TRATADO DE LIBRE COMERCIO ENTRE CHILE Y ESTADOS UNIDOS

El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Chile es un acuerdo comercial que reduce las barreras arancelarias aplicados a los productos de ambos países, con el fin de potenciar el intercambio comercial mutuo, puesto que los productos al carecer de impuestos aduaneros se presentan a los consumidores en condiciones más favorables, en relación a sus precios.

Negociaciones y ratificación

Sus primeras negociaciones se iniciaron en 1994 en planteamientos mutuos que realizaron los presidentes Bill Clinton y Eduardo Frei. Tras años de arduas negociaciones, éstas terminaron el 11 de diciembre del año 2002, y fue firmado el 6 de junio de 2003. Fue ratificado por la Cámara de Representantes el 24 de julio de 2003 por una votación de 270-156, y ratificado por el Senado de los Estados Unidos el 31 de julio de 2003 por una votación de 65-32.[1] El Presidente George W. Bush firmó la ley United States-Chile Free Trade Agreement Implementation Act el 3 de septiembre del año 2003.[2] El acuerdo fue implementado por ambos países el 1 de enero del año 2004.

Visiones a favor del Tratado

El principal argumento de los promotores del acuerdo sostienen que este tratado de libre comercio entre Chile y los Estados Unidos al reducir las barreras arancelarias incrementarán el comercio entre ambos países.

Visiones en contra del Tratado

Quienes se oponen al tratado afirman que éste sólo profundizará las desigualdades existentes entre ambos países, puesto que condenaría a Chile a ser un país exportador de materias primas, frente a un país que exportaría tecnología a precios abrumadoramente altos.

COMERCIO EXTERIOR DE CHILE ESTADOS UNIDOS EN GENERAL

Exportaciones de Chile a EE.UU.

  • Un 95% de los productos (87% de los montos) exportados por Chile a EE.UU. gozarán de desgravación inmediata.
  • Sólo el 1,2% de los productos (4,7% de los montos) exportados se desgravarán en el plazo máximo de 10-12 años.
  • Un 82% de los productos agrícolas (84% de los montos) exportados a EE.UU. gozarán de desgravación inmediata.
  • El 4,8 de los productos agrícolas (14,3 de los montos) exportados se desgravarán en el plazo máximo de 10-12 años. Mucho de estos ya gozan de gran competitividad en EE.UU. y otros se beneficiarán con cuotas a lo largo del proceso de transición.
  • Un 97% de los productos industriales (88,5% de los montos) exportados a EE.UU. gozarán de desgravación inmediata.
  • Sólo el 0,4 de los productos industriales (casi 0% de los montos) quedarán a 10 años. Ninguno a 12 años.
    Importaciones de Chile desde EE.UU.
  • El 90% de los productos (88,5 de los montos) importados por Chile desde EE.UU., tendrán una desgravación inmediata.
  • El 4% de los productos (2,4 de los montos) importados por Chile se desgravarán en los plazos máximos de 8-12 años.
  • Un 20% de las importaciones de productos agrícolas (8% de los montos) de Chile desde EE.UU. se desgravarán en los plazos máximos de 8-12 años.

Acceso a mercados

El resultado final para el acceso de la totalidad de los productos chilenos al mercado de EE.UU. en el mediano plazo es inmejorable: en un máximo de 10 a 12 años todas las exportaciones de Chile ingresarán a EE.UU. sin arancel.

Esto es algo poco común en una negociación comercial.

Algunos productos importantes que no se beneficiarán el día mismo de entrada en vigencia del Tratado son los que ya tienen un buen acceso y una posición muy competitiva en EE.UU. y también éstos lograrán reducir y eliminar los aranceles a los pocos años.

Las cuotas sin arancel obtenidas podrán parecer reducidas en el caso de algunos productos el día 1 del Tratado, pero crecerán exponencialmente hasta cubrir el 100% de las exportaciones chilenas del producto respectivo.

Beneficios para la agricultura

  • 80% de las exportaciones agrícolas están sujetas a desgravación inmediata, al momento de entrada en vigencia del acuerdo.
  • 100% del comercio agrícola actual y potencial tendrá arancel cero tras 12 años, sin cuota y sin ningún tipo de restricciones.
  • Sector frutícola es el principal beneficiario.
  • Respecto de las bandas de precio, EE.UU. aceptó que Chile aplicará el mecanismo que sea acordado en la OMC.

La desgravación para el trigo va a tener un plazo de 12 años. Chile se compromete a aplicar durante los primeros 4 años un arancel máximo del 31,5% (consolidado en la OMC). En los 4 años siguientes, el arancel baja del 31,5% al 21% lineal, para bajar en los 4 últimos años del 21% a la desgravación total.

  • Excelente acuerdo con apertura gradual para el comercio avícola bilateral.
  • Para el sector vitivinícola se establecieron excelentes condiciones de acceso garantizadas en el mediano y largo plazo. Se garantiza que ningún país en el futuro tendrá mejores condiciones de acceso que Chile.
  • Para las carnes rojas se obtuvo una apertura bilateral llegando al cero arancel, sin cuota, en un plazo de cuatro años.
  • Se abren excelentes perspectivas para el sector lechero. Se obtuvo una cuota de 3 mil 500 toneladas y en doce años habrá acceso ilimitado y sin arancel para nuestros productos lácteos.
  • Se asume el compromiso de resolución, en los plazos más breves posibles, de los temas pendientes en materias sanitarias y fitosanitarias

Cobre y productos de la minería

A pesar de la notable diversificación de nuestras exportaciones durante los últimos 15 años, las exportaciones mineras y, sobre todo el cobre, siguen siendo casi el 40% de nuestras exportaciones a EE.UU. También en este rubro se lograron condiciones favorables:

  • Los cátodos de cobre (un producto crucial con agregación de valor en el cual estábamos en desventaja en EE.UU. respecto de nuestros principales competidores) serán desgravados en su totalidad al inicio del 2º año de vigencia del Tratado.
  • Los productos mineros que gozaban del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) -arancel 0% por tiempo limitado y en determinadas condiciones- fueron desgravados en su totalidad, permitiendo esto una inversión y planificación de la producción con mayor estabilidad y certidumbre.

Movimientos de capital y balanza de pagos

Las medidas restrictivas que el Estado de Chile tome en relación a los pagos y transferencias al exterior podrán ser reclamados por los inversionistas extranjeros ante las instancias de arbitraje internacional sólo después de un año de ocurridos los hechos, lo cual permite la superación de problemas coyunturales, salvo que se trate de una inversión extranjera directa que no sean créditos externos y servicios financieros.

Tampoco se podría iniciar el mecanismo de solución de disputas entre Estado y Estado hasta pasado el año de acontecidas las restricciones respecto de transferencias de capital que motivaron la controversia. Estas son medidas destinadas a desincentivar el ingreso de capitales golondrina y a cautelar la autonomía regulatoria del Estado en el caso de una crisis de balanza de pagos.

Reserva cultural

Chile ha resguardado los intereses y preocupaciones del mundo de la cultural (libros, películas, videos, música, radio, TV). Se han excluido del Acuerdo todas las medidas existentes o futuras de apoyo y subsidio del gobierno a la cultura chilena. Se podrán adoptar o mantener todo tipo de acuerdos internacionales respecto de industrias culturales, tales como los acuerdos de cooperación audiovisual. Asimismo, se excluyen del acuerdo todas las medidas vigentes de protección a las industrias culturales. Por otra parte, se mejoran las condiciones para el ingreso temporal de profesionales chilenos.

Compras públicas

En el ámbito de compras públicas, los empresarios chilenos podrán ofrecer sus productos y servicios al gobierno de Estados Unidos, mercado de más de US$4 mil millones totalmente cerrado hasta ahora. Los exportadores chilenos podrán participar de todas aquellas licitaciones que realiza el gobierno federal de Estados Unidos por un monto igual o superior a los US$50.000. A nivel estadual se podrá acceder -en 37 de los 50 Estados- a todo contrato de monto igual o superior a los US$480.000.

Estos umbrales permiten el acceso para las pequeñas y medianas empresas chilenas a este atractivo mercado. Estas oportunidades serán mejoradas, aún más, mediante el compromiso de Estados Unidos para desarrollar programas que fomenten la participación y el desarrollo de las Pymes en materia de contratación pública.

Efectos indirectos

En la medida que los principales beneficiarios del acuerdo serán posiblemente las industrias manufactureras, es decir, las que más trabajo y tecnología incorporan a los productos, este tipo de acuerdo beneficiará al:

Empleo:

  • Sector agroindustrial (trabajo estable para trabajadores rurales, temporeros).
  • Sector manufacturero (textil, cuero y calzado industrias tradicionales; intensivas en mano de obra, pero competitivas, con dificultades de acceso por escalonamiento arancelario y duramente castigadas durante las últimas décadas).

Desarrollo sustentable

Al haber mejores oportunidades para los productos elaborados, mejorará la diversificación productiva y habrá una menor presión sobre la extracción de recursos naturales.

Servicios

La prestación de servicios (profesionales, transporte, energía, financieros, telecomunicaciones) es un sector cada vez más importante en nuestra economía y el que más ha crecido en estos últimos años.

Con el TLC, los profesionales chilenos (ingenieros, abogados, arquitectos) tendrán mejores oportunidades en el mercado de EE.UU. y podrán operar en condiciones de mayor estabilidad y transparencia.

Impacto de acuerdo textil

Un acuerdo sobre acceso de productos de la industria textil al mercado estadounidense con 0% de arancel, a partir del día de entrada en vigencia del TLC, abre interesantes posibilidades para este sector de la industria chilena, en un mercado inmenso y exigente, y de gran capacidad adquisitiva.

Dado el valor agregado de estos productos y debido al escalonamiento arancelario que existe en EE.UU. (mayor arancel a mayor nivel de procesamiento), este sector enfrenta actualmente aranceles altos del 15 al 30%, lo cual afecta seriamente la competitividad de los productos chilenos en ese mercado.

La desgravación de los productos textiles es también potencialmente muy beneficioso para el empleo manufacturero, ya que la industria textil es intensiva en mano de obra y también subcontrata a pequeños talleres.

Propiedad Intelectual

En materia de propiedad intelectual se llegó a un acuerdo con estándares modernos y de país desarrollado, pero en equilibrio con los intereses de los usuarios y de la comunidad chilena en general.

EE.UU. reconoció y se comprometió a proteger las indicaciones geográficas de los productos chilenos, elemento crucial para agregar valor a las exportaciones agrícolas.

En materia de patentes farmacéuticas, los compromisos no superan a los de la ley respectiva que se está tramitando en el Congreso chileno y respecto de la cual ya hay considerables niveles de consenso. No habrá una sobreprotección de las patentes farmacéuticas, ni un aumento indebido de los medicamentos. La industria nacional de medicamentos genéricos no sólo mantiene sino aumenta su potencial competitivo.

Respecto de los derechos de autor, se reconocen las diferencias entre los respectivos sistemas de protección; se fortalece la observancia contra la piratería y la falsificación; y Chile mantiene su propio sistema de observancia en lo civil y criminal.

Esto aumentará la confiabilidad internacional de Chile y nos convertirá en un destino privilegiado en América Latina para las inversiones en alta tecnología.

Servicios financieros

En materia de servicios financieros, en lo sustancial ambos países han comprometido en el Acuerdo las normas y regulaciones vigentes actualmente. Los beneficios que el país puede obtener son considerables, ya que al consolidar los compromisos que Chile tiene en su actual legislación nacional, se espera incentivar el establecimiento en Chile de compañías estadounidenses y dinamizar el desarrollo del mercado financiero local.

No hay cambios respecto de las normas actuales para el establecimiento de bancos y tampoco en lo sustancial respecto de las reglas del juego actuales para las compañías de seguros. En el caso de los fondos de pensiones, las compañías de EE.UU. podrán establecer AFPs en Chile, al igual como lo hacen ahora, bajo las normas de la actual legislación chilena, y manteniéndose los límites actuales a las inversiones externas de las AFPs.

También se lograron acuerdos respecto de la transparencia de las normas para el desarrollo y aplicación de regulaciones financieras, en la misma línea de lo que ya están haciendo las superintendencias respectivas para establecer mecanismos de consulta y diálogo con el sector privado al modificar o crear una norma.

Opinión sobre el tratado:

Chile ha tenido éxito en negociar una relación preferencial con la economía más grande, más estable y una de las más abiertas del mundo. Estados Unidos es también el primer socio comercial y principal inversionista extranjero en Chile. Ello dará un poderoso estímulo a la inversión, las exportaciones y el empleo, potenciando el desarrollo de las regiones.

Chile buscó y obtuvo un acuerdo equilibrado e integral, que incluye todos los aspectos de la relación económica bilateral, comercio de bienes, servicios e inversiones, además de incorporar temas propios de la nueva economía como el comercio electrónico, y un tratamiento moderno de los temas ambientales y laborales.

El Acuerdo mejora la posición comercial de los productos chilenos y establece reglas claras y permanentes para el comercio de bienes, de servicios y para las inversiones. Se crean mecanismos para defender los intereses comerciales chilenos en Estados Unidos y se definen mecanismos claros, transparentes y eficaces para resolver conflictos comerciales. Se refuerza la estabilidad de la política económica y de las instituciones y se mejora aún más la clasificación de riesgo de Chile, rebajando el costo del crédito y consolidando la estabilidad del mercado de capitales.

La productividad de las empresas chilenas se verá incrementada con el Acuerdo, al facilitarse la adquisición de tecnologías más modernas y a menores precios, lo que redunda en mejores oportunidades para aumentar el valor agregado de la oferta exportable chilena, reforzando la presencia de manufacturas y de servicios calificados en las exportaciones. Por otra parte, las empresas chilenas podrán participar en las compras públicas del gobierno de Estados Unidos.

Chile ha resguardado los intereses y preocupaciones del mundo de la cultural (libros, películas, videos, música, radio, TV). Se han excluido del Acuerdo todas las medidas existentes o futuras de apoyo y subsidio de la cultura chilena. Se podrán adoptar o mantener todo tipo de acuerdos internacionales respecto de industrias culturales, tales como los acuerdos de cooperación audiovisual. Por otra parte, se mejoran las condiciones para el ingreso temporal de profesionales chilenos.
La exportación de todos los productos se ve favorecida con el Acuerdo ya que sin excepción, aunque en plazos distintos, los aranceles llegan a cero. Esto incluye aquellos sectores donde existe más proteccionismo a nivel mundial (agricultura y textiles), si bien su defensa significó avances más lentos en otros sectores.

OBJETIVOS DE EL TRATADO DE LIBRE COMERCIO

El gobierno de la República de Chile y el gobierno de los Estados Unidos de América, decididos a:

FORTALECER los lazos especiales de amistad y cooperación entre sus naciones;

CONTRIBUIR al desarrollo armónico, a la expansión del comercio mundial y potenciar una mayor cooperación internacional;

CREAR un mercado más amplio y seguro para las mercancías y los servicios en sus respectivos territorios;

EVITAR las distorsiones en su comercio recíproco;

ESTABLECER reglas claras y de beneficio mutuo en su intercambio comercial;

ASEGURAR un marco comercial previsible para la planificación de las actividades de negocios y de inversiones;

DESARROLLAR sus respectivos derechos y obligaciones derivados del Acuerdo de Marrakech por el que se establece la Organización Mundial del Comercio, así como de otros instrumentos multilaterales y bilaterales de cooperación;

FORTALECER la competitividad de sus empresas en los mercados globales;

ESTIMULAR la creatividad y la innovación y promover el comercio de mercancías y servicios que sean objeto de derechos de propiedad intelectual;

CREAR nuevas oportunidades de empleo y mejorar las condiciones laborales y los niveles de vida en sus respectivos territorios;

DESARROLLAR sus respectivos compromisos internacionales y fortalecer su cooperación en materias de índole laboral;

PROTEGER, fortalecer y hacer efectivos los derechos fundamentales de sus trabajadores;

IMPLEMENTAR este Tratado en forma coherente con la protección y conservación del medioambiente;

PROMOVER el desarrollo sostenible;

CONSERVAR, proteger y mejorar el medio ambiente, incluso mediante el manejo de recursos naturales en sus respectivos territorios y a través de acuerdos multilaterales sobre el medioambiente de los que ambos sean parte;

CONSERVAR su flexibilidad para salvaguardar el bienestar público; y

CONTRIBUIR a la integración hemisférica y al cumplimiento de los objetivos del Área de Libre Comercio de las Américas;

HAN ACORDADO lo siguiente:

DISPOSICIONES INICIALES DE ESTE TRATADO

Establecimiento de una zona de libre comercio:

Las Partes de este Tratado, de conformidad con lo dispuesto en el Artículo XXIV del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio de 1994 y el Artículo V del Acuerdo General sobre Comercio de Servicios, establecen una zona de libre comercio.

Objetivos:

1. Los objetivos de este Tratado, desarrollados de manera más específica a través de sus principios y reglas, incluidos los de trato nacional, trato de nación más favorecida y transparencia, son los siguientes:

a. Estimular la expansión y la diversificación del comercio entre las Partes;
b. Eliminar los obstáculos al comercio y facilitar la circulación transfronteriza de mercancías y servicios entre las Partes;
c. Promover las condiciones de competencia leal en la zona de libre comercio;
d. Aumentar substancialmente las oportunidades de inversión en los territorios de las Partes;
e. Proteger en forma adecuada y eficaz y hacer valer los derechos de propiedad intelectual en el territorio de cada una de las Partes;
f. Crear procedimientos eficaces para la aplicación y cumplimiento de este
g. Tratado, para su administración conjunta y para la solución de controversias; y
h. Establecer un esquema para una mayor cooperación bilateral, regional y multilateral con el fin de ampliar y mejorar los beneficios de este Tratado.

Las Partes interpretarán y aplicarán las disposiciones de este Tratado a la luz de los objetivos establecidos en el párrafo 1 y de conformidad con las normas aplicables del derecho internacional.

Relación con otros acuerdos internacionales:

Las Partes confirman los derechos y obligaciones existentes entre ellas de conformidad con el Acuerdo sobre la OMC y otros acuerdos internacionales de los que ambas Partes sean parte.

Alcance de las obligaciones:

Las Partes garantizarán la adopción de todas las medidas necesarias para hacer efectivas las disposiciones de este Tratado, incluida su observancia por parte de los gobiernos estatales, salvo que este Tratado disponga otra cosa.