La Estrategia Empresarial

INTRODUCCIÓN

La Estrategia Empresarial es el resultado del proceso de especificar los objetivos, las políticas y los planes de una organización para alcanzar estos objetivos, y la asignación de recursos para poner los planes en ejecución.

La estrategia es de gran importancia para cualquier empresa, pequeña o grande. En las grandes empresas, suelen ser los altos niveles gerenciales quienes ocupan del tema estratégico, sin embargo, a medida que un individuo asciende en la escala, tiene que ir pensando cada día más en forma estratégica.

La estrategia empresarial es una de las actividades que más demanda genera desde el punto de vista de la toma de decisiones. El establecimiento de objetivos y a partir de ahí de las acciones orientadas al cumplimiento de los mismos, exige mucho de los empresarios y directivos en cuanto a la toma de decisiones. Estas decisiones de carácter estratégico pondrán a prueba su capacidad de dirección, más que todo porque no pocas veces se generan en un ambiente de cierto nivel de incertidumbre, es decir, de riesgo. En situaciones como estas la complejidad aumenta, debido a que se deberá estudiar y decidir cuáles serán las posibles acciones a considerar ante un escenario diferente al previsto.

Las empresas desarrollan estrategias para unir sus recursos en la consecución de sus metas y objetivos. La ética empresarial ayuda a los propietarios y a los gerentes a mejorar el rendimiento de sus negocios, obtener ganancias y contribuir con el progreso económico de sus comunidades al cumplir con las expectativas razonables de sus partícipes. La ética empresarial también tiene como propósito alcanzar los resultados específicos esperados, tales como incrementar la conciencia sobre los problemas de ética, mejorar la toma de decisiones y reducir la mala conducta

La toma de decisiones se define como la selección de un curso de acciones entre alternativas, es decir que existe un plan de compromiso de recursos de dirección o reputación, representa la tarea más importante y básica que se realiza en una organización, la tarea del “decisor” en la empresa es una labor de previsión al futuro y de correcciones en función de la evolución del presente.

Nuestras vidas son la suma de nuestras decisiones. Cada minuto, cada día, tomamos una infinidad de pequeñas y grandes decisiones que pueden cambiar el curso de nuestra carrera profesional o de nuestra vida. A fin de cuentas, nuestro éxito depende de lo acertadas o no que sean las elecciones que hacemos.

Muchas decisiones son un intento de no cometer errores. Existen métodos y procesos racionales que nos aconsejan cómo evitar el exceso de confianza o estructurar el pensamiento. No obstante, un enfoque exclusivamente racional limita la creatividad y subestima la intuición, pese a que ambos son ingredientes tan necesarios para una toma de decisiones adecuada como lo es la razón.

Otro gran obstáculo para una toma inteligente de decisiones es el miedo al riesgo. Muchas veces, no arriesgarse equivale a dejar pasar una buena oportunidad, y no fallar supone perder la ocasión de aprender del error. No hay fórmulas perfectas para saber decantarse por lo que más nos conviene; sí es posible, en cambio, aprender a hacerlo mejor. Ninguna decisión es perfecta, pero no lanzarse a ello a veces es peor.

En el mundo actual constituido por un mercado globalizado, es necesario utilizar todas las técnicas y herramientas que se han desarrollado para posicionar de mejor manera a la empresa como rentable, la aplicación de un plan estratégico es el punto de partida con el empeño de hacer que la empresa tenga una mayor seguridad en el éxito del cumplimiento de metas, hoy más que nunca, con un entorno nacional cambiante, con una situación política y económica variable, llena de expectativas, que existe apertura con los mercados exteriores, y por otro lado la falta de competitividad de nuestras empresas comparadas con las de exterior

¿Tienen gran importancia las estrategias empresariales para lograr tomar decisiones que repercutirán en la empresa de manera positiva?

Este tema representa uno de los más importantes en la administración de toda organización y es importante entender cómo influye para procurar la subsistencia del negocio.

El objetivo es realizar un análisis de las estrategias empresariales que conlleva a la toma de decisiones, ya que es un tema importante en las empresas porque las estrategias son la base para prevenir eventos futuros en las organizaciones, hacemos énfasis al proceso de elaboración de estrategias y a la importancia de la misma, a través de esto las empresas basadas en la misión, visión y valores crean los cursos de acción a futuro para asegurar la rentabilidad de la empresa en todas sus áreas funcionales, se quiere dar a conocer algunas herramientas para la realización de estrategias y las posibles causas de no obtener los resultados deseados.

Las empresas de hoy en día se enfrentan más que nunca al reto de asimilar fuertes y continuos cambios, no solo del entorno, sino también sociales, medios tecnológicos, nuevas regularizaciones y legislaciones, recursos de capital, etc. Es necesario, pues, tomar decisiones dentro del ámbito empresarial para poder adaptarse a este cambiante y complejo mundo. Podemos definirla como el arte y la ciencia de poner en práctica y desarrollar todos los potenciales de una empresa, que le aseguren una supervivencia a largo plazo y a ser posible beneficiosa.

Es importante recordar que la estrategia tiene que ir siempre de la mano de la innovación y la creación de valor añadido. Cualquier empresa que desee tener éxito y busque beneficios debe someterse a un sistema formal de dirección estratégica, es decir, seleccionar y definir perfectamente sus valores dentro de la cadena de valor de la compañía que la hará destacar frente a la competencia.

ARGUMENTACIÓN

Definir la estrategia de la empresa es algo de lo que depende su marcha y supervivencia. No basta tener una idea feliz simplemente, hay que ver cómo se va a ejecutar, a quien se va a vender, a qué precio, con que promoción, como va a llegar al cliente, etc. Es un conjunto de elementos interrelacionados que pueden hacer triunfar o fracasar un proyecto.

La estrategia es el objetivo de la actividad que realiza la dirección de la empresa, que debe perseguir que su organización funcione de manera eficiente, y la mejor manera de que esto ocurra es que no existan conflictos en la misma.

Es por esto que la cúpula de la empresa deberá planificar su estrategia en función de los objetivos que persiga, para lo que debe definir claramente lo que quiere conseguir, la forma de conseguir los objetivos fijados y un posterior sistema de control. Es lo que se denomina Formulación e Implantación de la estrategia, los cuales no se quedan sólo en el estudio previo sino que en la práctica se desarrollan al mismo tiempo.

Con formulación de la estrategia, la dirección de la empresa define los objetivos que pretende alcanzar. Para ello parte de un análisis de su propia empresa así como del entorno que la rodea.

La estrategia empresarial viene a ser el conjunto de acciones que conducen a la consecución e una ventaja competitiva sostenible en el tiempo y factible de ser defendida ante la competencia por medio de la armonización entre los recursos y capacidades existentes en la empresa y su entorno, con el fin de satisfacer los objetivos y necesidades de los diversos grupos participantes en la organización empresarial.

Según Alfredo Fernández Lorenzo, Podemos definir la estrategia como la “Forma en la que la empresa o institución, en interacción con su entorno, despliega sus principales recursos y esfuerzos para alcanzar sus objetivos” O también “Un curso de acción conscientemente deseado y determinado de forma anticipada, con la finalidad de asegurar el logro de los objetivos de la empresa”. Por tanto, estrategia es la búsqueda deliberada de un plan de acción que una organización realiza para crear y mantener ventajas competitivas. Se entiende por ventaja competitiva a una característica diferencial que una compañía tiene respecto a otras compañías competidoras que le confiere la capacidad para alcanzar unos rendimientos superiores a ellas, de manera sostenible en el tiempo. La estrategia, por lo general, se compone de elementos externos e internos. Los elementos externos se refieren a los medios para hacer que la empresa sea efectiva y competitiva en el mercado; qué necesidades satisfacer, a qué grupos o segmentos de clientes dirigirse, cómo distinguirse de la competencia, qué productos o servicios ofrecer, cómo defenderse de movimientos competitivos de los rivales, qué acciones tomar en función de las tendencias de la industria, cambios en la economía o movimientos políticos y sociales, etc. Los elementos internos se refieren a cómo las diferentes piezas que componen la empresa (personas, departamentos, actividades), habrán de organizarse para lograr y mantener esa ventaja competitiva. Una característica diferencial de una empresa en la creación, producción o comercialización del producto o servicio, puede ser tan determinante en la obtención de dicha ventaja como cualquiera de los elementos externos.

El proceso estratégico no se limita a la concepción de una determinada línea de acción:

  • Integra y da coherencia a las decisiones en la empresa (es el “pegamento” o el “carril bici” por el que se circula).
  • Selecciona negocios (presentes y futuros) en los que la empresa quiere estar presente.
  • Plantea objetivos a largo, medio y corto y los medios necesarios para conseguirlos, para todas las áreas funcionales de la empresa.
  • Define el tipo de organización necesaria para abordar dichos negocios.
  • Está siempre condicionada por la dinámica empresa-entorno. (el entorno condiciona, y a veces determina, el desenvolvimiento de las empresas y, por tanto, el desarrollo de sus estrategias).
  • Y, en definitiva, pretende mejorar siempre la posición competitiva.

Para definir una estrategia que permita el éxito empresarial es conveniente tener en cuenta algunos aspectos:

  • Debe tener un horizonte temporal relativamente amplio
  • Debe marcar unos objetivos claros y decisivos, que supongan un salto cualitativo de la empresa, pero también determinar los medios para alcanzarlos
  • Debe ser consistente, de manera que las metas y políticas que defina vayan en la misma dirección sin presentar incongruencias
  • Debe suponer una concentración de esfuerzos. Una estrategia eficaz, por lo general, suele requerir concentrar la actividad, esfuerzo o atención en un número bastante reducido de fines. Lo que disminuye implícitamente, los recursos disponibles para otras actividades.
  • Debe ser flexible. El entorno es muy cambiante y la estrategia deberá poder adaptarse a dichos cambios sin aferrarse a enfoques sobrepasados por la realidad. Debe ser factible con la situación y capacidades de la empresa, sin agotar los recursos disponibles ni generar problemas de difícil solución
  • Debe basarse en un liderazgo coordinado y comprometido. Una estrategia engloba un amplio espectro de actividades y requiere que todos los niveles de una organización actúen reforzando su puesta en marcha.
  • Y por supuesto, debe facilitar la creación o mantenimiento de la superioridad competitiva de la empresa.

Aunque cada empresa debe definir su estrategia en función del mercado y de sus propias características, hay varias alternativas estratégicas genéricas por la que puede optar en un momento dado.

El crecimiento es la opción básica en el devenir de la empresa. Representa el movimiento natural, es la que acapara la mayor parte de lo que se escribe al respecto y sus variedades están perfectamente documentadas. Dentro de este apartado, nos ocuparemos de las estrategias competitivas, las de diversificación y de las denominadas modalidades de crecimiento.

El Profesor Michael Porter (economista y profesor de la Harvard Business School) describió la estrategia competitiva como “el emprender acciones ofensivas o defensivas para crear una porción defendible en un sector, para enfrentarse con éxito a las fuerzas competitivas y obtener así un rendimiento superior”. Las estrategias competitivas son tácticas que nos sirven para superar a los competidores. Aunque Porter nunca declaró que estaba hablando de estrategias para crecer, de una forma evidente todas las acciones van encaminadas en la senda del crecimiento, bien sea del tamaño de la empresa, de sus beneficios o de su rentabilidad. Según su criterio, hay tres estrategias de éxito potencial para desenvolverse mejor que otras empresas en el sector: el liderazgo general en costes, la diferenciación y el enfoque o alta segmentación (en la que también se puede dar un enfoque hacia los costes o hacia la diferenciación).

Según por Rafael Muñiz, la toma de decisiones estratégicas es función y responsabilidad de directivos de todos los niveles de la organización, pero la responsabilidad final corresponde a la alta dirección. Es esta quien establecerá la visión, la misión y la filosofía de la empresa; La visión de la empresa es el resultado de un proceso de búsqueda, un impulso intuitivo que resulta de la experiencia y la acumulación de la información. La misión es la que define la razón de ser de la empresa, que condicionará sus actividades presentes y futuras, proporciona unidad, sentido de dirección y guía en la toma de decisiones estratégicas. Nos va a proporcionar una visión clara a la hora de definir en qué mercado estamos, quiénes son nuestros clientes y con quién estamos compitiendo. Sin una misión clara es imposible practicar la dirección estratégica. La filosofía de la empresa define el sistema de valores y creencias de una organización. Está compuesta por una serie de principios, que se basan en saber quiénes somos y en qué creemos, es decir, en sus ideas y valores; y cuáles son sus preceptos, así como conocer nuestros compromisos y nuestras responsabilidades con nuestro público, tanto interno como externo. Así pues, la filosofía de la empresa es la que establece el marco de relaciones entre la empresa y sus accionistas, empleados, clientes, proveedores, gobierno, sociedad en general, etc.
Dentro del proceso de estrategia o planificación, está el saber qué herramientas tenemos que utilizar para posicionarnos con ventaja frente a la competencia y contribuir a crear valor.

Compara esta actividad con una bonita partida de ajedrez, donde el tablero es el marco donde posicionar el mercado y la competencia, y nuestras fichas son las herramientas estratégicas de las que disponemos. Los movimientos que realicemos y la visión que tengamos será lo que nos haga ganar la partida.

Por tanto, la implantación de la estrategia consiste en la asignación de acciones específicas a personas concretas de la empresa, a las que se les asignan los medios materiales necesarios, para que alcancen los objetivos previstos por la organización.

CONCLUSIONES

Se concluye que las Estrategias empresariales para la toma de decisiones representan uno de los más importantes en la administración de toda organización y es importante entender cómo influye para procurar la subsistencia de la empresa.
Gracias a las estrategias empresariales derivadas de una planeación estratégica constituimos un sistema gerencial que se desplaza haciendo énfasis en que “que lograr” (objetivos) al que hacer (estrategias), con esto buscamos concentrarnos en aquellos objetivos factibles en correspondencia con las oportunidades y amenazas que ofrece el entorno.

En esencia identificar sistemáticamente las oportunidades y peligros que surgen en el futuro, combinados con datos importantes proporcionan la base para que una empresa tome las mejores decisiones en el presente para exportar las oportunidades y evitar los peligros. La competencia es una constante amenaza a quienes no pueden ofrecerle un valor superior al cliente ni contar la manera de establecer relaciones más sólidas con él, por eso cada día es más importante la planeación estratégica en todas las áreas funcionales de la empresa.

En el mundo actual constituido por un mercado globalizado, es necesario utilizar todas las técnicas y herramientas que se han desarrollado para posicionar de mejor manera a la empresa como rentable, la aplicación de un plan estratégico es el punto de partida empeño de hacer que la empresa tenga una mayor seguridad en el éxito del cumplimiento de metas, hoy más que nunca, con un entorno nacional cambiante, con una situación política y económica variable, llena de expectativas, que existe apertura con los mercados exteriores, y por otro lado la falta de competitividad de nuestras empresas comparadas con las de exterior, es de suma importancia que toda organización ingrese al escenario con estrategias acordes a las realidades existentes en el mercado, previsora flexible antes los riesgos y que permitan la subsistencia del negocio.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

• Marketing en el Siglo XXI. 5ª Edición
• Conceptos de Estrategia Empresarial Enero 2012 Alfredo Fernández Lorenzo
• La verdad sobre la toma de decisiones, Robert E. Gunther
• http://www.gestiopolis.com/estrategia-empresarial-formulacion-planeacion-e-implantacion/
• http://www.ideasparapymes.com/contenidos/los-4-pilares-de-una-estrategia-empresarial.html
• http://www.ita.doc.gov/goodgovernance/adobe/Bus_Ethics_sp/Chapter%20II/II_Chapter_3.pdf

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http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/publicaciones/administracion/v05_n10/perspectiva.htm
http://www.leadersummaries.com/ver-resumen/la-verdad-sobre-la-toma-de-decisiones
http://www.cynertiaconsulting.com/sites/default/files/PDF/Estrategia_empresarial-como_formularla_e_implementarla_con_exito.pdf