Construcción de marca

Las marcas, más que crearse se construyen. Ya hemos dicho que no residen en las sedes ni en las delegaciones de las empresas, donde realmente residen las marcas es en la mente de sus públicos, entre los cuales se encuentras los potenciales consumidores.

Por este motivo basamos el desarrollo de cualquier marca en la consolidación de sus valores, como todo aquello que la describe, cualifica y  sobre todo diferencia de sus competidores. Los valores son los que van a sostener los argumentos más adecuados para la comercialización de sus productos, proyectos e ideas.

Distinguimos la construcción de marca como aquel proceso en el que teniendo en cuenta una situación inicial, confirmada como los cimientos de la empresa, apuntamos hacia una situación final, con la que se crece y a la vez se alcanzan las aspiraciones de la misma.

La construcción de marca es un trabajo a medio y largo plazo que precisa actuaciones a corto con las que se refuerzan los valores, se desmienten los enfoques erróneos, se aprovechan las fortalezas y se protegen las debilidades.

Definido el camino a recorrer, nuestro servicio incluye la planificación y ejecución de aquellas actividades con las que ir logrando las percepciones deseadas.

Atributos tan necesarios como el reconocimiento, el prestigio, la notoriedad, o la buena reputación, no se alcanzan de un día para el otro, se trata de una labor que precisa esfuerzo, actitud, visión acompañada de constancia y sobre todo coherencia.

Dentro de la construcción de marca existen tantas estrategias como empresas, todas atienden situaciones particulares y apuntan hacia objetivos específicos.

4 Pasos para la construcción de una Marca fuerte

El valor capital de la marca basado en el cliente se presenta cuando éste tiene un alto nivel de conciencia y familiaridad con la marca y conserva algunas asociaciones fuertes, favorables y únicas en la memoria.

El modelo de VCMBC (Valor de Capital de Marca Basado en el Cliente) considera la construcción de marca como una secuencia de etapas cada una de las cuales dependerá de que se logren con éxito los objetivos de la anterior.

Entre estas etapas se distinguen:

  1. Asegurarse de que los clientes identifiquen la marca y la asocien en su mente con una clase específica de producto o necesidad.
  2. Establecer con firmeza la totalidad del significado de la marca en la mente de los clientes vinculando de manera estratégica una multitud de asociaciones tangibles e intangibles;
  3. Generar las respuestas adecuadas en los clientes frente a esta identificación y significado de marca;
  4. Transformar la respuesta hacia la marca para crear una relación de lealtad activa e intensa entre los clientes y la marca.

Estas cuatro etapas se pueden transformar en cuatro preguntas: 1. ¿Quién eres tu? – identidad de marca –; 2. ¿qué eres tu? – significado de la marca –; 3. ¿qué me puedes decir de ti? ¿qué pienso y siento por ti? – respuestas hacia la marca –; 4. ¿qué hay de ti y de mí? ¿qué clase de asociación y qué tanta conexión me gustaría tener contigo? – relaciones con la marca –.

Entre las principales opiniones sobre la marca se distinguen: a) opiniones de calidad percibida, valor y satisfacción; b) credibilidad, confianza e interés que la marca genera en los consumidores;  c) evaluación comparativa de marca.

Herramientas para la creación de una Marca

  1. Conozca qué es una Marca y para qué sirve.

En el contexto de los negocios, la marca se crea a partir del nombre. Este nombre designa un producto, un servicio ó una empresa. Lo que no tiene nombre no se puede conocer. Este es el primer elemento de una marca: actuar como un signo verbal.

Por otro lado, las marcas para ser recordadas, necesitan ser observa­das. Este es el segundo elemento de una marca, ser un signo visible.

El signo verbal (el nombre) se transforma por medio del diseño en sig­no visual y aquí surge el logotipo y otros componentes gráficos, que conforman la identidad visual.

  1. Establezca las bases de una Estrategia de

Desarrollo de Marca.

Debido al crecimiento de la Internet, el branding se ha desarrollado con una fuerza incontenible. La creación de comunidades en la red ha facilitado la formación de valor de las marcas.

La necesidad de las empresas para que su marca se conecte emocio­nal y racionalmente con los consumidores, ha convertido el branding en la herramienta más adecuada para lograrlo.