CARACTERÍSTICAS OBJETIVAS DE LA CALIDAD DE VIDA

Uno de los objetivos primordiales del desarrollo, es mejorar las condiciones de vida de las personas. Es conocido, que las condiciones de bienestar dependen de varios factores. Por un lado, existen las necesidades básicas que respondan a la sobrevivencia del individuo; tales como, alimentación, vestido, salud, educación, vivienda, entre otras.

La calidad de vida de las personas es determinada por factores tangibles e intangibles, sin embargo, los factores intangibles que determinan sustancialmente la calidad de vida y/o el bienestar de las personas tales como la felicidad y la satisfacción personal son los menos considerados en el análisis económico. Por lo tanto, este trabajo analiza la importancia de la felicidad en la calidad de vida de los individuos desde una perspectiva económica.

Las teorías y el análisis económico tradicional pueden ser sustentados mediante el análisis cuantitativo y cualitativo de variables. Estas variables, tanto endógenas como exógenas, pueden clasificarse a su vez como objetivas y subjetivas. Concretamente, el análisis de variables objetivas se refiere al análisis de bienes tangibles tales como el acceso a los servicios de salud y educación, el PIB per cápita, o bien, el acceso a la vivienda en metros cuadrados.

Por otro lado, el análisis de variables subjetivas, se refiere al estudio de lo intangible. La satisfacción de las personas con determinado nivel de ingreso, o la seguridad y satisfacción que da habitar con la familia dentro de cierta cantidad de metros cuadrados son un buen ejemplo.

Los indicadores subjetivos pueden resultar esenciales tanto para evaluar el éxito como para determinar los objetivos de políticas públicas. Sin el apoyo de la población, las políticas públicas en materia social son condenadas al fracaso en el largo plazo ya que la población difícilmente apoyaría los programas que el gobierno implemente puesto que se encuentra en menor o mayor grado insatisfecha.

Las relaciones entre las dimensiones de la calidad de vida:

El término calidad de vida se refiere frecuentemente a la calidad del entorno en el cual uno vive. Los ecologistas emplean estas palabras en su lucha contra la degradación del medio ambiente. Por ejemplo: la construcción de carreteras nuevas y aeropuertos se considera una agresión contra la calidad de vida. En un sentido parecido, los sociólogos hablan de calidad de vida, cuando reivindican mejoras sociales; los índices sociológicos de la calidad de vida incluyen puntos relacionados con la riqueza y la igualdad social. Un término más apropiado sería vida llevadera.

El término calidad de vida se emplea también para señalar la capacidad que tiene la gente para enfrentarse a la vida. Esta palabra se emplea con más frecuencia en las profesiones terapéuticas. Los médicos se refieren a la calidad de vida, como la capacidad recuperada, para el trabajo y para el amor. En sus análisis suelen medirla según la capacidad física, llamada a veces estado de acción.

En el discurso psicológico, el término alude generalmente a distintas inclinaciones mentales, como el realismo y la vitalidad. En este sentido, la capacidad interna para tratar los problemas de la vida se equipara con la buena vida. Otro término más apropiado podría ser la capacidad para vivir o el arte de vivir.

Las dos acepciones anteriores describen las condiciones previas para lograr una buena vida, más que la buena vida en sí. Por lo tanto, el tercer término se centra en la última connotación y diferencia la calidad de vida según sus resultados, que se describen como productos de la vida y como disfrute de esta última.

Las desigualdades sociales en la calidad de vida:

Es importante destacar que la calidad de vida considera que el bienestar está fuertemente ligado a la presencia de medios adecuados. Recientemente se le atribuye mayor importancia, como la cualidad para obtener satisfacción a través del disfrute de los recursos disponibles y no sólo de su mera posesión.

Algunos autores entienden que hay una relación de causa y efecto entre los recursos y las condiciones de vida, es decir, que mientras más y mejores recursos se tenga, mayor es la posibilidad de una buena calidad de vida, para ello se requiere de diferentes factores.

Factores materiales: Son los recursos que uno tiene, tales como: ingresos disponibles, posición en el mercado de trabajo, salud y nivel de educación, entre otros.

Factores ambientales: Son las características de los habitantes/comunidad que pueden influir en la calidad de vida, como la presencia y acceso a servicios, grado de seguridad y criminalidad, transporte y movilización, habilidad para servirse de las nuevas tecnologías que hacen la vida más simple. También las características del hogar son relevantes en determinar la calidad de las condiciones de vida.

Factores de relacionamiento: Se incluyen las relaciones con la familia, los amigos y las redes sociales. La integración a organizaciones sociales y religiosas, el tiempo libre y el rol social después del retiro de la actividad económica son factores que pueden afectar la calidad de vida en edades avanzadas. Cuando la familia juega un rol central en la vida de las personas adultas mayores, los amigos, vecinos y otras redes de apoyo son importantes.

Factores sociales y de calidad de vida: La calidad de vida recibe la influencia de factores como: el empleo, la vivienda, el acceso a servicios públicos, las comunicaciones, la urbanización, la criminalidad, la contaminación del ambiente y otros, que conforman en entorno social y que influye sobre el desarrollo humano de una comunidad.

Es posible considerar la vida que lleva una persona como una combinación de varios quehaceres y seres, siendo cada uno de éstos las facetas en los que un ser humano puede tener interés o se puede ver realizado, esto es: salud, alimentación, educación, trabajo, diversión, placer, política, relaciones, entre otros. Está íntimamente ligada a las capacidades de una persona, como: la libertad que un ser humano tiene para elegir la clase de vida que quiere para sí mismo.

La desigualdad: En las sociedades siempre ha habido fuertes desigualdades y las sociedades actuales no son una excepción. Ricos, medianos de distintos niveles, pobres y muy pobres siempre han existido y es de temer que seguirán existiendo por muchos años todavía y aunque nuestras sociedades son más ricas que nunca, resulta también que las desigualdades son más grandes y crecen sin parar.

En el capitalismo la desigualdad es un elemento central y muy importante. Esta desigualdad, sin embargo, no es fruto del azar sino de la propia dinámica del capitalismo, y se acrecientan en los periodos de crisis. A menudo los estudiosos de los temas sociales se concentran en la pobreza pero nosotros creemos que la desigualdad es un aspecto previo que afecta a proporciones mucho mayores de la población que la pobreza y, sobre todo, marca el tono de la evolución general de la sociedad.

Existe muchísima evidencia en la literatura científica de que lo que disminuye la calidad de vida de la ciudadanía y de la sociedad no es sólo la falta de recursos que define la pobreza, sino la distancia social entre las personas en una sociedad. Una sociedad muy desigual no puede ser una buena sociedad en ningún aspecto. Por esto vamos a dedicarnos a ella en primer lugar.

Las condiciones de vida de una sociedad deben medirse de manera relativa, teniendo en cuenta la desigualdad en la distribución de la riqueza que se produce en ella, en las oportunidades de que disponen las personas, en como está repartido el poder real, aunque nosotros nos dedicaremos principalmente a la primera.

Las diferencias de renta entre países son escandalosas, pero aún así es importante ver que un país aparentemente rico puede albergar miseria y exclusión, y que muchos ciudadanos pueden tener serias dificultades para desenvolverse en términos materiales.