Organismos Internacionales Anticorrupcion

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1. Introducción al fenómeno de la corrupción en el escenario internacional

En el año 1944, cuando faltaba muy poco tiempo para la finalización de la Segunda Guerra Mundial y las potencias aliadas eran ya las seguras vencedoras, se desarrolló, entre los días 1º y 22 de julio, la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas en Bretton Woods (New Hampshire, Estados Unidos de América).

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Con gran parte de la economía mundial devastada luego de un conflicto bélico internacional de gran escala, esta conferencia tuvo como primordiales objetivos crear nuevas reglas de juego para el ordenamiento del comercio entre las naciones, reconstruir económicamente al continente europeo e impulsar el crecimiento de los países en desarrollo. No obstante la existencia de este sistema internacional, la corrupción no fue, durante los años posteriores a la citada conferencia y por mucho tiempo, una prioridad en el listado de cuestiones a resolver por los Estados.

El auge de las operaciones financieras y del comercio transnacional, en paralelo con el desarrollo de la denominada “globalización”, derivó de modo lógico en la consecuente internacionalización de la corrupción, con la consiguiente adaptación de las organizaciones delictivas a tal realidad, estructurándose como grandes corporaciones con fines ilícitos.

Asimismo, los enormes avances tecnológicos de las últimas décadas han provocado un aumento exponencial de transferencias de divisas a través de medios electrónicos (según datos de las Naciones Unidas, entre 1970 y 1990 el flujo internacional de dinero aumentó en un 3.200%), así como de los bancos extraterritoriales situados en los denominados “paraísos fiscales”, que mantienen estrictas políticas de reserva, evaden impuestos y poseen escasa supervisión.

En estas condiciones, el control se hace cada vez más difícil y la posibilidad de delitos se multiplica. En este marco, desde principios de los años ’70 han venido sucediéndose vertiginosamente una serie de hechos destacados que marcan hitos en la historia de la lucha contra la corrupción y nos llevan a un presente pródigo en normas, políticas y literatura sobre la cuestión.

En virtud del mencionado devenir histórico y en paralelo con una sofisticación de crecimiento exponencial de los crímenes de naturaleza económica, en la actualidad se ha tornado mucho más complicada la tarea de prevenir, detectar y sancionar casos de corrupción por parte de los mecanismos institucionales convencionales. En efecto, en estos tiempos la lucha contra la corrupción se ha convertido en una tarea de alta complejidad, que requiere para su éxito de profesionales y organismos altamente especializados dotados con recursos suficientes y competencias específicas, así como de una amplia y estrecha cooperación internacional.

Estas razones, entre otras, motivaron la creación, en las últimas décadas, de diversas agencias estatales especializadas que se dedican a prevenir e investigar la corrupción.

En este sentido, uno de los primeros antecedentes internacionales de agencia anticorrupción es el de la Oficina de Investigaciones de Prácticas Corruptas de Singapur (CPIB, por su sigla en inglés), que se creó originalmente en los años ’30 y fue reestructurada a comienzos de la década del ’50 del siglo pasado. Posteriormente, en el año 1973, se crea la Comisión Independiente Contra la Corrupción de Hong Kong (su sigla en inglés es ICAC). La ICAC, dirigida por un Comisionado, posee tanto facultades de investigación del delito y aplicación de las leyes (Departamento de Operaciones), como de prevención (Departamento de Prevención de la Corrupción) y educación-concientización (mediante el Departamento de Relaciones con la Comunidad).

Desde ya que las puestas en marcha de estos organismos no suponen la erradicación mágica de la corrupción. No existe una herramienta única, una “bala de plata” que mate al monstruo de la corrupción. La lucha contra este mal sistémico y globalizado requiere de estrategias diversas y a la vez concurrentes, con miras en el largo plazo y continuidad en el tiempo.

Como manifestara en el año 2004 un documento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo: “No existe un modelo único para luchar contra la corrupción y aunque existen algunas ‘prácticas aceptables’ que pueden dar ciertos lineamientos, no son aplicables automáticamente al contexto específico de cada país. La historia de los esfuerzos en la lucha contra la corrupción se encuentra colmada de programas que en sus comienzos tuvieron éxito, para verse luego amenazados por gobiernos subsiguientes o por crisis económicas y políticas. No hay arreglos rápidos o seguros”.

En el caso de normas internacionales, hay tres Convenciones que son sin duda alguna cruciales: la Convención Interamericana contra la Corrupción –CICC– de 1996 (aprobada en nuestro país por la Ley Nº 24.759), la Convención sobre la Lucha contra el Cohecho de Funcionarios Públicos Extranjeros en las Transacciones Comerciales Internacionales de 1997 (aprobada en la Argentina por la Ley Nº 25.318) y la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción de 2003 (aprobada por la Ley Nº 26.097).
Tanto la CICC como la Convención de las Naciones Unidas poseen una mirada compleja e integral sobre el fenómeno, abordando las estrategias de lucha contra la corrupción desde el punto de vista preventivo y punitivo. En este sentido, ambas Convenciones proponen que los Estados cuenten con organismos especializados que permitan prevenir, investigar y sancionar actos de corrupción.
Por las razones expuestas, los Estados han establecido en los últimos tiempos diversas oficinas dedicadas a luchar contra la corrupción, algunas de las cuales, desarrollaremos en el siguiente trabajo practico.

2. GRUPO DE ACCIÓN FINANCIERA INTERNACIONAL (GAFI)

El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) fue creado en la cumbre que el grupo de los siete países más desarrollados (G-7) celebró en París en julio de 1989, para luchar contra el blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico y el terrorismo.

La propuesta de su creación fue hecha por Francia y aprobada por consenso. El entonces ministro francés de Economía y Finanzas, Pierre Beregovoy, declaró que se pretendía “crear una célula de acción financiera” que permita coordinar las medidas de lucha contra el blanqueo de dinero proveniente del narcotráfico en campos judiciales e incluso legislativos, y poner en común los medios concertados.

El GAFI, que tiene su sede en el edificio de la OCDE, en París, tiene como principal objetivo el estudio y la búsqueda de medidas destinadas a combatir el blanqueo de capitales.

La organización desarrolla su labor de acuerdo con ambas líneas de actuación.

En primer lugar, mediante la realización de evaluaciones periódicas de los sistemas de prevención de los distintos estados miembros.

En segundo lugar, por la asistencia que presta a otros países y organismos, como la OCDE, Fondo Monetario Internacional (FMI) o Banco Mundial (BM), en el desarrollo de medidas y normativas de lucha contra el blanqueo de capitales.

Para ello cuenta con un catálogo de 40 recomendaciones en el que se detallan una serie de prácticas para prevenir el uso del sistema financiero en la realización de operaciones sospechosas de blanqueo de capitales. A diferencia del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o la OCDE, el GAFI es un organismo intergubernamental de segunda generación con un tamaño reducido, objetivos concretos y un sistema de acuerdos por consenso. Los criterios de actuación de la GAFI se basan en la existencia o no de legislación en materia de lucha contra el lavado de dinero, con independencia de su cumplimiento.
Actualmente, el GAFI cuenta con 35 jurisdicciones miembros y 2 organizaciones regionales, que representan la mayoría de los principales centros financieros de todo el mundo: Argentina, Australia, Austria, Belgium, Brazil, Canada, China, Denmark, European Commission, Finland, France, Germany, Greece, Gulf Co-operation Council, Hong Kong, China, IcelandIndia, Ireland, Italy, Japan, Republic of Korea, Luxembourg, Malaysia, Mexico, Netherlands, Kingdom of, New Zealand, Norway, Portugal, Russian Federation, Singapore, South Africa, Spain, Sweden, Switzerland, Turkey, United Kingdom, United States.

3. El Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT)

Es una organización intergubernamental de base regional que agrupa a 16 países de América del Sur, Centroamérica y América de Norte para combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, a través del compromiso de mejora continua de las políticas nacionales contra ambos temas y la profundización en los distintos mecanismos de cooperación entre los países miembros.
Se creó formalmente el 8 de diciembre de 2000 en Cartagena de Indias, Colombia, mediante la firma del Memorando de Entendimiento constitutivo del grupo por los representantes de los gobiernos de nueve países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay. Posteriormente se incorporaron como miembros plenos México (2006), Costa Rica, Panamá (2010), Cuba (2012), Guatemala, Honduras y Nicaragua (2013).

3.1 La Función

GAFILAT es un grupo regional perteneciendo a la red internacional de organismos dedicándose a la prevención y al combate del lavado de activos y financiamiento del terrorismo.

Núcleo de esta red es el GAFI/FATF con su sede dentro de la OCDE en París. Aquel organismo emite las 40 Recomendaciones que todos sus países miembros se obligan de implementarlas en ley nacional.
El GAFI/FATF cuenta con 36 países miembros y 8 grupos regionales como organismos asociados.
GAFILAT fue creado a semejanza del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) adhiriéndose a las 40 Recomendaciones del GAFI como estándar internacional más reconocido contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, y el desarrollo de Recomendaciones propias de mejora de las políticas nacionales para luchar contra estos delitos.

3.2 La Estructura Interna

Sus órganos de funcionamiento son:

El Pleno de Representantes: Está compuesto por los delegados designados por cada Estado Miembro y presidiado por el Presidente qué está elegido por el Pleno entre uno de sus miembros. Su gestión es de un año. El Pleno se reúne dos veces al año y tiene como funciones:

  • Valorar, discutir y, en su caso, aprobar todas las resoluciones
  • Aprobar el presupuesto
  • Aprobar el informe anual
  • Controlar la ejecución del programa de Acción aprobado
  • Designar al Secretario Ejecutivo, aprobar la estructura y demás funciones de la Secretaría
  • Aprobar las normas de procedimiento
  • Aceptar la incorporación de nuevos miembros y observadores
  • Decidir la sanción de uno de sus miembros

3.2.1 El Consejo de Autoridades:

Es el órgano supremo de del GAFISUD y está integrado por un representante de cada Estado que ejerza la máxima responsabilidad en materia de lucha contra el lavado de activos. Se reúne cunado el Pleno lo considere conveniente y en las ocasiones en que se lo estime necesario para la aprobación de asuntos o proyectos que requieran a un alto grado de respaldo político-institucional.

3.2.2 La Secretaría Ejecutiva y los Grupos de Trabajo:

Integrados por representantes de los países miembros y apoyados por la Secretaría Ejecutiva, generan los insumos fundamentales para la elaboración y el cumplimiento de los objetivos trazados en los programas de acción anuales. Su accionar está sometido a la aprobación del Pleno de Representantes. Estos son:

3.2.3 Grupo de Trabajo de Capacitación y Desarrollo

Tiene contenidos vinculados a la elaboración e implementación de los planes estratégicos de capacitación, asistencia técnica y fortalecimiento institucional.

3.2.4 Grupo de Trabajo de Evaluaciones Mutuas

Le compete el análisis del proceso y la metodología de evaluación, así como la elaboración de los informes de avance realizados en el marco de los procesos de seguimiento.

3.2.5 Grupo de Trabajo de Apoyo Operativo

Tiene a su cargo generar mecanismos que mejoren la cooperación interinstitucional entre las autoridades del sistema ALA/CFT de los distintos países miembros. Coordina la Red de Recuperación de Activos (RAGG).

Cuenta, además, con el ofrecimiento del gobierno de Uruguay que ha puesto a disposición del Grupo su centro de Capacitación en materia de lavado de dinero de Montevideo.

Participan como observadores la República Federal de Alemania, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, Canadá, el Reino de España, los Estados Unidos de América, el Fondo Monetario Internacional, la República de Francia, la República de Guatemala, la Organización de Estados Americanos, representada por la Comisión Interamericana contra el Abuso de Drogas (CICAD) y el Comité Interamericano contra el Terrorismo (CICTE), la Organización de las Naciones Unidas, representada por la Oficina contra la Droga y el Delito y por el Secretariado del Comité contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad, Interpol y la República de Portugal.

También asisten a sus reuniones, como organizaciones asociadas, el Grupo de Acción Financiera Internacional sobre lavado de dinero (GAFI/FATF), el Grupo de Acción Financiera del Caribe (GAFIC/CFATF) y el Grupo Asia-Pacífico contra el lavado de activos (APGML).

3.3 Las Actividades

GAFILAT apoya a sus miembros en la implementación de las 40 Recomendaciones en ley nacional y en la creación de un sistema regional de prevención contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.

Las dos herramientas principales son:

Las medidas de capacitación GAFISUD: Brindan capacitación a todos los agentes públicos (jueces, fiscales, policía, supervisores y unidades de inteligencia financiera) de sus países miembros en todos los temas relevantes conectados a la prevención de lavado de activos y financiamiento de terrorismo.

Dicta cursos de capacitación que se realizan tanto por la Secretaría Ejecutiva como en cooperación con países y organismos observadores.

Anualmente se ofrece un Curso para Evaluadores. Aquel apunta a la capacitación básica de agentes públicos de los países miembros para ser integrantes de una misión de evaluación. A parte del contenido de las 40 Recomendaciones se enseñan los criterios del manual de evaluación, técnicas de entrevista y las modalidades de confeccionar un informe de evaluación. La participación y aprobación del curso es requisito indispensable para participar en una evaluación mutua.

Desde el año 2010 GAFIOGAFISUD realiza también Talleres Especiales para Evaluadores. Estos cursos de nivel avanzado se dirigen a participantes del curso inicial que ya participaron en una misión de evaluación. Los cursos se dedican a la profundización de los temas y al intercambio de experiencias como análisis de los problemas que se impusieron durante las evaluaciones.

Todos los 2 años se realizan Seminarios de Tipologías. En esta ocasión se discuten y analicen casos reales presentados por los países miembros.

En colaboración con el Reino de España se ofrecen 10 cursos por año a pedido de los países miembros.

Las evaluaciones mutuas: Los miembros acuerdan participar en un programa de autoevaluación, coordinado por la Secretaría. En cada evaluación mutua participarán expertos técnicos de tres Miembros.
Dentro del equipo de evaluadores podrá solicitarse la asistencia de expertos de países y organizaciones observadoras, cuando así lo estime apropiado el Miembro evaluado.

3.4 Grupos de Trabajo

3.4.1 Grupo de Trabajo de Evaluaciones Mutuas – GTEM

El mandato del GTEM es:

  • Proponer actualizaciones a la metodología de evaluación, a su procedimiento y calendario.
  • Revisar la calidad y consistencia de los informes de Evaluaciones Mutuas de GAFILAT.
  • Revisar la calidad y consistencia de los informes de seguimiento.
  • Proponer la aplicación del régimen sancionatorio vinculado a los procesos de seguimiento.
  • Fomentar la capacitación de evaluadores en la región manteniendo los estándares internacionales en materia de entrenamiento en evaluaciones mutuas.
  • Revisar otros adelantos o nuevas políticas implementadas por los miembros, cuando se considere pertinente.

3.4.2 Grupo de Análisis de Riesgo e Inclusión Financiera – GTARIF

El GTARIF tiene como mandato:
El Grupo de Trabajo de Análisis de Riesgos e Inclusión Financiera, está confirmado por dos subgrupos, el de análisis de riesgos y el de inclusión financiera que desarrollan los siguientes temas:

3.4.3 El Subgrupo de Análisis de Riesgos del GTARIF busca trabajar en:

  • Monitorear el cumplimiento de la Recomendación 1 en los países de GAFILAT, tratando de establecer criterios comunes para el desarrollo de un enfoque basado en riesgos (EBR).
  • Compartir experiencias sobre los esfuerzos o trabajos realizados por los países de GAFILAT en el sentido de buscar mejores prácticas en los análisis de riesgos tanto nacionales como sectoriales.

3.4.4 El Subgrupo de Inclusión Financiera del GTARIF busca trabajar en:

  • Realizar estudios y proyectos relacionados con la intersección entre las políticas de inclusión financiera y las políticas de prevención de lavado de activos y financiamiento al terrorismo (PLA/FT).
  • Identificar los esfuerzos o trabajos realizados por otros organismos internacionales con la finalidad de buscar complementariedad y coherencia.
  • Dar a conocer a los miembros del GAFILAT los beneficios en materia de inclusión financiera, derivados de la aplicación del análisis basado en riesgo en la regulación y supervisión en materia de PLA/FT.

3.4.5 Grupo de Trabajo de Capacitación y Desarrollo – GTCD

El GTCD desarrolla los siguientes temas para ser presentados al Pleno de Representantes para su aprobación:

  • Capacitación: Realizar diagnósticos de necesidades en materia de capacitación y asistencia técnica, planificar las actividades anuales de capacitación y realizar una evaluación periódica de las mismas.
  • Proyectos Específicos: Proponer al Pleno la realización de proyectos de estudio, análisis y desarrollo institucional en función de las necesidades identificadas con base a los resultados de las evaluaciones mutuas y de los diagnósticos de necesidades de capacitación y asistencia técnica.
  • Sistema de Información: mantener un sistema de información permanente de GAFILAT, que se compondrá de la biblioteca de normas, estadísticas LA/FT/FPADM, actualización de la página web, vínculos con IMOLIN, y otros mecanismos que se propongan.
  • Presupuesto para capacitación: Establecer los requerimientos presupuestales necesarios para cada proyecto y actividad de capacitación y asistencia técnica y estudiar las posibilidades de obtención de financiamiento externo para los mismos.

3.4.6 Grupo de Trabajo de Apoyo Operativo – GTAO

El GTAO desarrolla propuestas de actividades relacionadas a los siguientes temas, para ser presentados al Pleno de Representantes para su aprobación:

  • Personas Expuestas Políticamente (PEPs).
  • Control de Transporte Transfronterizo de Dinero y Títulos Valor.
  • Desarrollo de trabajos de tipologías.
  • Red de puntos de contactos para la Recuperación de Activos de GAFILAT (RRAG).
  • Seguimiento a la firma del MoU de las UIF y Supervisores de GAFILAT.
  • Guías para la Cooperación Legal Internacional.
  • Observatorio Jurisprudencial
  • Repartición de activos
  • Equipos de investigaciones internacionales conjuntas
  • Técnicas Especiales de Investigación en Lavado de Activos
  • Investigaciones patrimoniales
  • Otras actividades operativas que se considere.

Este último grupo de trabajo ha realizado un Ejercicio de Monitoreo de Transporte Transfronterizo de Dinero

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