Desarrollo de la legalidad en las agencias de viaje ubicadas en la ciudad de San Gil enfocados en el turismo de aventura?

En Colombia, el sector turismo ha tomado relevancia importante, hasta el punto en que se ha estipulado los intereses de los turistas, obligando a el país a ver la necesidad de ofertar servicios turísticos que satisfagan las necesidades de los visitantes. El caso del departamento de Santander, refleja que ya existe un público objetivo en la zona, los cuales podrían llamarse: “turistas extremos” que desean vivir experiencias únicas en la tipología de turismo de aventura, es tal el caso de una de las ciudades más destacadas del departamento de Santander la cual es San Gil conocida como “La Capital turística de Santander”; principalmente destacada por brindar sus paisajes naturales para promover el turismo de aventura desarrollando actividades de esta tipología como son :Caminatas ecológicas, canotaje en aguas de corrientes suaves, montañismo, cabalgatas, espeleología, rapel, parapente, entre otros.

Todos los nombrados anteriormente se ofertan mediante agencias de viajes y turismo donde los viajeros pensarían que están legalmente constituidas y que brindan toda la seguridad y herramientas necesarias para disfrutar de estos deportes extremos. Pero entonces allí es donde a una persona que se está profesionalizando en el área de turismo la invade una preocupación por la falta de rigurosidad que deben tener las entidades competentes para que empresas de turismo informales se constituyan bajos las normas legales y los parámetros necesarios para prestar un servicio seguro y con calidad para todos los involucrados. El desarrollo de esta corta investigación se presenta a partir de la indagación en fuentes secundarias como también de fuentes primarias durante la salida pedagógica realizada al departamento de Santander con los estudiantes de Turismo de VI semestre en el segundo semestre del año 2014.

Las Agencias de viajes y turismo brindan al turista una confiabilidad en el momento de su desplazamiento, pues se sienten respaldados en el destino, facilitando la tranquilidad y seguridad en cada una de las actividades a realizar. En la ciudad de San Gil “para el año 2010 existía una proliferación de informalidad de estas empresas que perceptiblemente no cumplían con los requisitos necesarios para la prestación de servicios con calidad y que en cambio sí generaban daños irreparables al ambiente” pues en sus prácticas no utilizaban los elementos adecuados causando deterioro a los espacios naturales), en el aspecto económico pues al ser ilegales no aportan al PIB y mucho menos al sector para posicionarlo como actividad económica importante del país y también en la parte social ya que no se busca una formación continua ni mejora de calidad de vida de la población local sino por otro lado obtener el beneficio económico para unos pocos que no tienen los conocimientos necesarios para prestar un turismo de aventura con calidad y que deje un aprendizaje merecedor al turista.

Para el año 2012 se subraya en el Plan de desarrollo turístico de Santander (Julio, 2012) que existían 8 agencias de viajes y turismo totalmente certificadas bajo el Registro Nacional de Turismo, dentro de estas se encuentra “Planeta azul” ubicada en la parte lateral del Parque Natural “El Gallineral” donde se tuvo la oportunidad de entrevistar a uno de los operadores de esta agencia el cual mencionaba que en el año presente “Siguen existiendo empresas ilegales y aunque las autoridades competentes tratan de incentivar la legalidad a través de talleres como por ejemplo el de “Formación turística y legislación” no se han visto resultados, siendo la competencia dura pues el turista prefiere pagar un poco menos sin saber que se trata de una agencia ilegal” .

En conclusión se pudo observar que desde que el turismo tuvo un auge en deportes extremos en la ciudad de San Gil se han empezado a generar grupos de trabajo que vieron potencialidades en el sector turístico, conformando así agencias de viajes y turismo que permitieran al turista apreciar el maravilloso paisaje junto con el valor agregado de prácticas deportivas extremas pero que en muchos casos se han dado bajo circunstancias netamente lucrativas, pero nunca pensando en ofrecer servicios con estándares de alta calidad y bajo las normas legales establecidas por la legislatura colombiana; y que aunque se han realizados procesos para fortalecer este punto débil que presenta San Gil, se ha visto afectado por la falta de rigurosidad y exigencia de las entidades competentes en el territorio permitiendo que la ciudad este predispuesta a futuras fallas o contingencias en las actividades extremas sin poder dar vuelta de regreso y siendo juzgada no la agencia sino las agencias de viaje y turismo que tienen la legalidad pertinente y además la ciudad que podría pasar de la ciudad turística de Santander a un panorama de juzgamiento por una mala planeación y calidad de servicios que decaería a pique sin oportunidad alguna de reposicionarse en el ámbito turístico y viéndose obligada a fundamentar su economía en otro sector además afectándose la población local y también sus recursos posiblemente usados para otros fines.