LA ADMINISTRACIÓN LABORAL

LA ADMINISTRACIÓN LABORAL

I. CONCEPTO Y COMPOSICIÓN

1. LA CONFORMACIÓN POLÍTICA DEL ORDEN SOCIAL

1. 1. Evolución doctrinal

En lo que va de siglo, en especial desde la gran crisis de 1929, el gran cambio experimentado reveló que el
orden económico y social, en cuanto tal, no se consideró un orden autónomo, exento de la acción estatal, se admitió que la acción de los particulares resultaba insuficiente para lograr al menor costo posible un orden social conforme a un ideal de justicia; en consecuencia, el Estado tomó como suyos los fines de la
organización y del desarrollo económico y social y, al efecto, podía y, en muchos casos, debía desplegar una
acción conformadora de la sociedad.

El Estado reguló la vida económica y social, constituyó nuevos órganos jurisdiccionales o amplió la
competencia de los ordinarios y, en fin, estableció una red de servicios públicos que atendían a la consecución de sus nuevos objetivos, completando así el intervencionismo normativo con el propiamente administrativo.

En fin, buscando su democratización, el nuevo Estado admitió la presencia de los ciudadanos y de sus
organizaciones, en su estructura propiamente administrativa, tanto de consulta como de gestión.

Al final aparecieron tres tipos de derechos subjetivos; a saber:

  • Los derechos de libertad;
  • Los derechos prestacionales;
  • Los derechos de participación.

Hoy día esta filosofía política se cuestiona muy severamente. En nombre de principios de eficacia económica
se asumen posiciones no intervencionistas, de modo que el

Estado vuelve a funciones de garantía última o
mínima, pero la gestión se confía a la iniciativa privada, o se coordina con ésta.

1.2. La evolución en España

En España, la denuncia del sistema liberal e individualista y la exigencia de que el Estado asumiese entre sus fines el de promover el bienestar social, cobró fuerza especial, a resultas de las conmociones de la Revolución de 1868. Con anterioridad, tal orientación se había recogido en el ala izquierda del partido demócrata, que postulaba una «nueva economía» de signo solidario.

El mismo CÁNOVAS sufrió un cambio significativo: en 1871 confiaba la solución del problema social a la
libre acción de los particulares y de sus sentimientos altruistas:

Las duras condiciones de vida del proletariado industrial y los disturbios y luchas sociales, cada vez másagrias y frecuentes, obligaron al estadista conservador a declarar:

«No hay que hacerse ilusiones: el sentimiento de la caridad y sus similares no son ya suficientes por sí solos
para atender a las exigencias del día. Necesitase por lo menos una organización supletoria de la iniciativa
individual, que emane de los grandes poderes sociales… ».

1.3. La acción política como subsidiaria; su alcance

La acción del Estado, ¡pero como subsidiaria!: así empezó a ser aceptado el intervencionismo, dándose
entrada en la filosofía política y social española al «principio de subsidiariedad».

La intervención estatal fue muy fuerte en la Segunda República, de 1932 a 1933; y lo mismo sucedió en el
régimen autoritario. Hoy día, la crisis impone su ley y atenúa el intervencionismo estatal en beneficio de la
concertación: la planificación Con la participación de los grupos de interesados.

Los principios de autonomía y de democracia articulan una nueva política para las relaciones entre Estado y
sociedad.

2. LA CONFORMACIÓN POLÍTICA DE LAS RELACIONES LABORALES

2.1. Intervención estatal y acción administrativa

La política conformadora del orden social encontró una de sus primeras manifestaciones en el área de las
relaciones laborales, y en las materias de Seguridad Social, sectores, donde los problemas alcanzaron tan
vastas proporciones que el sistema abstencionista, se reveló insuficiente e injusto. La progresión de la acciónestatal laboral ha pasado por las siguientes medidas o técnicas de intervención: policía, legislación, fomento, hasta llegar a los servicios públicos encaminados a satisfacer la necesidad pública de una manera directa, por órganos de la propia Administración creados al efecto y con exclusión o en concurrencia con los particulares.

En resumen: el Estado social desplegó su acción para la regulación de un orden laboral justo en sus tres
grandes planos funcionales:

  • Con nuevas normas;
  • Con nuevos órganos de justicia;
  • y con la constitución y la actividad de una nueva Administración.

El intervensionismo administrativo, fue, una necesidad nacida de la propia legislación laboral, pues su
observancia, no podía confiarse, so pena de irrealidad, al cumplimiento espontáneo de los sujetos obligados, que necesitaban para ello una reeducación y una compulsión.