GLOBALIZACIÓN DE LOS MERCADOS

La globalización, fuerzas que la impulsan y los factores que la integran.

La globalización, es Proceso dinámico en el cual se ven involucrados factores sociales, económicos, tecnológicos y culturales de un país.

Los mercados de los países involucrados tienden a unificarse generando un país influenciado exteriormente. Virtualmente las fronteras se eliminan, permitiendo que los países se vean involucrados en una perdida inconsciente de su identidad, pero por otra parte logrando una estabilidad económica y una asequibilidad a una mayor gama tecnológica

Fuerzas que impulsan La Globalización:

  • Apertura de mercados, como en la Unión Europea.
  • Crecimiento y fusiones entre empresas.
  • Privatización de empresas públicas.
  • Desregulación financiera internacional.
  • La voluntad de los países de internacionalizar la economía.
  • El aumento del nivel de vida de los países en desarrollo
  • La libertad de empresa a nivel mundial
  • La mejora en las tecnologías de la información y las comunicaciones
  • La disminución de las barreras comerciales.
  • Los sistemas financieros cada vez más globales.
  • Aceleración de los avances tecnológicos
  • Reducción de los costos de las comunicaciones y el transporte
  • Migraciones internacionales y alta movilidad de las inversiones.
  • Tecnología e innovación
  • Comunicación: Internet, la expansión de redes informáticas, comunicaciones móviles, banda ancha, satélites microondas
  • Transporte: desarrollo de servicios aéreos de carga, barcos de mayor tonelaje y calado.
  • Menores barreras políticas al comercio e inversión por parte del sector público.
  • Apertura de mercados nacionales: Libre comercio.
  • Fusiones entre empresas: Multinacionales.
  • Integración de bloques de países como la Unión Europea, El TLC de América del Norte, Tratados de libre comercio entre países (investigar México con que países además de la Unión Europea y USA-Canadá, tiene tratados de libre comercio
  • Creciente integración de los mercados financieros
  • Políticas de desregulación y normas sobre competencia
  • Fragmentación de la producción.
  • Transmisión de información.
  • Comercio electrónico.
  • Mayor descentralización en la organización de las empresas.
  • Permeabilidad de la información.

Factores que integran La globalización:

  1. Tecnología. Las aplicaciones separadas y conjuntas de las innovaciones en áreas claves como la microelectrónica y la informática se han reflejado de manera favorable en los costos de actividades con alto potencial “sinérgico” (comunicaciones, almacenaje, transferencia de datos e información y transportes en general). Este significativo avance permite reducir distancias, economizar tiempos, miniaturizar tamaños, reducir pesos, agigantar precisión, aumentar calidad, desagregar o agregar y, en último término, facilita una enorme gama de opciones para que las organizaciones puedan de forma flexible decidir acerca de qué producir, cómo producir, dónde producir y para quién producir, observándose una progresiva desterritorialización de las actividades económicas;
  1. Organización corporativa. La incorporación del progreso técnico, traducida en la fuerte disminución de costos de producción, comercialización y transacción, ha significado la adopción de modelos nuevos de organización por parte de las empresas transnacionales caracterizados por la “flexibilidad” y “adaptabilidad”, que pretenden ubicar cada función corporativa en el sitio más conveniente, con el fin de aprovechar las ventajas comparativas de cada territorio y adaptarlas a circunstancias cambiantes y difíciles de estimar, permitiéndoles mejorar su eficiencia y productividad mediante una exposición mayor a la competencia global; y,
  1. Políticas públicas. Son internacionales, de carácter multilateral, y nacionales. Dentro de las primeras se tienen los acuerdos en el marco del GATT-OMC, para la liberación del comercio de bienes y servicios, situación que ha conducido a una intensificación de las corrientes de comercio a nivel mundial, con una participación activa de las empresas transnacionales. Dentro de las segundas se destacan las políticas internas de liberalización y desregulación de mercados, formuladas, diseñadas y aplicadas en el contexto de programas de estabilización y ajuste o de reformas estructurales de carácter liberalizante, con el propósito de dotar a las economías nacionales de mayor eficiencia, flexibilidad, competitividad externa y capacidad productiva.

Democracia, totalitarismo, diferencia entre los países donde se utilizan cada uno.

La democracia, es el aquel sistema de gobierno, en el cual la soberanía del poder reside y está sustentada, en pueblo. Es éste, por medio de elecciones directas o indirectas, quien elige las principales autoridades del país. Asimismo, es el pueblo, quien puede cambiar o ratificar a estas mismas autoridades, en las siguientes elecciones populares. Por este motivo los griegos hablaban de la democracia, como el gobierno del pueblo; de hecho este es su significado literal.

El totalitarismo,  es una forma de Estado, es decir, una forma de organizar los cuatro componentes del mismo (territorio, población, gobierno, poder y según el autor, también el jurídico o el derecho). El totalitarismo no es simplemente una forma de gobierno, es una organización en cuanto a las personas que ejercen el poder, toda una forma de estado, de tipo no democrático que se caracteriza al igual que el autoritarismo en la falta de reconocimiento de la libertad y los derechos humanos.

Diferencias entre el sistema totalitario y sistema democrático:

Las diferencias fundamentales entre los sistemas democráticos y los totalitarios son:

Metas:

En el sistema democrático el ideal humano es que cada individuo esté en condiciones de desarrollarse en un medio social de máxima libertad y respeto mutuo. Por el contrario, el totalitarismo, reclama al hombre en su totalidad en cuerpo y alma. Por esto no existe ninguna actividad humana- política, económica, social, religiosa o educacional- que se exceptúe del control y dominio del gobierno.

Restricciones y control social:

Si bien, en ambos sistemas se observan restricciones sociales, difieren en la finalidad: el proceso democrático busca asegurar al individuo mayores posibilidades de desarrollo, su propósito es servir a la libertad y al bienestar humano. Se respetan los derechos fundamentales a vivir en libertad.

El totalitarismo, en cambio, tiene como finalidad aumentar el control total del hombre por el Estado y así fortalecer su poder. Para ello debe utilizar la máxima represión de la libertad individual. Hay invasión de la esfera privada.

Medios:

La democracia procura resolver tensiones sociales y crear e implantar sus normas con un ingrediente compulsivo mínimo. Para ello se basa en el análisis racional y libre consentimiento en la amplísima gama de relaciones humanas. El totalitarismo, recurre a cualquier medio para lograr un objetivo dado de la política gubernamental, medios que van desde la propaganda al encarcelamiento, el terror, el trabajo esclavo, los campos de concentración y los lavajes mentales, hasta la solución final (genocidio, destrucción de pueblos enteros). La ciencia y la tecnología actuales se utilizan también para controlar y oprimir a sus súbditos y atacar a otros estados.

Individuo y Estado:

En el estado democrático, el individuo es el amo, y el gobierno, el servidor. Existe Pluralismo político, elección de los gobernantes por los gobernados, división de poderes. En el sistema totalitario, el Estado es el amo, siendo el hombre el servidor de aquel. Sólo existe un partido único, el oficial y un cercenamiento de los derechos políticos, ya que la oposición no está legalizada. Se considera traidor al que no adhiere a la ideología oficialista.

No existe división de poderes, sí un líder carismático.

La democracia se asienta sobre varios principios: el poder originario del pueblo que éste delega en los representantes que elige mediante el voto; la división de los poderes que se controlan mutuamente; la publicidad de los actos de gobierno; la periodicidad de funciones; el imperio de la ley; el respeto de los derechos individuales

El totalitarismo implica que el individuo queda absolutamente absorbido por el Estado, se prioriza lo social y se afectan no sólo los derechos políticos y civiles –libertad de asociación, de expresión, de prensa, de votar – sino que el Estado invade la esfera privada de la persona: se regula la cantidad de hijos que puede tener una familia, lo que puede o no leerse, o escucharse.

Pueden citarse como arquetipos al nazismo y al comunismo.

Países democráticos:

Afganistán, Argentina, Bielorrusia, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Chipre, República Dominicana, Ecuador, El Salvador,

Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, Honduras, Indonesia, Kenia, México, Nicaragua, Nigeria, Panamá, Paraguay, Perú, Seychelles, Surinam, Tanzania, Uganda, Uruguay, Venezuela, Zambia.

Países totalitarios:

Eritrea, Norcorea, Turkmenistán, Myanmar, Cuba, Vietnam, China, Irán, Sri Lanka, Laos, los Territorios Palestinos, Uzbekistán y Arabia Saudí.

Prefiero el sistema democrático, como sistema de gobierno, por ser la forma de organización política que mejor resguarda la participación de los ciudadanos, así como el respeto y el ejercicio de los derechos humanos. Es un sistema basado en la libertad e igualdad ante la ley de todos los miembros de la sociedad; busca la representatividad de todas las ideas políticas y grupos sociales y sus límites están dados por la Constitución, es decir, la ley fundamental de cada Estado. En este sistema (el democrático) la ley determina quienes son ciudadanos de la nación, y ellos eligen por votación al gobierno que los representará, acatando luego la preferencia de la mayoría.

Economía de mercado, economía planificada, economía mixta, como la relacionas con el consumismo, capitalismo y socialismo,

Economía de mercado: Por economía de mercado se entiende la organización y asignación de la producción y el consumo de bienes y servicios que surge del juego entre la oferta y la demanda. En una economía de mercado, productores y consumidores coordinan sus planes interactuando en el mercado.

Se supone que ambos tipos de agentes económicos asumen el precio de los bienes como un dato dado y, a partir de allí, toman sus decisiones de producción y consumo, maximizando la ganancia en el caso de los oferentes y maximizando la función de utilidad (satisfacción) en el caso de los consumidores.

Economía planificada: Se suele entender como una economía planificada aquélla en la que se prescinde de un mercado explícito para la asignación de recursos y se tiende en su lugar al consenso entre los actores económicos.

El sistema de economía planificada ha estado y está intrínsecamente ligado al comunismo y los estados socialistas. Es algo común referirse a la economía planificada con el nombre de economía centralizada, sin embargo es un error concebir estos términos como sinónimos. Una economía centralizada es planificada pero una economía planificada no tiene por que ser necesariamente centralizada.

Economía mixta: es un sistema apoyado en los pilares de una democracia real y participativa, no en una democracia formal en la que los seudos representantes del pueblo no son más que los socios y cómplices del poder económico, encaramados en las cúpulas de los partidos tradicionales, ofreciendo al electorado falsas opciones que inevitablemente terminan en traición.

Relación de la economía de mercado con el consumismo, capitalismo y socialismo.

El consumo tiene que ver con la economía ya que es el factor que alienta el movimiento económico y que le otorga dinamismo. Al mismo tiempo, el consumo es un fenómeno social ya que puede transformarse en un estilo de vida y cambiar significativamente el modo en que los individuos desarrollan su día a día.

La economía capitalista o de mercado es aquella que basa su desarrollo en la libre empresa, la producción como medio o sistema para generar utilidades individuales o de negocio, la inversión privada que ve incentivado su esfuerzo en el ánimo de lucro, la libre competencia, y el juego de la oferta y la demanda que se encargaría de equilibrarse en el largo plazo. La economía capitalista cree que el capital y su rendimiento es suficiente incentivo para que crezca y se desarrollen las sociedades, al ser libres de encontrar y utilizar las oportunidades que se presentan.

La economía de mercado socialista es la forma económica que se practica tanto en la República Popular China, donde es llamada “socialismo con características chinas”, así como en Vietnam donde a partir de la reforma del Doi moi se denomina “economía de mercado orientada al socialismo”.

La característica principal de esta forma económica es que las industrias básicas y sectores regulados como las telecomunicaciones o el sector bancario, son mayoritariamente propiedad del Estado pero compiten entre ellas en un sistema de precios establecidos por el mercado.

La economía de mercado suele considerarse igual que el libre mercado, dicha libertad no es absoluta ya que el Estado participa en la regulación de precios básicos y mediante otras decisiones. El liberalismo sostiene, en cambio, que el Estado sólo debe involucrarse en el libre mercado para garantizar la ausencia de monopolios.

El concepto de economía de mercado,  ha trascendido al capitalismo para derivar en términos como economía de mercado socialista o socialismo de mercado, que supone una combinación entre el capitalismo y el socialismo que tiene al mercado como principal institución económica. Se habla de economía mixta para nombrar a la participación estatal y privada en la regulación económica.

 Cultura, valores, normas y estructura social, y como estos inciden en la globalización?

Cultura: El término cultura, que proviene del latín cultus, hace referencia al cultivo del espíritu humano y de las facultades intelectuales del hombre. Su definición ha ido mutando a lo largo de la historia: desde la época del Iluminismo, la cultura ha sido asociada a la civilización y al progreso. En general, la cultura es una especie de tejido social que abarca las distintas formas y expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto, las costumbres, las prácticas, las maneras de ser, los rituales, los tipos de vestimenta y las normas de comportamiento son aspectos incluidos en la cultura.

Valores: Los valores son convicciones profundas de los seres humanos que determinan su manera de ser y orientan su conducta. Los valores involucran nuestros sentimientos y emociones. Son creencias o convicciones de que algo es preferible y digno de aprecio. Nos proporcionan una pauta para formular metas y propósitos, personales o colectivos. Reflejan nuestros intereses, sentimientos y convicciones más importantes.

Normas: Son las reglas que deben seguir las personas para una mejor convivencia, a las que se deben ajustar las conductas, tareas y actividades del ser humano. Una norma es una regla que debe ser respetada y que permite ajustar ciertas conductas o actividades.

Estructura social: Este término hace referencia a la organización o al sistema social que determina las relaciones entre las personas en un determinado tiempo y espacio. Estas estructuras suelen ser orientadas por valores propios de la sociedad y normas, sean estas jurídicas o no.

La estructura social es una población con una organización, que vive y se desarrolla en un medio ambiente. Se puede definir ahora el sistema, como está establecida de hecho esa sociedad, llenándola de contenidos, que interactúan por las redes de la estructura, usando cualquier tabla: cultura como lenguaje, arte, religión, recreación y deporte etc., valores como gobierno, propiedad, estratificación, familia, grupos, etc., completando así su identificación e identidad y mejorando su entendimiento.

Los cambios culturales han acompañado de manera compleja los episodios derivados del intercambio comercial y la intromisión política en todos los continentes. La reflexión sobre la cultura y el intrincado itinerario semántico que atravesó este concepto, están profundamente vinculados con el desarrollo de la tecnología y con el avance colonial que puso a los europeos en contacto con costumbres diferentes y con extraños modos de vivir y de resolver los problemas de la existencia.

Durante las pasadas décadas cambios económicos, tecnológicos y socio-políticos han transformado las culturas del mundo. Aunque las culturas cambian en respuesta al ambiente, éstas a su vez transforman el ambiente a su alrededor. Los efectos de la globalización ofrecen perspectivas útiles por las cuales se puede evaluar el impacto de la cultura en el desarrollo nacional e internacional. La globalización no sólo aumenta la sensibilidad hacia las diferencias, sino también hacia las interdependencias.

A pesar de la globalización, las compañías que utilizan el comercio electrónico no pueden ignorar la cultura, las costumbres y el sistema social del país donde está expandiendo su negocio. La localización del comercio electrónico envuelve no solo la traducción del lenguaje sino también la adopción de las culturas locales de los sistemas sociales.

Respecto a los procesos de globalización que están teniendo lugar en la actualidad, en la esfera económica, existen dos aspectos medulares relacionados con el área de la política económica internacional: (a) la estructura del sistema económico mundial, y (b) cómo esta estructura ha cambiado.

Estos temas pueden ser abordados a partir de la teoría de la globalización tomando en cuenta los conceptos del desarrollo. Los fundamentos de la globalización señalan que la estructura mundial y sus interrelaciones son elementos claves para comprender los cambios que ocurren a nivel social, político, de división de la producción y de particulares condiciones nacionales y regionales.

La premisa fundamental de la globalización es que existe un mayor grado de integración dentro y entre las sociedades, el cual juega un papel de primer orden en los cambios económicos y sociales que están teniendo lugar. Este fundamento es ampliamente aceptado. Sin embargo, en lo que se tiene menos consenso es respecto a los mecanismos y principios que rigen esos cambios.

Religiones con más seguidores en el mundo, y sus líderes espirituales.

  1. CRISTIANISMO. Nacida hacia el año 30 d. C., sus creyentes suman más de 2,100 millones, distribuidos en los cinco continentes, principalmente en América Latina y Europa, y está dividida en distintas Iglesias (católica romana, ortodoxa, protestante, anglicanismo, restauracionista y pentecostal). El fundador del cristianismo es Saulo de Tarso.
  1. EL ISLAM. Esta religión, surgida en Arabia Saudita en el siglo VII y que se rige por El Corán, tiene alrededor de 1,300 millones de seguidores. El mayor número de musulmanes se concentra en países del norte de África, Bangladesh e Indonesia. El fundador de esta religión es Mahoma.
  1. HINDUISMO. Su nacimiento se remonta al año 1750 a.C., y es el credo politeísta con más seguidores: 870 millones. La mayor parte de su población vive en India, Bangladesh, Nepal, Sri Lanka, Indonesia, Malasia y Pakistán. Se desconoce quien es el fundador del hinduismo.
  1. RELIGIÓN TRADICIONAL CHINA. Creencia popular china, politeísta e influenciada por el budismo, confucianismo y taoísmo. Se estima que cuenta con 405 millones de fieles en China. Algunos de sus principales dioses son: Guan Yu (de la verdad y la lealtad), Baosheng Dadi (gran emperador de la vida) y Hu Ye (espíritu guardián). Es una religión politeísta y con ciertos elementos del chamanismo y está profundamente influida por el budismo, el confucianismo y el taoísmo. Es una religión étnica, y de ahí son sus orígenes.
  1. BUDISMO. Surgió hacia el siglo V a. C. a partir de las enseñanzas de Siddharta Gautama (563-486 a. C.), mejor conocido como Buda. Sus creyentes suman 378 millones, cuya mayoría vive en China, Japón, Tailandia, Vietnam, Myanmar, Sri Lanka, Corea el Sur, Taiwán, Camboya e India. El creador y líder espiritual del budismo es Siddhārtha Gautama también conocido como Śākyamuni, Tathāgata o “El Buda”.
  1. SIJISMO. Fundada por Gurú Nanak (1469-1539), es una mezcla de la hinduismo e islam. Tiene más de 25 millones de seguidores, de los cuales 90% vive en India y el resto están diseminados en el resto del mundo.
  1. JUDAÍSMO. Es la religión monoteísta más antigua: surgió hacia el año 2000 a. C en Canaán, la llamada “Tierra Prometida” (ahora Israel). Tiene 15 millones de fieles distribuidos en los cinco continentes. Su padre y fundador es Abraham.