Fotografía en los medios de comunicación hoy en día

Como consecuencia del crecimiento y la consolidación de los periódicos de circulación masiva, surge el comercio internacional de las noticias que prevalece hasta nuestros días con el dominio de las grandes agencias (que ya antes se habían repartido el mundo como se reparte un pastel). Estas son las que proporcionan a cada país las noticias que se transmiten en la televisión, la radio y los periódicos. Obviamente que antes de llegar al público son filtradas por las políticas internacionales y gubernamentales correspondientes.

El progreso técnico hace posible la aparición de la fotografía. Las industrias ven en ella una nueva forma de comercialización y pronto ponen al alcance de muchos las herramientas adecuadas (cámaras, utensilios, productos químicos de revelado y fijación, manuales, etc.) para su producción y consumo. Con la llegada de la fotografía es desbancada la pintura de caballete.
Los pintores de aquella época ven con reserva el nuevo invento, pero debido a la necesidad monetaria, muchos de ellos deciden hacerse fotógrafos ya que la burguesía es propicia a solicitar sus servicios para inmortalizar su clase y prestigio.

Entonces el artista es suplantado por el fotógrafo. Una vez más el capitalismo cambia el trabajo individual por la industrialización del producto con miras de comercializarlo.

Actualmente la fotografía es un medio de expresión al alcance de muchos, incluso de las masas. A través de ella se plasman las imágenes de nuestro tiempo lo que la ha convertido en un documento histórico. La fotografía es una técnica especializada muy vinculada con otros medios de comunicación, como el cine, las artes visuales, la televisión y la prensa.

La fotografía da origen al llamado séptimo arte: el cine. En sus orígenes, el cine era ocupado como una forma de archivar acontecimientos históricos y sociales. Pero muy pronto se industrializó.

Como la comunicación es el medio por el cual una sociedad se organiza, es gracias a ella que se desarrollan las relaciones humanas. La comunicación no solo está compuesta por elementos físicos como la palabra, el escrito o la expresión del rostro; también está conformada por los símbolos y los dispositivos por medio de los cuales se preserva y transmite, como son la imprenta, la televisión, la fotografía, etc.

Los medios de comunicación dan origen al intercambio y circulación de los mensajes y las ideas. Esto es aprovechado para la creación de formas simbólicas que serán transmitidas a través de los medios. Las formas simbólicas son todas aquellas ideas y conceptos producidos por la cultura de masas, que son representados a través de palabras e imágenes.
El surgimiento de los medios de comunicación cambio de manera radical la manera en que las formas simbólicas eran producidas, trasmitidas y recibidas por los individuos. A este proceso se le denomina mediatización de la cultura moderna.

PRENSA

Introducción

A pesar de que la fotografía mostró un temprano interés por capturar los diversos acontecimientos, demostrando así su alto valor informativo, solamente en el momento en que su trayectoria confluye con el desarrollo tecnológico de los procedimientos de impresión a gran escala fue posible el nacimiento de la fotografía de prensa. Esta innovación anuncia una revolución en la transmisión de los acontecimientos, al mismo tiempo que marca el inicio del uso masivo de la fotografía en los medios de comunicación, lo que provocará como consecuencia su expansión y aceptación por toda la sociedad.

Es curioso constatar cómo la aparición o inclusión de la fotografía en la prensa coincide históricamente con el desarrollo del periodismo moderno, que ha contribuido en buena medida a establecer parte de las constantes que definen el discurso periodístico de masas, como por ejemplo la asunción de un papel modelador y al mismo tiempo movilizador por parte de la prensa, donde se trata de dirimir y decidir lo que conviene a la sociedad, y como logra incidir en la transformación y formación de su identidad colectiva. La estrecha relación que ha mantenido la fotografía con la prensa se ha contemplado como un fenómeno de capital importancia en la evolución interna que han experimentado los medios de información y comunicación de masas.

Desde los inicios de este maridaje, la imagen fotográfica ha significado para los diarios una nueva dimensión, tanto en su función informativa como en su vertiente empresarial. La prensa experimenta un cambio trascendental, se empieza a concebir el periodismo informativo y se adecua a esta nueva función la prensa de opinión que había acaparado hasta entonces un predominio evidente. Es el preludio del periodismo en el sentido moderno del término, el momento en que los periódicos de partido y de las corrientes políticas fueron desplazados por los de empresa o prensa industrial. Se empezó a buscar la rentabilidad económica y se alcanzaron tiradas importantes y gracias a la fotografía se democratiza la información, que antes había controlado la élite social y económica.

La incorporación de la fotografía en la prensa empieza a extender la concepción de la imagen como noticia. Durante ese proceso, la asunción de la fotografía respondía a las necesidades de una época en la que la prensa se convertía en una ventana abierta al mundo, una expresión infravalorada hoy por su continua utilización, pero que supuso entonces para la sociedad la radical ampliación de sus horizontes visuales y el fácil acceso a la percepción de lo desconocido.

En un sentido inverso, gracias a la prensa la fotografía alcanza la modernidad y su madurez, el descubrimiento de su verdadera dimensión que dará como consecuencia su expansión y aceptación por toda la sociedad. De entre los posibles soportes en los que la fotografía podía alcanzar una proyección universal y una vigencia temporal fue la prensa, sin concederle mayores atribuciones de las que representa, la que colaboró en el desarrollo de la fotografía, profundizando en sus prestaciones informativas y en la elaboración de un nuevo lenguaje visual que enriquecería la mirada de una sociedad cada vez más masificada, y hasta unos límites que no podemos llegar a sospechar que se hubiera podido alcanzar por otros medios.

La prensa sacó la fotografía al mundo, la liberó de su consideración artística, de los museos, academias culturales y de los propios estudios, para zanjar definitivamente las discusiones decimonónicas con respecto a otros medios visuales de representación manual. A su vez, la introducción de la fotografía en la prensa representa la propia evolución del acto fotográfico, la consecución del instante, que le otorgó una consideración informativa que hasta ese momento estaba reservada exclusivamente para el texto, rompiendo así las fronteras del libro. Finalmente, en la actualidad, la prensa ha preservado a la fotografía en el tiempo, a pesar de que otros medios visuales han abordado algunas de sus funciones, como el cine con los noticiarios cinematográficos, recuérdese por ejemplo el NO-DO, o la televisión, mediante la emisión de noticias televisadas.

La función que cumple la fotografía de prensa es la de informar, documentar y notificar un hecho, se centra principalmente en los acontecimientos y en todos los instantes importantes de la sociedad en cada momento. La introducción de la fotografía en la prensa representa la propia evolución del acto fotográfico, otorgándole una consideración informativa que hasta ese momento estaba reservada exclusivamente para el texto o la palabra. Por tanto la fotografía como documento en la prensa periódica se presenta como una fuente primordial de la que los historiadores podemos sacar mucho partido y trabajo, ya que la historia de la segunda mitad del siglo XIX y la de todo el siglo XX se encuentra en las fotografías.

El fotoperiodismo en España. De la noticia gráfica a la fotografía de prensa.

El tiempo y el espacio amplio que se necesita para una descripción histórica, nos lo transmite una fotografía en un instante a través de cada una de las imágenes realizadas por los reporteros gráficos. Con la introducción de la fotografía en España va quedando huella de nuestra historia en los primeros experimentos fotográficos de marcado interés científico, en los daguerrotipos que despiertan la curiosidad de la sociedad hacia el medio fotográfico, mediante la actuación de los retratistas de salón y de calle, en las representaciones de las escenas populares o en las ilustraciones de la geografía y los monumentos más importantes. Pero es gracias al desarrollo de la prensa gráfica cuando la fotografía alcanza su verdadero valor como documento histórico. Es el momento en el que la historia entra en la fotografía, el acontecimiento en la prensa, el momento en el que la fotografía muestra la historia pero también hace historia.

Es innegable que el fotoperiodismo en España, entendido como una vertiente dentro del oficio de periodista que se encarga de las tareas gráficas en la prensa, ha alcanzado unos niveles de cualificación y profesionalización equivalentes a los desarrollados en el plano internacional.

Pero a pesar de su madurez y consolidación como resultado de muchos años de experiencia, el desarrollo de esta profesión no debe ser entendido como algo exclusivo de los fotógrafos que se han especializado en este medio. Esa labor es completada con el trabajo de un gran número de retratistas, reporteros y artistas populares que, de un modo profesional o compartiendo este trabajo con otros menesteres, supieron plasmar la imagen de las gentes en aquellos años memorables. El fotoperiodismo español se ha nutrido sin duda con los trabajos de los fotógrafos de prensa, pero junto a estos reporteros de los acontecimientos importantes de la política y sociedad española, conviven un gran número de fotógrafos que atiende a otros aspectos que escapan del interés periodístico y que practican con su ejemplo el oficio de reporteros de la vida.

Esta particular manifestación en la historia de la fotografía en España, es la que permite comprender que, junto a reporteros de la talla de Alfonso (uno de los pioneros más prestigiosos de la fotografía de prensa), convivan artistas como Luís Escobar o Jaime Pacheco, que aprovechaban la popularidad de la prensa gráfica para publicar algunos de sus trabajos temporales. Al igual que otros muchos fotógrafos, como Centelles, Catalá Roca o Ramón Masats, comparten sus trabajos de autor con los que realizan para una prensa especializada en reportajes sociales. Este comportamiento permite que al fin y al cabo se puedan equiparar, a pesar de las diferencias y de la distinta formación recibida, las fotografías de Marisa Flórez y las de Cristina García Rodero. Todos estos reporteros gráficos componen la memoria visual de una España tan cercana como alejada en el tiempo, y la prensa española se vale diariamente de la visión que aporta cada uno de ellos, ya sea la mirada del fotoperiodista o la del fotógrafo de oficio.
Esta singularidad nos va a permitir entender y comparar la trayectoria del reportero gráfico en España, y por tanto vamos a iniciarnos en la fotografía de prensa española atendiendo a la contribución de un tipo de reporteros gráficos que captaron con sus cámaras los acontecimientos más relevantes y decisivos de la historia del siglo XX en España. En el curso de este recorrido vamos a recuperar todos aquellos instantes que han ido conformando la profesión de reportero gráfico desde los inicios del siglo XX hasta desembocar en los años de la Transición democrática española, para proyectar las distintas maneras de entender la noticia, de fotografiar la historia.

Los inicios de la prensa gráfica

A diferencia de lo que estaba sucediendo en Europa y Estados Unidos en los inicios del fotoperiodismo, cuando en diarios y revistas ilustradas existía una especialización de medios y una cuidada preocupación por publicar ilustraciones y reportajes fotográficos sobre determinados acontecimientos, en España la relación entre prensa y fotografía fue muy rudimentaria, condicionada por las limitaciones técnicas que arrastraban los diarios en cuanto a su capacidad de reproducir imágenes y, sobre todo, porque las primeras fotografías no presentaban el atractivo que más tarde mostraron las instantáneas en la prensa. En definitiva era una situación similar a la que sucedía en el resto de los países en cuanto a la propia evolución tecnológica, pero agravada por el elevado índice de alfabetización de la población española y el escaso poder adquisitivo para la compra de las ediciones periódicas.

Los primeros diarios en los que se manifiestan estas carencias técnicas son, sin embargo, publicaciones que hoy en día se nos revelan como las precursoras de la fotografía de prensa. El antecedente más notable se encuentra en el Diario Mercantil de Valencia, en 1852, que ilustra sus páginas con un daguerrotipo obtenido por Pascual Pérez Rodríguez. Todo un avance para la prensa, ya que este daguerrotipia fue uno de los primeros en el uso del negativo de papel, con la ventaja de poder obtener múltiples copias sin llegar a deteriorar el original, labor encaminada a potenciar la capacidad de reproducción infinita y llegar a un público amplio. En este proceso de adaptación de la fotografía a la prensa ayudó mucho la simplificación y progresiva ligereza de las técnicas y los equipos. Pero todavía durante los primeros años la mayoría de los fotógrafos soñaban con alcanzar la instantaneidad, en cuyo intento se sucedían las innovaciones junto a las impaciencias de unos reporteros que no lograban apresar la realidad como la sentían.

Este diario, junto a otros como el Museo Universal o La Crónica, en los que participaban puntualmente reconocidos fotógrafos como Laurent o Clifford, fue uno de los primeros testigos de la fotografía de prensa, durante unos años en los que la prensa repartía su espacio entre los tradicionales grabados y las improvisaciones fotográficas. Hasta entonces el periodismo gráfico español había experimentado grandes avances a pesar de que la revista Cartas Españolas incluyese por primera vez varias ilustraciones en 1831, o que el diario político El Español encargara, en 1835, varios grabados sobre la guerra Carlista1. Pero, progresivamente, la fotografía fue relegando al grabado hacia otras prácticas relacionadas con las reproducciones de cuadros, edificios y monumentos y mientras tanto las revistas ilustradas contaban cada día más con el trabajo de los fotógrafos.

Sin embargo los fotógrafos no se interesan todavía por mostrar los escenarios y los protagonistas de los acontecimientos que podrían habernos aportado una información valiosísima. No será hasta finales del siglo XIX cuando la fotografía se imponga en la prensa para aportar veracidad a las noticias recogidas. Como ya ocurría en el resto de los países, las guerras despertaron una inusitada atención también en España, tanto en los redactores como en el público lector. Por eso las primeras imágenes hacen referencia a la guerra de Marruecos, en cuyo conflicto destaca la presencia de Enrique Facio, y a las guerras carlistas, entre quienes destacan los reportajes de Charles Monney y Antonio García. Pero como sucedía a nivel mundial con otros ejemplos, como la guerra de Crimea de Fenton, los reportajes son artificiales y no muestran sino poses o actitudes de los protagonistas sin reflejar, al menos como los entendemos en la actualidad, la verdadera dimensión de los acontecimientos.

Las fotografías en la prensa se sucedían al ritmo que marcaban los principales acontecimientos y esta correspondencia queda reflejada en las publicaciones más importantes de la época. En 1869, se crea el semanario La Ilustración Española y Americana, en la que colaboran los reporteros más reconocidos del momento, como es el caso de Juan Comba, que a partir de varios reportajes realizados sobre sucesos y efemérides, como el incendio del Alcázar de Toledo en 1887 y la visita a España de la reina Victoria de Inglaterra, ha sido considerado como uno de los precursores del reporterismo gráfico español. Pero no es hasta la aparición de revistas como Blanco y Negro, en 1891, fundada por Torcuato Luca de Tena y Nuevo Mundo, que vio la luz casi tres años después, cuando la fotografía queda plenamente integrada en la prensa española.

La importancia de estos semanarios no reside exclusivamente en sus propias aportaciones a la consolidación de la fotografía como parte de la noticia, sino en la influencia que ejercieron en otras revistas de la época. En todas ellas, como también en La Revista Moderna, aparecían reportajes de los fotógrafos más notables en el oficio, entre los que hay que mencionar a Christian Franzen, con sus fotografías sobre los salones sociales y el ambiente nocturno de Madrid, y las primeras colaboraciones de Alfonso Sánchez García, Vicente Gombau, Alejandro Merletti y Francisco Goñi.

En estos años iniciales, la trayectoria del reportero gráfico se consolida en la pren-sa propiciando a su vez el desarrollo de la fotografía, ya que gracias a este contexto de prosperidad en las publicaciones periódicas muchos fotógrafos lograron reconducir su actividad para seguir viviendo de su oficio. Pero la fotografía de prensa no había alcanzado la plenitud que más tarde el fotoperiodismo aporta al medio escrito. Por entonces la prensa no contaba con reporteros gráficos en plantilla, sino que contrataban los servicios de los mejores profesionales para cubrir determinada información sobre política, crímenes, sociedad, tauromaquia o temas locales. El punto de arranque lo marcan todos aquellos profesionales del estudio que salen a la calle para obtener imágenes noticiables, es el momento en el que muchos sustituyen los decorados artificiales de los salones fotográficos por el ambiente vivo y atractivo que ofrece la fotografía de calle.

A principios del siglo XX se desarrollan las condiciones necesarias para que los reporteros puedan dar el salto de calidad con respecto a los años precedentes. Por un lado demuestran una amplia experiencia como reporteros de las escenas decimonónicas; por otra parte las innovaciones tecnológicas, que en esos años eran muy escasas por la tradicional dependencia del material extranjero2, permiten que el reportero demuestre su capacidad a la hora de capturar el instante, de abordar el aspecto más relevante de cada acontecimiento. Estas condiciones le otorgan a estas fotografías mayor mérito en un momento en el que el reporterismo gráfico español, y más concretamente algunos de sus máximos exponentes, reciben un gran reconocimiento por parte de la sociedad y en un contexto en el que diarios españoles, como ABC, El Gráfico, La Vanguardia o El Imparcial conceden una importancia creciente a la fotografía de prensa.

Estas fotografías aisladas son muchas veces obras de fotógrafos locales que, además de trabajar en el estudio, recorrían con su cámara los puntos más alejados de la geografía española o incluso se dedicaban en exclusiva a esta última actividad, sobre todo cuando los avances permitieron la ligereza de los equipos y la mayor facilidad de las tareas de revelado, fase que coincide con una importante transformación en las comunicaciones en España. Con este tipo de instantáneas la historia entra en la fotografía, pero no porque previamente los reporteros no hubieran capturado aspectos de la vida política y social, todo lo contrario, sino porque a partir de este momento se apresan los acontecimientos en el tiempo y en el espacio en que suceden, desprendiéndose de la liturgia inmovilista que imponía la técnica fotográfica tradicional.

PUBLICIDAD

Todas las estrategias comerciales que tengan como fin, la venta de cualquier servicio o producto, tienen algo en común, necesitan una imagen para resultar eficaces y atractivas. Este hecho, ha convertido a la fotografía publicitaria en la actividad más importante dentro del sector fotográfico profesional.

La fotografía publicitaria exige, técnica y creatividad a partes iguales, pero siempre al servicio de la funcionalidad que exige la adaptación a los intereses comerciales, cuyo fin, no es otro que el aumento de las ventas. Si se consigue aumentar el número de ventas tras la campaña, podremos valorar positivamente la capacidad publicista de la fotografía.

En comparación con otros géneros fotográficos, la fotografía publicitaria puede inspirarse en la realidad, pero lo que representa, es una realidad diseñada, y posteriormente construida, según una serie de indicaciones. A diferencia de otros géneros fotográficos, la fotografía publicitaria construye, el momento, la escena, y el fotógrafo se esfuerza por captarlos, utilizando todas las técnicas a su disposición. Esta forma de construir las imágenes, lleva asociado un carácter tolerante y abierto, aceptando todos los recursos necesarios, para que la imagen sea la más apropiada para el éxito de la campaña publicitaria. A diferencia de otros géneros fotográficos, se podrá recurrir a diferentes técnicas y trucos con el objetivo de lograr la imagen deseada, manipulándola, si es necesario, sin que esto sea visto como algo negativo, ya que, en la fotografía publicitaria la justificación está en la funcionalidad de la imagen para lo que puede optar a todo tipo de recursos.

La fotografía publicitaria debe de tener presente dos aspectos: la limitación creativa que supone la funcionalidad de la publicidad y la necesidad de una dosis de originalidad suficiente para que se imponga esta funcionalidad, por lo que se podrá disponer de un margen de creatividad amplio, aún a pesar de las restricciones de la funcionalidad.

No podemos olvidar los recursos estéticos dentro de la fotografía publicitaria, como elementos utilizados para la búsqueda de la originalidad, siendo necesario prestar atención a los cambios estéticos que constantemente se producen en nuestra sociedad. Sin olvidarnos de los valores positivos de la estética, porque en la mayoría de los casos, lo bello atrae mucho más la atención que lo feo, provocado un culto a la belleza dentro del discurso publicitario.

GENEROS FOTOGRÁFICOS

Los géneros fotográficos. La fotografía de igual manera que el cine televisión, se especializa en una serie de campos determinados:

NO ARTÍSTICA

Reportaje. El fotógrafo actúa seleccionando imágenes instantáneas que recogen acontecimientos humanos. No predomina la expresividad del fotógrafo, sino la del sujeto. Pero hemos de tener en cuenta que las actitudes del sujeto o su comportamiento o bien los acontecimientos son interpretables. Hay distintos tipos de reportaje y en todos ellos predomina la función informativa, ya que suele estar sujeto al texto.

Fotografía científica. Es fundamentalmente descriptiva. El fotógrafo no muestra sus sentimientos, sino que quiere demostrar o enseñar algo. A la fotografía se le pide que sea clara y limpia. La fotografía se ha convertido en una de trabajo muy valiosa para la ciencia, puesto que permite captar imágenes que el ojo humano no puede percibir, desde las imágenes microscópicas de microorganismos, hasta las macro imágenes tomadas desde satélites pasando por la fotografía naturista y subacuática.

Fotografía publicitaria. El fotógrafo subordina su expresividad y su técnica a una finalidad, que es la de persuadir al espectador. Requieren una cuidadosa elaboración. No son instantáneas. No importa que el objeto sea artificial o que lo parezca. Nunca pueden prescindir del texto. La fotografía publicitaria ocupa un amplio campo de aplicación, se cuida todos los detalles, la iluminación, los colores, la puesta en escena, todo adaptado a la idea del publicista.

ARTÍSTICA

El fotógrafo crea mensajes estéticos, que veces, están llenos de intencionalidad y nos sugieren todo tipo de ideas.
Retrato psicológico. El fotógrafo retrata al sujeto según le ve, como piensa que es.

Abstracción surrealista. La imagen se aleja de la realidad y se crean ambientes expresivos nuevos donde se desenvuelven los objetos.

Realismo formal. Tiene lugar cuando se hace una investigación de forma, textura, luz, color, perspectiva, encuadre, composición,… sin abstraer la realidad y sin mostrar los sentimientos del autor.

Abstracción formal. La forma llega a perder la conexión con el modelo que lo originó (pierde el referente con la realidad).
Científico-artística. Estudia el espacio, el tiempo, el movimiento y el relieve de forma científica y con finalidad estética.
Hay otra serie de imágenes que se consideran artísticas porque son bonitas, pero son casuales. Son las llamadas hallazgo casual.

AGENCIAS

AGENCIA EFE

La primera agencia de noticias en español y la cuarta del mundo, con más de setenta años de trayectoria que avalan su imparcialidad, su potencia, su credibilidad y su inmediatez.

Una empresa informativa multimedia con una red de periodistas mundial, donde más de tres mil profesionales de 60 nacionalidades trabajan 24 horas al día desde más de 180 ciudades de 120 países y con cuatro mesas de edición en Madrid, Bogotá, El Cairo (árabe) y Río de Janeiro (portugués), para ofrecer sus productos a clientes en los cinco continentes.

EFE distribuye 3 millones de noticias al año en los diferentes soportes informativos: texto, fotografía, audio, video y multimedia, que llegan diariamente a más de dos millares de medios de comunicación en el mundo. Ofrece instantáneamente desde su red mundial de delegaciones y corresponsalías, la visión latina del mundo en español, portugués, inglés, árabe, catalán y gallego.

Cuenta en España con delegaciones en las capitales de las 17 comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla, y subdelegaciones en otras ciudades españolas. Tiene mayor número de lectores que cualquier diario de tirada nacional. Más del cuarenta por ciento de la información internacional de agencias publicada en América Latina es de EFE y cuenta en América con 884 clientes.

El archivo gráfico de EFE almacena un total de 15 millones de imágenes, de las cuales 12 son documentos en placas de cristal, negativos y diapositivas. Otros 3 millones de fotos están ya en soporte digital e integran la fototeca, accesible desde internet y puerta de entrada a una de las más grandes colecciones de fotoperiodismo del mundo. Un material que se enriquece con más de mil quinientas fotos diarias..

Su archivo de texto (EFE Data) constituye la mayor base de datos de información periodística, biografías y documentos en español, que cuenta a su vez con históricos de texto en portugués, árabe, inglés y catalán. Una memoria inteligente con más de 11 millones de archivos y que, en breve, dispondrá de una versión para América y otra empresarial. (EFE Data América y EFE Data empresas).

La videoteca de EFE contiene 15.000 cintas de vídeo que almacenan imágenes y programas desde 1989.

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