Biblioteca

INTRODUCCIÓN

Posiblemente uno de los mejores maestros y a los que no se le suelen otorgar los méritos en la enseñanza son los buenos libros. No existen colegios sin ellos, ni siquiera universidades, todos recurrimos a esos artefactos de forma cuadrangular para crecer como personas y encaminarnos en la vida.

Los libros son los mejores amigos en la infancia, esos que son capaces de compartir contigo universos increíbles y eternos, de llevarte a los confines de tu mente y demostrarte que siempre detrás de la esquina existe un nuevo conocimiento esperando, al que puedes asir y llevar contigo.

Los libros son los testigos mudos de lo que vamos aprendiendo en nuestro paso por la tierra, sin embargo a veces quedan a un costado, catalogados de aburridos o “para frikies”. Pese a ello es necesario que reconozcamos que se puede ser una persona inteligente y sabia sin universidades pero no, sin libros.

DEFINICION DE BIBLIOTECA

Las bibliotecas son lugares en los que se conservan grandes cantidades de libros con el objetivo de brindar un servicio a los usuarios. También, por el mismo concepto puede ser considerado el organismo o el instituto que se encarga del cuidado y de la conservación de la misma.

HISTORIA DE LAS BIBLIOTECAS

Antigüedad

Tablilla cuneiforme de la colección Kirkor Minassian,Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, EE.UU. ca. 2400 a. C.

En sus orígenes tuvieron una naturaleza más propia de lo que hoy se considera un archivo que de una biblioteca. Nacieron en los templos de las ciudades mesopotámicas, donde tuvieron en principio una función conservadora, de registro de hechos ligados a la actividad religiosa, política, económica y administrativa, al servicio de una casta de escribas y sacerdotes. Los documentos se escribían en escritura cuneiforme en tablillas de barro, un soporte basto y pesado, pero que ha garantizado su conservación. Destacaron especialmente las bibliotecas-archivo de Mari,Lagash y Ebla, así como la del rey asirio Assurbanipal.

En el Antiguo Egipto existieron dos clases de instituciones: Casas de los Libros, que hacían las veces de archivos para la documentación administrativa, y Casas de la Vida, que eran centros de estudios para losescribas y que poseyeron colecciones de las que se podían hacer copias. La escritura, en sus diversas formas, jeroglífica, hierática o demótica, se recogía en rollos de papiro.

En la antigua Grecia el libro y las bibliotecas alcanzaron un gran desarrollo. Las bibliotecas adoptaron formas que pueden considerarse como antecedentes de las actuales. La escritura griega, derivada del alifatosemítico, permitió generalizar en cierta forma el acceso a la lectura y al libro y que aparecieran, por primera vez, bibliotecas desvinculadas de los templos. El periodo helenístico fue el del nacimiento de grandes bibliotecas legendarias, como la Biblioteca de Alejandría o la de Biblioteca de Pérgamo, que se crearon con la voluntad de reunir todo el conocimiento social de su tiempo y ponerlo a disposición de los eruditos.

En Roma, deudora de la cultura griega, se empleó el mismo soporte escriptóreo, el rollo de papiro. Allí se fundó la primera biblioteca pública de la que hay constancia, por parte de Asinio Polión, y existieron grandes bibliotecas, como la Octaviana y Palatina, creadas por Augusto, y la Biblioteca Ulpia, del Emperador Trajano. Las bibliotecas romanas acostumbraban a tener una sección griega y otra romana.

Con el auge del cristianismo empieza a difundirse un nuevo formato, el códice de pergamino, y la lectura comienza a desplazarse de las instituciones paganas, en franca decadencia, a las de la naciente Iglesia cristiana.

Edad Media

En los tiempos medievales, con las invasiones bárbaras y la caída del Imperio Romano de Occidente, la cultura retrocede y se refugia en los monasterios y escritorios catedralicios, únicos lugares que albergan bibliotecas dignas de tal nombre. Son centros donde se custodia la cultura cristiana y los restos de la clásica, al servicio de la Religión. Bibliotecas de monasterios, como Saint Gall,Fulda, Reichenau, Monte Casino en Europa o Santo Domingo de Silos, San Millán de la Cogolla, Sahagún o Santa María de Ripoll en España, se convirtieron en los centros del saber de su tiempo.

A partir de la Baja Edad Media con la creación de las universidades primero y con la invención y difusión de la imprenta después, se crean las nuevas bibliotecas universitarias, al tiempo que el libro alcanza a nuevos sectores de la población.

En Oriente, Bizancio actuó de nexo de unión con la cultura clásica, que sobrevivió de este modo, influyendo sobre el mundo árabe y eslavo y también sobre la atrasada Europa occidental. Aquí hubo grandes bibliotecas en monasterios y ciudades. El mundo árabe creó asimismo sus bibliotecas ligadas a las mezquitas y los centros de enseñanza coránica, madrasas. Aquí se crearon igualmente algunas de las mayores bibliotecas de su tiempo, como la del califa Al-Mamum en Bagdad o Abd-al-Rahman III y su hijo Al-Hakam II en Córdoba.

En la Edad Media tardía, durante la época del Renacimiento, el rey Matías Corvino de Hungría (1458-1490) fue mecenas de pintores, poetas, músicos, científicos y toda clase de intelectuales que provenían de todas las partes de Europa. En la década de 1460, fundó en su palacio en la ciudad de Buda la Bibliotheca Corvinniana, la cual contaba con más de 3000 libros, siendo considerada la más grande de su época después de la Biblioteca del Vaticano. Aunque la biblioteca fue destruida después de la invasión turca de 1526, muchos de los tomos sobrevivieron y se encuentran actualmente en los museos más importantes del mundo.

Edad Moderna

El Renacimiento marcado por la invención de la imprenta, creación de Johannes Gutenberg, y las luchas derivadas de la Reforma protestante, vio surgir, gracias a los ideales humanistas, un nuevo modelo de biblioteca principesca. Esta corriente desembocará en la aparición de bibliotecas reales y de la alta nobleza, que merced a los nuevos valores se abren a un público de eruditos y estudiosos. Destacan en el siglo XVI la francesa de Fontainebleau o las creadas en Austria y Baviera. En España destacan la de Hernando de Colón, la de la Universidad Complutense y la de El Escorial, creada por Felipe II, modelo de las posteriores bibliotecas barrocas.

En el siglo XVII se fundan grandes bibliotecas eruditas, como la Bodleiana enOxford, la Ambrosiana en Milán o la Mazarina en París, de la que fue bibliotecario Gabriel Naudé, autor de Advis pour dresser una bibliothequè, considerado como el Padre de la Bibliotecología (también conocida como Biblioteconomía).

Durante el siglo XVIII se crearon la Biblioteca del Museo Británico, antecesora de la British Library actual y la Biblioteca Real, germen de la Biblioteca Nacional de España. En esta centuria nacen la Biblioteca Braidense, en Milán, y la Real de Lisboa. También datan dn este periodo las que serían andando el tiempo las bibliotecas universitarias de Yale, Harvard y Princeton.

Edad Contemporánea

Las revoluciones francesa y americana promovieron el inicio de la extensión por Europa y América de nuevos principios democráticos y el nacimiento de una verdadera voluntad de hacer accesible la cultura y la educación para todos. En el mundo de las bibliotecas, esto supuso el nacimiento de una fiebre desamortizadora que se extendió por todo el continente y que transfirió a la sociedad un inmenso tesoro bibliográfico procedente de las instituciones del Antiguo Régimen, singularmente laIglesia Católica. Pese a todo, este deseo de acercar la cultura a toda la sociedad no consiguió hacerse realidad hasta mediados del siglo XIX, con la aparición en el mundo anglosajón de la biblioteca pública (public library).

Paulatinamente se fue consolidando la idea de que todos los seres humanos tienen derecho al libre acceso a la información. Sin embargo, siguiendo a Carrión, se puede afirmar que ante este hecho se establecieron tres corrientes que han determinado el pensamiento bibliotecario del siglo XX:

  1. La concepción europea continental, fuertemente marcada por el peso de los fondos antiguos y con una gran vocación conservadora y bibliófila, que ve a las bibliotecas de investigación como las auténticas bibliotecas. Asigna a la biblioteca pública una misión educativa.
  2. La concepción anglosajona, muy influida por ideas como el libre acceso a la información, el deseo de lograr su máxima difusión, una activísima cooperación interbibliotecaria y la extensión bibliotecaria.
  3. La concepción socialista, que ve en la biblioteca un instrumento esencial en la educación pero también de propaganda y de control ideológico de la sociedad.

Con la caída del muro de Berlín en 1989, el modelo socialista entra en crisis y en la actualidad prácticamente ha desaparecido, salvo algunas excepciones, intentando adaptarse a los nuevos valores democráticos y a los continuos recortes presupuestarios. El modelo anglosajón se ha extendido por todo el mundo durante la segunda mitad del siglo XX y ha influido fuertemente en la Biblioteconomía actual, especialmente gracias a las doctrinas de la IFLA y de la Unesco, con programas como la UAP (Universal Availability of Publications), UBC (Universal Bibliografic Control), PAC (Preservation and Conservation) o UDT (Universal Dataflow and Telecommunications).

La concepción continental pervive todavía, ejerciendo una gran influencia sobre las bibliotecas nacionales y en el fondo sobre muchas bibliotecas de investigación y de carácter superior. Además ha influido aportando su carácter educativo a la biblioteca.

A finales del siglo XX aparecen las bibliotecas digitales. Con el desarrollo de los lectores digitales surgen los libros “electrónicos” y con ellos las bibliotecas digitales y electrónicas.

SIGLO XIX

El rasgo más característico del siglo es la aparición de las bibliotecas públicas en los países anglosajones, Estados Unidos e Inglaterra fundamentalmente con la intención de favorecer a las clases sociales menos pudientes, tanto para su formación profesional como moral. Aparecen nuevos lectores ajenos a las familias ricas, científicos y eclesiásticos. Las tiradas aumentan y se obligan a cambiar las máquinas de los viejos talleres de impresión. Frente a las bibliotecas parroquiales ahora se dan los mechanics institutes el primero de los cuales se funda en Glasgow donde se daban charlas a los obreros explicándoles nociones científicas de interes para los obreros, además de clases propiamente dichas. Gracias a ésto, se fueron formando pequeñas colecciones de libros que en ocasiones fueron el germen de importantes bibliotecas.

En Estados Unidos la primera biblioteca pública se fundo en Peterborough en 1833 y en 1854 en Boston se creó la primera gratuita. Hay que incidir en la escased de libros existentes en las colonias americanas, así que en ocasiones su creación no fue tarea fácil.

El mayor benefactor de las bibliotecas fue Andrew Carnegie, dominador de la industria del acero que donó la friolera de 56 millones de dólares (de la época, principios del siglo XX) para la construcción de 2.509 bibliotecas en países de habla inglesa. En la obra “El evangelio de la riqueza” expuso sus ideas, que a ojos de hoy, podrían parecer a muchos disparatada: “El hombre rico devía vivir sin lujos y el exceso de sus ganancias emplearlo en la promoción y felicidad del hombre común”. Se consideraba distrubuidor de la riqueza, pero no su dueño. A cambio de la biblioteca, la ciudad debía comprometerse a contribuir a su mantenimiento. Aunque el boom americano empezó después de la Guerra de Secesión (1861-65), este espectacular crecimiento no se entendería sin la figura de Andrew Carnegie.

La Biblioteca del Congreso:

La biblioteca surgió con el siglo XIX cuando el Congreso americano se estableció en la ciudad de Washington. Al comienzo en una habitación, contaba con 3.000 volúmenes en 1814. Tras su incendio por las tropas británicas, se rehizo con los fondos del presidente Jefferson a cambio de $23.950 -6.500 volúmenes-

Durante la década de 1850 el bibliotecario Charles Coffin Jewett de la Smithsonian Institution’s agresivamente trató de mover esa organización para convertirse en la “Biblioteca Nacional de los Estados Unidos”. Sus esfuerzos fueron bloqueados por el Secretario del Smithsonian Joseph Henry, que abogó por un enfoque en la investigación científica y la publicación y a favor de la Biblioteca del Congreso de desarrollo en la Biblioteca Nacional. Henry despidió a Jewett en julio de 1854, terminando con los intentos del Smithsonian de convertirse en la Biblioteca Nacional, y en 1866 Henry transfirió del Smithsonian’s 40.000 volúmenes de la biblioteca a la Biblioteca del Congreso.

El 24 de diciembre de 1851 el mayor incendio de la Biblioteca en la historia destruyó 35.000 libros, aproximadamente dos tercios de sus fondos (colección de 55.000 libros), entre ellos dos terceras partes de la donación original de Jefferson. Rápidamente en 1852 el Congreso consignó $ 168.700 para reemplazar la pérdida de libros pero no para la adquisición de nuevos materiales.

La Biblioteca del Congreso reafirmó durante la segunda mitad del siglo XIX en virtud del Bibliotecario Ainsworth Rand Spofford, que dirigió la Biblioteca de 1865 a 1897. En 1865 contaba ya con 82.000 volúmenes 7 empleados y luego, ayudado por una expansión global del gobierno federal y un clima político favorable, Spofford construyó un amplio apoyo bipartidista para la biblioteca como una biblioteca nacional y con un recurso legislativo, se inició la recopilación exhaustiva de autores americanos de cualquier materia , y llevado a la construcción de un nuevo edificio para albergar a la Biblioteca, y transformó el puesto de bibliotecario del Congreso en una posición de fortaleza e independencia.

Entre 1865 y 1870, el Congreso consignó fondos para la construcción del Edificio Thomas Jefferson, colocados todos los derechos de autor de registro y depósito de actividades en el marco de control de la Biblioteca, y restaurada la Biblioteca del intercambio internacional del libro. La Biblioteca adquirió también la gran bibliotecas del Smithsoniano y del historiador Peter Force, el fortalecimiento significativo de sus colecciones científicas y las colecciones Americana. En 1876, la Biblioteca del Congreso de 300.000 volúmenes, estaba vinculada con la Biblioteca Pública de Boston como la biblioteca más grande de la nación. Cuando la biblioteca se trasladó desde el edificio del Capitolio para su nueva sede en 1897, había más de 840.000 volúmenes, el 40% de las cuales habían sido adquiridos a través de depósito de derechos de autor.

La colección de la Biblioteca del Congreso incluye más de 30 millones de libros en 470 idiomas, más de 61 millones de manuscritos y la colección más grande de libros raros y valiosos, incluyendo una de las únicas cuatro copias en perfecto estado de la Biblia de Gutenberg, y el borrador de la Declaración de Independencia.

A la vez que la Biblioteca del Congreso, existen dos bibliotecas complementarias que reciben el nombre de nacionales. Por un lado la Biblioteca Nacional de Medicina en Behesda fundada en 1836 que cuenta acutalmente con 2 millones de volúmenes y la National Agricultural Library fundada en 1862 con un fondo similar a la anterior especializada en materias agrarias y científicas.

Las bibliotecas en Rusia

Las más importantes son dos. Por un lado la Pública e Imperial de San Petersburgo, fundada a finales del XIX cuando Catalina la Grande quiso fundar una gran biblioteca a base de libros incautados por las tropas rusas en Varsovia. Pronto compraron distintas colecciones nacionales que se sumaron a los 250.000 que trajeron de Varsovia. Tras la Revolución Soviética, se sumaron a sus fondos varios millones de obras procedentes de bibliotecas incautadas. En la actualidad posee 20 millones de piezas entre las que figuran 5.000 incunables.

Por otro lado tenemos la Biblioteca Nacional de Moscú que abrió en 1862 como parte del museo fundado por el conde Rumiantsev. Gozó pronto de depósito legar lo cual le permitió aumentar sus fondos además de conseguir importantes donaciones de escritores y científicos rusos como Tolstoi, Dostoievski, Chejov o Medeleyev. Actualmente tiene 30 millones de libros.

Las bibliotecas en Iberoamérica:

En Iberoamérica las bibliotecas se forman con fondos procedentes de las misiones jesuitas que abandonan la zona a finales del siglo XVIII. En Argentina La Biblioteca Nacional fue creada por un decreto de la Primera Junta el 13 de septiembre de 1810, bajo el nombre de Biblioteca Pública de Buenos Aires. En 1823 la biblioteca contaba con más de 17.000 volúmenes y en 1893 la Biblioteca ya contaba con 62.707 volúmenes, entre ellos 21 incunables.

En Perú, en 1821 el general don José de San Martín y Matorras fundó en Lima la “Biblioteca Nacional del Perú” con donando 700 libros de su propiedad. El 10 de marzo de 1881, tras la entrada y ocupación de Lima por parte del ejército chileno durante la Guerra del Pacífico, se saquea la Biblioteca, aunque muchos de sus libros se abandonan en el camino de regreso pasando a propiedad de particulares.

La Biblioteca Nacional de Mexico fue fundada el 30 de noviembre de 1867 por el entonces presidente Benito Juárez, quien por decreto estableció definitivamente su sede en el templo de San Agustín. La biblioteca fue inaugurada el 2 de abril de 1884 y abrió sus puertas con aproximadamente 91 mil volúmenes.

TIPOLOGÍA BIBLIOTECARIA

Las bibliotecas se pueden clasificar atendiendo a varios criterios (usuarios, acceso, ámbito geográfico, etc.). Las clasificaciones más utilizadas son las que proponen la Unesco y la IFLA (International Federation of Library Associations):

Clasificación UNESCO

Bibliotecas Nacionales

Las denominadas “bibliotecas nacionales” representan la cabecera del sistema de los estados. Están financiadas con fondos públicos y cumplen una doble finalidad: proporcionar material bibliográfico de investigación para cualquier disciplina, y conservar y difundir el patrimonio cultural (referente a información registrada a lo largo del tiempo) de cada país. En general, cada Estado tiene una biblioteca que es considerada “nacional” y cuyos objetivos son los antes reseñados.

Por sólo citar algunos casos paradigmáticos, sirvan como ejemplos la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, la Biblioteca Británica, la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca Nacional de Francia, la Biblioteca Nacional de Argentina, la Biblioteca Nacional de México, la Biblioteca Nacional de Chile, la Biblioteca Nacional de Colombia y la Biblioteca Nacional de Venezuela.

Bibliotecas universitarias

Son las bibliotecas de las facultades, escuelas y demás unidades académicas de las universidades y centros de enseñanza superior difieren de las bibliotecas de investigación. Están al servicio de sus estudiantes y tienen que apoyar los programas educativos y de investigación de las instituciones en que se encuentran integradas, de las que obtienen, por regla general, su financiación.

Otras bibliotecas importantes no especializadas

De carácter científico y erudito, ni universitarias ni nacionales. Ej: Bibliotecas regionales.

Bibliotecas escolares

Éstas complementan los programas de las instituciones a las que pertenecen, aunque también disponen de libros no académicos para fomentar el hábito de la lectura. Muchas cuentan con distintos medios audiovisuales y electrónicos. Su financiación procede de las instituciones escolares en las que están integradas.

Bibliotecas especializadas

Las bibliotecas especializadas están diseñadas para responder a unas necesidades profesionales concretas. Por ello, suelen depender de empresas, sociedades, organizaciones e instituciones específicas, que proporcionan a sus empleados y clientes estos servicios durante su trabajo. La formación del personal de una biblioteca especializada incluye conocimientos tanto de la materia que cubren sus fondos como de biblioteconomía. En Alcobendas, dentro de la Fundación Pedro Ferrándiz, se encuentra la bibliotecaSamaranch donde se ubica la mayor del mundo en temas baloncestísticos.

Bibliotecas públicas

Las bibliotecas públicas pretenden responder a la amplia gama de necesidades que pueden demandar sus usuarios. Además de obras literarias clásicas, sus fondos pueden estar integrados por textos que proporcionan información sobre servicios sociales, obras de referencia, discos, películas y libros recreativos. Muchas de ellas patrocinan y organizan actos culturales complementarios, tales como conferencias, debates, representaciones teatrales, conciertos musicales, proyecciones cinematográficas y exposiciones artísticas.

En este sentido, deben ser mencionados los servicios infantiles, sección característica de las bibliotecas públicas que promueve sesiones literarias, procura la existencia de una pequeña biblioteca infantil y, en ocasiones, hasta dispone de dependencias con juguetes. Dado que el objetivo de las bibliotecas públicas es satisfacer las necesidades del mayor número posible de ciudadanos, también suelen contar con máquinas de lectura y audición, así como con libros impresos en formatos especiales (por ejemplo con el sistema Braille) para personas que padecen problemas de visión. La financiación de estas bibliotecas procede de los poderes públicos locales.

IMPORTANCIA Y USOS DE LAS BIBLIOTECAS

Las bibliotecas siguen siendo piezas cruciales del sistema de educación e investigación, en su versión clásica de contenedoras de libros y a través de su oferta de acceso a textos provistos por los CD o Internet. En un mundo donde la información se ha convertido en uno de los bienes más preciados para el crecimiento económico, social y cultural de las naciones, contar con bibliotecas actualizadas y con recursos técnicos modernos resulta central. Sin embargo, el deterioro de las bibliotecas públicas expresa la falta de perspectiva de los gobiernos y la ausencia de una presión genuina de las comunidades respecto del valor de atesorar bienes culturales tan fundamentales como son los libros y los documentos históricos de distinto tipo.

CUALIDADES DE UN BUEN BIBLIOTECARIO

Un buen bibliotecario debe dominar los aspectos técnicos de una biblioteca, para esto debe tener una preparación académica completa y además le será de gran beneficio sus experiencias de trabajo.

Estas características deben estar acompañadas de otros aspectos como: conocer su colección, ser responsable, conocer otros idiomas, tener buena memoria además debe tener buena letra, ortografía y redacción; si esta es confusa, implicaría pensamientos desordenados y conceptos poco claros. Otro aspecto muy importante es la sociabilidad que el bibliotecario pueda establecer con sus usuarios, ya que estos pueden ser desde un estudiante hasta un profesional, no debe importar su nivel académico, social o económico.

El bibliotecario debe poseer características tales como: dinámico, constante, puntual, limpio, honrado, sensible, con criterio propio, iniciativa, flexible y nunca debe olvidarse de su presentación y su vestimenta ya que estas son tan importantes para sí mismo como para la imagen que proyectará hacia los demás.

Aunque se posean todas estas características todo bibliotecario puede fracasar en su empeño si no posee las características más importantes: conocer su profesión, amarla y respetarla.

ESTRUCTURA Y ORGANIZACIÓN DE UNA BIBLIOTECA

Estructura organizacional de una biblioteca

Comisión de Biblioteca

Objetivos

a) Asesorar de forma colegiada en la toma de decisiones que coadyuven a determinar y alcanzar los objetivos y metas que la biblioteca tiene como funciones primordiales.
b) Colaborar para que las actividades encomendadas a la biblioteca se realicen de acuerdo con Plan de Desarrollo de la DGDC, considerando para ello el Reglamento de la biblioteca donde se establecen las políticas generales para el funcionamiento.
c) Participar en el desarrollo de las colecciones.
d) Aprobar las políticas encaminadas a la prestación de los servicios.
e) Todas aquellas relacionadas con el buen desarrollo de la biblioteca.

Funciones

  • Asesorar sobre el desarrollo y crecimiento de la biblioteca.
  • Colaborar en las tareas de diseño, operación y evaluación los servicios bibliotecarios y vigilar su aplicación.
  • Coadyuvar en la vigilancia de los recursos destinados a la biblioteca, a fin de que sean utilizados para los fines a los cuales fueron asignados.
  • Opinar sobre la adecuación o remodelación de los espacios físicos y de los sistemas de seguridad.
  • Recomendar la aplicación y continuidad de inventarios para la preservación de las colecciones adquiridas.
  • Revisar y actualizar el Reglamento de la Biblioteca y de la comisión por lo menos cada dos años, de acuerdo a las necesidades de la biblioteca.
  • Sugerir y proponer los programas de capacitación y actualización, dirigidos al personal administrativo y académico
  • Propiciar la participación del personal bibliotecario profesional en los foros, conferencias y eventos, con el fin de obtener un panorama en el ámbito laboral que coadyuve al desarrollo y difusión de la biblioteca.
  • Los demás que se desprendan de su naturaleza y las que le confiera la legislación universitaria.

Jefe de Unidad

Objetivos

a) Aplicar los lineamientos que emanan de la Dirección la DGDC y Consejo Asesor Interno, en relación al desarrollo, control y aplicación en materia bibliotecaria. Estableciendo una adecuada gestión de los recursos asignados a la biblioteca, proponiendo un plan de desarrollo previamente aprobados por la Comisión de Biblioteca.
b) Mantener una comunicación con la Dirección de la DGDC, Comisión de Biblioteca, para la aplicación del programa de trabajo y con ello evaluar los avances y necesidades de la biblioteca. Presentando los resultados y propuestas de solución a la problemática presentada.

Funciones

  • Propone los cambios necesarios para optimizar y ofrecer servicios de calidad en todas las áreas que integran la biblioteca.
  • Adecuar los proyectos especiales y actividades culturales o de divulgación, organizadas por la biblioteca.
  • Establecer la capacitación a usuarios en el uso y manejo de la información existente en la biblioteca, mediante las visitas guiadas, talleres de instrucción a usuarios.
  • En el área de adquisiciones llevar a cabo los procedimientos gestión de compra, canje y donación de materiales, manteniendo el contacto con los proveedores para la afectación del presupuesto asignado, elaborando los informes correspondientes de acuerdo a las políticas avaladas por la Comisión de Biblioteca.
  • La participación en eventos académicos como foros, conferencias, reuniones académicas relacionadas con el uso y manejo de la información permiten establecer lazos de comunicación y apoyo entre los profesionales y con ello propiciar el integrarse a las redes de bibliotecas.
  • Responsable ante la Dirección General de Bibliotecas, para la generación de informes, apoyos y actualizaciones en los procesos de suscripción a revistas, equipo de cómputo, actualización de las bases de datos, capacitación al personal académico, entre otros.
  • Jefa de biblioteca

Objetivo

Ser el enlace administrativo para la aplicación y supervisión de las políticas y lineamientos que emanan de los planes y programas propuestos por la Responsable de la biblioteca, Comisión de Biblioteca o de las sugerencias del coordinador académico como asesor en materia bibliotecaria.

Funciones

  • El Aplicar y supervisar las actividades de trabajo para el personal bibliotecario y personal de apoyo administrativo de las diferentes áreas que integran la estructura de la biblioteca.
  • Elaboración de los informes de actividades en los periodos requeridos por el Coordinador académico de la biblioteca.
  • Dirigir las actividades técnicas encaminadas al procesamiento físico, disposición y control de préstamo de los materiales conforme lo establece el reglamento vigente.
  • Elaborar, revisar actualizar e implementar formatos de control interno en el mantenimiento de colecciones, espacio físico, préstamo interbibliotecarios. Entre otras actividades relacionadas con el puesto tipificadas en el catálogo de puestos vigente.

Sección Circulación

Objetivo

  • Proporcionar el servicio manual y automatizado de préstamo.
  • Orientar a los usuarios en lo referente a los servicios y requisitos para obtenerlos.
  • Registro y control de usuarios internos y externos (interbibliotecarios).
  • Custodiar y mantener ordenados los materiales existentes en la biblioteca.
  • Realizar los procesos técnicos a los materiales de reciente adquisición.
  • Entregar los reportes de servicios en los periodos que le sean solicitados.
  • Cambio de etiquetas de código de barras y actualización de las mismas.
  • Aplicar y atender las disposiciones del reglamento.
  • Otras estipuladas en el tabulador y catálogo de puesto de bibliotecario.
  • Atender las indicaciones e instrucciones del Coordinador y/o la Jefa de Biblioteca, en relación a la realización de sus actividades y funciones.

Sección Hemeroteca

Objetivo

  • Garantizar el acceso de consulta a la colección de publicaciones periódicas adquiridas por suscripción, canje y donación, mediante la organización, sistematización y difusión de la colección.
  • Adicionalmente llevar el control de colecciones como INEGI, Mapas, y materiales complementarios. Brindando servicio de préstamo en sala, así como la recuperación y transferencia de documentos.
  • Considerando para ello las políticas y lineamientos emanados de la Comisión de Biblioteca y lo estipulado en el Reglamento de la Biblioteca.

Funciones

  • Control del ingreso de revistas adquiridas por suscripción y compra directa.
  • Preservar y conservar los materiales mediante la encuadernación.
  • Continuidad en el ingreso de fascículos adquiridos por canje y donación.
  • Control de las donaciones colección INEGI
  • Elaborar el reporte de los usuarios que demandan el servicio tanto de los fascículos anteriores como de nueva adquisición.
  • Actualización en cuanto a bajas y altas al catálogo SERIUNAM, para difundir la existencia real de la colección hemerográfica.
  • Proporcionar el servicio de transferencia y recuperación de artículos de revistas, tanto de la colección propia como de otros acervos del sistema.
  • Preservar y conservar los materiales que se adquieren tanto por compra como donación mediante el envió a encuadernación.
  • Organización de material complementario en archivo vertical.
  • Mantener el orden de la cartografía existente así como de la colección de atlas.
  • Descarte del acervo hemerográfico. Evaluar la existencia de duplicados, títulos no utilizados para enviarlos a donación a otras bibliotecas.
  • Escanear tanto portada como tabla de contenido de los títulos vigentes con el fin de actualizar la información en la página WEB.
  • Otras estipuladas en el tabulador y catálogo de puesto de bibliotecario.
  • Atender las indicaciones e instrucciones de la Jefa de Biblioteca, en relación a la realización de sus actividades y funciones.
  • Consulta automatizada (auxiliar de la Jefatura)

Objetivo

  • Brindar el acceso al equipo de cómputo para la consulta y recuperación de información electrónica, disponible en los diferentes recursos y fuentes dispuestas en los portales de la red UNAM, bases de datos en línea, uso de equipo para paquetería como procesadores de texto, disposición y control de préstamo de DVD, CD-ROMs, consulta a INTERNET.

Funciones

  • Realizar etiquetas de códigos de barras para control de inventarios, LIBRUNAM. General y local, mediante el acceso a la Base de Datos ALEPH.
  • Proponer y aplicar los programas de instrucción a usuarios en el uso y manejo de la recuperación de información electrónica.
  • Control y reporte de los ingresos extraordinarios obtenidos por los servicios de fotocopias, impresiones y uso de equipo, sanción por el retrazo en la entrega de libros a domicilio.
  • Recuperación de información en las bases de datos en línea.
  • Control y programación de las visitas guiadas.
  • Control y resguardo del equipo de computo
  • Otras actividades que le asigne la Jefatura para el adecuado funcionamiento de la administración de la biblioteca.
  • Colecciones especiales.

Objetivo

Sistematizar y organizar los recursos documentales que conforman las colecciones de INEGI, Mapas, Libros Antiguos, Videos, Tesis, DVDs.

Funciones

  • Crear las bases de datos necesarias para su control y difusión mediante la normatividad requerida por el sistema de control automatizada.
  • Garantizar la continuidad en la alimentación de las bases.
  • Disponerlas en la página de la biblioteca para su uso y divulgación.

Extensión Bibliotecaria

Objetivo

Estructurar un programa de actividades encaminadas a la difusión y divulgación de los recursos documentales y los servicios que la biblioteca ofrece a los usuarios que la visitan tanto de forma presencial como vía electrónica.

Funciones

  • Programar la información de los videos a proyectarse para el boletín.
  • Hacer presencia en las diferentes salas del museo mediante la exposición de bibliografías.
  • Elaborar los carteles de las nuevas adquisiciones en la biblioteca.
  • Enviar los boletines de nuevas adquisiciones a la lista de correo para su divulgación.
  • Mantener actualizado los pizarrones de eventos.
  • Desarrollo de bases de datos de los diferentes catálogos.
  • Fines de Semana y Días Festivos

Objetivo

Extender y continuar con los servicios bibliotecarios a la comunidad del museo y al público que asiste los fines de semana y días festivos.

Funciones

  • Área de circulación; préstamo, devolución y resellos
  • Proyección de videos en forma individual y colectiva
  • Préstamo de revistas
  • Atención y referencia a usuarios en la búsqueda de información.
  • Resellos de material vía telefónica.
  • Control y ordenamiento de las diferentes colecciones.
  • Control y atención en el servicio de fotocopias.
  • Inventario de Colección Hemerográfica, Infantil y de Consulta.
  • Elaboración de reporte de resultados para el informe mensual, trimestral, anual.

Fototeca

Objetivo

Mantener una colección fotográfica acorde a las necesidades de la comunidad univerisitaria que vista la biblioteca.

Objetivo

  • Captura y preparación de las fotografías para ser digitalizadas y con ello catalogadas para ser mostradas en la página web.
  • Entrega de las fotografías a los usuarios que las requieran.
  • Elaboración de reporte de resultados para el informe mensual, trimestral, anual.

CONCLUSIÓN

La biblioteca es el lugar donde se congregan los libros y esperan por nosotros, un elemento fundamental para el aprendizaje, uno de los lugares más importantes donde encontrarnos con el conocimiento y crecer, en el silencio y la paz que se percibe en su interior.

El alma de las bibliotecas son las personas: lectores, estudiantes, apasionados de los libros, compartiendo el espacio de ese silencio y los libros. Sin ellos sería inútil que existiera ese templo, son los que generación tras generación le dan vida a este lugar y reivindican su importancia en el bagaje cultural de un pueblo.

Con el auge de los medios modernos de comunicación y el ritmo de vida acelerado a lo que parecemos habernos acostumbrado, ciertos tesoros preciosos caen en el olvido, se les resta importancia y en algunos casos mueren. Miles de bibliotecas son cerradas o se les quita el subsidio con el que contaban por falta de público que aliente su existencia, y lamentablemente perdemos toneladas de libros que tienen importantes conocimientos para enseñar.

RECOMENDACIONES

Las bibliotecas actualmente deben complementarse con entornos virtuales, sin que las sustituyan totalmente, pues no solo implican la lectura de obras sino un icono de las sapiencias y el esfuerzo humano por incrementar el conocimiento.

El espacio que ocupa una biblioteca implica la operación de la biblioteconomía como ciencia que ordena el funcionamiento de estas y distinguirá tanto a aquellas donde el conocimiento se integra de todas las ramas habidas, hasta a aquellas de corte especializados en las que una materia predomina, en privilegio de aquellos que se instruyen.

BIBLIOTECA

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Catálogo de Puestos Administrativos de Base. México : UNAM – Secretaría Administrativa – DGP. 1982

Carrión Gutierrez, Manuel. Manual de bibliotecas. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez. 1989

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Guía Técnica para la elaboración de Manuales de Procedimientos. México : UNAM – Secretaría Administrativa – DGP. 1980

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