RESUMEN CAPÍTULO NO. 6 DEL LIBRO ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN  DE LA INFORMACIÓN FINANCIERA, AUTOR: ALBERTO GARCÍA MENDOZA

El efecto de los cambios en niveles de precios sobre la información financiera.

El problema de los cambios en los niveles de precios se ha agudizado recientemente en nuestro país a consecuencia de la inflación interna y la devaluación del peso con respecto al dólar en 1976. Los contadores, apegándose a los principios del costo histórico, de la unidad monetaria, del conservatismo (criterio prudencial) y el de la objetividad, se habían opuesto a la idea de reconocer los cambios en los niveles de precios. Es necesario recordar que el principio de la unidad monetaria tuvo su origen en otras décadas en que la moneda en realidad era bastante estable.

El ajuste de la información contable para dar cabida a los cambios en los niveles de precios no debe provocar cargos de conciencia por el alejamiento de los principios contables, pues como profesionistas serios que somos no podemos menos que reconocer que una información contable que no toma en consideración los efectos inflacionarios no sirve de nada, ya que está equivocada y puede conducir a quien interprete tal información a cometer graves errores e injusticias. Es mucho mejor estar aproximadamente correctos que estar del todo equivocados.

Como vía de comparación debemos recordar que en una época remota la depreciación no era admitida en la contabilidad, pues se alegaba que existía ausencia de objetividad debido a que no existía una respuesta única o un método o tasa única para aplicarlo a cada activo fijo de la empresa. El caso de los cambios en los niveles de precios es semejante en cuanto que no existe una solución perfecta que pueda ser aplicable a todas las empresas. El ignorar por completo el hecho que los niveles de precios están cambiando carece de realismo al igual que la costumbre de antaño de no reconocer la depreciación de los activos fijos.

DEFINICION DEL PROBLEMA

El problema tiene su origen en la siguiente aseveración: “La contabilidad no es esencialmente un proceso de valuación, sino más bien un sistema para asignar los costos históricos y los ingresos al periodo actual y a los periodos subsecuentes”. “Los inventarios y los activos fijos no deben representar ‘valores’ sino ‘acumulaciones de costos’ que están esperando su aplicación a los resultados futuros”.

Conforme a la aseveración anterior se desprende que el estado de resultados es el estado financiero principal, y que el balance en realidad no refleja la situación financiera.

Los contadores se han preocupado mucho por apegarse al principio del costo histórico, pues facilita la objetividad, y por decirlo así, ‘‘Justificar la existencia de auditores independientes”, quienes habrán de comprobar toda la documentación probatoria de los costos originales de adquisición, que a la fecha de un balance determinado pueden carecer de importancia o significado cuando ha habido cambios bruscos en los niveles de precios.

Los contadores son muy meticulosos al hacer las conversiones de dólares o demás monedas a moneda nacional, pero no han dado la atención debida a sumar terrenos adquiridos hace veinte años con los saldos actuales de cuentas por cobrar que revelan una moneda muy diferente a la invertida en los terrenos.

Ha habido varias propuestas para la resolución del problema, y a continuación las mencionamos:

  1. Se tratará de determinar a cuánto ascienden las utilidades monetarias incluidas dentro de la utilidad neta común y corriente. Implicaría hacer separaciones directas de la cuenta de pérdidas y ganancias para que esta cuenta reflejara efectivamente la utilidad neta que se pudiera repartir a sabiendas de que la empresa quedaría con igual riqueza que antes de haber obtenido tales utilidades. El balance general seguiría reflejando costos históricos pendientes de ser aplicados al estado de resultados, o sea costos no expirados.
  1. Un segundo criterio difiere ligeramente del primero en cuanto a que las separaciones serían virtuales de la cuenta de utilidades por aplicar y no con cargo a utilidades netas del ejercicio.
  1. Un tercer criterio consiste en elaborar estados financieros suplementarios, los cuales habrán de reflejar costos actuales. De esta manera adicionalmente a los estados financieros tradicionales se presentarían estos estados financieros suplementarios. Este criterio coincide con la opinión actual del Instituto Mexicano de Contadores Públicos.

Política de Dividendos.

Muchos inversionistas favorecen aquellas empresas que pagan un dividendo fijo por acción, aun cuando estas sean acciones comunes, o sea valores de renta variable. La realidad es que al recibir estos inversionistas un dividendo fijo en época de inflación se ven perjudicados. Efectivamente, quienes tienen una inversión  de renta fija, en épocas de inflación perciben un dividendo o interés real menor del interés nominal o pactado.

Tendencia del valor de mercado pro acción.

Las acciones comunes, como el resto de los bienes, se ven afectadas por la inflación. Su precio podrá aumentar como el de cualquier otra mercancía afectada por la inflación. Como dijimos anteriormente, en épocas de inflación la demanda de valores de renta fija disminuye, pues a nadie la agradara la idea de recibir intereses fijos a través del tiempo y al vencimiento de la inversión recuperar el mismo valor nominal del título. Si partimos del supuesto de que el universo del público inversionista no se disminuye, entonces un mayor número de inversionistas demandaran valores de renta variable, acciones comunes, lo que aunado a la inflación provocara un aumento en el valor de mercado de dichos títulos.

Cobertura de Intereses

Una razón que refleja una garantía a favor de los acreedores a largo plazo la constituye la razón de cobertura de intereses:

Utilidad de operación/Gastos por intereses.

En épocas de inflación las utilidades aumentaran reflejando ganancias monetarias. La razón de cobertura aumentara, pues los gastos por intereses sobre dichos pasivos a largo plazo constituyen gastos fijos. Efectivamente, la empresa que haya contraído estos pasivos a largo plazo con la obligación de pagar intereses fijos saldrá beneficiada, pues habrá de pagar dichos intereses fijos con moneda de menor poder adquisitivo.

Indices generales de precios o costos de reemplazo (índices específicos) como criterios para ajustar estados financieros por cambios en niveles de precios:

  • Ajustar las cifras de las partidas de los estados financieros considerando niveles generales de precios.
  • Ajustar los saldos de las partidas utilizando costos de reemplazo o índices específicos.

Criterio de ajustes considerando índices generales de precios.

El nivel general de precios se define como el promedio ponderando de los precios de los bienes y servicios dentro de la economía y se mide por índice asignándole el año base un valor de 100. El reciproco del nivel general de precios lo constituye el poder adquisitivo de la moneda. Entre mayor sea el índice, menor será el poder adquisitivo de la moneda.

El ajuste por índices generales no viola los principios contables.

Se considera que el ajuste de las partidas de los estados financieros por cambios en los niveles de precios no es violatorio del principio del costo histórico. En estos casos no se hace ningún intento de presentar el verdadero valor de cada activo fijo especifico, tan solo se traducen a un mismo común denominador de moneda.

 Ventas y desventajas del método de ajustes conforme a índices generales.

 Algunos contadores comentan lo irracional que es el aplicar índices generales de precios a los activos fijos, cuando se sabe que dichos índices fueron elaborados considerando las fluctuaciones en los precios de los artículos de primera necesidad y de consumo. Es posible que el movimiento de precios de los activos fijos sea muy diferente al movimiento general de precio.

 Criterio de ajustar los Estados Financieros.

El determinar los costos de reemplazo de activo puede en ocasiones ser una labor sencilla, pero en otras puede resultar una ardua tarea. El costo de reemplazo de inventarios puede corresponder al costo de compra de la última remesa de mercancías o materiales si esta es reciente. El problema surge cuando se trata de costo de reemplazo de equipo que ya no está en el mercado derivado de los avances y cambios tecnológicos que han surgido.

EL MÉTODO DE ÍNDICES ESPECÍFICOS SE DICE ES VIOLATORIO DEL PRINCIPIO DE COSTO HISTÓRICO.

Ha sido por mucho tiempo en general aceptado que los inventarios se valúen al costo o al precio de mercado, el que sea menor. Con el empleo del método UEPS en tiempos de inflación se podría generalizar diciendo que los inventarios se valúan al costo debido a que el precio de mercado siempre sera superior. Los activos fijos por su parte se valúan a su costo histórico menos su depreciación acumulada, la cual representa la parte de dicho costo ya cargado a los resultados. Las inversiones en valores de otras compañías se valuaron al costo o precio de mercado, el menor de los dos, si se trata de inversiones temporales, pero se habran de valuar al costo si se trata de inversiones permanentes. En estos últimos casos cuando se trate de inversiones en acciones de subsidiaria se ha recomendado que dichos valores se valúen de acuerdo con el porcentaje de control que tenga la empresa controladora con relación al capital contable de la subsidiaria, método de valuación comúnmente conocido como “de participación”.

CLASIFICACIÓN DE PARTIDAS MONETARIAS Y NO MONETARIAS.

Por el momento habremos de olvidarnos de la clasificación de activos ya conocida para los activos, pasivo y capital. Interesa clasificar dichas partidas  en partidas monetarias y no monetarias. Las cuentas por cobrar representan sumas fijas de dinero a cobrar a los clientes. Las inversiones en obligaciones representan el derecho a recibir una cantidad fija de dinero a determinada fecha antes, si salieran sorteados los títulos. A las partidas antes mencionadas se les denomina partidas monetarias.  El pasivo representa partidas monetarias, pues se tienen sumas fijas de dinero a pagar.

PROCESO DE AJUSTE A LAS PARTIDAS DE LOS ESTADOS FINANCIEROS CON RELACIÓN A CAMBIOS EN LOS NIVELES DE PRECIOS.

A todos los contadores les interesa presentar estados financieros correctos. Les interesa mostrar las verdaderas utilidades del ejercicio actual que permitan compararlas con las utilidades de ejercicios anteriores y así  poder determinar una tendencia correcta de las utilidades netas y de las utilidades netas por acción.

Les interesa conocer si el margen de utilidad bruto en efecto está aumentando o si solo es consecuencia de enfrentar ventas con moneda actual con costos (depreciaciones, amortizaciones) expresados en moneda de mayor poder adquisitivo. Les interesa conocer la verdadera tasa de rendimiento sobre los activos y la verdadera tasa de rendimiento sobre el capital invertido por los accionistas. Interesa conocer cuál es la verdadera estructura financiera de la empresa.