El tiempo libre y el ocio

El tiempo libre.

El hombre dedica gran parte de su tiempo a actividades ineludibles, estas se pueden clasificar en:

  • Obligaciones fisiológicas: sueño, nutrición, actividades sexuales, etc.
  • Obligaciones primarias: trabajo o estudio.
  • Obligaciones secundarias: tareas domesticas, asearse, viajar al trabajo, etc.

Se puede afirmar que el tiempo libre se puede concebir como el número de días u horas que puede ser disfrutado de manera personal y sin preocupaciones de carácter utilitario.

El ocio.

Ese vocablo se refiere a las actividades que se efectúan sin relación con el trabajo remunerado. El ocio equivale al tiempo que no se trabaja, pero esto no indica inmovilidad, ya que durante el tiempo de ocio, el individuo puede llevar a cabo un sinnúmero de actividades.

Conviene destacar que el ocio es un derecho y obviamente una necesidad.

Condiciones históricas que permitieron la aparición del tiempo libre entre las masas trabajadoras.

El ocio en la Grecia clásica:

En la Grecia clásica se concibe el ocio como un estado lleno de riquezas y creatividad espiritual. Había una voz, skholé, que significaba parar o cesar; paralelamente denominaba ocio o instrucción; por ello el skholé no era simplemente no hacer nada, sino su antitesis; un estado de paz y de contemplación creadora.

Cabe señalar que el acceso a la skholé implicaba además de ser noble, ser ciudadanos griego y de sexo masculino, el hombre ocio podía, e incluir debía, pensar el los asuntos de la polis, aun cuando en determinado momento al participar en ellos implicara perder el ocio.

El ocio en la roma imperial:

En la roma imperial existió tanto el ocio elitista como el ocio popular. El ocio entre los patricios implicaba el respeto al gobierno y a sus representantes, no era tiempo desperdiciado, sino de descanso, recreo y meditación; el ocio popular no fue una novedad romana.

El otium popular fue impuesto por los cónsules o los emperadores, para dominar al pueblo mejor, pues el ocio popular implicaba un tiempo de libertad , pues que esta era en verdad una estrategia mas o menos impuesta por los cónsules para distraer el pueblo y así poder dominarlo con mayor facilidad.

El tiempo libre en la edad media:

Durante la edad media existieron el ocio popular y el ocio caballeresco. Los escasos días feriados correspondían a fiestas religiosas y a los determinados por el señor feudal. Era común que estas fiestas religiosas se tornaran en paganas, por lo que los campesinos expresaban su alegría de forma espontánea.

Conviene destacar que el ocio caballeresco que fue originalmente un medio, evoluciono contradictoriamente, al grado de convertirse en un derecho que creció rápidamente, hasta el siglo XVIII cuando se fue adaptando paulatinamente a las ideas puritanas.

El tiempo libre en la edad moderna:

La revolución industrial trajo como consecuencia el surgimiento de nuevas sociedades con determinadas características peculiares. Los nuevos burgueses soñaban con parecerse a los antiguos aristócratas, por lo que consumían desenfrenadamente artículos de lujo que, con frecuencia resultaban ostentosos e inútiles, pues en la mayoría de los casos servían para demostrar lo que su nueva condición les permitía obtener. Las actividades de esparcimiento entre esta jerarquía social! Consistía fundamentalmente en la caza y los deportes; también realizaban frecuentes viajes trasatlánticos de placer entre América y Europa.

El tiempo libre en la sociedad capitalista contemporánea:

El tiempo libre en la sociedad capitalista contemporánea tiene tres características fundamentales:

1ra de carácter material, consiste en disponer de tiempo en forma sistemática para practicar las actividades recreativas.

2da es de tipo social, ya se refiere a la generalización de las diversiones entre la población en su conjunto, si se considera que el ocio ya no es privilegiado exclusivo entre los aristócratas o de la burguesía. Sin embargo, desde luego existen divisiones elitistas que son privativas de una minoría.

3ra de carácter institucional se manifiesta en la creación de organismos cuya función es impulsar y apoyar las iniciativas a favor del ocio. Esas instituciones tienen como finalidad subvencionar la creación de un centro rural polivalente y desde luego financiar los complejos deportivos ultra modernos; otorgando también subvenciones para la reservas territoriales que se convertirían en zonas de recreación común, destinadas a las diversiones y a las actividades al aire libre.

Es interesante comprobar que parte del tiempo. Si realizamos un cálculo estimativo, pero lo suficientemente exacto como para tener una idea que permita dar una respuesta satisfactoria a esta pregunta, podemos decir que la vida de un hombre económicamente activo y no desempleado, que habita en una gran ciudad, se distribuye así:

  • Trabajo 21.7%
  • Dormir 33.3%
  • Comer entre semana 5.4%
  • Higienizarse y vestirse 4.2%
  • Viajar al trabajo 4.1%
  • Obligaciones domesticas 2.0%
  • Tiempo libre entre semanas 8.2%
  • Tiempo libre durante los fines de semana 17.2%
  • Tiempo libre correspondiente a las vacaciones 2.6%
  • Tiempo libre correspondiente a los días feriados 1.3%

Si aceptamos que el turismo solamente se puede realizar durante los periodos de vacaciones y durante algunos pocos fines de semana largos, en aquellas ocasiones en que algún día feriado cae cerca del sábado o domingo, pero que la mayor parte del tiempo libre se encuentra distribuido entre las horas entre semana, fin de semana y fines de semana, debemos concluir por decir que esos días y esas horas no pertenecen al turismo sino al campo de la recreación.