asociados con el Estrés.

Para los especialistas, los factores psicosociales en el trabajo representan el conjunto de percepciones y experiencias del trabajador, algunos son de carácter individual, otros se refieren a las expectativas económicas o de desarrollo personal y otros más a las relaciones humanas y sus aspectos emocionales.

Se considera que el enfoque más común para abordar las relaciones entre el medio ambiente psicológico laboral y la salud de los trabajadores ha sido a través del concepto de estrés.

Tanto en los países en desarrollo como en los estados industrializados el medio ambiente de trabajo en conjunto con el estilo de vida provocan la acción de factores psicológicos y sociales negativos.

Por consiguiente, la importancia de su estudio desde el punto de vista profesional ha ido aumentando día con día, estos estudios deben incluir tanto los aspectos fisiológicos y psicológicos, como también los efectos de los modos de producción y las relaciones laborales.

Los principales factores psicosociales generadores de estrés presentes en el medio ambiente de trabajo involucran aspectos de organización, administración y sistemas de trabajo y desde luego la calidad de las relaciones humanas.

Por ello, el clima organizacional de una empresa se vincula no solamente a su estructura y a las condiciones de vida de la colectividad del trabajo, sino también a su contexto histórico con su conjunto de problemas demográficos, económicos y sociales.

De esta manera, el crecimiento económico de la empresa, el progreso técnico, el aumento de la productividad y la estabilidad de la organización dependen además de los medios de producción, de las condiciones de trabajo, de los estilos de vida, así como del nivel de salud y bienestar de sus trabajadores.

Manejo del Estrés Laboral.

Se dispone de diferentes técnicas para medir el estrés, tales como: medición de las variaciones de la frecuencia cardiaca, monitoreo de la presión sanguínea o de la frecuencia respiratoria, evaluación del gasto energético, medición de la productividad, registro estadístico de la fatiga, electroencefalograma y medición de los niveles sanguíneos de catecolaminas,  así como a través de la cuantificación de otros neurotransmisores por espectrofotometría, fluorometría, cromatorgrafía, radioisótopos o procedimientos enzimáticos.

Los programas de atención individual en los centros de trabajo contemplan la difusión de la información en cuanto al estrés, sus causas y la forma de controlarlo a través de la educación para la salud de los trabajadores para ayudarlos a desarrollar habilidades personales que les permitan reducir el problema. Se emplea la distribución de trípticos, carteles, conferencias, videos, etc.

La idea principal consiste en tratar de identificar los agentes causales del estrés y lograr hacerlos conscientes al trabajador, mostrar a este las posibilidades de solución de la situación, o el manejo inteligente del estrés para poder actuar en consecuencia y contrarrestarlo.

Es importante, mejorar los hábitos del trabajador, la alimentación adecuada, ejercicio físico moderado, gradual y progresivo, ritmos de sueño adecuados, propiciar las actividades recreativas, disminuir las adicciones y evitar la vida sedentaria. Además, son de gran utilidad las denominadas técnicas de atención que consisten en métodos para ayudar a los trabajadores a resolver sus reacciones fisiológicas y psicológicas, con estrategias para reducir el estrés en el ambiente laboral.

Consisten en ejercicios de relajación, autoentrenamiento, bioretroestimulación, ejercicios respiratorios, autoestima, meditación y aún yoga. En forma complementaria, se enseña el uso de estrategias para la administración del tiempo, priorización de problemas, desarrollo de la capacidad de planeación, técnicas de negociación; así como ejercitar habilidades para la toma de decisiones, solución del conflicto, conducta asertiva, manejo del tiempo y en general el desarrollo de mejores relaciones humanas.

Estrés y Comunicación.

Drucker afirma  que “el 60% de los problemas empresariales se produce como consecuencia de la mala comunicación”, señalando que algunas de las causas que pueden derivar en situaciones estresantes, como pueden ser el mal diseño del trabajo, a veces excesivamente monótono, el ritmo frenético y el poco descanso.

Como segunda causa señala  la mala comunicación interpersonal, ambientes contaminantes, o la carencia de apoyo entre compañeros y supervisores.

Otros factores son las funciones laborales y expectativas mal definidas, los objetivos imposibles y el exceso de responsabilidad.

Entre otras causas pueden ser las preocupaciones de desarrollo personal, la inseguridad, o la poca definición de posibilidades de desarrollo profesional.

Los condicionantes ambientales deficientes, desagradables o peligrosos, el exceso de ruidos, la contaminación ambiental y los problemas ergonómicos, son otras situaciones que Bonet ha descrito como estresantes en el mundo laboral.

El estrés y nuestro estado anímico tienen una influencia importante sobre cómo nos relacionamos con otros.

Si nos sentimos irritados, molestos y de mal humor, tenemos menos probabilidades de establecer conexiones humanas agradables y provechosas.

En ocasiones, mantenemos bajo control nuestra irritación, pero ésta se sale de nuestro control por desbordamiento, generalmente con las personas más cercanas a nosotros, quienes sufren las consecuencias.

Cuando una persona está estresada por algo (un estresor), esto ocupa muchos de sus recursos cerebrales e interfiere con la capacidad de codificar, consolidar y recuperar recuerdos.