BASES CURRICULARES DEL ÁREA DE LENGUAS EXTRANJERAS PARA EL NIVEL BÁSICO

“En la República Dominicana la educación básica inicia a los 6 años de edad y tiene un tiempo de duración de 8 años de escolaridad. Para el 2011, estaban matriculados 1, 647,114 niños y niñas en este nivel, un 75% en el sector público, un 22% en el sector privado y el resto en el sector semioficial. La tasa neta de cobertura en ese nivel educativo era casi total (un 95%) entre el 2010 y 2011, sin embargo, un 36.5% de los niños y niñas asistían con rezago, debido a que habían ingresado con una edad mayor de lo establecido por la ley, habían repetido un grado o habían abandonado la escuela de temporalmente.” (De la dirección de internet http://www.unicef.org/republicadominicana/ education, en fecha 28/10/2015).

Como muestran estos datos, la cobertura en la educación básica dominicana ha ido mejorando, pero no se ha podido lograr que los niños y las niñas que ingresan al primer grado concluyan el octavo en la edad establecida de 13 años. Existe una tendencia a que los y las estudiantes que inician un ciclo escolar no lo finalicen y esto va en incremento, pues la deserción escolar pasó de 1.6% a 3.9% durante el período de 2002 y 2007 en los niños y niñas de 6 a 17 años, según datos estadísticos el Ministerio de Educación.

Estadísticas del Ministerio también plantean que el 10% de los y las estudiantes del nivel básico están en una edad por encima de la que debería tener en el grado que cursan, lo que representa un factor determinante para el abandono escolar.

Un fenómeno que se vincula al abandono escolar es la violencia el cual se presenta de forma generalizada en el país y afecta el contexto escolar. Un 57.7% del personal docente y un 59.2% del personal directivo de los centros educativos consideran la violencia como un evento negativo que afecta al clima escolar. El 43.7% del personal directivo afirmó saber de casos de intimidación en sus centros educativos, mientras que un 30% dijo conocer manifestaciones de acoso sexual y racismo en las escuelas.

Perfil Formativo por Grado.

“En lo que se refiere al rol que debe cumplir el docente, éstos han de impulsar, junto con sus estudiantes, nuevas prácticas pedagógicas que redimensionen su rol corno actor-actriz y propiciador(a) de aprendizajes significativos, de valores, actitudes y prácticas, que conduzcan a la formación de educando.”(Plan Decenal de Educación, 2000, p. 14).

Siendo el papel fundamental del educador, acompañar y facilitar el proceso de enseñanza aprendizaje para propiciar situaciones que favorecen la elaboración de nuevos saberes y el desarrollo de los valores y las actividades previstas en el nuevo currículum.

En el modelo pedagógico curricular el docente es considerado como un mediador de los procesos de aprendizaje y como un investigador constante en la ejecución de los proyectos educativos.

En tal sentido, el docente realiza acciones dentro y fuera del aula, que ameritan de la participación y aporte de los docentes y alumnos, formando parte de la acción de mediación los medios y los recursos didácticos para la ejecución de los proyectos y la evaluación de los procesos y resultados generados en la acción educativa.

En este rol el docente es un mediador entre los alumnos y el contexto, su papel es orientar e incentivar a los estudiantes para que desarrollen competencias, con capacidades para interiorizar los diferentes elementos que interviene en el proceso educativo; el docente como mediador facilita la interacción para que el grupo participe en actividades de análisis y síntesis sustentadas en una acción reflexiva sobre lo realizado y lo que se puede realizar.

El docente tener la capacidad de proporcionar elementos conceptuales, procedimentales y actitudes a los alumnos desde su posición de enseñar a pensar y aprender a aprender, a fin de apoyar en la construcción del conocimiento y en la realización de actividades que favorezcan el desarrollo del perfil de competencias esperado, todo esto, en función de las demandas que surgen de las múltiples y cambiantes situaciones del entorno.

Así mismo, el docente atiende a los distintos tipos de conocimientos que implica el aprendizaje autónomo: (a) conocimiento declarativo sobre los procesos de aprendizaje el cual lleva implícito un conocimiento conceptual de los contenidos a dominar. (b) conocimiento procedimental referido a cómo llevar a cabo los procesos requeridos para un dominio operacional, que es en esencia un contenido cognitivo y psicomotor. (c) conocimiento actitudinal sustentado en contenidos sobre los valores e intereses que guiaran los procesos.

Del mismo modo, dentro del rol del docente implica la búsqueda de información a todo nivel, docentes alumnos padres y representantes en actividades de revisión de materiales de discusión de sus pertinencia en los proyectos planteados, creando una interacción constructiva sobre los contenidos tratados conlleva al análisis, interpretación y cotejo en el proceso de trabajo hacia la integración de los diversos elementos que permiten conformar el proyecto como producto.

Los docentes deben considerar la investigación como actividad práctica orientada a la búsqueda de conocimientos ya establecidos a fin de conocer más sobre un hecho concreto que permita el planteo de nuevas visiones, adecuación a un contexto, resolución de problemas, e introducir cambios y sumar esfuerzos para que estos se concreten”(Jiménez, 1994, p. 18).

El docente es el mediador entre el currículo y el alumno. Su función es la enseñanza, mientras que la del alumno es el aprendizaje. Por tanto, el docente ha de facilitar el aprendizaje a los alumnos, para lo cual dispone de diferentes elementos como las estrategias, los medios o recursos didácticos, las técnicas y los procedimientos, entre otros.

El docente se encarga de dar dirección de la clase, de la organización de la interacción de los alumnos con el objeto del conocimiento, hace del aprendizaje una experiencia activa, creativa y contextualizada.

“Es por ello que el principal propósito del docente es que los alumnos aprendan, por lo que debe tener presente algunos principios que le faciliten una intervención más eficaz como son:”(Álvarez, 1999, p.16).

  •  Partir de los intereses y motivos de los estudiantes.
  • Tomar como punto de partida los conocimientos y experiencias previas de los alumnos, conectando unos aprendizajes con otros.
  • Presentar la información nueva de numera dosificada.
  • Usar estrategias que permitan la reflexión metacognitiva.
  • Diseñar situaciones de aprendizaje variadas y dinámicas.
  • Promover tanto tareas independientes como trabajos colaborativos.
  • Orientar en la planificación y organización del aprendizaje de los alumnos.

El rol del alumno como ente pasivo en el proceso de enseñanza – aprendizaje ha experimentado cambios exigiendo en que éste último colabore activamente en la ejecución de su propio aprendizaje.

El alumno actual se caracteriza por ser interactivo, espontáneo, inquieto, resuelto, crítico, hábil en el uso de tecnologías y ávido de experiencias y sensaciones nuevas; por consiguiente, su rol en el aula ya no es el de un simple espectador ni el de un simple “comprador” o de un “producto” vendido por el profesor, sino al contrario, el estudiante actual genera su propio conocimiento, sólo con la ayuda del profesor, aunando y relacionando productivamente el cúmulo de informaciones que posee, encauzando éstas en pro de su beneficio personal, es decir, creando un aprendizaje significativo para su vida y para su entorno social. El alumno es el eje del proceso docente educativo; es quien en forma dinámica interactúa con las situaciones de aprendizaje planteadas por el docente, por el grupo o por él mismo.”(Rifkin, Jeremy, 2000, p. 42).

Los Propósitos de las Lenguas Extranjeras en el Primer Ciclo son:

  •  Expresarse oralmente y por escrito con el mismo nivel de ejecución en situaciones de comunicación diversas, con un grado creciente de complejidad.
  • Profundizar las competencias de lectura.

En el Primer Grado el propósito fundamental es profundizar las competencias de comprensión y de producción escritas en cualquier situación de la vida cotidiana, haciendo énfasis en la lectura.

El Nivel Medio tiene una duración de cuatro años dividido en dos ciclos, de dos años cada uno. Cada ciclo comprende dos (2) grados de dos (2) semestres académicos.

Es general y común para todo el estudiantado del nivel y tiene por finalidad ampliar, consolidar y profundizar los valores, actitudes, conceptos y procedimientos abordados en el Nivel Básico.

Sus propósitos están dirigidos a posibilitar las reestructuraciones necesarias para una compresión de la realidad natural y social en que se desenvuelven los sujetos.

El desarrollo cognitivo que expresan los/as estudiantes en este nivel posibilita la integración y utilización de los diferentes lenguajes que la humanidad ha venido construyendo para comunicarse con mayor rigor y confiabilidad: lenguajes verbales, matemáticos, artísticos y los procedimientos de la informática.

Promueve las prácticas deportivas y comprende un área de Educación Vocacional, la cual propicia el que los estudiantes aprendan a desenvolverse de manera más adecuada e independiente en la vida cotidiana. Ayuda a los estudiantes en la elección de una de las modalidades que ofrece el nivel.

En cuanto al Segundo Ciclo de la Educación Media ofrece tres modalidades: General, Técnico-Profesional y Artes, cada una con diferentes opciones al final de las cuales los/as egresados/as obtendrán el título de bachillerato en la modalidad correspondiente. Las mismas se conciben en el marco de un currículo flexible, facilitando en tal sentido la movilidad de una opción a otra dentro de la modalidad.

Ofrece una formación general común que garantice la formación integral de los educandos en las diferentes modalidades.

La modalidad General permite al estudiante una formación integral en las diferentes áreas del conocimiento científico humanístico y tecnológico, que le garantice ampliar y consolidar la capacidad para construir conocimientos, así como el desarrollo de las competencias. La modalidad técnico profesional permite al estudiante prepararse para el desempeño de profesiones calificadas del Nivel Medio, en las siguientes menciones: Industriales, Agropecuarias y de servicios las cuales a su vez incluyen diferentes especialidades.

La modalidad en artes permite al educando el desarrollo de una serie de competencias y destrezas en el campo del arte en las áreas de: Artes Escénicas, Música, Artes Visuales y Artes Aplicadas.

 Competencias a Desarrollar.

Se ha considerado la distribución del tiempo en función de 43 semanas de trabajo en el año, que incluyen diferentes actividades académicas: experiencias de aprendizaje, evaluación, planificación, capacitación, Consejos de curso, celebración de días conmemorativos y no laborables, entre otras.
Al primer ciclo se le asigna un total de 30 horas pedagógicas semanales de 50 minutos, lo cual equivale a 1,290 horas por grados y 2,580 horas total en los dos años.

En el segundo ciclo se ha asignado a las modalidades General y Artes 30 horas pedagógicas semanales de 50 minutos, lo cual equivale a 1.290 horas por grado y un total de 2,580 horas en los dos años. Para la modalidad Técnico Profesional se considera un total de 35 horas pedagógicas de 50 minutos, equivalente a 1,505 horas en cada grado y 3,010 en total en los dos años.

Los propósitos educativos están referidos a los conocimientos que construyen los procesos de aprendizaje que desarrollan los diferentes actores involucrados en las actividades educativas.

Se plantean de acuerdo al tipo de hombre y mujer que se pretende formar en un contexto sociocultural determinado, pretendiendo este currículo construirse en una estrategia para lograr los fines generales de la educación dominicana, en atención a las necesidades sociales, políticas y culturales del país.

Partiendo de esas premisas, los propósitos formulados para ser alcanzados por los estudiantes en el Nivel Medio se enmarcan dentro de los fines de la educación dominicana establecidos en el Plan Decenal de Educación y en el Anteproyecto de Ley General de Educación, en las funciones asumidas por el nivel, las características de los sujetos, la concepción de los aprendizajes que se pretenden promover y en los principios teleológicos, epistemológicos y axiológicos asumidos en la Transformación Cunicular, de la cual esta propuesta forma parte.

Los propósitos del nivel se orientan a la formación integral del hombre y la mujer considerando las funciones social, orientadora y formativa. Son concebidos como pretensiones educativas que posibilitan el desarrollo de valores, actitudes, normas, conceptos, principios y procedimientos priorizando los procesos para su logro.

Los propósitos a ser alcanzados por los/as estudiantes egresados/as del nivel son clasificados de acuerdo a las funciones consideradas.

Propósitos Orientados a la Función Social.

Los propósitos orientados a satisfacer la dimensión social plantean el desarrollo de personas capaces de actuar en forma democrática, con responsabilidad individual y social, actitud crítica y autocrítica, con participación activa y productiva en la sociedad, asumiendo una posición de liderazgo. Se espera que el/la estudiante se capaz de:

– Valorar la vida, la dignidad humana y respetar los derechos de los/as demás sin distinción de raza, cultura, sexo, credo y posición social, para la construcción de una sociedad en la que prevalezcan la justicia y la equidad, y ofrezca condiciones de vida adecuadas.

– Promover la solidaridad entre los pueblos como condición para la convivencia internacional pacífica, basada en el respeto por la soberanía, las normas y las leyes nacionales e internacionales.
– Mostrar una actitud democrática y de liderazgo en la toma de decisiones, mediante una participación activa, crítica y reflexiva, como sujeto comprometido consigo mismo, su familia, la comunidad, el trabajo y la sociedad en general.

  • Asumir con responsabilidad la preservación y defensa del patrimonio cultural y natural, enriqueciendo y valorando la cultura autóctona y sus manifestaciones folklóricas, a nivel local, regional, nacional, caribeño latinoamericano y universal.
  • Mantener una actitud de equidad entre los sexos, reconociendo el derecho de ambos a participar en los procesos sociales, en una relación de igualdad y respeto mutuo.