LOS GRUPOS

INTRODUCCIÓN

“El individuo adquiere saber en el proceso de la obtención de experiencia mediante la propia acción y mediante su experiencia de las relaciones sociales.”

El hombre como ser social se enfrenta continuamente al trabajo en grupo.
Si cada persona se detiene a pensar en esto, reconocerá que pertenece a varios grupos creados formal o informalmente, en los cuales se establecen polémicas, intercambios de experiencias, sentimientos y puntos de vistas, etc.

Ya Platón decía en “La República o de la justicia” que un grupo surgía de la impotencia de las personas de bastarse a sí mismas y de la necesidad que sienten de muchas cosas que pueden quedar resueltas dentro de tal organización.

En la actualidad es una preocupación de las organizaciones la motivación efectiva del personal para que lleven mejor a cabo las metas de la organización, y lo más exitoso usado últimamente son los grupos face to face, situación esta que propician los propios managers de las organizaciones en innumerables ocasiones. Muchas de estas compañías han expresado que después de la instauración del trabajo en grupo su trabajo se ha vuelto más exitoso y que muchos de los problemas internos han podido ser resueltos, además, son de la opinión que el desarrollo grupal debe ser construido dentro de la cultura de la compañía ya que esto permite involucrar a los niveles más bajos de la dirección.

LOS GRUPOS

Los grupos constituyen, sin duda alguna, la espina dorsal del cuerpo social de cualquier comunidad humana. Los individuos se integran ‘realmente a la sociedad que le rodea a través de los grupos, ya que no sólo satisfacen la mayor parte de sus necesidades y deseos, sino que realizan el aprendizaje social y obtienen el apoyo emocional que requieren para el desarrollo equilibrado de su personalidad y la determinación de su conducta.

Desde que el individuo nace está ligado a un grupo: la familia nuclear, y poco a poco, al irse incorporando a la vida social, va participando en diferentes grupos: la parentela, la escuela, el vecindario, y luego las pandillas y camarillas juveniles, los clubes sociales, los sindicatos y partidos políticos, etc.

Así, los grupos no sólo son los principales artífices del aprendizaje social y de la propia personalidad del individuo, sino que también son los que proveen la mayor parte de sus juicios de valor y de las normas que determinan su conducta. A ese propósito, Gordon Allport señala que “el grupo a que un individuo pertenece, es el campo de sus percepciones, de sus sentimientos y de sus actos”.

Desde el punto de vista de la Psicología Social, se entiende por grupo á todo conjunto de personas que constituye un sistema de interacciones y está dotado de cierta organización interna. Se distinguen así de los simples agrupamientos circunstanciales o casuales que pueden darse en una calle o sitio cualquiera, así como de los fenómenos de masas que se producen en las multitudes congregadas y en las comunidades humanas en general.

A partir de los grupos es que se establece la mayor parte de las interacciones entre el individuo y la sociedad en su conjunto y esto es importante no sólo en la determinación de la conducta, sino en el proceso de socialización del hombre.

Así, los grupos dan origen a las relaciones internas que influyen en la conducta grupal y contribuyen en gran parte a formar el ambiente que moldea la conducta individual. La idea de grupo lleva, pues, implícita, la de que es un instrumento de presión que se ejerce tanto sobre sus integrantes como sobre las demás personas, grupos e instituciones sociales externas al grupo. De ahí que Durkheim expresara que “la esencia de la vida del grupo es que éste ejerce un poder restrictivo o coercitivo sobre el individuo, y por ello actúa como una fuerza conservadora que limita las variaciones”.

La sociedad global, aun cuando regida en su evolución por leyes y fuerzas que le son propias, constituye al mismo tiempo un conjunto de grupos, y por lo tanto, responde en gran medida a las presiones y contrapresiones que generan los diferentes grupos que la componen.

FUNCIONES DE LOS GRUPOS

Los grupos cumplen cuatro funciones psicosocíales fundamentales, a saber:

a) Satisfacer las necesidades y deseos y defender los intereses de sus integrantes.
b) Servir de sostén emocional y desarrollar la autoestima de los individuos.
c) Cristalizar en el sujeto el aprendizaje social.
d) Desarrollar mecanismos y obtener recursos que permitan la conservación y fortalecimiento Gel propio grupo.

De esas funciones, la primera apunta hacia los aspectos motivacionales, la segunda, hacia los emocionales y la tercera, hacia los componentes cognoscitivos de la conducta humana, mientras la cuarta tiende a garantizar la supervivencia del grupo como tal.

Las necesidades y deseos e incluso las demás funciones psicosociales, al hacerse conscientes, se convierten en intereses. Por ello puede afirmarse que los intereses son generalmente el punto de partida en el surgimiento y evolución ulterior de los grupos hasta su desintegración, sin negar la influencia de otros factores internos y externos en las distintas manifestaciones y eventual extinción de los grupos mismos.

Entre las funciones de los grupos dirigidas a su propia conservación y fortalecimiento se distinguen las que se refieren a la organización, la defensa, la representación y la normalización del grupo.

En la organización se incluye lo relativo a la distribución de las comunicaciones, posiciones, roles y status, así como los beneficios de la actividad grupal. La defensa común y la representación de los intereses de sus integrantes son otras tantas funciones importantes para la vida del grupo.

La normalización, por su parte, significa el establecimiento de un código de conducta que regule el comportamiento de sus integrantes a través de un conjunto de normas y mecanismos de control dentro de un sistema de recompensas y castigos, que los induce a desarrollar una conciencia de grupo peculiar de cada uno de éstos.

ESTRUCTURAS DE GRUPO

Todos los grupos tienen una estructura que le es característica de alguna manera, aun cuando aparenten ser desorganizados. El conocimiento de la estructura del grupo nos proporciona numerosas informaciones acerca de la naturaleza y significación social de éste, así como sobre el nivel de influencia y otros rasgos psicosociales de sus integrantes.

Comprendemos, dentro de la estructura de un grupo, los diversos géneros de interacción y estratificación que definen su actividad.

En realidad, podemos distinguir en cada grupo diferentes clases de estructura, a saber:

a. Una estructura de comunicación.
b. Una estructura afectiva.
c. Una estructura de roles; y
d. Una estructura de poder.

LA ESTRUCTURA DE COMUNICACIÓN

Esta se refiere a la forma como los integrantes de un grupo entran en contacto y se transmiten informaciones, normas y pautas de conducta.

Existen cinco tipos de estructura de comunicación: la estructura en cadena, que es la más simple, en la cual cada sujeto está relacionado con el grupo a través de uno de ellos, por lo que la falta de cualesquiera de sus integrantes puede interrumpir las interacciones del grupo; una estructura en círculo, en la cual los componentes del grupo están comunicados por lo regular con dos de sus miembros hasta formar un circuito, permitiendo así una mejor y más segura comunicación del grupo; una estructura en Y, que es una cadena subdividida en uno de sus extremos, lo que en general facilita las comunicaciones de sus miembros; una estructura en rueda o X. en la cual todos los integrantes del grupo tienen rápido acceso a uno o varios miembros que ocupan un lugar central en la red de comunicaciones, que es la más favorable para los contactos rápidos entre sus miembros. Por último, existe una estructura multilateral u “all channel” completamente abierta a los contactos de sus miembros entre sí, aunque no garantiza la rápida centralización y organización de las comunicaciones.

LA COHESIÓN DE GRUPO

Se entiende por cohesión de grupo el conjunto de características de éste que tienden a unir y hacer eficiente la actividad del grupo.

Así, la fuerza interna y la vitalidad del grupo para la consecución de los objetivos comunes, la simpatía recíproca y la solidaridad de sus miembros determinan su grado de cohesión.

La cohesión del grupo depende también de la frecuencia e intensidad de las interacciones que ejercen sus componentes entre sí. Del mismo modo, las presiones de origen externo, si bien pueden contribuir a la desintegración del grupo, pueden causar el efecto contrario, es decir, pueden reforzar la cohesión de éste y sus mecanismos de defensa conjunta.

Otro factor que interviene en el grado de cohesión de los grupos es su organización. Los grupos organizados; que tienen una estructura de poder reconocida por todos sus componentes, un mecanismo conocido y de fácil comunicación entre sus integrantes, con muchas simpatías y poco rechazo a sus líderes, y que poseen los instrumentos sociales y materiales para llevar a la práctica sus decisiones, son grupos estructuralmente fuertes.

Por la misma causa, la existencia y aceptación por parte del grupo de un conjunto de normas, es una muestra de la cohesión de éste’. En tal sentido, el castigo de la conducta no deseable, al mismo tiempo que la intensidad de la vida social en común que se alcanza en ciertos grupos primarios, llegan a aislar psicológicamente a sus componentes en ungrado tal, que anulan la influencia de todo contacto e interacción que se produzca fuera de su grupo. Ello sucede sobre todo en el caso de grupos de púberes y adolescentes y en las familias con niños menores, pero se presenta en todos los sectores de la sociedad.

La condición de clase también influye poderosamente en la cohesión de los grupos. Aquellos formados por individuos de diferentes clases sociales, acusan por lo general mayor inestabilidad e incoherencia que los grupos compuestos por sujetos de un mismo status económico y social. Este fenómeno se explica por el hecho de que las personas de análoga extracción social y nivel de ingresos poseen más intereses comunes que favorecen su persistencia a través de un período largo de tiempo, porque resisten más fácilmente las diversas presiones

CARACTERÍSTICAS DIFERENCIALES DE LOS GRUPOS

Además de los rasgos definitorios ya señalados en cuanto a sus funciones y estructuras, los grupos se diferencian entre sí por diversas características, que se corresponden tanto con su naturaleza como con sus principales manifestaciones.

Entre esas características diferenciales se pueden distinguir las siguientes, en el orden alfabético-.

a. Actividades: intragrupos (grupos de estudio) y extragrupos- (equipos deportivos).
b. Apertura: abiertos partidos pollüCQS] y cerrados (logias masónicas).
c. Canales de Comunicación: verbal, escrito-prensa, radio. televisión, telégrafo, ‘etc.
d. Carácter: formales (religiosos), afectivos (grupos de diverisión) y utilitarios (empresas).
e. Cohesión: cohesionados y no-cohesionados.
f. Comunicaciones: en rueda, en cadena, en anillo, en “Y” y multilateral.
g. Condición social de sus integrantes: alta, media y baja.
h. Edad: de niños pequeños (0-6 años), de edad escolar (7-12 años), de adolescentes (13-25 años), de adultos (25-60 años) y de más de 60 años.
i. Estabilidad: permanentes o estables (de vecindario, temporables o inestables (grupos de viaje) y transitorios (una fila en el cine).
j. Estructura: vertical, horizontal, en pirámide, etc.
k. Formación: voluntarios (clubes recreativos) y forzosos (de reclusos).
l. Interacciones: cara a cara (comisiones de estudio), indirectas (gremios) e implícitas (por expectativas con respecto a sujetos o grupos).
m. Intereses: económicos, sociales, políticos, culturales, emocionales, etc.
n. Lazos afectivos: idetificación, aceptación y rechazo.
o. Liderazgo: autoritario, democrático, liberal, etc.
p. Normas de grupo: primarias o afectivas y secundarias o formales.
q. Normas disciplinarias: críticas, amenazas, insultos, multas, repudio, agresión, expulsión, etc.
r. Posición dentro del grupo: líderes, militantes y marginados.
s. Roles: organizador, seductor, payaso, chivo expiatorio, etc.
t. Status del grupo: alto, mediano y bajo.
u. Tamaño: pequeños (hasta 15 miembros), medianos (de 16 a 30 miembros) y grandes (mayores de 30 miembros).
v. Tarcas: de trabajo (grupo de un taller), de diversión (club social), de conversión (grupos sectarios) y de acción social (sindicatos).

De esas características, las más significativas desde el punto de vista psicosocial son las seis últimas, es decir: el tamaño, el carácter, los objetivos, las actividades, las tareas y las interacciones. Estas, a su vez definen variables cuya importancia para la Psicología Social es indiscutible.

CLASES DE GRUPOS

Desde principios de siglo, a partir de los planteamientos de Charles H. Cooley, los grupos se clasifican básicamente en primarios y secundarios. En estas dos se resumen en gran parte las características diferenciales ya mencionadas, por lo cual han sido aceptadas por la mayor parte de los autores.

LOS GRUPOS PRIMARIOS

Los grupos primarios o psicológicos son generalmente espontáneos, pequeños, de interacción cara a cara e informales, que cumplen por lo común varias funciones a la vez y se caracterizan por el carácter íntimo y afectivo de sus relaciones internas.

Estos grupos son primarios en muchos sentidos, pero principalmente porque ellos son fundamentales en la formación de la naturaleza social y de los ideales del individuo. El resultado psicológico de esta íntima asociación es una cierta fusión de las individualidades que en muchos sentidos al menos representa la vida común y el propósito del grupo.

Quizás la forma más simple que tienen los individuos para describir a su grupo primario es utilizando la primera persona del plural, es decir, “nosotros”. Esto expresa, de acuerdo a Cooley, la forma de simpatía y mutuosa identificación que se da en el grupo primario. Se desarrolla un sentimiento de totalidad .que es uno de los principales forjadores de la cohesión de sus integrantes.

No debe suponerse, sin embargo, que el grupo primario está fundamentado en la mera armonía y el amor. Estos grupos son unidades diferenciadas y competitivas en las cuales sus integrantes tratan de satisfacer sus intereses dentro de! marco de las reglas del grupo y en un espíritu de comunidad. El individuo integrado al grupo sigue siendo ambicioso e incluso egoísta, pero condiciona sus ambiciones a la posición que ocupa dentro del grupo que quiere mantener. Por tanto, a la vez que persigue sus intereses personales, trata de defender en lo posible los de sus compañeros y los valores y normas representadas en el grupo.

Aunque en las ciencias sociales ninguna clasificación es enteramente satisfactoria, dado que el material que debe clasificarse es complejo y heterogéneo, podemos sin embargo distinguir tres tipos de grupos primarios:

a. aquellos que se refieren a muchos intereses y actividades
b. aquellos que son estables, pero se dedican fundamentalmente a un solo interés o tipo de actividad específica; y
c. los grupos cara a cara en una situación particular.

Bajo la primera división de éstos, los grupos primarios que se refieren a muchos intereses y actividades, podemos señalar los grupos familiares, de vecindad y de “iguales”. En la segunda división, los grupos primarios que se ocupan en lo fundamental de un interés o tipo de actividad. Tenemos como ejemplos los equipos deportivos de un club, los grupos de trabajo en la, industria y los grupos religiosos de una parroquia. La diferencia entre ambos grupos es obvia. Uno vive en la familia, vecindario o poblado y las relaciones de uno con las otras personas son generales, en el sentido de que no se refieren a un solo aspecto específico de la vida., Uno va agrupo deportivo a ejercitarse, o divertirse, se pertenece al grupo de trabajo porque es el modo de ganarse la vida, y se participa en un grupo religioso para fortalecer sus creencias.

Los grupos familiares, de vecindad y de iguales pueden ser considerados grupos espontáneos o “naturales”, que surgen del

LA PAREJA AMOROSA

El estudio del vínculo amoroso, es decir, de los individuos y grupos humanos, usualmente parejas, que procuran fundamentalmente intimidad y gratificación sexual, constituyen quizá uno de los grandes “tabúes” que han debido superar los psicólogos sociales. Ello explica el por qué un tema como éste, de tanta trascendencia para la dinámica

RASGOS DEL AMOR ERÓTICO

Erich Fromm (1956), desde un enfoque psicoanalítico de base antropológica, al analizar el amor, trata de explicarlo más como resultado de una facultad o actitud que se desarrolla que como un objeto que puede o no encontrarse.

A ese respecto, Fromm considera fundamental la necesidad del hombre de unirse a los demás, lo que logra con la ayuda de vivencias de gran carga afectiva, como la experiencia sexual y los “estados orgiásticos” de los pueblos primitivos, que son verdaderos rituales o trances de exaltación emocional grupal, inducidos muchas veces con la ayuda de música, bailes, alcohol o drogas, cuyo equivalente en nuestras sociedades son las fiestas que alcanzan un cierto grado de entusiasmo e intimidad. También considera elementos esenciales del amor la ternura y la voluntad de dar, más que de recibir.

Por su parte, Zick Rubín (1973), trató de aislar tres rasgos que permitieran caracterizar ei amor romántico y evaluar su intensidad en base a cuestionarios que elaboró a partir de los mismos, a saber:

a. Apego: deseo y goce de compañía^ contactos físicos, verbales, de imágenes y recuerdos, de exclusividad, etc.
b. Dedicación (más bien solidaridad): afán de prodigar atenciones, apoyo, satisfacciones, etc.
c. Intimidad: brindar confianza y comprensión, compartir secretos y desinhibiciones.
d. Pero es evidente que estos tres rasgos no son suficientes para caracterizar en su totalidad la vivencia amorosa. Habría que añadir por lo menos otros tres, que son:
e. Sexualidad: la búsqueda de gratificación sexual ha sido destacada desde antaño por psicólogos y pensadores como un componente fundamental del amor erótico, sea ésta plena, a través del coito o las caricias a climax; subsidiaria, de tipo verbal, visual, táctil, etc.; o imaginaria, en virtud de la simple elaboración de planes, fantasías, sueños, etc.
f. Estimulación emocional: numerosos experimentos tienden a demostrar que incluso la simple estimulación emocional, sin importar su contenido puede hacer propicio el enamoramiento.
g. Por otra parte, tal como Hartfield y Walster (1970) han señalado, el amor supone una fusión y confusión de sentimientos y emocio’nes; ternura y sexualidad, gozo y pena, alivio y angustia, altruismo y celos y nosotros añadimos: dominación y sumisión. Ello implica una particular ambivalencia que genera con frecuencia pleitos que buscan la gratificación en la reconciliación, susceptibilidad exagerada y atribución aerifica de cualidades y defectos a la persona amada.
h. Equidad: la relación amorosa busca en general una cierta igualdad y reciprocidad, es decir, se fortalece en la medida que la pareja percibe que tiene rasgos y atributos parecidos o comparables. Schafer y Kelly (1980) y otros han

LA SITUACIÓN AFECTIVA

La relación amorosa de contenido sexual tiene un fuerte componente afectivo que está presente en todas sus fases evolutivas, desde el primer “flechazo” hasta su extinción, sea por crisis, en medio de una tormenta emocional de celos o desencanto; o por lisis, extinguiéndose poco a poco en un mar de frustraciones, producto de conflictos interminables o insatisfacciones, insatisfacciones reiteradas y vivencias rutinarias.

El enamoramiento está precedido o acompañado de un estado de excitación gratificante que se asocia con la pareja potencial de una manera no siempre consciente y racional; porque como señalara Zajonc (1980): “nuestras emociones son habitualmente más instantáneas y primitivas que nuestros pensamientos”.

El origen de esa excitación puede ser de fácil reconocimiento, como’ el atractivo físico, un contacto personal de contenido sexual o un intercambio social satisfactorio con la pareja. En otros casos, se produce un condicionamiento emocional previo que favorece tal acercamiento, como pueden ser los estados de privación sexual y social, totales o

LA EVALUACIÓN SOCIAL

No obstante todo lo señalado anteriormente, el amor dista bastante de ser “ciego”, como indica un conocido refrán popular.

Así, cada quien busca en su pareja la realización de aquellos objetivos y gratificaciones que’ le son más caras. Para ello evaluará críticamente sus opciones, de forma tal que sus sentimientos se vinculen lo más posible a quienes parecen representar al máximo tales objetivos y expectativas de gratificación sexual, de procreación, estéticas, de compañía, económicas, de status teorial, protección, aprendizaje, estabilidad, independencia’, etc.

Así, los objetivos y expectativas conscientes del individuo también son determinantes en la selección y estabilidad de la pareja amorosa.

LOS GRUPOS DE INTERESES ESPECIALES

Además de los grupos primarios ya señalados: familiares, de vecindad y de iguales, existen otros grupos de intereses especiales; tales como los grupos del trabajo, los recréatelos, los religiosos y afines, los psicoterapéuticos, los de asóciales y los militares. Estos últimos serán comentados en el capítulo dedicado a la psicología política.

LOS GRUPOS DE TRABAJO

Los psicólogos sociales y sociólogos le han dedicado particular atención a los grupos de trabajo desde los inicios mismos de la experimentación psicosocial. Sin duda, la relación de éstos con los procesos productivos les ha ganado con relativa facilidad tanto el interés de los estudiosos como el financiamiento de sus investigaciones por las grandes empresas.

Aparte de las influencias ya señaladas de las diferentes estructuras y características de los grupos (comunicación, liderazgo, poder, tamaño, carácter, actividad, tarea, etc.), en los grupos de trabajo podemos observar la significación sobre su eficacia de situaciones concretas tales como la facilitación social, la cooperación y la competencia.

Los efectos de la facilitación social, es decir, de la mera presencia de otros sobre la conducta del individuo en el trabajo, ha sido observada desde hace largo tiempo por los investigadores, desde los trabajos de Mayer (1903) en la universidad de Würzburg, Alemania, y los aportes posteriores de Moede (1920), F.H. Allport (1924) y muchos otros. Aunque Mayer concluyó que en esas condiciones el trabajo mejoraba-tanto en cantidad como en calidad, los estudios posteriores han demostrado que en general, el trabajar juntos supone un aumento cuantitativo y una pérdida cualitativa con respecto a la realización de esa misma tarea solos.

También los juicios que hacen los sujetos cuando hay otros jueces tienden a ser mas moderados. Y la cantidad y velocidad de las tareas tienden a nivelarse en los grupos que trabajan juntos, en base a los rendimientos que predominan en la mayoría, o en los miembros más activos del grupo. Sin embargo, como Klein apunta (1956), la velocidad y la cantidad son observables por los demás más fácilmente, y por lo tanto, la presión para que éstas mejoren en público son mayores que la calidad y la exactitud.

En cuanto a los grupos cuyos integrantes trabajan en cooperación, debemos distinguir sus efectos para diferentes tipos de tareas.

Cuando se trata de enjuiciar situaciones concretas, la solución de problemas objetivos o realizar tareas cuando es posible, la división del, veinte (Knight, Gordon, Thorndike, etc.), se ha demostrado una

LOS GRUPOS RECREATIVOS

La actividad de recreación es una empresa social por derecho propio. Los grupos pueden elegir actuar con sus objetivos principales puestos en el campo de la recreación. Muchos lo hacen, abundan los grupos dedicados a la música, al teatro de aficionados, al baile, alguna actividad atlética, los juegos de mesa, o simplemente a beber y a comer entre amigos.
La recreación puede estar en relación con procesos de grupos que sostienen otros objetivos definidos y quizás propósitos más serios, de carácter económico, político o familiar, o bien el buen estado físico o emocional.

La recreación en grupo tiene un gran poder para desarrollar al individuo. Puede ayudarlo a sentirse más seguro y a proporcionarle oportunidades para alcanzar reconocimientos y nuevas experiencias. La tensión, la agresividad, las frustraciones y los disgustos pueden ser superados por el benéfico efecto de actividades recreativas convenientemente elegidas. Constituyen una gran ayuda para relacionarse, para proporcionar oportunidades, para la sociabilidad y para aliviar el hastío y la fatiga. •

Desde el punto de vista del grupo, los juegos pueden ayudar a crear una atmósfera saludable, aumentar la participación, a facilitar la comunicación, a fijar normas grupales y a desarrollar la capacidad de conducción. Los juegos pueden generar controles sociales y crear solidaridad e identidad en el grupo.

GRUPOS RELIGIOSOS Y ÉTICOS

Los grupos religiosos y los afines que persiguen fines éticos y sociales de gran significación, manifiestan en su mayor grado la interacción cara a cara, la cohesión de sus integrantes y una gran dinámica interna en esas relaciones, que permite una mayor estratificación informal y formal de sus diferentes integrantes, así como una mayor diversificación de roles.

Estos grupos adoptan nombres particulares según el campo de actividad, como son: capítulo, cofradía, congregación, consistorio, convento, patronato, sinagoga, sínodo, grupos carisméticos o de oración y ligas de defensa de la moralidad pública, etc.

Los grupos religiosos ofrecen bastante soporte psicológico. Hay una amplia evidencia de que las relaciones íntimas, como las que se sostienen en virtud de la participación religiosa con los otros, ayuda a los individuos a superar el pesar y la tención, aligerando las ansiedades y facilitando una participación continua en la vida social, aun cuando en ocasiones pueden degenerar en actos fanáticos y alienantes que pueden afectar la integración de sus integrantes en la sociedad global.

LOS GRUPOS PSICOTERAPÉUTICOS

Se trata de grupos organizados por el psicoterapeuta o un monitor, haciendo uso, de diversas técnicas psicoanalíticas y de dinámica de grupos en general, con el objeto expreso de facilitar el diagnóstico y la comprensión por los pacientes dé sus dificultades y conflictos, así como la descarga emocional de éstos, que producen a menudo una mejoría sustancial de sus padecimientos por el solo hecho de su evocación y discusión colectiva, a lo que los psicoanalistas denominan “catarsis mental”.
Los grupos psicoterapéuticos son, asimismo, una respuesta a la demanda masiva de servicios de psicología clínica cuando se cuenta con escaso personal, al mismo tiempo que crea en muchos pacientes un repertorio conductual que les permite una mejor adaptación al medio social en que se desenvuelven.

LOS GRUPOS DE ASÓCIALES

Tanto los, sujetos delincuentes y perversos, como los rechazados por la sociedad global por razones físicas o sociales, tienden a organizarse en grupos y comunidades que les proporcionan el apoyo emocional y el sentimiento de pertenencia que se les niega fuera de éstos.

La banda de asocíales o marginales justifica ideológicamente el comportamiento agresivo o desviado de sus integrantes, y de paso reduce los sentimientos de inferioridad o culpabilidad que acosa con frecuencia a sus integrantes. Estimula asimismo la realización de deseos que coliden con las normas establecidas o riesgosas por su naturaleza. Pero estos grupos, para sostenerse, deben apelar con frecuencia a un código de conducta estricto, aunque su moral es por lo común cuestionable y sus métodos de disciplina son drásticos, los que a menudo ponen en peligro su estabilidad como grupo. Por sus propias características, las bandas de asocíales y marginados terminan enfrentándose a grupos análogos que se hacen sus rivales.

En cuanto a los grupos de las prisiones comunes, las observaciones de Riemer (1955) permiten tipificar dos tipos de individuos que dominan el panorama carcelario normalmente: los “políticos”, que cooperan con las autoridades y participan parcialmente dk los privilegios y en la explotación de los reclusos; y los “duros” o rebeldes, que son hostiles a los carceleros y sostienen una línea de lealtad a los prisioneros y de “castigo” a los colaboradores. Pero también existen los indiferentes, que se mantienen al margen de cuanto acontece en la prisión; y los que’ se aclimatan, aceptan y hacen suya la sórdida realidad del penal, incluyendo con frecuencia la violencia, la homosexualidad, la extorsión, el narcotráfico y otras formas de envilecimiento que son comunes en las prisiones.

En cambio, en el caso de los prisioneros políticos y de guerra, su agrupamiento les ofrece la mejor oportunidad de vencer el miedo, el hastío y la desviación de sus convicciones políticas o patrióticas. Sin embargo, en muchos casos, la pérdida de roles activos y de la propia

LOS GRUPOS SECUNDARIOS U ORGANIZACIONES

Estos grupos tienen en lo fundamental características opuestas a las de los grupos primarios, es decir, tiendan a ser artificiales, grandes, de interacción indirecta y formal. Los unen normalmente intereses específicos, limitados y utilitarios.

Una organización es, de acuerdo a la definición ya clásica de Guest (1962): “un grupo grande de personas dedicadas a actividades mutuamente dependientes con algún propósito específico”. Katz y Kahn (1965), obviando la mención que hace Guest en cuanto al tamaño del grupo, a todas luces innecesaria, define sencillamente a la organización social como: “un dispositivo para mejor lograr, con los medios de un grupo, algún propósito”.

Para estos autores, sin embargo, más que en sus propósitos manifiestos, el estudio de las organizaciones como sistema social debe concentrarse en los insumos, o elementos constituyentes; en los resultados o efectos de su actividad, y en su funcionamiento.

De ese modo, el proceso grupalista esté basado en los individuos y otros recursos incorporados al mismo (insumos), el cual es reforzado o extinguido de acuerdo a los efectos derivados de sus resultados.

CONCLUSIÓN

El concepto de grupo esta muy relacionado, como se ha visto, con el concepto de sistema. Desde está óptica podemos decir que un grupo es un conjunto de componentes (miembros) cuya interacción engendra nuevas cualidades que no poseen los elementos integrantes por separado. Siguiendo este punto de vista, entonces podemos ver que los grupos también cuentan con las mismas características de los sistemas: cualidad resultante, el grupo como generador de un trabajo más creativo y fructífero y su activo papel en la solución de problemas de la organización, composición, miembros del grupo, organización interna, interrelaciones de los miembros del grupo, e interacción, con el medio que rodea al grupo, entrada y salida de información utilizada por el grupo en su actividad.