La Globalizacion

Globalización:

El Banco de Pagos Internacional ha estimado que las transacciones mundiales de dinero (en los distintos mercados de divisas) asciende a alrededor de 1,9 billones de dólares (cuatro veces el PIB español). Estos flujos de capitales han enriquecido y arruinado a muchos países, ya que la solvencia de sus divisas está en función de la entrada y salida de capitales. Y eso explica, en parte, crisis financieras como las de México, Rusia, o el sudeste asiático. De ahí que los movimientos contra la globalización hayan reivindicado el establecimiento de la llamada Tasa Tobin, que no es otra cosa que la creación de un impuesto que grave los movimientos de capitales.

La otra globalización, se trata de las transacciones de bienes y servicios que se realizan a nivel mundial. En este caso, son los países pobres y los mayores productores de materias primas (que en muchos casos coinciden) los que reclaman apertura de fronteras, ya que tanto en Estados Unidos como en la UE existe un fuerte proteccionismo. Muchas ONG de las que se manifiestan contra la globalización quieren desarrollar el comercio, pero no los capitales

Un término difícil de definir pero que, en cualquier caso, está determinado por dos variables:

Una se refiere a la globalización de carácter financiero que ha tenido lugar en el mundo al calor de dos fenómenos: los avances tecnológicos y la apertura de los mercados de capitales.

El comienzo de la globalización:

El fenómeno de la globalización comienza a gestarse en nuestro siglo, después de la segunda guerra mundial, se desarrolla en la década del 80 y alcanza su momento paradigmático en los años 90. La base de este proceso es claramente tecnológica y se ha manifestado en los últimos treinta años a través de una revolución sin precedentes en las comunicaciones mundiales, acelerando el intercambio de información entre los pueblos de distintas latitudes.

Esta facilidad de intercambio ha comenzado a desdibujar las fronteras, permitiendo la difusión veloz e indiscriminada de rasgos culturales desde los países dominantes hacia el resto del mundo e insertando valores ajenos a las realidades particulares.

El proceso ha derivado en los últimos tiempos en la homogeneización de las culturas locales, con la consecuente pérdida de las diferencias y particularidades que hacen a las identidades regionales; acompañada por la ruptura de la común-unión de los grupos sociales, comunión a su vez generada a partir de la lenta construcción de un sistema de valores que los organiza e identifica.

Entendemos por identidad la resultante de un complejo y dinámico proceso de interacciones entre el hombre y el conjunto de circunstancias en las que se halla inmerso, como la situación geográfica, clima, etnia, costumbres, lengua, creencias etc., que son las variables que operan sobre los modos de comportamiento y de expresión del hombre, confiriéndole un carácter particular a su accionar.

Esta idea de identidad está contenida dentro del concepto de región en su significado antropológico y nos sirve para articular esa profunda relación entre el hombre y su ambiente, que en el caso de lo regional define una impronta particular en sus modos de hacer, la que está enraizada en sus tradiciones y en los procesos históricos en los cuales participa.

Esta relación que constituye un sistema, una unidad, se fragmenta, se dispersa cuando elementos culturales ajenos, es decir no construidos por la propia comunidad, logran superponerse y generalmente sustituir a los valores propios de ese grupo, instalando en esta una serie de imágenes que remiten a ideas de progreso, bienestar, prestigio, etc., que se traducen tanto en la transformación de los escenarios físicos como en la modificación de las pautas de comportamiento, que ya no son sólo propios de esa comunidad, sino que aseguran la pertenencia a la “aldea global”.

Papel que fundamenta la producción del comercio:

El comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales, desempeñan una función crucial en el desarrollo social y económico de un país. Un régimen de políticas estables estimula al comercio y a la industria a funcionar en forma responsable y eficiente y a aplicar políticas de largo plazo. La prosperidad constante, un objetivo fundamental del proceso de desarrollo, es principalmente el resultado de las actividades del comercio y la industria. Las empresas comerciales, grandes y pequeñas, de los sectores estructuradas y no estructuradas, proporcionan oportunidades de intercambio, empleo y subsistencia. Las oportunidades comerciales que se abren a las mujeres contribuyen a su desarrollo profesional, al fortalecimiento de su función económica y a la transformación de los sistemas sociales. El comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales, y sus organizaciones representantes deben participar plenamente en la ejecución y evaluación de las actividades relacionadas con el Programa 21.

Las políticas y operaciones del comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales, mediante una mayor eficacia de los procesos de producción, estrategias preventivas, tecnologías y procedimientos limpios de producción a lo largo del ciclo de vida del producto, de forma que se reduzcan al mínimo o se eviten los desechos, pueden desempeñar una función importante en reducir las consecuencias negativas en la utilización de los recursos y el medio ambiente. Las innovaciones tecnológicas, el desarrollo, las aplicaciones, la transferencia de tecnologías y los aspectos más generales de la asociación y la cooperación son cuestiones que en gran medida incumben al comercio y la industria.

El comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales, deberían reconocer cada vez más que la ordenación del medio ambiente es una de las principales prioridades de las empresas y un factor determinante clave del desarrollo sostenible. Algunos empresarios lúcidos ya actúan con “solicitud responsable” y aplican políticas y programas de producción responsables, fomentando la apertura y el diálogo con los empleados y el público y realizando auditorias ambientales y evaluaciones del cumplimiento de las normas ambientales.

Esos dirigentes del comercio y la industria, incluidos los de las empresas transnacionales, cada vez toman más iniciativas voluntarias por las que promueven y aplican autocontroles y asumen mayores responsabilidades para velar por que las repercusiones de sus actividades en la salud humana y el medio ambiente sean mínimas. A esto han contribuido las reglamentaciones impuestas en muchos países, y la creciente conciencia de los consumidores y el público en general, y también los dirigentes lúcidos del comercio y la industria, incluidos los de empresas transnacionales. Puede lograrse cada vez con más frecuencia una contribución positiva del comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales, al desarrollo sostenible mediante la utilización de instrumentos económicos como los mecanismos de mercado libre en que los precios de bienes y servicios deberían reflejar cada vez más los costos ambientales de sus insumos, producción, uso, reciclado y eliminación según las condiciones concretas de cada país.

El mejoramiento de los sistemas de producción mediante tecnologías y procesos que utilicen los recursos de manera más eficiente y al mismo tiempo produzcan menos desechos (logrando más a partir de menos) es un medio importante para conseguir que el comercio y la industria lleguen a ser sostenibles. De manera similar, para estimular opciones más variadas, eficientes y eficaces es necesario facilitar y alentar la inventiva, la competitividad y las iniciativas voluntarias. Se proponen dos programas encaminados a cumplir estos requisitos importantes y fortalecer el papel del comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales.

Crisis Alimentaría:

El Banco Mundial, el Fondo Monetario, la FAO, la Unión Europea y hasta el gobierno de Estados Unidos decidieron darse por enterados de lo que está sucediendo en el mundo con los alimentos. Se habla de crisis, lo que no es nuevo pese a que ahora le dicen global, y aunque no se ha pronosticado aún una hambruna como las que hemos visto en el pasado en algunos países africanos, hay un problema real que no se puede seguir abordando con las mismas recetas fracasadas.

Unos culpan a los biocombustibles, otros dicen que no radica ahí el problema sino en el alza de precios y también se sostiene que la situación actual se debe al desarrollo de China e India, lo que ha determinado que muchos millones de personas más se incorporen al consumo. Cada uno de estos factores puede influir, pero todavía no se sabe exactamente frente a qué estamos y por eso es importante mirar hacia situaciones similares del pasado.

Hay innumerables informes internacionales, de organismos de las Naciones Unidas, de fundaciones y de instancias tan serias como lo fue el Diálogo Norte-Sur o Comisión Brandt, como también se le conoció, que en documentados estudios señalaron que no existía escasez de alimentos, sino que éstos estaban mal e inequitativamente distribuidos a nivel mundial. Y eso no ha cambiado, por el contrario, porque los alimentos son un muy buen negocio en el modelo globalizador.

De ahí que los llamados a actuar en forma “urgente” contra la crisis alimentaria formulados por la FAO, que es la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, o la decisión del Banco Mundial y del Fondo Monetario para lanzar un “Nuevo Acuerdo” y reunir 500 millones de dólares para evitar que 100 millones de personas “se hundan aún más en la pobreza”, o los 200 millones de dólares que Estados Unidos destinó a ayuda de emergencia o los 160 millones de euros (237 milllones de dólares), que la Unión Europea destinará ayuda humanitaria, sólo representen paliativos insuficientes.

Los Biocombustibles:

Los que responsabilizan a los biocombustibles tienen parte de razón. Desde que el presidente estadounidense realizó su gira latinoamericana el año pasado y fue a Brasil, gran productor de etanol con caña de azúcar desde hace más de veinte años, se desató una verdadera fiebre por los biocombustibles. Los agricultores estadounidenses duplicaron sus sembradíos de maíz para fabricarlo y Bush planteó que había que producir 132,4 mil millones de combustible alternativo para disminuir en un 20 por ciento el consumo de gasolina. Brasil aumentó sus exportaciones del grano, y en los más diversos lugares se fueron encontrando otros productos agrícolas para fabricarlos. La soja, las semillas oleaginosas, los cereales, todo podía ser utilizado en esta nueva industria.

En Papúa Nueva Guinea recordaron que el aceite de coco podía usarse para sustituir la gasolina y se crearon minirrefinerías, tal como lo habían hecho en los años noventa cuando luchaban por su independencia.
Científicos estadounidenses crearon baterías biodegradables que funcionan con cualquier tipo de azúcar y duran de tres a cuatro veces más que las de litio, se probó hasta la savia de los árboles. Y las calculadoras funcionaron, por lo que se piensa utilizar el azúcar para notebooks, celulares y reproductores portátiles de música, que podrían ponerse a la venta en dos o cuatro años más.

Brasil sostiene que el aumento de precios de los alimentos no es atribuible a los biocombustibles en lo que respecta a América Latina y Africa “porque tenemos tierra suficiente para producir a ambos”, dijo su ministro de hacienda en un seminario efectuado en Nueva York. Mientras, las distintas organizaciones que participaron en la Conferencia para la Soberanía Alimentaria efectuada en Brasil, pidieron a la Conferencia Regional de la FAO, realizada también allí, la defensa de la agricultura y el derecho a la alimentación.

Por su parte, el director de la FAO admitió que la producción de biocombustibles genera incertidumbre y se requiere de una estrategia que considere las necesidades de las poblaciones más vulnerables. Y así se va llegando a lo fundamental.

Alzas, Protestas Y Negocios:

En los últimos nueve meses el precio de los alimentos ha subido en un 45 por ciento, según datos de la FAO. En el 2007 los cereales subieron el 41 por ciento, los aceites vegetales el 60 por ciento y los lácteos el 83 por ciento. Entre marzo de 2007 y marzo de 2008 el precio del trigo aumentó en un 130 por ciento. Uno de los elementos que ha influido en esas alzas de la producción agrícola es el precio del petróleo. Eso, a su vez, estimula la producción de aquellos productos que se pueden transformar en biocombustibles y eso determina que disminuya la siembra de otros alimentos, lo que crea un círculo vicioso con alzas en otros artículos básicos.

La gravedad de la situación tuvo que ser admitida cuando ya en 37 países se habían registrado disturbios por la carestía de los alimentos. Desde Egipto hasta Haití se registraron protestas porque ya ni siquiera se podía comprar harina para hacer pan. La situación amenazaba también a los países desarrollados, especialmente de los que viven del comercio con sus ex colonias, como Gran Bretaña, cuyo primer ministro llamó al Grupo de los 8 a tomar medidas para frenar las alzas.

Pero quien planteó las cosas en términos reales fue el presidente haitiano René Preval, a raíz de la violencia desatada en esa nación, que culminó con la destitución del primer ministro. Al referirse a la cuantía de las alzas de precios de alimentos y combustibles en el mercado internacional, el mandatario señaló que la solución no estaba en eliminar los impuestos a la gasolina, el cemento, el arroz y a los demás productos que se importan, porque con ese dinero se construyen escuelas, hospitales, caminos, a la vez que se estimularía e ingreso de las mercancías extranjeras lo que terminaría de destruir lo que queda de la producción nacional.
Y afloraron las cifras. Haití importa 360 mil toneladas de arroz al año, la producción nacional es de 90 mil, lo que implica un gasto de 270 millones de dólares al año. Otro tanto sucede con los huevos, los pollos y otros productos alimenticios.

Propuso Préval ir eliminando las importaciones y destinar esos millones de dólares a desarrollar la producción nacional, creando al mismo tiempo los empleos que hoy no existen, a fin de promover un desarrollo durable. La solución no es fácil, dijo, pero la producción nacional es la mejor vía.

El planteamiento es inobjetable, parecería elemental, sobre todo en un país donde la pobreza extrema es producto de décadas de dictadura y ocupación militar de Estados Unidos primero y ahora de tropas latinoamericanas bajo la bandera de la ONU, que lo único que han hecho y hacen es controlar los brotes de violencia sin promover ni el más elemental desarrollo, lo que lleva a concluir que una parte importante de la llamada crisis alimentaría es consecuencia del negocio de los alimentos, que también es transnacional y globalizado. ¿En cuántos países se repite la situación haitiana?

Papel Desempeña La ONU:

El papel que juegan los orgalto asesor político del secretario general de la ONU Ban Ki-kin-moon dijo este lunes, al termino de una visita de tres días en Bagdad, que Naciones Unidas desempeña un “Papel constructivo” en Irak, según un comunicado publicado en Nueva York.
“Pese a todos los desafíos que enfrenta Irak, creo que Naciones Unidas desempeña un papel constructivo y positivo y continuara trabajando por un Irak prospero y en paz”, dijo el secretario adjunto encargado de asuntos políticos, Lynn Pascoe.

Durante su visita en Bagdad, Pascoe se reunió con el vicepresidente iraquí Adel Abdfel Mahd y el viceprimer ministro Barham Salih. Subrayo que ambos responsables iraquíes le expresaron su gratitud por el trabajo de la ONU en Irak.

Papel Desempeña La OMC:

Es una organización internacional basada en normas, y sus principios fundamentales, incluidas la no discriminación, la transparencia, la competencia justa y la apertura del mercado, son establecidas sobre la base de la economía de mercado. De acuerdo con estos principios, se han determinado muchos reglamentos concretos mediante negociaciones. Estos principios generales y reglamentos detallados son los que necesitamos adoptar y aprender en el proceso del establecimiento y el perfeccionamiento de la estructura de economía de mercado socialista. Por lo tanto, la entrada a la OMC favorece el proceso de la reforma y la apertura del país, así como el establecimiento de la economía de mercado socialista y su perfeccionamiento.

En tercer lugar, el ingreso a la OMC responde al proceso de participación del país en la globalización económica. Una de las metas de la OMC es la promoción de la liberalización y la facilitación de la inversión del comercio mundial. La OMC desempeñará un papel importante que otras organizaciones económicas internacionales no pueden asumir en el proceso de la globalización económica. La entrada a la OMC significa que nuestro país participará de manera más activa y positiva en ese proceso, lo cual nos ayudará a conocer su tendencia de desarrollo y sus reglas, con vistas a aprovechar las ventajas y evitar los daños y acelerar el progreso científico y tecnológico, la regulación de la estructura económica y la transformación sectorial, y ocupar una posición favorable en la competencia internacional.

Papel Desempeña El FMI:

La creación del Fondo Monetario Internacional (FMI) formó parte del diseño político con el que el mundo capitalista logró establecer principios de equilibrio para el desarrollo de un mercado financiero global, con el objetivo expreso de fomentar la cooperación monetaria internacional; facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional; fomentar la estabilidad cambiaria, contribuir a establecer un sistema multilateral de pagos; poner a disposición de los países miembros con dificultades de balanza de pagos, temporalmente y con garantías adecuadas, los recursos generales de la institución, y acortar la duración y aminorar el grado de desequilibrio de las balanzas de pagos de los países miembros. La Argentina se incorporó al organismo en el año 1956, nueve años más tarde del inicio de sus operaciones financieras en marzo de 1947, como un antecedente de una histórica relación conflictiva con el FMI.

Papel Desempeña La OEA:

El Comité Ejecutivo de IABIN designó a la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (SG/OEA) para que sea la Agencia Ejecutora del proyecto IABIN del FMAM.

La OEA se encarga de asegurar el cumplimiento de los procedimientos sobre adquisiciones y desembolsos del Banco Mundial. La Organización tiene una gran experiencia en la ejecución de proyectos del Banco Mundial implementados a través del FMAM. Por medio de su Oficina de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente (ODSMA) proveerá el apoyo necesario en actividades de compra, asuntos legales y manejo financiero, y trabajará estrechamente con el Consejo de IABIN para garantizar la ejecución eficaz de los fondos del proyecto.

La OEA, como organización coordinadora del seguimiento del proceso de Cumbres de las Américas, invitó a cada país a que designe un punto focal oficial de IABIN, y sus 34 Estados miembros lo han hecho.
IABIN fue oficialmente iniciado cuando la Comisión Interamericana de Desarrollo Sostenible (CIDS) de la OEA avaló el proyecto IABIN en una resolución aprobada el 15 de octubre de 1999.

Papel Desempeña La BID:

En este trabajo se desarrolla un modelo que muestra que los mecanismos ineficaces de protección jurídica hacen aumentar de manera desproporcionada las restricciones financieras a los acreedores de menor capacidad financiera. Debido al equilibrio de los costos fijos de monitoreo, los bancos no hacen el seguimiento de empresas pequeñas, por lo que éstas terminan adoptando tecnologías riesgosas que conllevan una mayor probabilidad de insolvencia. Esto significa que las ineficiencias de los procedimientos de insolvencia acaban por tener efectos mayores sobre las empresas pequeñas que sobre las de mayor tamaño. En este trabajo empleamos una encuesta entre compañías de 62 países de todo el mundo (WBES), así como técnicas econométricas, para manejar componentes observados y no observados específicos de cada país, así como la naturaleza endógena parcial, para analizar el papel que desempeña la protección al acreedor en el acceso de las pequeñas y medianas empresas al crédito bancario. Se descubre que una mejor protección a los acreedores reduce la brecha de financiamiento entre las pequeñas y grandes empresas.

Acuerdo De Libre Comercio:

La negociación del Tratado de Libre Comercio entre EE.UU., Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-DR -Central American Free Trade Agreement-Dominican Republic-) dio inicio en enero de 2003 con el objetivo de conformar una zona de libre comercio entre las partes.

El proceso de negociación del CAFTA-DR no fue sencillo para los países centroamericanos por la asimetría existentes entre ellos y EE.UU. en términos de poder, tamaño de las economías y niveles de desarrollo; por la gran cantidad y diversidad de temas incluidos, así como por la naturaleza multidimensional del proceso; y, finalmente, porque la negociación con EE.UU. es muy dura. No obstante ello, los países de la región utilizaron la negociación adecuadamente en defensa de sus intereses comerciales, alcanzando buena parte de los objetivos identificados al inicio del proceso. Si bien cada proceso de negociación comercial es único, es posible identificar, sobre la base de la experiencia de negociación del CAFTA-DR, algunas lecciones aprendidas que pueden guiar la participación en un proceso de esta naturaleza con EE.UU.