FALLUJAH “PRIMERA Y SEGUNDA BATALLA”

FALLUJAH:
“Primera y segunda batalla”.

INTRODUCCIÓN

Tras la caída del presidente iraquí Saddam Husein, producto de la invasión a Irak por parte de la coalición internacional liderada por los Estados Unidos de Norteamérica en el año 2003, se produjeron distintos focos de insurgencia a lo largo de todo el país, como rechazo a las fuerzas extranjeras que intentaban devolver la estabilidad política y social.

Dentro de los focos insurgentes más destacados se encuentra el acaecido en la ciudad de Fallujah ubicada en la provincia de Al Anbar, situada unos 70 kilómetros al oeste de Bagdad (Capital de Irak), a orilla del río Éufrates. Con alrededor de 200 mezquitas, Fallujah era un importante centro de los Sunitas en la región y la población mostró una gran cantidad de apoyo a los Baasistas durante la época de Saddam Hussein. La mayor parte de los habitantes eran extremistas y eran tradicionalmente hostiles a todos los extranjeros. La ciudad tenía reputación de violenta ya que todavía se aferraba a la tradición del clan.

Fallujah, tras la invasión, se convirtió en uno de los lugares con más focos de insurgencia en el país. Tumultos violentos, asesinatos y atentados con bombas se convirtieron en acontecimientos diarios teniendo como blancos a las fuerzas de ocupación y a los iraquíes colaboradores del gobierno provisional. Después de la caída de Saddam Hussein y la desintegración del Ejército Iraquí, había unos 70.000 hombres desempleados en las calles, sin trabajo y con un futuro incierto, muchos de ellos susceptibles a conformar una resistencia activa contra los ocupantes norteamericanos.

Es así como esta seguidilla de hostilidades detonaron un estado de sitio y dos batallas independientes en 2004, que tuvieron como fin encontrar a los líderes de la resistencia iraquí. Estos enfrentamientos dejaron a gran parte de la ciudad en las ruinas, considerando una cifra aproximada de más del 60% de la infraestructura destruida y un daño colateral considerable, el que hizo cuestionar el accionar de las fuerzas estadounidenses por parte de la opinión pública.

La segunda y última batalla producida en 2004, fue considerada por los Marines como la peor batalla urbana desde la batalla de Hue, en Vietnam (1968).

DESARROLLO

PRIMERA BATALLA

El 31 de marzo del 2004, insurgentes iraquíes emboscaron un convoy de cuatro contratistas militares de la empresa Blackwater, quienes llevaban una entrega de provisiones. Estos murieron a causa del intenso fuego de ametralladoras y de una granada que fue arrojada al interior de su vehículo. Poco después, una turba incendió sus cuerpos y los arrastró por las calles, para posteriormente colgarlos en un puente que cruza el río Éufrates.

En reacción al asesinato de los contratistas, las fuerzas de la Coalición (Fuerzas estadounidenses, iraquíes y británicas) lanzaron la Operación “Alerta Vigilante” el 4 de abril del 2004. El objetivo de la operación era pacificar e intimidar a los insurgentes dentro de la ciudad, mediante un asalto por parte de cuatro batallones de marines. Esta operación se contraponía a los deseos de varios comandantes del cuerpo de marines, que buscaban realizar intervenciones y golpes específicos, en vez de un ataque que fuera contraproducente con el objetivo a largo plazo de pacificación, puesto que se preveía que la ofensiva dejaría bastantes daños colaterales. Aun así se lanzó la operación.

Iniciadas las operaciones militares en la ciudad, que en primera instancia constaron de ataques aéreos y fuegos de artillería, se produjo el asalto de los Batallones de Marines. Los combates se intensificaron en toda la ciudad, atrayendo guerreros muyahidines de todo Irak.
El 9 de abril, después de cinco días de combates a las fuerzas de la Coalición se les ordenó suspender las operaciones ofensivas en Fallujah para realizar conversaciones con el Consejo de Gobierno, los líderes urbanos de Fallujah y los representares de la insurgencia. Estas conversaciones resultaron en la entrega de suministros adicionales a la ciudad por el gobierno iraquí y la reapertura del Hospital General de Fallujah. Los Marines se retiraron de la ciudad entregando las responsabilidades de seguridad a la Brigada Fallujah, la cual estaba compuesta por antiguos soldados iraquíes. Esta unidad formada fracasó en su intento por mantener la paz y una vez más la situación en Fallujah se complicó. Los Marines mantuvieron un fuerte anillo en torno a la ciudad durante los siguientes meses en un esfuerzo para contenerla.

Durante el transcurso del verano y del otoño, la insurgencia aprovechó la oportunidad para reclutar personal y acumular suministros. Fallujah se había convertido en un símbolo de resistencia y en una molestia para el gobierno provisional.

SEGUNDA BATALLA

La Segunda batalla de Fallujah, denominada en clave Operación Al-Fajr (en árabe, “El Amanecer”) o Phantom Fury (en inglés, “Furia Fantasma”), fue una ofensiva militar conjunta de las Fuerzas de la Coalición, llevada a cabo durante los meses de noviembre y diciembre del 2004.

En ese entonces, la ciudad se encontraba bajo control de la insurgencia, sin presencia de Fuerzas de la Coalición desde el mes de abril, estimándose que se había realizado una gran preparación del área de operaciones, puesto que se tenía la información de que existía un gran número de trampas (caza-bobos y explosivos) repartidas por toda la ciudad. De igual forma se realizaron fortificaciones en los edificios céntricos considerando un eventual asalto.

Esta operación se realizó con el objetivo principal de establecer el control sobre la ciudad y crear suficiente seguridad para mantener las elecciones nacionales programadas para enero de 2005. El objetivo secundario, no menos importante, era destruir a la resistencia, eliminar a tantos insurgentes como fuera posible con una cantidad mínima de bajas para las Fuerzas de la Coalición y la población civil.

El ataque fue programado para comenzar el 7 de noviembre, con una intención de maniobra simple. Al tener el perímetro de la ciudad asegurado, las fuerzas de asalto se reunieron al norte de Fallujah, pero concentrar tal fuerza era difícil de que pasara inadvertida, por lo que la sorpresa fue lograda con un bombardeo de 12 horas y hostigamientos en el sur para atraer la atención hacia ese sector. Una vez que se dio inicio al fuego aéreo y artillero, las fuerzas terrestres se desplazaron hacia sus posiciones de asalto considerando el eje de avance hacia el sur, dentro de los sectores de responsabilidad delimitados. 

A las 19:00 horas, se capturó el Hospital General de Fallujah, al weste de la ciudad, mientras que un Batallón de Reconocimiento aseguró los dos puentes al sur del hospital. Esta misión logró bloquear las rutas de salida al weste y aseguró el hospital para uso de la fuerzas de la Coalición y de los civiles.

Batallones de Marines y del Ejército comenzaron su asalto a lo largo de un amplio frente en las primeras horas del 8 de noviembre. Los blindados del Ejército encabezaron el asalto en la ciudad con la Infantería y los Marines siguiéndoles para proporcionar cobertura y despejar cada edificio. Las fuerzas iraquíes en la retaguardia del asalto tuvieron la misión se realizara búsquedas de insurgentes, de depósitos logísticos y asaltar mezquitas de ser requerido.

El avance fue firme, rápido y violento, la Fuerzas de la Coalición destrozaron la parte norte de la ciudad. Por la tarde, habían asegurado la Estación Ferroviaria y habían entrado en los distritos de Dubat y Naziza en el weste y en los distritos de Askari y Jolan en el este. 

La mañana del 9 de noviembre, los Marines realizaron un paso de líneas, colocando a los blindados a la retaguardia del avance, preparados para proporcionar apoyo de fuego directo cuando fuera necesario, pero el combate fue tan intenso, que los tanques y vehículos de combate no pudieron responder a todos los apoyos solicitados. En esos casos, los Marines tenían que confiar en sus sistemas orgánicos como fuegos indirectos o ataques aéreos. Sin embargo, en un momento los ataques aéreos y de artillería fueron detenidos, puesto que demasiadas tropas estaban comprometidas en la ciudad, por lo que una pausa fue necesaria para determinar precisamente las posiciones amigas y así poder impedir el fuego amigo.

Una vez que se alcanzó la línea de fase Fran (Ver mapa de Fallujah, Imagen 3) se pudo cortar la carretera logrando dos valiosos objetivos, los cuales eran: bloquear la ruta de escape de insurgentes y asegurar una ruta de suministros más corta para las Fuerzas de la Coalición.

El 11 de noviembre, la estrategia de atacar y limpiar por zona había arrojado a la mayoría de las fuerzas insurgentes a la parte sur de la ciudad. Las Fuerzas de la Coalición detuvieron el avance brevemente para reorganizarse y reabastecerse, pero las operaciones continuaron para explotar el éxito.

Una vez que la ciudad fuera asegurada al norte de la línea de fase Fran, las Fuerzas de la Coalición combatirían hacia al sur, hasta la línea de fase Jena, la cual fue alcanzada el 15 de noviembre.

Luego de reorganizarse y abastecerse en la línea de fase Jena, las Fuerzas de la Coalición giraron y comenzaron a limpiar de nuevo los edificios según avanzaban hacia el norte (Ver mapa de Fallujah, Imagen 4). Los batallones del Ejército y de los Marines se dividieron en unidades orgánicas, con el propósito de encontrar insurgentes y depósitos ocultos. El 16 de noviembre, la ciudad de Fallujah fue decretada segura por las Fuerzas de la Coalición, aunque las operaciones de búsqueda de insurgentes y centros de acopio continuaron durante semanas.

CONCLUSIONES

  1. El valor de Fallujah fue principalmente simbólico. Que una ciudad adquiera el valor de símbolo en un conflicto suele implicar problemas para las operaciones militares, puesto que esto implica un mayor uso de recursos, en relación a los que normalmente se debieran utilizar y a demás obligan a tener victorias contundentes que sirvan de ejemplos para el resto de las ciudades, lo que resulta difícil en un contexto tan asimétrico como el vivido en Irak.
  2. Fallujah proporcionaba a los grupos insurgentes una buena base como para organizarse, equiparse, planear las acciones y refugiarse una vez que estas se realizaban. Esta ciudad tenía grandes dimensiones y edificios que se materializaban como verdaderas fortalezas, por lo que los insurgentes podían moverse con cierta seguridad dentro de la ciudad. Por lo mismo, un asalto a Fallujah no representaba un acción ofensiva simple, por el contrario, se necesitaba harto personal, medios y tiempo, lo que significaban preparativos poco disimulables.
  3. Para las Fuerzas de la Coalición era crítico no repetir los errores cometidos en la primera ofensiva, cuando resultó imposible forzar el acceso a la ciudad. El problema principal fue la falta de efectivos, sumado a que las guardias nacionales iraquíes que conformaron la Brigada de Fallujah, las cuales debían apoyar a los Marines, no dieron a vasto debido a las deserciones de sus miembros.
  4. Las Fuerzas Norteamericanas eran eficientes en las tácticas y técnicas del combate urbano, muchos de ellos eran veteranos de la Guerra de Irak de 2003, por lo que los procedimientos de operaciones urbanas aplicados y modificados en la situación resultaron un éxito.
  5. La inteligencia proporcionada por las distintas agencias fue de suma utilidad puesto que pudieron trazar un marco completo de la situación a medida que pasó el tiempo entre la primera y segunda ofensiva, propagando la información hasta los escalones más bajos, permitiendo así que todos supieran lo que se vivía dentro de la ciudad sin estar ahí. Cuando la batalla comenzó, los esfuerzos apuntaron a adquirir objetivos y evaluar las capacidades e intenciones de los insurgentes.
  6. En Fallujah se demostró lo valioso que pueden ser la unidades blindadas en las operaciones urbanas, puesto que mucho se hablaba de que por su tamaño y forma de operar no sería capaces de brindar apoyo en el momento y tiempo adecuado, pero los Marines dispersaron sus tanques de tal forma que permitieron proporcionar apoyo directo a los fusileros, lo que funcionó eficazmente para destruir peligrosas posiciones y fortificaciones enemigas.
  7. Finalmente, puedo decir que por más que las Fuerzas de la Coalición hayan obtenido una eventual victoria, esta no es del todo definida, puesto que los insurgentes aun siguen ahí, resistiendo y reorganizándose, buscando el momento para arremeter y poner en claro que todavía existen focos de resistencia.

 

BIBLIOGRAFÍA
1. Mini Campaña en Faluya, www.ust101.com

2. Primera batalla de Faluya – Wikipedia, la enciclopedia libre, es.wikipedia.org

3. Segunda batalla de Faluya – Wikipedia, la enciclopedia libre, es.wikipedia.org

4. CAPÍTULO 5. EN LA VORÁGINE: FALLUJAH, NOVIEMBRE DE 2004. | HISTORIA MILITAR II, jorgearielvigo4968.wordpress.com