AUDITORÍA EXTERNA

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Aplicando el concepto general, se puede decir que la auditoria Externa es el examen crítico, sistemático y detallado de un sistema de información de una unidad económica, realizado por un Contador Público sin vínculos laborales con la misma, utilizando técnicas determinadas y con el objeto de emitir una opinión independiente sobre la forma como opera el sistema, el control interno del mismo y formular sugerencias para su mejoramiento. El dictamen u opinión independiente tiene trascendencia a los terceros, pues da plena validez a la información generada por el sistema ya que se produce bajo la figura de la Fe Pública, que obliga a los mismos a tener plena credibilidad en la información examinada.

La Auditoría Externa o Independiente tiene por objeto averiguar la razonabilidad, integridad y autenticidad de los estados, expedientes y documentos y toda aquella información producida por los sistemas de la organización.

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Una Auditoría Externa se lleva a cabo cuando se tiene la intención de publicar el producto del sistema de información examinado con el fin de acompañar al mismo una opinión independiente que le dé autenticidad y permita a los usuarios de dicha información tomar decisiones confiando en las declaraciones del Auditor.

AUDITORÍA CONTABLE OPERATIVA:

Tiene como objeto el sistema de información contable y sus salidas. Es el tipo de auditoría que mide el grado de confiabilidad o razonabilidad de las salidas del sistema contable de un ente, utilizando como elemento sensor a las normas contables.

PROCESO DE AUDITORÍA.

Todas las pruebas de auditoría, tanto sustantivas como de cumplimiento, se instrumentan o materializan por medio de una serie de procedimientos específicos:

Comparación de estados contables con registros:

  • Este procedimiento implica comenzar a recorrer el camino inverso al seguido por la contabilidad.
  • El proceso de auditoría nace con la identificación de los hechos reflejados en los estados contables para, después de evaluada su importancia relativa, comenzar a comprobar la razonabilidad de los mismos.
  • Implica comparación de las cifras de los estados contables con los saldos que arrojan las cuentas mayores del sistema contable.
  • El auditor no va a mirar asiento por asiento, sino que parte del balance. No puede mirar todas las operaciones. Del balance va hacia atrás; hace el proceso inverso.
  • Se pone en balance no sólo lo que está en almacén, sino lo que se ha pedido y todavía no ha llegado. Las mercancías en camino se ponen en balance.

Revisión de registros:

  • La auditoría parte de los registros sistemáticos, pasa por los cronológicos y llega hasta las evidencias documentales de los asientos contables.
  • Es conveniente también realizar pruebas a partir de los comprobantes para asegurarse de que toda la operación ha sido contabilizada.

Así como el procedimiento anterior era principalmente mecánico, éste requiere el empleo del juicio crítico. No basta la mera observación de comprobantes; es necesario tener presente los siguientes aspectos:´

  • Corrección del comprobante.
  • Autorización.
  • Correcta contabilización de acuerdo con principios de contabilidad generalmente aceptados.

No todos los comprobantes tienen el mismo origen ni proveen la misma confiabilidad. Podemos distinguir al respecto los siguientes tipos de comprobantes:

  • Comprobantes originados por la propia empresa (recibos, órdenes de compra, facturas).
  • Comprobantes originados fuera de la empresa (facturas de proveedores).
  • Los segundos ofrecen al auditor más garantías que los primeros, y al mismo tiempo la confianza sobre los primeros puede también adquirir diversos grados:

Inspecciones oculares:

Se trata de verificar la existencia de cosas. Puede ser también empleado para constatar la existencia de elementos representativos de cosas no tangibles.

Debe tenerse en cuenta que este procedimiento sólo prueba la existencia de la cosa física o del derecho de que se trate, pero no su propiedad, la que deberá ser constatada por otros medios.

Deben tomarse todas las precauciones necesarias para asegurarse de que el recuento es completo.

El recuento por sí solo no basta; sus resultados deben ser controlados con los registros contables.

  • Confirmaciones de terceros y de la gerencia
  • Obtención de confirmaciones de terceros

Es una de las pruebas más firmes que el auditor aplica, dado que proviene de una fuente cuya objetividad difícilmente pueda ser puesta en duda.

Las confirmaciones pueden ser orales o escritas. La experiencia parece demostrar que quien suministra un informe por escrito pone mayor cuidado que quien lo hace oralmente, y por otra parte el auditor está en mejores condiciones de demostrar lo manifestado.

Este procedimiento brinda, normalmente, evidencia sobre la existencia de cosas no físicas, en general, y de cosas físicas en poder de terceros.

Las confirmaciones más usuales se refieren a:

  • Saldos de operaciones con bancos y otras entidades financieras.
  • Cuentas a cobrar (clientes, deudores).
  • Cuentas a pagar (proveedores, acreedores).
  • Existencias e inmovilizados en poder de terceros.
  • Existencia de juicios a favor o en contra de la empresa.
  • Inscripciones de bienes o derechos en registros públicos.

Cálculos aritméticos.

Cálculos que únicamente sirven para revisar operaciones previamente realizadas por la compañía.

Cálculos programados por el auditor para asegurarse de la exactitud de ciertos saldos, operaciones, etc.

Revisiones conceptuales Sobre:

  • Informaciones expuestas en los estados contables con el fin de averiguar si se están aplicando adecuadamente los principios de contabilidad referentes a presentación de información contable.
  • Registros contables: se trata de determinar si existen asientos normales en cuanto a su naturaleza e importes.
  • Comprobantes concretos a efectos de revisar su normalidad, en cuanto a cantidades, precios, descuentos, etc.

La revisión conceptual no constituye un fin en sí misma, sino un medio para detectar áreas, operaciones o asientos contables que deberían originar un análisis más profundo.

Comprobación de informaciones interdependientes.

A través del examen de los movimientos de ciertas cuentas de activos es factible comprobar también los importes cargados a gastos o al coste de producción como consecuencia del consumo de tales activos:

  • Las amortizaciones del Inmovilizado material.
  • Las amortizaciones del Inmovilizado inmaterial.
  • La dotación a la provisión para insolvencias.

Los cargos a cuentas de gastos también pueden surgir como consecuencia de abonos o cuentas de pasivo; cuando se analiza el movimiento de algunas cuentas de pasivo es posible simultáneamente comprobar las correspondientes cuentas de gastos:

  • Los impuestos devengados en el ejercicio.
  • Los gastos de pagas extras y seguridad social.
  • La constitución de provisiones para contingencias, etc.

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