COMO SURGIERON LAS RELIGIONES

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Las grandes religiones universales surgieron a partir de la base común de las religiones arcaicas. Se pueden clasificar en dos grandes ramas, a partir de las cuales aparecieron otras a lo largo de la historia.

  • En el extremo Oriente, se constituyen las religiones místicas: Hinduísmo y Budismo. Se caracterizan por el valor absoluto que atribuyen a la experiencia interior de unión con Dios. Hoy existen nuevas ramas de estas religiones místicas.
  • En el Medio Oriente, aparecen las religiones de tipo profético, con los grandes profetas de Israel, y con Zoroastro en Persia. La principal religión profética es el Judaísmo, de la que proceden el Cristianismo y el Islam, éste último, con importantes diferencias. Se caracterizan por el valor absoluto que conceden a la llamada divina comunicada por medio de un profeta. Tienen muy clara la idea de la unicidad de Dios, y no es el hombre quien lo descubre, sino que Él mismo es quien se da a conocer.

En la filosofía se puede ver una especie de revelación menor. Los modos de vivir de quienes tienen diferentes preceptos y doctrinas, no pocas veces reflejan destellos de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres.
Desde los primeros siglos del cristianismo se ha querido ver la presencia inefable del Dios en las mentes humanas y en la realización de las culturas y civilizaciones.

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CRISTIANISMO

El cristianismo es una religión monoteísta de origen judío que se basa en el reconocimiento de Jesús de Nazaret como su fundador y figura central. Sus seguidores creen que Jesús es el hijo de Dios y el Mesías (o Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento, muriendo por los pecados del género humano, resucitando luego de ello.

Dentro de sus escritos sagrados, comparte con el judaísmo el Tanaj, llamado Antiguo Testamento por los cristianos. Por este motivo es considerada una religión abrahámica junto al Judaísmo y al Islam.
Sus inicios datan del año 331 aproximadamente, cuando era considerada una secta judía al igual que otras creencias de la época.2 Desde que el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano en el siglo IV, ha influído de manera significativa en la cultura occidental y en muchas otras culturas a través del mundo. En la actualidad posee más de 2.100 millones de adherentes,3 o cerca de un tercio de la población mundial, siendo la religión con más seguidores del mundo.

La palabra “cristianismo” proviene del griego χριστιανους, christianóus, ‘cristiano’, la cual a su vez proviene del nombre propio Χριστός, Christós, traducción del hebreo “Mesías” que significa “Ungido”. El origen del término se indica en el libro de Hechos de los Apóstoles:

«Después de esto, Bernabé fue a Tarso a buscar a Saulo, y cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía. Allí estuvieron con la iglesia un año entero, enseñando a mucha gente. Fue en Antioquía donde por primera vez se les dio a los discípulos el nombre de cristianos»

Hechos 11:25-26.4

El criterio general para basar las creencias se encuentra en sus escritos sagrados, entre los que destaca la Biblia, siendo la única fuente doctrinal válida de muchas denominaciones, en particular las de corriente protestante.

Otra fuente doctrinal importante son los credos, aunque no poseen necesariamente la unicidad de criterios para su aceptación, ya que pueden ser aceptados total o parcialmente, o rechazados en su totalidad, dependiendo de la denominación. Algunas tradiciones cristianas, tales como los bautistas y las Iglesias de Cristo, aceptan estas creencias, pero no el credo mismo, debido a que los credos son considerados en estos grupos como no pertenecientes a las escrituras. Todo lo anterior sucede también con otros escritos aunque no poseen tanta aceptación como la Biblia.

Existen enormes diferencias en las creencias de aquellos que se identifican como cristianos, aun así es posible plantear afirmaciones generales las que describen las creencias de una gran mayoría, entre las que destacan:

  • Jesucristo es el Mesías (o Cristo) descrito en el Antiguo Testamento y el hijo de Dios. Las corrientes principales del cristianismo aseguran que es completamente Dios (o divino) y completamente humano: dos naturalezas en una persona.
  • La Trinidad: Dios es un ser único y eterno que existe como tres personas eternas, distintas e indivisibles: Padre, Hijo (Logos divino, encarnado en la persona de Jesucristo), y el Espíritu Santo. La salvación de los “pecados y la muerte” está disponible a través de Jesucristo, él es el camino al Padre, debido a su muerte en la cruz y su posterior resurrección dando como consecuencias la vida eterna. La rama teológica que estudia el como sucede esto se denomina soteriología.
  • La ascención de Jesucristo al cielo, la instauración del Reino de Dios o del señorío de Jesucristo y su Segunda Venida.
  • La “Resurrección General”, en la cual las personas que han vivido se levantarán de la muerte al final del tiempo, para ser juzgadas por Jesucristo.

No todos los cristianos han aceptado completamente estos estatutos de fe. De hecho, la mayor parte de los credos apuntan a diferenciar ciertas creencias de otros cristianos primitivos, los cuales son tomados como heréticos. Ejemplos de esto incluyen a los grupos ebionitas, los cuales niegan la divinidad de Jesús, así como los grupos docetistas, que niegan que Cristo haya sido humano, o los arrianos, quienes rebaten que el Padre y el Hijo sean “un ser”.

Las iglesias que excluyen algunos de estos postulados, usualmente representan una divergencia consciente de la corriente principal del cristianismo. Aunque algunos grupos se desvían de estas doctrinas, otros los toman como base absoluta del cristianismo. Es por ello que muchas de las variaciones son consideradas heréticas o incluso “no cristianas” por muchos grupos de la corriente principal del cristianismo[cita requerida]. La mayoría de las disputas se centran en la divinidad de Jesús, la Trinidad, o ambos.

Escrituras

Como en la mayoría de las religiones, existe dentro del cristianismo un grupo de libros agrupados en lo que se conoce como Biblia, y que contiene texto sagrado para su consideración y obediencia. Las distintas denominaciones cristianas varían en cuanto al contenido e interpretación de dichas escrituras.

Textos

Virtualmente todas las iglesias cristianas aceptan la autoridad de la Biblia, lo cual incluye el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, si bien el canon bíblico, o libros que se incluyen, difieren entre las diferentes denominaciones, como es el caso del Antiguo Testamento.

En el catolicismo se incluyen los libros llamados Deuterocanónicos desde el siglo IV. Estos libros fueron retirados después de la Reforma por el protestantismo, igualando los libros incluidos en el Antiguo Testamento al canon aceptado por el judaísmo.

Se entiende por texto apócrifo todo libro bíblico que no se incluye en el canon aceptado, si bien, tanto el catolicismo como el protestantismo coinciden en utilizar este término para referirse a textos excluidos del canon católico, reservando el de Deuterocanónicos para los libros propios del catolicismo.

Algunos grupos cristianos también han generado escrituras adicionales y son consideradas como escritura “inspirada”. Ejemplos muy conocidos incluyen el Libro de Mormón, que declara ser “otro Testamento de Jesucristo”, Doctrina y Convenios, y la Perla del Gran Precio empleados por los mormones; o las escrituras de la fundadora de la Ciencia Cristiana, Mary Baker Eddy.

Otros, como los Testigos de Jehová, han producido sus propias traducciones de la Biblia en los que se asegura que son la única traducción totalmente confiable. Esta elevación de otras escrituras al mismo nivel de las escrituras aceptadas es la mayor causa de disputas entre estos grupos y las principales corrientes cristianas. Se podría esperar que los luteranos y los calvinistas considerasen las interpretaciones de Lutero y Calvino respectivamente con similar reverencia, pero no es así; de hecho la mayoría de los teólogos católicos y protestantes están de acuerdo que no son de ninguna forma “inspirados”.

El grado de sacralidad de los textos bíblicos varía entre las distintas denominaciones. En el catolicismo y la iglesia ortodoxa, el texto suele ser considerado per se digno de algún grado de culto, y es llevado en procesión y colocado en altares o lugares dignificados. En el protestantismo, el texto carece de este tipo de valoración y sólo es tomado en cuenta, en forma independiente al libro físico, el contenido de las escrituras y su interpretación.

Estilo de vida cristiana

Al contrario que en otras religiones, el cristianismo no ha desarrollado un código legislativo religioso, probablemente debido a que el Imperio Romano ya poseía un código penal funcional, haciendo innecesario para las autoridades cristianas el duplicar varias de sus prohibiciones.

Existe una gran tradición dentro del cristianismo al decir que Cristo excede las leyes del judaísmo; que el amor (a Dios y al prójimo) es el “Gran Mandamiento”, desde el cual todas las otras leyes morales son obtenidas; que ningún ser humano puede esperar evitar el pecado completamente; que una persona no debe juzgar a otros (teniendo Dios ese único privilegio), entre otras.

Aun así, el Nuevo Testamento también contiene importantes guías morales para los cristianos. Jesús en el Sermón de la montaña le pide a sus seguidores, entre otras cosas, el amar a sus enemigos, ser preseverantes, misericordiosos, y humildes; en Marcos 10:21 le pide a un “joven hombre rico” vender sus posesiones, y darle el dinero a los pobres. Sin embargo, el pedido de Jesús en este caso no fue un enfoque en vivir una vida sin riqueza alguna, sino más bien desenmascarando la idolatría en el corazón de la mayoría de los ricos.

Algunos cristianos dicen que estas directivas son extraordinariamente difíciles, bordeando lo impráctico. Al mismo tiempo, la mayoría de los cristianos admiran a aquellos cuyas vidas parecen personificar estos principios, como Francisco de Asís, Albert Schweitzer o la Madre Teresa.

Algunos juicios morales de Jesús son más abordables, pero todavía no son de práctica general entre todos los cristianos. En el Sermón del Monte él habla en contra del divorcio (un tema controvertido en muchas denominaciones cristianas), y contra el juramento (una prohibición enfatizada principalmente por los cuáqueros).

HINDUISMO

Religión de la India, pueblo con profunda religiosidad, todas las expresiones de su cultura y hasta su vida doméstica está llena de ritos, pensamientos y actitudes religiosas.

Los habitantes de la India conocen un ritual diferente para cada acto. Hay ceremonias y ritos para el momento de levantarse, de bañarse, de comenzar el trabajo, de comer.

  • La literatura, el arte y la escena teatral también reflejan este espíritu religioso, lleno de silencio y de oraciones intimistas.
  • En la India no hay una única religión. Existe toda una gama de religiones porque el hinduismo está abierto a toda manifestación religiosa y cultural. La religión es para el hindú una forma de vida, algo existencial que debe definir en concreto cada ser humano. Por eso dentro del hinduismo caben el politeísmo y el panteísmo, aunque la tendencia más fuerte sea la monoteísta.
  • La idea general que desea mantener por sobre todo el hinduismo es la aceptación de un código elemental de conducta, consistente en un amor compasivo hacia todos los seres vivientes. Y también en una gran generosidad, a la vez que una cierta indiferencia ante lo sensible y un deseo constante por huir del mundo y acercarse a la divinidad.
    Institución socio-religiosa de la casta:
  • El hinduismo no tiene fundador conocido, como suele suceder en todas las religiones étnico-políticas. Surgió o se configuró sobre todo a partir del racismo, varuno=color=casta.
  • A raíz de la invasión indoeuropea, dos milenios antes de Cristo, los vencedores, rubios, los arios, forman las tres castas superiores. Los no arios se subdividen. los “sudras” (artesanos y comerciantes) que beneficiaban con su trabajo a todos, eran hombres libres y formaban una cuarta clase o casta.
  • Los “parias” son los que no tienen casta. Los “aborígenes” están debajo de los parias, y no tienen casta ni cabida en el mundo hindú.

Las tres castas superiores de los arios están formados por:

sacerdotes-encargados de celebrar los ritos y dueños del poder espiritual.
nobles guerreros-dueños del poder temporal.

Existen más de tres mil subcastas. La justificación de la división en castas encuentra su origen en la nobleza. Los sacerdotes nacieron de la cabeza de Brahmán, los guerreros de los brazos, los productores de las piernas, y los sudras de los pies. Otra justificación de la división en castas es la de la reencarnación, uno nace en una u otra casta y a ella debe integrarse por el hecho de nacer en ella. Si ha nacido en una casta humilde o en una subcasta no debe rebelarse. Por el contrario, debe someterse porque así al morir puede reencarnarse en una superior. Si se nace en una superior deben ser fieles a ella porque si se comporta indebidamente puede reencarnarse en una inferior.

Legalmente las castas han sido casi abolidas, pero subsisten algunas divisiones en la práctica. Cada casta tiene sus obligaciones, las clases privilegiadas son mas estrictas que las inferiores.

Obligaciones: Sacerdotes, rezar y estudiar, sino lo hace al reencarnar se será traspasado a una casta inferior.
Guerreros, pelear y defender los intereses del grupo ante la presencia del invasor, no puede ser ni cobarde, ni tener temor.

Agricultores, cultivar la tierra de sol a sol. Si se deja llevar por la pereza, será castigado en la otra vida.
Por todo lo anterior, la aceptación resignada de la propia suerte es lo normal. Nadie puede rebelarse ni pedir justicia, ni envidiar al que es superior, porque se perjudica así mismo.

La aspiración suprema del hindú es la unión con Brahmán, principio del bien, de la felicidad. El es el absoluto, “lo que es”. Todo hindú debe ser bueno, el que logra obrar siempre el bien y consigue la perfección, se identifica de algún modo con Brahmán y cuando muera ya no se reencarnará, quedará para siempre al lado de la divinidad.

A la unión con la divinidad se puede llegar por medio de la ética, mediante el conocimiento, las obras y la entrega a la divinidad, sobre todo, a través del “yoga”, que no es más que un método de concentración interior que ayuda a dominar los sentidos y los movimientos del cuerpo.

BUDISMO

Junto con el cristianismo, puede decirse que el budismo es la religión que más fieles tiene. Existe hace más de dos mil años y ha tenido gran influencia universal.

Fundado por Buda, nacido en el 560 A.C., muy cerca de Nepal e hijo de príncipe guerrero. Es educado en la fastuosidad y el lujo. Se casa muy joven, llega a tener una esposa legítima y varias concubinas.
Llega un día en que se cansa de su vida regalada, lo abandona todo e inicia una vida errante y muy austera, dejando sorprendidos a familiares y amigos. Tanta austeridad pone en peligro su vida, por lo que decide moderar su ascetismo, decide dejar de vagar, y detenerse y dedicarse a la meditación. A partir de entonces fue llamado Buda, que significa “iluminado”.

ISLAMISMO

Las religiones primitivas se originan en la búsqueda del hombre por Dios, pero el Islam, como el judaísmo, declaran que han sido originadas de lo alto. El Islam dice que es una revelación de Dios al hombre.
Nosotros sabemos que la revelación histórica de Dios fue hecha a los israelitas, el pueblo elegido por Dios. Fue una revelación progresiva entre ellos hasta que vino Cristo a completar la revelación de Dios al hombre: redimiendo al hombre como Dios lo había prometido.

Pero siglos después de Cristo, en el año 622 una nueva religión apareció en el oriente medio proclamado tener origen en una nueva y final revelación. Esta es el Islam, fundada por Mahoma a quien sus seguidores, los musulmanes, consideran el último de los profetas. La palabra Islam significa “absoluta sumisión a la Voluntad de Dios”.

Muchos, fuera del Islam, llaman a los miembros de esta: mahometanos. Pero los musulmanes no usan este término. Ellos quieren dar a entender que no rinden culto a Mahoma. En efectos sus grandes verdades expresan “No hay otro Dios, sino Allah”.

Solo en una cueva en la montaña cerca de la ciudad de la Meca en el occidente de Arabia, Mahoma meditaba sobre los profundos problemas del bien y del mal y sobre la deidad llamada Allah a quien la gente de la Meca adoraba como creador no sólo como al Dios único. Finalmente se convenció de que Allah era el único Dios verdadero y que no hay otro.

Mahoma fue sometido a terribles experiencias, “visiones”, que lo dejaron temeroso y dudoso acerca de su salud. Su esposa Khadija lo persuadió de que aquello eran visiones proféticas y de que en realidad el era un profeta, por el resto de su vida, Mahoma trabajó para cambiar a su pueblo de ser tribus desorganizadas siempre peleando unos contra otros, a ser una nación unificada dedicada a Allah. El vino a ser a la vez líder político y religioso de los árabes.

La palabra Islam, según se anotó arriba, significa “absoluta sumisión a la voluntad de Dios”, pero también se refiere a la “paz” en su derivación. El musulmán fiel vive para hacer la Voluntad de Dios y convivir en paz con todos los hombres.

Los musulmanes se han enfrascado en numerosas batallas tratando de conquistar el mundo y borrar la civilización cristiana. Pero este espíritu de guerra no brotó de las enseñanzas de Mahoma. En muchas ocasiones surgió de la ambición de los líderes musulmanes.

Las Creencias del Islam

La vida del musulmán y su culto están totalmente determinados por el CORAN, el “libro revelado”. El Islam sostiene que el ángel Gabriel dictó a Mahoma todo lo contenido en sus 114 capítulos.

Es creencia del Islam que Mahoma es el autor del Corán. Pero los estudiosos de fuera, aseguran que el material del Corán ha sido tomado de fuentes judías y cristianas y que Mahoma tuvo contacto con miembros tanto del judaísmo como del cristianismo. En verdad, en sus primeras predicaciones, estaba ansioso de modelar el Islam según el patrón de la Biblia y de hacerlo atractivo a los cristianos y a los judíos. Su conocimiento de la enseñanza cristiana parece que lo obtuvo lleno de confusiones: es una mezcla de hechos y leyendas populares.

En el periodo tardío de su predicación, fracasado en su intento de atraer conversos del cristianismo, se volvió contra ellos y trató de cortar todo lo que lo ligaba con el. Por ejemplo, mientras los judíos oraban volviéndose hacia Jerusalén, Mahoma hizo de la Meca su ciudad santa y los musulmanes deben hacer oración mirando hacia la Meca.

El Islam profesa la fe en Dios, quien es uno, todopoderoso, eterno, supremo y quien debe ser obedecido. Los musulmanes aseguran que son descendientes de Abraham a través de Ismael, hijo de la esclava.
Ellos creen que Dios habló por medio de Abraham, de Moisés y de los profetas. (Ellos consideran a Jesús de Nazaret como un gran profeta, pero no Dios). Para los musulmanes, Mahoma es el último profeta y el más grande de todos.

El Islam profesa la fe en los “Libros de Dios”, el Corán y las Escrituras escritas antes de el. Creen en el “Día del Juicio” cuando el hombre será premiado en el cielo o castigado en el infierno dependiendo de su observancia de los mandamientos de Dios.

Hay cinco prácticas específicas que los musulmanes deben realizar:

1. “Los cinco Pilares”:
2. Recitar el Credo. Caracterizado por un especial énfasis en la unicidad de Dios: “No hay otro Dios, sino Allah y Mahoma su profeta”. En el Corán está repetido en varios versos que Allah es el único Dios verdadero adorado también por los judíos y por los cristianos. Los musulmanes creen que Dios es trascendente e inmanente, esto significa que El es el Ser Supremo por encima de todas las creaturas y que El está aquí con nosotros siempre. Ellos creen que Dios es todo poderoso, eterno, omnisciente, perfecto, justo, misericordioso, amable.
3. Orar 5 veces al día: al amanecer, a medio día, a mitad de la tarde inmediatamente después de caer la tarde y una hora y media después de que anochece. En estas ocasiones los musulmanes fervorosos rezan en dirección a la Meca.
4. Pagar una cantidad de dinero para obras de caridad. Esto le llaman: Zakat.
5. Ayunar durante un mes (durante el Ramadan, el mes noveno en el calendario musulmán)
6. Una vez en la vida hacer una peregrinación a la Meca.

Estos cinco pilares son obligatorios, pero hay otras prácticas y creencias entre las diversas sectas del Islam.
En relación con la moral, aunque Mahoma tuvo en cuenta los problemas del mal en el mundo de su tiempo, su regla moral no tiene muchas exigencias. Por ejemplo, el permite a un hombre tener varias esposas, (el mismo tuvo 9), y permite divorciarse de ellas. Otras prescripciones prohiben el vino y comer cerdo.

El Corán dice explícitamente que en el Islam no hay vida monacal. A pesar de ello, un siglo después de la muerte de Mahoma cobró vida una especie de vida monástica llamada “Sufism”. Hay quienes piensan que es una influencia del cristianismo y del budismo. Ellos desarrollan su propia línea de teología y de mística dentro del Islam, la cual estuvo fuertemente opuesta a la institución legal. En el siglo XI existió un famoso filósofo llamado Al-Ghazzali, que armonizó las diversas corrientes en el Islam.

Sin embargo, hoy existen diferentes corrientes en el Islam. Tienden a cambiar, hay intentos de reformar la doctrina del Islam y sus prácticas a la luz de los requerimientos del mundo moderno. No existe una voz autorizada en nuestros días que guíe a todos los musulmanes.

El musulmán moderno se encuentra solo, podríamos decir, en sus esfuerzos para seguir adelante en su fe.

JUDAISMO
(Eventos Historicos Judios )

El judaísmo es tradición, es historia y costumbres, el judaísmo tiene que ver con una nación, con una patria, con un lugar de origen que se llama Israel. Israel pueblo, Israel tierra, Israel nación: Finalmente, hablamos del judaísmo como una civilización que abarcaría a todos estos aspectos recién mencionados: el lenguaje, el pueblo, la nación, la tierra, un destino común, un origen común y fundamentalmente una línea de ideas y principios de vida que nos llevan a todos a ser, tal vez, un poco mejores en esta tierra.

Quisiera referirme específicamente hoy, a la religión judía, el judaísmo como religión es la primera religión monoteísta de la humanidad y se fundamenta en 613 principios que son llamados preceptos, mandamientos de Dios. Estos mandamientos fueron entregados a través de un texto, el texto escrito en el Pentateuco o Torá, que pasaron a ser la esencia del pensamiento judío y son justamente lo trascendente en nuestro pueblo; para el judaísmo, las naciones y las personas que viven de acuerdo a los preceptos son los justos del mundo, sean judíos o no judíos, es por eso que no somos proselitistas, aunque cualquiera puede convertirse a esta fe, si así lo desea verdadera y honestamente hablando está todo dispuesto y preparado para ello a lo largo de estos 3000 años de historia. No tratamos de salvar almas mediante la conversión al judaísmo porque en esta religión y en esta fe, los seres humanos se salvan por sí mismos, dependiendo de su conducta ante los ojos de Dios y a través de la observancia de los mandamientos que obligan a la casa de Abraham y que lo hacen como el pueblo elegido.

Vivir de acuerdo al judaísmo no es fácil; los mandamientos y los preceptos divinos exigen cumplimiento, estudio, reflexión y profundidad. La mayoría se refieren a las leyes del quehacer diario, el amor al prójimo, el poder ayudar al otro, el confortar a los deudos, el poder visitar a los enfermos, el poder ayudar a los menesterosos, a la viuda, al huérfano, a todo aquel que necesita un abrazo, una mano; a todo aquel que está en desdicha y en sufrimiento: exigen la obediencia y el cumplimiento. La ética en el judaísmo no es simplemente no harás el mal a otro.

La ética para un judío implica más allá de no hacer el mal, una búsqueda activa y constante de hacer el bien, no basta con quedarnos en casa sin hacer el mal a nadie o simplemente viviendo nuestras vidas sin meterse en la vida de los demás; sino exige: sal a buscar aquellos que te necesitan, sal a salvar aquellos que ocupan la salvación, busca hacer el bien, busca hacer la felicidad ante los ojos de Dios y la felicidad de los hombres es la felicidad de Dios.

Los principios básicos del judaísmo son tres: Dios, la Torá, (es la ley de Dios al pueblo) e Israel, pueblo y tierra. Cuando hablamos de Dios en el concepto judaico partimos de la base de que la vida del hombre no le pertenece depende de quien se la ha dado, y este ha sido el creador Dios Todopoderoso. Desde este punto de vista el hombre no es el dueño del mundo, ni el hombre posee el sentido total que está más allá de él y de sus conocimientos.

El maravilloso designio que se manifiesta a través del cosmos y de la naturaleza con el reflejo de que algo o alguien superior, creador todopoderoso que mantiene un orden en este universo infinito nos hace a los hombres más pequeños y más finitos en nuestro existir diario.

Llamamos idolatría a toda tendencia antigua o moderna a dar el carácter absoluto y perfecto a algo que es simplemente relativo, contingente y pasajero, las fuerzas de la naturaleza, la riqueza humana, el poder del hombre, el éxito, el estado, los gobernantes, son simplemente nuevas fórmulas de idolatría.

En las fórmulas idolátricas se adoran aspectos parciales de la naturaleza en lugar de concebir que en todo universo debe haber algo totalizador y unificador de las formas parciales. La actitud idolátrica es cuando se coloca como valores más altos también situaciones o formas que son simplemente parciales, como por ejemplo una raza, o una clase superior por encima de las demás, esto también es idolatría, el sentirse superior a otros.

Creer en Dios significa para nosotros la insuficiencia, reconociendo éstas, y las limitaciones de los humanos; creer en Dios implica los misterios de nuestra existencia, porque tal vez, podríamos no haber existido; creer en Dios implica que el mundo tiene un sentido y tiene un propósito; creer en Dios significa que nosotros debemos realizar ese sentido y vivir para aplicar el propósito encomendado que sería dedincado la existencia a la tarea creadora de mejorar el mundo que nos ha sido confiado por Dios por ser los continuadores de aquellos que seguimos después de que Dios creo el mundo en 6 días después de la creación.

Para ello hay varios conceptos básicos que hay considerar,

  • En primer lugar, para el judaísmo todos los hombres son iguales como creadores por la voluntad divina.
  • En segundo lugar, cada uno sin embargo, es un ser especial y distinto en el programa del proceso del universo dado por el todopoderoso.
  • En tercer lugar, cada ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios y cada uno debe por lo tanto, vivir de acuerdo para no desmentir esta imagen.
    Y por último, el concepto de santificación, santificación es la realización de la existencia de uno, nos dice el texto de la Torá en el pentateuco “consagrados seréis, ante mi, porque yo soy vuestro Dios y soy un Dios santo”, cada uno debe por lo tanto, hacer lo mejor que está a su alcance para realizar esta santidad y esta consagración de su vida y sus familiares en su existencia, al cumplir con el proyecto de ayudar a Dios a mejorar y lograr la felicidad en este mundo.
  • Frente al problema del mal debemos decir que al ser, simplemente humanos desconocemos el porqué del mal en el mundo, no conocemos la totalidad del plan divino, y tal vez lo que nos parezca injusto y humano lo es solo desde nuestra perspectiva finita y humana, quien sufre no debe creer que él debe ser interrogado y preguntar acerca del sufrimiento y lo más importante, es ver cual es la respuesta nuestra frente el sufrimiento del mal que hay ante el mundo y de su posible corrección. El hombre mismo debe ser responsable en última instancia, creemos que debe haber una justicia frente a los hechos de la maldad, sino toda la historia sería un absurdo.

El segundo de los aspectos. Es la Tora, la palabra revelada por Dios a su pueblo y a toda la humanidad. El primero de los conceptos sobre Dios cobra su sentido con la declaración de fe del pueblo de Israel, a través de los milenios que dice: Shemá Israel…Oye pueblo de Israel el Señor es nuestro Dios, el Señor es único”; Dios es único y es nuestro Dios y de cada uno, si así lo querréis, la idea de Dios en el judaísmo está íntimamente relacionada con otras dos: la Torá como la revelación de su palabra y su voluntad, e Israel como su pueblo que cumple y es testigo de su palabra y voluntad así como la tierra de Israel, como el lugar que Dios eligió para hacer su pueblo.

La Torá es la enseñanza, la tradición entendida como revelación divina, en un sentido estricto sería el pentateuco, es decir los cinco libros de Moshe, con los cuales inicia la historia de la creación del mundo y del pueblo judío y de toda la humanidad, en una definición más amplia la Tora es aquella que fue escrita por Moisés a través de una revelación divina de un sentido esencialmente espiritual entregado por Dios.
Los principios, los mandamientos y los valores contenidos en el texto de la palabra son la parte esencial del ser judío, y estos no son simplemente de propiedad judía, fueron dados para ser entregados a toda la humanidad; aquel que quiera acercarse, dice el texto bienvenido sea.

Los principios serían los valores eternos, mientras que las leyes serían ajustables y requerirían de la interpretación de las generaciones y en cada generación las interpretamos y las volvemos a interpretar para poder hacer del tiempo algo que tiene que ver con estos principios e ir dándoles el lugar necesario e importancia merecida para cada uno de ellos, a pesar de ser tal vez, principios y valores de más de 4 mil años de existencia son más vigentes hoy que nunca cuando hablamos del amor, de la necesidad de compartir, de ayudar y de ser sensibles, solidarios y tolerantes en este mundo.

Ahí mismo se entiende que la Torá es la misma de siempre que fue entregada en el Monte Sinaí, pero en cada época la voluntad divina requiere una interpretación, al cambio que representa el proceso de Dios en la historia, para ello más que hablar de una Tora entregada desde los Cielos por Dios, en cada momento histórico es parte de una revelación nunca, pero nunca interrumpida, variable, pero a la vez unificada, por los principios invariables estos principios serían los rituales y las festividades, la idea del amor a la justicia y a los hombres, la idea de la oración como comunión del hombre con Dios y todo en conjunto como una manera de amor a Dios, de servicio hacia Dios y hacia el prójimo y andar humildemente en sus caminos para la realización de la santidad de un individuo y de todo el pueblo.

El conocimiento religioso de Dios por parte de los pueblos, se reduce al conocimiento racional y se distingue de las especulaciones puramente racionales de los filósofos y pensadores sobre el tema de la existencia de Dios.

La Iglesia exhorta a los cristianos y a los católicos a que mediante el diálogo y la colaboración con los adeptos de otras religiones, guarden y promuevan aquellos bienes espirituales y morales, así como los valores socioculturales, que en ellos existen.

Creer de modo cristiano significa aceptar, profesar y anunciar a Cristo que es el “camino, la verdad y la vida” (Jn 14,6), tanto más plenamente, cuanto más se ponen de relieve en los valores de las otras religiones los signos, los reflejos y como los presagios de Él.

Es por tanto buscar las afinidades con religiones no cristianas:

Los seguidores de Mahoma: Carácter monoteísta – vínculo con la fe de Abrahán, a quien ven con complacencia, – Dios viviente, es el Creador del cielo y de la tierra à habló a los hombres a cuyos designios procuran someterse à veneran a Jesús (aunque sólo como Profeta) – honran a María su Madre virginal – esperan el día del juicio – aprecian la vida moral – honran a Dios con la oración, las limosnas y el ayuno.
La religión judía, con quienes profesamos la fe en la Antigua Alianza – compartimos los comunes inicios de la fe, Patriarcas, Moisés y los Profetas – no se puede olvidar que de ellos hemos recibido la Revelación del Antiguo Testamento – todo esto constituye un fundamento orgánico para una relación recíproca. La Iglesia debe llevar adelante con todos los hombres en el mundo de hoy un diálogo de salvación, buscando la plenitud de la verdad en la caridad y en la paz. A esto nos impulsa precisamente nuestra fe.

INCREENCIA Y ATEÍSMO

Definición y clasificación

El término “increencia” se refiere a la falta de religiosidad. Es un fenómeno masivo. El hombre ya no busca el sentido de la vida desde lo trascendente. La increencia se puede definir casi como una ideología de comprensión de la realidad: hoy, el hombre “normal” es el que resuelve los problemas de la vida sin acudir a lo Trascendente, y puede encontrar el sentido de lo bueno y lo malo por sí mismo.

Hay quienes se dicen abiertamente “ateos”, es decir, no creen que existe Dios; y otros -la mayoría- piensan y viven como si Dios no existiera, afirmando doctrinas contrarias a lo que Él reveló a los hombres, por esto, por increencia y ateísmo se designan realidades muy diversas:

  • La negación expresa de Dios (ATEÍSMO);
  • la afirmación de que nada puede decirse acerca de Dios (AGNOSTICISMO);
  • pretender explicarlo todo sobre la base puramente científica o, rechazar sin excepción toda verdad absoluta;
  • someter la cuestión teológica a un análisis metodológico (POSITIVISMO, CIENTIFICISMO);
  • la exaltación a tal grado del hombre, que se deja sin contenido la fe en Dios;
  • imaginar a un Dios que rechaza al hombre;
  • la falta de inquietud religiosa alguna = no plantearse siquiera la existencia de Dios; (INDIFERENCIA RELIGIOSA)
  • la preocupación exclusiva por las cosas materiales -trabajo, estudio, salud, diversiones, etc.- (SECULARISMO).

Causas

La increencia y el ateísmo, nacen a veces como violenta protesta contra la existencia del mal en el mundo. En ocasiones es también, una actitud pragmática, debida a la negligencia o a la falta de inquietud religiosa. Se puede hablar hoy, de una cultura de increencia o ateísmo sistemático.

  • Esta actitud tiene en muchos casos sus raíces en todo el modo de pensar del mundo moderno:
  • El pensar científico que asegura que lo único que se puede afirmar es aquello que se puede comprobar científicamente, por tanto, las cuestiones religiosas, por ser misteriosas, trascendentes e incomprobables, quedan totalmente excluidas.
  • La exagerada exaltación del hombre, que lo lleva a olvidar que es un ser contingente y limitado en la existencia;
  • El afán de la autonomía humana que lleva a negar toda dependencia del hombre respecto de Dios
  • La afirmación de que la esencia de la libertad consiste en que el hombre es el fin de sí mismo: el único artífice y creador de su propia historia.
  • Pensar que la liberación del hombre consiste en la liberación económica y social, afirmando que la religión la obstaculiza.

Cada persona, incluso el creyente puede llegar a la increencia, por caminos muy diversos:

  • Incapacidad para reaccionar: Es quien pertenece a una religión, pero nunca se ha planteado por qué cree. Su religiosidad no es fruto de una decisión persona, sino de una herencia o costumbre.
  • La crisis moral: Debido a las ideas tan relativas de lo que es bueno y lo que es malo. Las normas morales y éticas hoy parecen anticuadas. Hay ideas muy confusas acerca del matrimonio, la sexualidad, el disfrute de la vida que, la religión puede parecer más que una solución liberadora, un estorbo que impide vivir “intensamente” la experiencia humana.
  • La agresión ideológica: Muchos piensan que la religión no es propia de personas cultas y progresistas, por lo que ridiculizan cualquier expresión religiosa. Los creyentes prefieren ocultar sus ideas y adoptar las de la “sociedad civilizada”.
  • El descuido de la fe: El hombre de hoy tiene tantas actividades y problemas que deja para “cuando tenga tiempo” el conocimiento y la práctica de su religión y, más aun, la oración, que es la comunicación con Dios. Esto lleva a una vida de superficialidad y cansancio.
  • Atender a cualquier ideología: Hay quienes eligen el contenido de sus creencias según sus preferencias y necesidades. Confeccionan un credo a su medida, mezclando ideologías diversas que nada tienen que ver con la verdad revelada por Dios.

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