Viabilidad Económico Financiera

La creación de una nueva empresa lleva implícita la toma de un conjunto amplio de
decisiones que afectan a diferentes facetas de la vida empresarial. De entre todas ellas, la que
genera mayor grado de preocupación en los nuevos empresarios hace referencia a los
problemas económico-financieros. Y no sólo porque, generalmente, no se tiene toda la
cantidad de dinero que se desea para iniciar la nueva actividad, sino porque cualquier individuo
racional quiere obtener el máximo provecho posible del dinero que va a dedicar a su nuevo
negocio.

En este sentido, la empresa debe ser concebida como un conjunto de actividades que
están orientadas a la creación de valor, esto es, se trata de que el coste del conjunto de estas
actividades sea inferior al precio de venta del producto o servicio en el mercado, con lo que se
conseguirá un excedente que manifiesta la generación de riqueza de la actividad empresarial.

Uno de los indicadores, entre otros, del valor generado por la empresa es la rentabilidad
alcanzada por el negocio. Por ello, esta última se concreta como el objetivo principal de la
gestión económico-financiera de una empresa. Pero, además, debemos tener también
presente que cualquier decisión que implique la necesidad de aplicar o conseguir cierta
cantidad de dinero lleva siempre emparejado el concepto de “riesgo”, término que limita, en
muchos casos, las posibilidades de actuación. Al hilo de esta afirmación, hay que señalar que
la relación entre estos dos conceptos (“rentabilidad” y “riesgo”) es directa, de tal manera que a
medida que aumenta el nivel de riesgo en una operación, se incrementa su rentabilidad.