LA SOCIOLOGÍA JURÍDICA

CIENCIA DEL DERECHO, SOCIOLOGÍA JURÍDICA Y FILOSOFÍA
DEL DERECHO.

 LA SOCIOLOGÍA JURÍDICA

Se puede partir de una consideración del Derecho como norma, como sistema normativo, añadiendo que ésta es en rigor la noción que desde la filosofía jurídica cabe atribuir como contenido a la ciencia jurídica, “stricto sensu”. 

Al jurista, al científico del Derecho lo que le interesa es el Derecho como sistema normativo; normas que han de ser interpretadas y aplicadas, normas sobre las cuales se construyen instituciones y conceptos jurídicos, y todo ello orientado a la elaboración de un auténtico sistema jurídico. Concepción normativa del Derecho, por tanto, como punto de partida, lo cual, claro está, no significa ni mucho menos tener que aceptar todas las posibles absolutizaciones o exclusivismos de algunas actitudes extremas del positivismo o del formalismo (se precisará más adelante sobre este punto). Precisamente lo que aquí se mantiene es la compatibilidad entre una concepción
normativa del Derecho y una auténtica sociología jurídica.

Se considera, por tanto, como ciencia jurídica “stricto sensu” a ese tratamiento normativo del Derecho que corresponde, en cuanto tal, a la llamada Dogmática jurídica o teoría del Derecho positivo. Ahora bien (y esto es lo importante), esta Ciencia jurídica no se opone, no puede oponerse, a otros tratamientos científicos del Derecho; concretamente no se opone a la -Sociología jurídica. Dogmática jurídica (o teoría del Derecho positivo) y Sociología jurídica pueden perfectamente coexistir; ésta considera el Derecho —las normas— en conexión con la sociedad, como hechos o fenómenos sociales.

Dice Legaz (i): “La sociología del Derecho (…) estudia el fenómeno (i) LUIS LEGAZ LACAMBRA: “Concepto y función de la sociología jurídica”, en Revista Española de Sociología, núm. cero. Madrid, abril 1964. del Derecho no bajo el punto de vista normativo propio de la ciencia, jurídica, sino como fenómeno social.» Así, pues, Derecho = norma es el objeto de la ciencia jurídica (estricto sensu” (“de la ciencia jurídica” sin más, escribe Legaz en el anterior pasaje); pero lo que es evidente es que los juristas no pueden negar carácter científico a otras disciplinas como la Historia del Derecho o la Sociología jurídica, que también trabajan con el Derecho; la Historia del Derecho y la Sociología jurídica son, en efecto, auténticas ciencias, y los juristas, o sea la Dogmática jurídica no lo niega; a lo que se oponen los juristas —y no les falta en ello razón— es a introducir consideraciones sociológicas o, en otro aspecto, filosóficas en el terreno normativo de la Dogmática jurídica como teoría del Derecho positivo; es decir, se oponens. que la Sociología del Derecho y la Historia del Derecho) entren dentro de ese concepto estricto de Ciencia del Derecho.
 

Hay por de pronto una cuestión hasta cierto punto termino lógica que conviene aclarar para no crear desde ella posibles confusiones de fondo: Ciencia jurídica “stricto sensu” es la Dogmática jurídica, la consideración del Derecho como norma. Ahora bien: la Sociología jurídica (y la Historia del Derecho) también son ciencias; cuando se dice ) que las tres (Historia, Sociología y Dogmática jurídicas) son partes de la Ciencia jurídica, debe entenderse ésta en un sentido amplio, diferente del estricto y riguroso que se predica únicamente de la Dogmática jurídica o teoría del Derecho positivo.

Quizá podría hablarse de Ciencia jurídica cuando se aluda a la Dogmática jurídica y de ciencias jurídicas cuando se quiera dar entrada también a esas otras ciencias como la Sociología del Derecho, la Historia del Derecho, e incluso otras como la Psicología jurídica, etc.