EL DERECHO CASTELLANO A FINES DEL SIGLO XV

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Derecho Público:

Castilla se engrandeció y unificó en un proceso de más de dos siglos con el fortalecimiento del poder real a expensas de los antiguos privilegios o “Fueros” de la nobleza y ciudades de la época. Poco a poco, los Monarcas de Castilla (y en menor grado los de Aragón) lograron suplantar los viejos sistemas medievales de gobierno, por un sistema centralizado y absolutista, que caracterizaría luego tanto a España como a la mayoría de los países de Europa durante la Edad Moderna. En una larga lucha entre reyes y burgueses por un lado, y la nobleza feudal y la militar, por el otro, lograron por fin los monarcas de Castilla unificar el derecho de ese reino, a través de las codificaciones, tales como El Ordenamiento de Alcalá (1263), el Código de las Siete Partidas (1260) y las Ordenanzas Reales de Castilla (1480). A raíz del descubrimiento (1505) se promulgaron las Leyes de Toro, importante recopilación de legislación castellana. Estos cuerpos de leyes suplantaron en gran parte los fueros de la nobleza, del clero, de las ciu¬dades, de los gremios y de las órdenes militares. Se centralizó el poder en manos de un rey con pretensiones de designado de Dios, en un momento en que, en España por lo menos, el fanatismo religioso, racial y nacional, eran una misma cosa.

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Derecho Privado en Castilla a fines del Siglo XV

Los principios básicos del derecho Romano-Justiniano habían ya arraigado en Castilla, luego de la extinción paulatina del antiguo derecho germánico visigótico que rigió durante gran parte de la Edad Media en la Península. Estos principios, aun vigentes hoy día en la mayoría de las legislaciones de occidente donde no han sido suplantados por principios ciudadanos (que no lo eran todos los hombres), libertad de contratación y de disposición, amplio dominio del derecho de propiedad individual y reducida ingerencia del Estado en los asuntos de índole privada entre los ciudadanos. Este legado romano llego a Castilla por vía directa e indirecta, Mediante la incorporación a la legislación vigente de atenuantes a los principios clasistas del Medioevo, evidentemente inaplicables en una sociedad que empezaba un desarrollo económico de tipo capitalista.

La Propiedad

La ocupación, la prescripción, la venta, la permuta y las sucesiones fueron los medios clásicos para adquirir propiedad de bienes muebles e inmuebles. El derecho de propiedad estuvo durante la alta Edad Media restringido a la nobleza y al clero, pero poco a poco fue abriéndose a la burguesía. Ya en Las Siete Partidas fue permitido a todos los hombres “libres”. Otros modos especiales de adquisición de derecho de propiedad inmobiliar en Castilla Medieval fueron las “mercedes” y los “repartimientos”. Las “mercedes” fueron donaciones del Monarca de terrenos de su propio patrimonio y del de la Corona, casi siempre a miembros de la alta nobleza o del clero en pago de algún servicio.

La Familia

Bajo fuerte influencia del derecho canónico, el Código de las Siete Partidas daba al matrimonio un carácter eminentemente religioso. Así, los impedimentos para casarse, las diferencias de religión o por afinidad, se basaban en las reglas de la Iglesia Católica. En cuanto a la filiación, los hijos eran o legítimos o ilegítimos. Estos últimos se dividían a su vez, en hijos naturales y espurios. Los primeros eran los hijos de los solteros y los segundos aquellos donde hubo bigamia o adulterio. Existía la legitimación y la adopción. Entre la nobleza existía además la sucesión por primogenitura en lo que se refiere a títulos y honores, así como el “mayorazgo” mediante el cual los hijos mayores heredaban el grueso del patrimonio del padre, siendo esos bienes inalienables, quedando además exentos de muchos impuestos y censos, pasando intactos de generación en generación al hijo mayor.

Las Sucesiones

En Castilla durante el Siglo XV sólo heredaban los hombres “libres”. Había sucesión testamentaria y la “abintestato” como en nuestro actual derecho. Para los hijos legítimos existía una proporción reservada: “la legítima”, pero estaba reglamentada la desheredación. Recordemos, sin embargo, que la mayoría de los derechos familiares y patrimoniales que hemos mencionado aquí, sólo correspondían a los hombres “libres”, cristianos y de raza pura. Los extranjeros, las mujeres, los infieles, los siervos y los esclavos quedaban prácticamente excluidos de lo que ahora consideramos “derechos huma¬nos”.

Las Obligaciones

En Las Siete Partidas se codificó todo el derecho castellano de las obligaciones, de pura esencia romana Justiniano. Las figuras jurídicas clásicas sobre los contratos, las causas y efectos de las obligaciones, las garantías, los delitos y cuasi-delitos civiles que hoy conocemos en el Código Civil Dominicano, son casi idénticos en esencia a los que aparecen en las leyes de Castilla medieval y moderna. Asimismo, el incipiente desarrollo comercial del Siglo XV dio auge a las comanditas, al seguro marítimo y a las lonjas de productos y de dinero (generalmente en manos de genoveses y de otros extranjeros) que florecieron en las grandes urbes castellanas (Sevilla especialmente) y de las otras regiones de la Península Ibérica. Con la apertura al comercio de las vastas zonas del nuevo continente, el derecho comercial castellano (y luego español) tuvo gran desarrollo y, al mismo tiempo, fue objeto de gran interés por parte de la Corona, quien se aprovechó de ello para someterlo a extensas reglamentaciones y a múltiples impuestos.

El Derecho Procesal

No existía la separación de poderes en Castilla, y los monarcas y sus delegados ejercían tanto funciones ejecutivas como legislativas y judiciales. Para la administración de la justicia existían las audiencias cuyos jueces eran designados por el Monarca.

El Derecho Penal

Este derecho evolucionó del de la venganza y la composición al penal de carácter público, quedando asimismo eliminado el juicio “de Dios” por “Ordalías” y otras rémoras del derecho germánico y visigótico. Los delitos y las penas fueron reglamentados en Las Siete Partidas minuciosamente y este Código fue el que se aplicó en las nuevas colonias de América, cuando no se establecieron leyes especiales. El derecho penal de la época de la colonización (Siglos XVI y XVII) es un derecho evolucionado, libre casi por completo de las ataduras del sistema judicial medieval, con carácter más de orden público que vengativo y donde el Estado asumía la obligación de cas¬tigar los delitos tanto los de interés público como los de orden privado.

Resumen

Lo anterior es un corto resumen del derecho, tanto público como privado, que regía en Castilla durante el Siglo XV. Como se dijo ya, ése fue el derecho supletorio aplicable en América cuando no se dictaban leyes especiales. Básicamente, las instituciones de derecho privado sufrieron pocas modificaciones al ser trasplantadas al Nuevo Mundo, por lo que puede decirse que el derecho civil, penal y procesal del Código de las Siete Partidas fue el aplicado en los tres siglos coloniales de la América Hispana.

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