La Globalizacion en República Dominicana

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Para algunos la globalización es una gran oportunidad mientras para otros es lo que más temen. Lo cierto es que la globalización es un fenómeno que, a pesar de la crisis internacional, vino para quedarse; por ende es mejor saber usarla para el beneficio del país y de las empresas dominicanas en vez de hacer como el avestruz, meter la cabeza en la tierra con la esperanza de si no la vemos, desaparece. La República Dominicana no ha sido exenta de los efectos de la globalización e incluso, las autoridades dominicanas han estado planeando e incentivando su inserción por casi 40 años.

Desde 1970, el gobierno ha venido disponiendo de leyes y medidas regulatorias para el desarrollo empresarial dominicano. Se destaca la promulgación de la Ley 299 de Protección e Incentivos Industrial, ésta resultó en un cambio muy significativo en el sector industrial. También se destaca la promulgación de la Ley 253 de Incentivo Turístico que en 1973 estableció ciertos privilegios para los inversionistas en hoteles y empresas conexas al turismo. Esas leyes fueron promulgadas a principios de la década del 70, lo que indica desde cuándo el país tuvo una concepción clara de cual era la vía del desarrollo que; en adición a la firma para la aplicación del GATT, legislas para la Seguridad Social, Código Financiero, Ley de Propiedad Intelectual, Ley de Hidrocárburos, etc; nos colocaría a la altura de los demás países que ya habían iniciado procesos de adecuación de su aparato productivo.

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Todas esas medidas crearon la base en el marco legal y empresarial para efectivamente insertar a la República Dominicana en la globalización y así dejar atrás su antigua posición de aislamiento internacional. En los años 80 con los “Tigres de Asia” formado por Hong Kong, Taiwan, Corea del Sur y Singapur; se crea un nuevo patrón de competencia internacional. En esa misma década Latinoamérica por completa, incluyendo a República Dominicana, estaba sumergida en una crisis financiera de tal magnitud que la década se recuerda como la década perdida. Ante la amenaza que los Tigres de Asia presentaban a la competitividad de las empresas, el gobierno impulsa una deliberada y sistemática reestructuración y reconversión industrial en República Dominicana. Este proceso se manifiesta con el cierre de las ramas industriales con poca ventaja relativa e introduciendo ramas de mayor competitividad y rentabilidad.

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