Normas eticas de un profesional contable

La Conciencia moral:

La ley es la norma de lo que debe hacerse como bueno y evitarse como malo, por eso es que el contador se encuentra en una encrucijada cuando se le ordena que altere, que maquille o desvíe informaciones que de alguna manera beneficiará a la compañía, se pone en juego su moralética y su puesto dentro de la organización.

La conciencia del CPA se forma instruyéndola convenientemente, educándola con esmero, haciendo lo posible porque conserve su rectitud nativa, y si ésta es recta, nos dicta lo que es conforme a la ley, por lo que estamos obligados a omitir lo que ella prohíbe, porque la conciencia es la norma de nuestras actuaciones.

El CPA es responsable de sus actos libres, por tanto sólo es responsable del mal cometido, ya sea por acción, ya sea por omisión o porque lo ha querido libremente, si éste ha sido el dictado de su conciencia.
El profesional que se entregue al creciente interés que despiertan las normas éticas y los principios fundamentales de la profesión, dejará de sentir en su conciencia la amargura y la decepción que le producirán actos, hechos, recuerdos de su vida realizados con inconscientes desenvolturas, creyéndolos justos y morales, y creyendo que no procedió con error.

Comportamiento frente a sus Colegas:

Lo ideal en las relaciones de los contadores públicos con todos aquéllos que laboran dentro de la función contable, ya sea éstos empleados en la industria, comercio, firmas y otros, o sea que ofrezcan sus servicios de manera independiente, sería de que existieran vínculos de compensación y no de competencia.

EL CPA tiene para con sus colegas, en mucha mayor proporción que para el resto de sus semejantes, el deber de ser justos y honrados.

Compañerismo:

Entre los profesionales debe existir la armonía y estimación, pues éstos son el resultado de las buenas relaciones producto de las actuaciones civilizadas regidas por normas preestablecidas.

Solidaridad:

Somos solidarios de hechos con la sociedad en que vivimos. El realiza un acto solidario cuando cumple con los principios y normas que rigen el ejercicio de la profesión y se une, a fin de que sus metas y objetivos se materialicen de una manera real y positiva.

Respeto mutuo:

El respeto mutuo es una de las normas más importantes que deben cumplir los C.P.A., porque es así como damos muestras de apego a los más elementales principios éticos. Debe prevalecer su trato sincero y honorable.

El descrédito de la profesión y el interés personal de dañar la reputación de los colegas, con calumnias, manifestando sus defectos, su falta de credibilidad ante la gerencia, culpando a éstos de los errores que cometen en la empresa por no tomar en serio las consideraciones que el CPA hace a la hora de la toma de decisiones, es faltar al respeto.

Comportamiento frente a sus Clientes:

El comportamiento que debe exhibir frente a su cliente o empleador es una conducta cordial y respetuosa. TTEs a éste que le corresponde actuar correctamente por la formación superior que ha adquirido, haciendo que su comportamiento con los clientes de la información contable se asemeje de acuerdo con las normas dictadas.

El tiene una responsabilidad moral consigo mismo, con la profesión, con los colegas y con la sociedad; así que, no debemos dejarnos maniatar por los dueños, los accionistas y acreedores de la empresa en donde estemos realizando una labor, sólo el sabe el problema moral que corre si acepta las decisiones administrativas que de alguna manera tienen influencia en la información que éste tiene que presentar.

Cordialidad:

Es una fuente generadora de buenas relaciones, la cual debe mantenerse frente a los clientes de una manera sincera.

Respeto:

El profesional está obligado a respetar los acuerdos a los que ha llegado con el cliente, empresa o casa en la cual labora. Ninguna empresa debe abusar de la generosidad para basar sus equívocos en el mal manejo de sus operaciones financieras, tomando decisiones e imponiendo la misma al para beneficio de la compañía.

Seriedad:

Todo contador debe ser caballeroso. Su acto y su conducta deben hablar por él, en el día a día de los quehaceres de la profesión éste debe presentar las más altas credenciales de seriedad.

Responsabilidad profesional:

El contador público emite sus opiniones sobre estados financieros pueden influir en la adopción de importantes decisiones financieras. Siempre ha sido plenamente consciente de sus responsabilidades hacia terceros cuando desempeña su función de dar fe, y deberá desempeñar sus labores en una forma comparable con los desarrollados por cualquier miembro de la profesión.

Ignorar algunas normas no excusa su omisión al cumplir un compromiso profesional. El público tiene derecho a esperar un trabajo cuidadoso y ordenado y el error que éste puede cometer en condiciones similares, puede ser perdonado, pero sólo cuando sea de buena fe y sin que exista relación alguna con la actitud conocida, deseo de un cliente o cualquier otro motivo profesional, porque éste es responsable del trabajo de su personal.