Las Bebidas Alcoholicas

HISTORIA DE LAS BEBIDAS ALCOHÓLICAS

Si hablamos del alcohol podemos decir que es la bebida más antigua (10.000 años), que fue descubierta por casualidad, aguamiel, producida por fermentación de frutas cuando las levaduras hicieron fermentar los hidratos de carbono, dando lugar, con posterioridad a la fabricación de aguamieles o vinos. El vino tiene su origen hace 6000 años y tendría su origen en Armenia.

A lo largo de la historia de la humanidad y sobre todo desde la agrupación de las personas en pueblos nos encontramos con el problema del agua, la contaminación de la misma, ya que no se disponía de depuradoras, siendo este fenómeno un factor importante en la expansión e incremento del consumo de bebidas alcohólicas.

“La cerveza tuvo su origen en Egipto y Mesopotamia; hace unos 3.000 años a. de C. se bebía cerveza de forma habitual aunque parece ser que su origen es anterior ya que en algunas tablillas existen recetas de cerveza en Babilonia que datan de hace 6000 años”. (José, 2011: Pag. 38).

En España y concretamente en la localidad de Aitana (Lleida), hay datos de consumo de cerveza en el siglo XII a. de C., lo que indica que la aparición de la misma es anterior al del vino, también en España.
En Egipto, la cerveza forma parte de la alimentación y es elemento imprescindible en ritos religiosos, como alimento de los dioses y animadores de la fiesta.

En la Biblia, Antiguo Testamento, se hace referencia al vino y se atribuye a Noé su invención (Génesis). La importancia del vino en el Nuevo Testamento, lo encontramos en las Bodas de Cana y en la Última Cena.

En las culturas egipcia, mesopotámica y sumeria conocían la cerveza y su uso era habitual. También añadiremos que en China se conocía una especie de cerveza llamada SITOS.

Entre los griegos y los romanos el vino está en lo más alto. El vino es para la nobleza y la cerveza para el pueblo. Es un artículo cotidiano, se conocían multitud de variedades de vinos y entonces ya se les etiquetaba. Con la caída del Imperio cayó el auge del vino, pero los monjes en los monasterios seguirían con la tradición (no en vano, han tenido siempre los mejores viñedos y las mejores destilerías).

“En la antigüedad el agua no era la bebida común. Como consecuencia de los excesos de los vinos o la cerveza entre los griegos, romanos o hebreos, empieza a aparecer la templanza y se rechaza la embriaguez”. (W. AA., 2011 Pag. 15).

LAS BEBIDAS DESTILADAS.

Las bebidas destiladas se conocen en el S. IX con la aparición del alambique. El máximo exponente de estas bebidas es el aguardiente aquaardens, y ésta era considerada en la Edad Media como una panacea.

La destilación y la fabricación de al kohl (esencia básica de una materia) es descubierta por los árabes en el año 700, la referencia escrita de la destilación aparece el S. X y se debe a un médico árabe Abul Kasim.

El alambique llega a España en el 1100, pudiéndose desde entonces fabricar bebidas destiladas lo que aumenta el consumo y los problemas generados por las mismas.

En el S. XIV prolifera el consumo de las bebidas alcohólicas porque ayudaban a anestesiar a las personas y les hacían más fuerte frente a las enfermedades. En los siglos XV, XVI y XVII los problemas derivados de las bebidas alcohólicas se extendieron. En estos momentos el monopolio del vino lo tenía la Iglesia (la cual insiste en la moderación pero sin llegar a la prohibición del consumo).

Desde el S. XV las formas de consumo cambian, el vino pierde su connotación religiosa; se favorece la destilación de bebidas alcohólicas y hace su aparición la ginebra. Con todo este caldo de cultivo aumentan las embriagueces, malformaciones en los hijos de las madres consumidoras de alcohol (esto no es nuevo ya que en Cartago y Esparta se prohibía el consumo de alcohol a las futuras madres).

En Inglaterra durante la epidemia de la ginebra 1720-1750, al abaratar el coste y levantar las restricciones en la fabricación aumentaron los problemas: se detectó un descenso de la natalidad entre otras causas por el aumento de impotencia masculina e infertilidad femenina. Esto también da lugar a un incremento de neonatos escuálidos y enfermizos, que morían precozmente. (A pesar de esta experiencia, del síndrome de alcoholismo fetal no se habla hasta1968).

En el S. XVII los cuáqueros y metodistas en Gran Bretaña emprendieran una cruzada en contra del alcohol, ante el aumento del consumo y sus consecuencias para la salud.

En 1777 Federico el Grande de Prusia, ensalza el consumo de cerveza por los efectos beneficiosos en la crianza y el vigor que da a los soldados en la batalla, para quitar la importancia que ya tenía por aquel entonces el café.

Durante los siglos XVII, XVIII y XIX el alcohol fue considerado como una panacea en medicina por ser analgésico, tónico, digestivo y antianémico.

En 1785 Rush realiza una investigación sobre el alcohol y sus abusos determinando que el vino y los licores producían dependencia, muy intensa, cirrosis, ictericia…. Se recomendó al Congreso de Estados Unidos que estableciera fuertes gravámenes. A finales del S-XVIII y principios del XIX se dispara el consumo de absenta, bebida que se sigue consumiendo aunque muy poco. En la actualidad una bebida parecida se sigue consumiendo en una ciudad costera de la Comunidad Valenciana y se llama Nardo.

EL ALCOHOLISMO.

El alcoholismo surgió como un problema médico psiquiátrico a finales del S. XVIII, pero se le dio muy poca importancia y casi no interesaba.

En 1809 B. Rush manifestaba que el alcohólico es un enfermo. En el año 1856, Magnus Huss emplea el término Alcoholismo para designar el conjunto de trastornos funcionales y anatómicos ocasionados por el consumo de las bebidas alcohólicas, publicándose en 1852 su obra Alcoholismus Chronicus, que ha sido sin duda un punto de partida hacia una nueva concepción del problema.

También se cree que una de las causas de la degeneración de la especie humana es el alcoholismo; se establece una relación entre el alcohol la locura y la criminalidad. Los gastos que generan el tratamiento y atención de estos enfermos, a parte del problema de salud, son elevados.

En este siglo existía una concepción burguesa del alcoholismo, y se pensaba que era un problema de orden público por lo que se propusieron diversas medidas entre las que destacamos una legislación encaminada a la represión desde el punto de vista policial y judicial; medidas de carácter moral, enseñanzas antialcohólicas y creación de asilos para alcohólicos distintos de los hospitales psiquiátricos y manicomios, para intentar acabar con esta situación.

Con respecto al concepto en enfermedad y el término alcoholismo, es en el Siglo XIX cuando se establece la primera diferencia entre lo que puede ser alcoholismo agudo -embriaguez- y alcoholismo crónico, con el fin de establecer el tipo de tratamiento a aplicar.

Del tratamiento de la embriaguez, en 1885 se intenta que los enfermos dejen de beber con cocaína, lo que ayudó a que aparecieran bebidas aderezadas con dicha sustancia.

En el 1887 se utilizó la inyección de amoniaco (licor) en el alcoholismo agudo.

En el 1889 se usa la inyección subcutánea el Dr. Portugallof para la curación de la borrachera, de la que no se explica el mecanismo de funcionamiento.

1912 aparece la Guía Práctica de la Salud del Dr. Federico M. Rositer: lavado de estómago pulverización fría o inmersión y frotar vigorosamente.

Con respecto al alcoholismo crónico. En el S. XIX se establecen una serie de premisas para el tratamiento del mismo. Abstinencia total con tratamiento moral, moralizante, trabajo, ingreso en asilos especiales de 6 a 8 meses, en casos graves ingreso de más de un año e incluso con castigos cuando se ingresaba en asilos. En España al no existir asilos el tratamiento era la abstinencia total. Se contaba con pocos recursos médicos y los que existían eran de carácter totalmente moralizante.

Se retoma como un problema médico a finales del S. XIX, pero solo a partir de 1940 podemos decir que se estableció una corriente investigadora y se crearon las condiciones para que el alcoholismo se conociera y tratara como enfermedad.

En 1912 se define el alcoholismo crónico como un estado enfermizo causado por el uso continuo de bebidas alcohólicas.

La lucha antialcohólica empezó con la creación de las primeras sociedades de templanza. El alcoholismo es considerado como enfermedad en la segunda mitad el siglo XIX, y es entonces cuando los dirigentes se dedicaron a tomar toda clase de medidas prohibitivas, entre ellas recordamos en EE. UU. En 1920 la Ley Seca, más tarde abolida.

En Europa la lucha antialcohólica nada tuvo que ver con lo que sucedió en Estados Unidos y todo debido a la fuerza ejercida por las industrias derivadas del alcohol.

Al margen del comercio establecido y que España es uno de los países productores de fermentados, lentamente se han ido interiorizando los conceptos de enfermedad común y crónica y enfermo, a la par de que se han ido creando recursos para el tratamiento, no solo de los enfermos sino también de los familiares.

HISTORIA DEL RON

El ron es un licor alcohólico destilado, obtenido del jugo o de la melaza de la caña de azúcar. Usualmente es un sub-producto de la fabricación del azúcar e incluye a los tipos claros ligeros, típicos de la República Dominicana, Cuba y Puerto Rico, y los rones más pesados y de más sabor como los de Jamaica.

Llegó a ser un producto importante de las Antillas (Indias Occidentales) luego de la introducción de la caña de azúcar en 1493 por Cristóbal Colón. Valorada inicialmente por el azúcar que produce, pronto se descubrió que había otros usos para la caña de azúcar. Podía fermentarse el espeso líquido marrón (“melaza”) que queda luego de la extracción del azúcar y destilarse para producir una estimulante bebida alcohólica.

Esta bebida se menciona por primera vez en documentos provenientes de Barbados en 1650. Se le llamaba “kill-devil” (‘mata-diablo’) o “rumbullion” (una palabra de Devonshire, Inglaterra, que significa ‘un gran tumulto’). En las colonias antillanas francesas, se le llamó guildive (modificación de “kill-devil”) y posteriormente tafia, un término africano o indígena.

Ya en 1667 se le llamaba simplemente “rum”, de donde proviene la palabra española ron y la francesa rhum. La primera mención oficial de la palabra “rum” aparecen en una órden emitida por el Gobernador General de Jamaica con fecha 8 de julio de 1661.

El ron fue un factor económico de importancia en los siglos 17 y 18. Era exportado a Europa desde las Antillas y fue usado en el tráfico de esclavos africanos y en el negocio de pieles con indios de América del Norte. El ron también se exportaba a las colonias inglesas en América pero la demanda era tan alta que se establecieron destilerías en Nueva York y en Nueva Inglaterra en el siglo 17. A partir de ahí, las importaciones fueron básicamente de melazas. En 1763 había 150 destilerías en Nueva Inglaterra, que se abastecían principalmente de las Antillas Francesas. Alrededor del 80% del producto era consumido en las colonias norteamericanas, y solamente el resto era enviado a África para ser intercambiado por esclavos, marfil u oro.

MEDIDA PARA EL RON.

“Los marineros británicos, de todos los rangos, recibían raciones regulares de ron desde el siglo 18 hasta 1970. El ron era el principal licor destilado en los Estados Unidos durante sus primeros años de vida independiente y a veces era obtenido de, o mezclado con, melazas de tercera (“Blackstrap”) por lo que era llamado Blackstrap; otras veces era mezclado con cidra produciendo una bebida llamada Stonewall”. (Marcano M.José E. 2010, periódico Mi País, http://www.jmarcano.com/mipais/economia/ron.html).

El consumo del ron aumentó notablemente en el siglo XVII. A finales de ese siglo, se empezó a usar en Francia la palabra “rhum” para designar las bebidas alcohólicas derivadas de la caña de azúcar. La popularidad del ron empezó a preocupar a las destilerías francesas que buscaron proteger la producción de alcohol en Francia, a costas de las colonias. El 14 de enero de 1713, un decreto real prohibió la venta de melazas y sus derivados en Francia. Esta prohibición duró cincuenta años, durante los cuales floreció el mercado negro del ron.

La destilería más antigua entre las que todavía producen ron es la Mount Gay Distillery, de Barbados, que ha estado funcionando desde 1703.

A finales del siglo 19, ocurrió un colapso de los precios del azúcar por lo que hubo la necesidad de buscar otros mercados. De aquí se originó la idea de producir un nuevo ron, el rhum agricole (o rhum habitant) de las Antillas Francesas. En este caso, el alcohol se obtenía por destilación del jugo de caña fermentado, y no de la melaza, subproducto de la producción del azúcar, como en el ron industrial.

“Este alcohol proveniente del jugo fermentado de la caña es llamado Cachaça en Brasil. Difiere del rhum agricole en que, particularmente, el proceso de fermentación es de mayor duración y que se agrega azúcar al producto terminado”. (Castellon, 2005: Pag. 29).

El beber ron puro es popular en los países productores pero, en la mayoría de los países, el ron es consumido mezclado con otras bebidas, prefiriéndose rones claros para cocteles como el daiquirí; los rones oscuros se emplean en cocteles como el “Rum Collins”. El ron también es usado para preparar algunas salsas de postres y otros platos. También se usa para dar sabor al tabaco.

TIPOS DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS.

Los diversos tipos de bebidas alcohólicas obedecen a los diversos modos de fermentación y añejamiento, además de estos factores los recipientes en que son almacenados así como la temperatura determinan la calidad de los mismos. A continuación se muestran algunos tipos de bebidas Alcohólicas atendiendo a su modo de producción.

BEBIDAS ALCOHÓLICAS FERMENTADAS.

Bebidas alcohólicas fermentadas: Las bebidas alcohólicas fermentadas son aquellas bebidas que se obtienen tras transformar en alcohol etílico los azúcares que contienen determinadas frutas, raíces o granos de plantas. Mediante este proceso la concentración de alcohol nunca es superior a 17 gr por cada 100 gr de alcohol y habitualmente las bebidas elaboradas mediante este proceso tienen un grado alcohólico que oscila entre los 5 y 15 grados. Las bebidas alcohólicas fermentadas más conocidas (y más antiguas) son por ejemplo el vino, la cerveza o la sidra.

BEBIDAS ALCOHÓLICAS DESTILADAS.

Las bebidas alcohólicas son aquellas que se obtienen a través de un proceso artificial llamado destilación, por el cual se le aumenta a una bebida fermentada la concentración de alcohol etílico. Estas bebidas suelen tener un grado alcohólico de entre 17 y 45 grados y las más conocidas son por ejemplo la ginebra o el vodka.

BEBIDAS ALCOHÓLICAS FERMENTADAS MEZCLADAS CON DESTILADOS.

Las bebidas alcohólicas fermentadas mezcladas con destilados son aquellos vinos (zumo alcohólicamente fermentado) mezclados con un destilado alcohólico. Para que estas mezclas puedan llamarse vinos si grado alcohólico no debe ser mayor de 20 grados. Si por el contrario, es una destilado alcohólico (un aguardiente) el que es mezclado con una pequeña cantidad de vino, el resultado es llamado aguardiente.

Marcas de bebidas alcohólicas

CLASES DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS FERMENTADAS.

Vino de quema: “El vino de quema es aquel vino destinado única y exclusivamente a la destilación ya que carece de condiciones para el consumo humano. Existen vinos de este tipo producidos expresamente para tal fin, como el llamado wash, empleado para elaborar el whisky o vino creados para ser destilados como algunos de uva con los que se elaboran bradies”. (Hugh, 2005: Pag. 58).

Vino de boca De este modo es llamado el vino que se obtiene para ser destinado al consumo humano.

Vino espumoso: Los vinos espumosos son aquellos que, según la legislación de la Unión Europea tiene una sobrepresión superior a las tres barias. Estos vinos contienen una sobreconcentración de anhídrico carbónico.

Vino de aguja: La legislación europea establece que el vino d aguja es aquel que tiene una sobrpresión mayor a una baria y menor a 2,5.

Vino blanco: El vino blanco es todo aquel vino de color claro, generalmente amarillento, obtenido de uva blanca y también de uva tinta, siempre que el mosto de la cual no haya entrado en contacto con sus hollejos.

Vino tinto: El vino tinto es aquel vino de color oscuro generalmente rojo, rubí, granate, fresa elaborado con uvas tintas.

Vino aloque: El vino aloque es la mezcla de vino tinto y vino blanco.

Vino rosado: El vino rosado es aquel vino con un color rosáceo.

Vino clarete: El vino clarete es una variedad de vino tinto con un color algo más claro de lo habitual sin llegar a ser rosado.

Vino noble: El vino noble es aquel tipo de vino al cual no se le ha añadido ningún tipo de azúcar adicional.

CLASES DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS DESTILADAS.

Las bebidas destiladas, (también llamadas espirituosas o aguardientes) son el resultado del proceso de separación de agua y alcohol de un líquido previamente fermentado cuya materia prima puede ser un cereal (como cebada, maíz o centeno), un tubérculo (como papa) o desechos de frutas (como el caso de la grappa que se elabora con los hollejos de la uva).

El método de destilación puede ser industrial o artesanal, dependiendo del volumen de producción y de la calidad deseada para el producto final. En cualquier caso, el objetivo de la destilación es obtener una bebida de alcohol puro con un nivel superior a los 40º.

La destilación puede estar secundada por un proceso de infusión a través del cual se añaden aromas al producto final, como en el caso del gin cuyo componente principal y distintivo es el enebro.

Se llama bebida blanca a las bebidas transparentes que tienen menos congéneres (componentes biológicamente activos) y por lo tanto son menos dañinas.

Entre las principales bebidas de este tipo existen:

  • Anisado (GA 36°)
  • Whisky (GA 40°)
  • Coñac (GA 40°)
  • Vodka (GA 40°)
  • Singani (GA 40°)
  • Pisco (GA 44°)
  • Tequila (GA 60°)
  • Ron (GA 40°)
  • Ginebra (GA 40°)

Aguardiente: Los aguardientes son aquellas bebidas alcohólicas obtenidas por el proceso de destilación de un fermentado alcohólico, el cual le proporciona sus sabores y aromas. Bebida alcohólica de agua y etanol: Cualquier bebida alcohólica compuesta únicamente por agua y alcohol etílico como el vodka, por ejemplo.

BEBIDAS DE ALCOHOL COMPUESTO.

Las bebidas de alcohol compuesto son aquellas cuyas características organolépticas no vienen dadas por ser un aguardiente ni provienen de un vino, sino que son sustancias que se añaden a posteriori las que las dotan de sabor y aroma.

PROBLEMAS RELACIONADOS CON EL ALCOHOL

El consumo de alcohol desmedido es una enfermedad crónica y progresiva, caracterizada por una persistente búsqueda del alcohol y que casi siempre lleva a la pérdida de control en la forma de beber.

Tiene serias consecuencias sobre la vida familiar y social, así como graves efectos sobre la salud física y mental.

La herencia (los hijos de padres alcohólicos tienen un alto riesgo de ser alcohólicos también), las tensiones emocionales o una infancia mal encausada, entre otras, pueden ser las causantes del alcoholismo. Si bien todo esto puede tener una mayor o menor influencia, diversos estudios han demostrado que la mala nutrición, inclina a las personas al consumo de bebidas alcohólicas. El alcohol, a su vez, agudiza el problema nutricional por la pérdida de minerales y vitaminas, lo cual provoca una mayor ingestión de bebidas alcohólicas, con lo cual se establece un círculo vicioso.

El alcohol, además de destruir algunas células cerebrales, provoca un encogimiento del cerebro y deteriora sus funciones. También interfiere en la síntesis de proteínas dentro de las células, propiciando, entre otros trastornos, debilidad muscular.

La atrofia cerebral causada por el alcohol aumenta las posibilidades de que una persona se torne «demente».