LOS ASENTAMIENTOS HUMANOS

Los asentamientos humanos son sistemas complejos, en los que interactúan seres humanos, cosas, naturaleza y recursos y se genera una gran diversidad de circunstancias que producen tensiones en los ecosistemas naturales, en la equidad social, en las instituciones y en los recursos, entre otros. Tensiones que tienen el potencial de generar oportunidades o poner en peligro la convivencia de las personas que habitan en los asentamientos

Estas concentraciones son el resultado de decisiones de personas que se han unido en la búsqueda de mayores y mejores oportunidades. Las personas son las protagonistas principales en la formación de su hábitat y por lo tanto ese proceso es relevante para el desarrollo humano en la medida en que la dinámica de los asentamientos crea libertades o privaciones para sus habitantes, ya sea en equilibrio o desequilibro con el resto de los componentes que interactúan y que constituyen el hábitat. Por esta razón, la gestión del hábitat es parte integral del desarrollo humano y este último determina una forma de gestión del primero.

En 1996, durante la Segunda Conferencia sobre Asentamientos Humanos de las Naciones Unidas, celebrada en Estambul, se señaló que: “Hoy en día las propuestas de sostenibilidad urbana reclaman no sólo la satisfacción de necesidades de vivienda, acceso a servicios básicos y una salubridad mínima del hábitat, sino que argumentan que en el medio ambiente está la clave para entender -y solucionar- los problemas de la pobreza, la desigualdad, la exclusión social, la violencia y la vulnerabilidad para que en las ciudades haya “dignidad y buena salud, seguridad, felicidad y esperanza”.

Los elementos que componen los asentamientos humanos no pueden juzgarse sólo de forma aislada, sino que exigen una corresponsabilidad social relativa a las capacidades colectivas de sus pobladores. Los componentes de los asentamientos humanos (viviendas, servicios públicos, entorno, etc.) son instrumentos para aumentar las oportunidades individuales y colectivas de los seres humanos, a la vez que son el resultado del empoderamiento individual y colectivo para modificar el entorno.

El hábitat se construye diariamente a través de las intervenciones espontáneas de las personas, pero también es el resultado de múltiples decisiones institucionales que pueden ser tomadas con o sin la gente. La participación de la gente en los procesos de toma de decisiones puede aportar elementos importantes e innovadores en la planificación urbana y puede disminuir las privaciones que afectan a los habitantes.

El desarrollo humano es la ampliación de las libertades reales para que las personas puedan elegir lo que valoran en la vida y esa ampliación de libertades debería ser una cuestión de derechos y no de poder, como ocurre actualmente en República Dominicana. Este informe va dirigido a formular las políticas sociales necesarias para hacer esa transición, para fortalecer el Estado de derecho, en particular los derechos sociales y económicos.

El desarrollo humano genera cohesión social cuando es el resultado deliberado de las políticas sociales de incorporar a la población, tanto a los beneficios de esas políticas, como a los mecanismos de decisión La dinámica de los asentamientos humanos provoca un determinado nivel de cohesión social en la medida en que los asentamientos aumentan o disminuyen la desigualdad y exclusión, con lo que se construyen redes sociales, se enlazan relaciones de apoyo, se crean oportunidades y ciudadanía.

El ordenamiento territorial es un instrumento de desarrollo que forma parte de la política de Estado y como tal debe ser sostenido en el tiempo, para garantizar un conjunto de procesos políticos, técnicos y administrativos. Como proceso político, involucra la toma de decisiones concertadas de los actores sociales, económicos, políticos y técnicos para la ocupación ordenada y uso sostenible del territorio. Como proceso técnico-administrativo orienta la regulación y promoción de la localización y desarrollo de los asentamientos humanos, de las actividades económicas, sociales y el desarrollo físico espacial, además considera criterios ambientales, culturales, institucionales y geopolíticos para hacer posible el desarrollo integral de la persona y garantizar una adecuada calidad de vida.