La Globalizacion Y Su Definicion

Globalización es un término específico de la industria que se refiere a la preparación del producto o servicio que va a ofrecerse en varios mercados o en todo el mundo, teniendo en cuenta los distintos aspectos involucrados en el modo de hacer negocios de los diferentes países, que incluyen, por ejemplo: el idioma, el huso horario, el sistema de medición, las diferencias culturales, entre otros.

Además, la globalización incluye la localización y la internacionalización.

Trusted Translations, Inc. es conocida en la industria como una de las empresas líderes en la globalización de productos y contenidos.

EL ESTADO-NACIÓN FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN

Una de las implicaciones de la profundización de la división internacional del trabajo, sustento material de la globalización, es la pérdida relativa de autonomía de los Estados nacionales en el manejo los grandes problemas económicos, políticos, ambientales, entre otros. Precisamente, la globalización de los grandes problemas como los conflictos regionales por la delimitación de las fronteras geopolíticas, o por el control de los recursos naturales y los mercados; la creciente contaminación del medio ambiente y sus secuelas como la destrucción de la capa de ozono y el consecuente cambio climático; la propagación de enfermedades como el Sida; el resurgir del terrorismo mundial; el desborde del sistema financiero, imposible de controlar por un solo país; el control del enorme potencial nuclear, que amenaza con desaparecer al planeta; el problema del narcotráfico mundial; el problema de la pobreza extrema y tantos otros, han hecho necesaria la creación de organizaciones de carácter transnacional, tales como las Naciones Unidas, la Organización Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y un sinnúmero de ONGs, como Amnistía Internacional, Greenpeace, etc. Según Drucker, en las últimas décadas el Estado-nación ha venido perdiendo importancia, siendo “superado en áreas cruciales en que la soberanía ha perdido todo significado. Las nuevas demandas que afrontan todos los gobiernos son retos que sencillamente no se pueden manejar por acción nacional ni siquiera internacional. Requieren entidades transnacionales que tengan soberanía propia. También el regionalismo está haciendo a un lado el Estado-nación. Y en lo interno el Estado-nación está siendo minado por el tribalismo”(DRUCKER, 1994: 156-157).

No obstante, el accionar de las organizaciones transnacionales no ha dado los resultados esperados. Muchos de los acuerdos alcanzados en los foros mundiales no se cumplen en la práctica, lo que genera desconfianza y desasosiego dentro de la comunidad de los países menos desarrollados. 

En el aspecto meramente económico el Estado-Nación, especialmente en los países menos desarrollados, ha venido perdiendo cada vez más el control de las principales variables macro, al punto que las políticas deben diseñarse no solamente a partir de los entornos internos, sino, fundamentalmente, teniendo en cuenta los cambios a escala internacional, los cuales son controlados por el capital transnacional. Como señala un autor, “en la época de la Globalización los

Estados Nacionales y sus Gobiernos dejan de tener el protagonismo de antaño: son sólo necesarios para mantener el orden social y político, pero ya no lo son para el proceso económico” y su intervención incluso es considerada un estorbo para el proceso globalizador. En realidad, el protagonismo de los Estados y sus gobiernos “es asumido ahora por poderosas entidades financieras internacionales y los no menos poderosos consorcios multinacionales”, que son los verdaderos protagonistas de la Globalización.

Como consecuencia, el autor considera que “la política debe de abandonar su influencia en la economía” (MUNIESA, 2001) 27De todas formas, como señala Ocampo, “la globalización no ha renunciado a los Estados nacionales como unidad básica de articulación de las sociedades, pero los ha debilitado. Les sigue entregando la inmensa tarea de manejar múltiples temas económicos, sociales y políticos para los cuales no existen instituciones eficaces a escala mundial, pero les otorga cada vez menos instrumentos y márgenes para hacerlo”. (OCAMPO: 2001c)

De ahí que algunos afirmen que “en la era de la globalización el Estado-nación está en crisis”, la cual “lo empuja a su transformación, acotada como un componente de los procesos de reestructuración global` asociados con la emergencia de un capitalismo transnacionalista. Ya no es el Estado-nación modelado como un actor que tiene coherencia y un destino propio dentro de una jerarquía de poder internacional y como resultado de una racionalidad de intereses”(VARGAS H, 2001) 

¿Qué es la Globalización y cómo influye en el Comercio Internacional?

Al recorrer brevemente los estudios sobre la globalización, se puede percatar el sinnúmero de definiciones existentes para denominar la metamorfosis por la que atraviesa el modo de producción capitalista. Sin embargo, la mayoría responde a la explicación de una de las aristas del proceso de cambio socio económico y político que trae consigo la globalización. Sin tener en cuenta la integración de todos sus impactos.

Las teorías sobre la Globalización es posible clasificarla según los criterios analíticos utilizados, pero en realidad entre los estudiosos del tema no se aprecia consenso con respecto a validar dichas clasificaciones. Para los ideólogos burgueses los calificativos más comunes para denominar al proceso globalizado son complejos, paradójicos y contradictorios. Orquestando a través de estos calificativos la necesidad de integrar conceptos parciales que contribuyan a formar un concepto general, pero que lógicamente tendrá las mismas limitaciones que las concepciones que le dieron origen.

Un arquitecto del pensamiento burgués en cuanto al tema es el Grupo de Lisboa. Para está asociación Europea, se percibe en la literatura existente siete tipos de Globalización. La globalización de las finanzas y el capital, la globalización de los mercados y estrategias, y especialmente de la competencia, la globalización de la tecnología, de la investigación y desarrollo y de los conocimientos correspondientes, la globalización de las formas de vida dominantes, la globalización de la unificación política del mundo y la globalización de las percepciones y la conciencia planetaria. Pero para los especialistas que conforman el grupo de investigación hay consenso en que todas esas globalizaciones son parciales por lo tanto ningunas prevalece sobre las demás.

Por tanto se dieron a la tarea de proponer un nuevo concepto o (mejor llamarla una visión propia).

Para el Grupo de Lisboa la Globalización:¨… hace referencia a la multiplicidad de vínculos e interconexiones entre los Estados y las sociedades que construyen el actual sistema mundial.

Describe el proceso a través del cual los acontecimientos, decisiones y actividades en cualquier lugar tienen repercusiones significativas en muy alejados rincones del mundo .La Globalización se manifiesta en dos fenómenos diferentes: el de alcance y el de la intensidad. Por un lado define una serie de procesos que abarcan la mayor parte del globo o que operan a escala mundial; el concepto tiene, pues, una implicación espacial. Por otro lado, también implica una intensificación en los niveles de interacción, de interconexión o interdependencia entre los Estados y sociedades que integran la comunidad mundial.¨

El famoso Grupo no solo propone una definición sino que sustenta su propuesta en los postulados de la competitividad y además centra su atención en la necesidad de celebrar los cuatro grandes contratos globales. Que son en definitiva los que resolverían las contradicciones que el proceso de globalización trae consigo y la concreción de esos contratos conllevarían a la institucionalización de un poder global que garantice el dialogoentre culturas y su coexistencia, que elimine los problemas de salud y exclusión de un elevado número de personas en el mundo, que elimine las contradicciones entre el poder global de las trasnacionales y el poder de los Estados a su interior y que contribuya a poner en marcha los acuerdo y compromisos asumidos por los

Estados en la Cumbre de la Tierra en 1992.

Otra posición reiterada es identificar la Globalización como un nuevo orden Poscomunista que regula las leyes del Capitalismo a nivel mundial y que es válida para denominar las relaciones que se establecen de todo tipo y magnitud dentro de la ¨ aldea global ¨. Los defensores de está concepción argumentan que el derrumbe del campo socialista devolvió al Capitalismo a su cauce natural, a la universalización del Capitalismo. Que el proceso capitalista va ganando adeptos e incluso en aquellas naciones ex socialistas y por tanto va camino a la homogenización y armonización del Sistema a nivel Mundial. Para estos autores los integrantes de la aldea global consumen diariamente las mercancías producidas en una fábrica global, donde las naciones que no son centros de poder juegan el papel de simples talleres que contribuyen con la producción de los poderosos.

Esa relación de interpenetración conllevaría a la movilidad de hombres y capitales, supone la apertura de la competencia internacional y a su ves el beneficio de un mayor número de empresas y consumidores, con independencia de su procedencia nacional y social.

La prosperidad y estabilidad del mundo desarrollado se desbordaría a través de la interconexión en los países subdesarrollados que comercian con ellos y la circulación de las riquezas se soltarían de las ataduras territoriales y de la soberanía de los Estados nacionales. Entonces un nuevo postulado de soberanía sería defendido bajo las banderas de la cohesión, la solidaridad, y la supranacionalidad.

En otros casos se nos habla del desarrollo científico – técnico como factor catalizador del proceso de globalización sin relacionarlo con las leyes socio- económicas. Se pretende procurar un desarrollo desenfrenado e independiente entre avances tecnológicos y sistema capitalista. Situación en la cual la humanidad tiene que sentarse a observar con desdichados consuelos de madre adolorida por la pérdida de un hijo. Los llamados a la apertura económica, a la modificación que los haga más competitivos para participar en el ¨ mercado ¨ y la revisión del estado social son solo ¨ música celestial ¨ como diría un querido profesor del Instituto.

Podríamos seguir evaluando las doctrinas burguesas sobre el Proceso de Globalización, pero realmente no aportarían un nuevo elemento. Todos tratan de aparentar decirnos algo nuevo, pero la visión radica en tratar de imponer un pensamiento y esconder las esencias de los fenómenos científicos. Son simplemente parte de los economistas vulgares, y vale aclarar no solo economistas, encontramos juristas, politólogos, sociólogos e incluso matemáticos que pasan a ser considerados simplemente intelectuales vulgares; al tratar de desvirtuar la ciencia olvidando la realidad que viven la mayor parte de los pueblos del Mundo, y dedicando sus esfuerzos al estudio de elementos superficiales de un fenómeno y no a las esencias de los mismos.

LA GLOBALIZACIÓN Y EL COMERCIO INTERNACIONAL

El comercio internacional es a la vez causa y efecto de la globalización, en un proceso cíclico de retroalimentación. La globalización se produce por el incremento universal del comercio entre empresas situadas en diferentes países, pero a su vez la situación creada hace cada vez más propicio al aumento de las actividades comerciales. Durante el año 2000 el comercio internacional creció a una tasa del 12%. Es probablemente la tasa de crecimiento más alta desde la primera década del siglo XX que precedió a la primera Guerra Mundial. La tasa de crecimiento del comercio representó casi el triple de la tasa de crecimiento del producto mundial (4.2%). Es decir que el comercio crece más deprisa que la producción. El comercio exterior ha sido indicador y resultado del crecimiento económico y del aumento de bienestar experimentado durante la década pasada en muchas naciones y regiones del mundo. En 2001, en cambio, la tasa se redujo a menos de la mitad, porque los grandes países, que son los que más comercian, entraron en recesión. El comercio es uno de los campos donde más se muestra la globalización, para bien, cuando las economías crecen, y para mal, cuando se contraen. Es también la esfera que más críticas cosecha, por ser muy visible y afectar la vida cotidiana de muchas personas: empresarios, trabajadores, y los consumidores que somos todos los ciudadanos. Hoy en día es más difícil que nunca concebir desarrollo económico sin comercio exterior. Ya no hay lugar para la utopía de economías cerradas y “desenganchadas” del mercado mundial, que consigan organizar su economía al margen de los dictados de las grandes empresas y de los fondos de inversión. Una de las características de los tiempos modernos es la integración de los mercados nacionales en una vasta red mundial que ofrece muchas innovaciones tecnológicas y organizativas. Quedarse al margen de esa red es el principal problema que tienen hoy los países más pobres de la tierra, porque les supone quedarse estancados en la pobreza y cerrarse al progreso.

Globalización de Productos

La globalización de productos se define como el proceso de crear y modificar un producto o una aplicación de software para que pueda ser utilizada en varios idiomas y culturas. El proceso, por lo general, deriva en modificaciones a las interfaces de usuario, los documentos técnicos, el contenido de la ayuda en línea, los contratos legales, etc. Esto se relaciona con la internacionalización y localización de software, lo que incluye el proceso de adaptación de un programa de software a una cultura local, la traducción del texto “utilizable” al idioma local, así como también la modificación de ciertos contenidos para que funcionen dentro del entorno local (corriente eléctrica, sistema de medición, etc.).