LOS FIDEICOMISOS

INTRODUCCIÓN

La banca fiduciaria es la persona que detenta valores negociables por cuenta de un inversor que es el verdadero titular. El fiduciario ejercita los derechos políticos, siguiendo las instrucciones del titular, y recibe los económicos para entregarlos al inversor final. FIFO-PRIMERAS ENTRADAS-PRIMERAS SALIDAS Sistema de valoración de existencias en inventario que establece que las primeras existencias adquiridas a su precio de compra son las primeras en salir del almacén utilizarse en el proceso productivo.

FIDEICOMISO

Un fideicomiso o fidecomiso (del latín fideicommissum, a su vez de fides, “fe”, y commissus, “comisión”) es un contrato o convenio en virtud del cual una o más personas (fideicomitente/s o fiduciante/s) transmite bienes, cantidades de dinero o derechos, presentes o futuros, de su propiedad a otra persona (una persona física o persona jurídica, llamada fiduciaria) para que ésta administre o invierta los bienes en beneficio propio o en beneficio de un tercero, llamado beneficiario, y se transmita, al cumplimiento de un plazo o condición, al fiduciante, al beneficiario o a otra persona, llamado fideicomisario.

Al momento de la creación del fideicomiso, ninguna de las partes es propietaria del bien objeto del fideicomiso. El fideicomiso es, por tanto, un contrato por el cual una persona destina ciertos bienes a un fin lícito determinado, encomendando la realización de ese fin a una institución fiduciaria en todas las empresas.

Los bienes afectados al fideicomiso no corren el riesgo comercial del fiduciante (el que transmite la propiedad de los bienes) ni del fiduciario (el propietario de los bienes fideicomitidos luego del vencimiento del plazo del contrato), puesto que el patrimonio que es objeto del fideicomiso no puede ser perseguido por los acreedores de ninguno de ellos, ni afectado por la quiebra de ambos o de alguno de ellos.

HISTORIA DEL FIDEICOMISO

El origen del fideicomiso puede hallarse en la fiducia (en latín, “fe”, “confianza”). Con el tiempo, el concepto se enriqueció y asumió algunas modalidades del concepto trust a partir del trust law del derecho anglosajón (véase common law).

El trust se considera, en muchos ámbitos, la contribución más innovadora en el sistema jurídico inglés. Hoy en día, los fideicomisos desempeñan un papel significativo en todos los sistemas de derecho anglosajón, y su éxito ha dado como resultado la incorporación del fideicomiso en algunas jurisdicciones de derecho civil en sus códigos civiles, como en Francia desde 2007 (enmendada en 2009). Los fideicomisos son reconocidos internacionalmente según el Convenio de La Haya sobre la ley aplicable al fideicomiso y a su reconocimiento, lo cual también regula los conflictos de los fideicomisos.

PARTES

Técnicamente, el contrato de fideicomiso se da entre dos partes (llamadas partes stricto sensu): ‘fideicomitente/fiduciante’ – ‘fideicomitido / fiduciario’; aunque la relación fiduciaria se da entre cuatro sujetos: los antes mencionados más el beneficiario (que puede o no existir) y el fideicomisario.

  • El fiduciante o fideicomitente: Es la parte que transfiere a otros bienes determinados. Tiene que poseer el dominio pleno de los bienes dados en fideicomiso.
  • El fiduciario: Es la parte a quien se transfieren los bienes, y que está obligada a administrarlos con la prudencia y diligencia propias del buen hombre de negocios (administrar lo ajeno como propio), que actúa sobre la base de la confianza depositada en él. Puede ser cualquier persona física o jurídica. En México el Fiduciario debe ser una persona moral autorizada para ser Fiduciaria en los términos de la Ley de Instituciones de Crédito.
  • El beneficiario: Es la persona en cuyo beneficio se ha instituido el fideicomiso (puede o no existir), sin ser el destinatario final de los bienes. Pueden ser una o varias personas físicas o jurídicas.
  • El fideicomisario: Es el destinatario final o natural de los bienes fideicomitidos. Normalmente, el beneficiario y el fideicomisario son una misma persona. Pero puede ocurrir que no sea la misma persona, puede ser un tercero, o el propio fiduciante.

CONCEPTO LEGAL

Siguiendo la doctrina del doctor Lacruz Verdejo:

“Entre nosotros, la doctrina es dominante y define la sustitución fideicomisaria repitiendo la letra del art. 781 CC español, como aquella ‘en cuya virtud el testador encarga al heredero que conserve y transmita a un tercero el todo o la parte de la herencia.'”

Mas el citado texto comete la impropiedad de hablar de encargo cuando se trata de un gravamen impuesto al fiduciario de modo absoluto, y también emplea inexactamente la expresión transmitir, porque el fiduciario no transmite los bienes al fideicomisario, sino que es la misma ley la que resuelve la titularidad y la atribuye automáticamente al segundo heredero, y queda al primero (o a sus sucesores) el deber de entregar materialmente bienes que pertenecen ya a otra persona, al menos en la mayor parte de los casos.

Estas impropiedades del artículo 781 son recuerdo de un instituto romano que se halla en el origen de la sustitución: el fideicomiso, encargo que hace un testador al nombrado heredero de que entregue enseguida la herencia a un tercero, que no es llamado como sucesor pero que va a recibir el beneficio. El heredero (fiduciario) es una especie de pantalla o monitor, un simple intermediario entre el causante y aquel a quien favorece realmente la libertad (fideicomisario).

TIPOS DE FIDEICOMISO

  • Fideicomisos para encargos específicos: Estos pueden estar designados al desarrollo de un proyecto municipal, estatal o federal, a la garantía y protección del nivel de vida de un cierto sector social o de la sociedad en su conjunto y a la difusión o salvaguarda de un valor social, cultural o histórico.
  • Fideicomisos de fomento: Pueden estar destinados al apoyo de agentes económicos alineados del desarrollo, al apoyo de sectores y regiones económicos con posibilidad de desarrollo, pero sin capacidad de autofinanciamiento y al apoyo de agentes económicos precisos con posibilidad de desarrollo pero sin capacidad de autofinanciamiento.
  • Fidecomisos en que los fideicomisarios no están específicamente designados: Sino que son grupos sociales en los que el Estado cree tener el deber de intervenir para resolver problemas de desarrollo.
  • Los fideicomisos en que los fideicomisarios son otras entidades del gobierno federal.
  • Fideicomisos en los que los fideicomisarios es el propio fideicomitente

RESPONSABILIDADES DEL FIDUCIARIO

Entre las responsabilidades del fiduciario se encuentran las siguientes:

  • Defender el patrimonio
  • Hacer cumplir los fines
  • Rendir cuentas periódicamente
  • Cumplir la ley
  • No delegar su responsabilidad
  • Administrar el patrimonio en interés de los beneficiarios

El contrato de fideicomiso puede ampliar o reducir estas responsabilidades, rara vez eliminarlas. El fiduciario en algunos casos puede ser responsable por pérdidas al patrimonio que resulten por su culpa.

En ocasiones, se puede llamar responsabilidad fiduciaria cuando una persona tiene responsabilidad sobre asuntos de terceros. Por ejemplo, el consejo de administración tiene una responsabilidad fiduciaria ante los accionistas, los directores de un banco por los depósitos de los clientes o un albacea sobre una herencia.

DINERO FIDUCIARIO

El dinero llamado fiduciario es el que se basa en la fe o confianza de la comunidad, es decir, que no se respalda por metales preciosos ni nada que no sea una promesa de pago por parte de la entidad emisora. Es el modelo monetario que manejamos actualmente en el mundo, y es el del dólar estadounidense, el euro y todas las otras monedas de reserva. Esta tendencia comenzó con el Nixon Shock de 1971 (aunque es original del siglo XI en China, y responsable de la expansión de las dinastías Yuany Ming), que terminó con el sistema de respaldo en metales preciosos del dólar norteamericano, iniciándose también con ello la fluctuación de las divisas, que basan su valor en relación al valor de las demás, y con ello el altamente voluble y lucrativo mercado de divisas, que mueve alrededor de 3 billones de dólares al día.

Las monedas y billetes fiduciarios no basan su valor en la existencia de una contrapartida en oro, plata o cualquier otro metal noble o valores, ni en su valor intrínseco, sino simplemente en su declaración como dinero por el Estado y también en el crédito y la confianza (la fe en su futura aceptación) que inspira. Sin esta declaración, la moneda no tendría ningún valor: el dinero fiduciario sería entonces tan poco valioso como el pedazo de papel en el que está impreso.

Un billete actual es una clara representación de dinero fiduciario, por cuanto objetivamente considerado carece de valor. Su valoración viene dada por la autoridad monetaria que lo emitió, que goza de confianza entre los sujetos que la aceptan.

DINERO FIAT

Dinero “fiat” (del latín “hágase” como en “fiat lux”). o por decreto en referencia al dinero cuya principal característica es el respaldo legal, a menudo se utiliza de forma intercambiable con dinero fiduciario, ya que el dinero basado en deuda suele coincidir en tener a su vez respaldo legal, sin embargo los términos no son equivalentes y el matiz puede ser considerable.

El elemento esencial para que una moneda pueda considerarse “dinero fiat” es su uso obligatorio en una jurisdicción por imposición de una ley de curso legal o ley de curso forzoso.

ORIGEN DEL DINERO FIDUCIARIO

Históricamente el dinero era una mercancía con valor intrínseco y las monedas valían su peso en el metal que estaban fundidas. En un paso posterior las monedas contenían un metal noble y su valor era proporcional a la cantidad de metal que contenían, luego, las monedas se hacían con otros metales (no nobles) pero que representaban cierta cantidad de plata u oro depositada en los bancos. Con la invención del papel moneda aparecieron las primeras formas de billetes que eran certificados por cierta cantidad de oro (verpatrón oro). Pero durante la primera mitad del siglo XX, el dinero fue perdiendo este carácter y el respaldo que tenía en oro (1971), para convertirse en un elemento fiduciario, sin valor intrínseco pero con un valor legal propio, que es tal como lo conocemos.

CONCLUSIÓN

La operación fiduciaria se caracteriza por la serie de actividades que realiza un fiduciario con el fin de administrar el patrimonio de los fideicomisos bajo su responsabilidad entre las que se encuentran: elaboración de contratos de fideicomiso, integración del expediente del fideicomiso, realización de trámites ante autoridades, inscripción de la propiedad de los bienes, contabilidad particular, inversión de los recursos, operaciones financieras, otorgamiento de poderes, identificación, medición y mitigación de riesgos, atención de instrucciones, ejecución de garantías, atención de instrucciones, extinción.