Evaluacion Educativa

Introducción

La evaluación es esencial para la calidad educativa, ya que arroja distintas clases de información que permiten tomar decisiones mejor informadas y entender procesos de enseñanza-aprendizaje que no son tan claros sin su aplicación. El uso pedagógico de los resultados orienta el trabajo de las instituciones, los docentes, los estudiantes y los padres y madres de familia. De ahí la importancia de verla como una herramienta para potenciar los aprendizajes y los procesos que ocurren en el aula, dentro del ciclo de calidad que busca fortalecer las instituciones educativas y conjuga estándares básicos de competencia, procesos de evaluación y diseño e implementación de planes de mejoramiento institucional.

Por su parte nuestro país ha avanzado en la conformación de un Sistema Nacional de Evaluación que incluye, entre otros, la elaboración y aplicación de pruebas censales SABER y de Estado, así como la participación en pruebas internacionales tales como PISA, TIMSS, SERCE y el Estudio Internacional de Cívica y Ciudadanía que permiten conocer los logros de los estudiantes, generar instancias de referenciación con otros países y promover acciones en los procesos del aula para mejorar el grado de desarrollo de las competencias de los estudiantes. En la medida en que se entiendan estos desarrollos se podrá ir adecuando el grado de exigencia de los estándares. El ideal es que el desarrollo de las competencias permita que los estudiantes alcancen niveles cada vez más altos y el sistema se cualifique.

1- Establece la diferencia entre medir y evaluar.

Medir es averiguar la cantidad de una cosa, de un fenómeno, de una característica o de un producto. Hay medición cuando se compara una cosa cualquiera con otra que se ha elegido como unidad de medida. Ejemplo: Determinar en metros el largo de un salón, el peso de una persona en kilogramos, el nivel de inteligencia de un alumno, los resultados del aprendizaje mediante un test. Son datos numéricos. Evaluar por su parte es apreciar el valor de una cosa, de un fenómeno, de una característica o de un producto. Hay evaluación cuando decimos que un alumno es deficiente o aprovechado, después de haber medido el rendimiento de su aprendizaje mediante una prueba y haber comparado el resultado con un criterio previamente establecido, como la escala del rendimiento del aprendizaje.

2- Analiza la ordenanza 1-96 y describe los criterios y procedimientos para evaluar los estudiantes establecidos en el Currículo de la Educación Dominicana.

Ordenanza 1’96: Que establece el Sistema de Evaluación del Curriculum de la Educación Inicial, Básica, Media, Especial y de Adultos.

El Congreso Nacional del Plan Decenal de Educación aprobó que la evaluación es un componente imprescindible de la práctica educativa ya que ésta no sólo contribuye a incentivar la responsabilidad de todos los actores del proceso educativo, sino que además promueve la creación el desarrollo y la utilización de un sistema de evaluación de todos los componentes de la educación.

En este caso, se analiza el sistema de evaluación para el Nivel Básico, el cual persigue que los estudiantes se formen como sujetos capaces de: construir su identidad tanto personal como social, construir sus conocimientos y saberes, desarrollar actitudes y destrezas para el trabajo, expresarse en forma diferente y participar en una sociedad democrática.

La valoración del aprendizaje debe hacerse utilizando técnicas que evalúen el aprendizaje por procesos, en articulación con los propósitos, y éstos propósitos deben evaluarse a través de la valoración del aprendizaje de los tres tipos de contenidos definidos.

Como en todo proceso de evaluación se necesita evaluar el rendimiento de los estudiantes en éste nivel se tomarán en consideración los trabajos individuales, grupales, así como también las actitudes , destrezas, el esfuerzo y compañerismo para el trabajo, los resultados de las pruebas (las cuales permiten determinar en forma progresiva hasta qué punto los estudiantes han logrado los propósitos trazados.

Cuando se trata de una educación básica no formal la evaluación se realiza de apego a la regla establecida para esos fines.

En cuanto al otorgamiento de calificaciones se utiliza una escala numérica de 0 a 100 puntos los cuales se asignan tomando en cuenta el proceso constatado a través del proceso de aprendizaje, autoevaluación y coevaluación.

Las calificaciones otorgadas a los estudiantes son de tres tipos: Parciales, de fin de período y de fin de año.

Las calificaciones parciales son la valoración del trabajo realizado por los estudiantes durante un período de tiempo. Deben registrarse por lo menos 4 calificaciones parciales por cada período establecido en el calendario escolar.

Las calificaciones de fin de período serán el promedio de las calificaciones parciales y de la prueba de fin de período. En los grados primero y segundo las calificaciones de fin de período deben ser el promedio de las calificaciones parciales. La calificación de fin de año del promedio de las dos calificaciones de fin de período.

Para las promociones de los estudiantes, se toma en cuenta el rendimiento en cada una de las áreas, el logro de los propósitos y la asistencia, a excepción de primero y segundo grado en los cuales no están condicionados por los resultados de las pruebas y no admite repitencia.

Para promover un estudiante al curso siguiente debe de tener una calificación igual o superior a los 65 puntos y un 80% o más de asistencia. Son consideradas causas justificadas de inasistencia a clases: Enfermedades debidamente certificadas, accidentes, muerte de familiares cercanos o alguna otra causa de fuerza mayor consideradas válidas por la dirección del centro.

Los estudiantes aplazados deben someterse a pruebas completivas en las áreas correspondientes. El estudiante que obtenga una calificación de año inferior a los 65 puntos en cuatro áreas o más será reprobado y repetirá el grado.

Al concluir el Nivel Básico el estudiante participa en Pruebas Nacionales como requisito para pasar al Nivel Medio. Las calificaciones de fin de grado representan el 70% y las obtenidas en la Pruebas Nacionales el 30%. La asistencia a estas pruebas es obligatoria.

En la educación de nivel medio la valoración del rendimiento de los estudiantes será traducido en calificaciones que expresen los niveles de aprendizaje previsto en los propósitos de cada área o asignatura. Para efectos de calificación se utilizará la escala numérica de 0 a 100 puntos. Esa escala numérica se expresa en su equivalente literal que se detalla a continuación.

A = 90 -l00 = Excelente
B = 80 – 89 = Muy Bueno
C = 70 – 79 = Bueno
D = 0 – 69 = Deficiente

Las calificaciones obtenidas por los estudiantes en cada asignatura, serán de dos tipos: parciales de fin de semestre. Además habrá calificaciones completivas para las asignaturas que no resulten promovidas al finalizar el semestre. Serán aprobadas las asignaturas cuyas calificaciones de fin de semestre sea igual o superior de 70 puntos. Repetirá la asignatura el estudiante que al final del semestre haya acumulado más del 20% de inasistencia a clases sin causa justificada. Para obtener el título de bachiller los estudiantes deberán, aprobar todas las asignaturas, aprobar las pruebas nacionales y realizar el Servicio Social Estudiantil mediante trabajos comunitarios.

La evaluación de la Modalidad Técnico Profesional se realiza de conformidad con los lineamientos generales de la Transformación Curricular, la valoración del rendimiento en esta modalidad difiere de la Modalidad General en la valoración de competencias ocupacionales. Por esta razón, se consideran las asignaturas de las especialidades en dos bloques: Asignaturas de naturaleza teórica y asignaturas de naturaleza práctica. Al final de cada semestre se sumarán las calificaciones obtenidas por los alumnos en las tareas aprobadas. Si el total es de 65 puntos o más, la asignatura se considera aprobada, si oscila entre 40 y 64 puntos, se considera promovido condicionalmente y si es menor que 40 puntos, queda reprobada.

En la educación de adultos para fines de promoción, se tomará en cuenta el nivel de logros alcanzados por los estudiantes en cuanto a su desarrollo integral. Los estudiantes adultos serán promovidos en el momento que el profesor, previa evaluación realizada en las diferentes áreas, determine que los mismos han integrado los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias, asi como el desarrollo de valores, actitudes y normas, de acuerdo a lo que establecen los propósitos de cada ciclo. El estudiante de la Educación de Adultos que alcance 65 puntos como resultado del promedio del 70% o más de la evaluación en los dos semestres y el 30% conferido a las Pruebas Nacionales, se considera egresado del subsistema.

3-Explica los principios y finalidades de la evaluación educativa.

Una nueva concepción de la evaluación, supone un cambio de mentalidad en la relación profesor alumno: aceptar la evaluación es una nueva situación de aprendizaje. Esto supone que es necesario trascender los conceptos tradicionales y sobre todo cambiar de formas de actuación en las aulas. Con alumnos adultos, relacionados con la Formación Profesional Ocupacional, el desafío se hace mucho más evidente y la solución del problema absolutamente imprescindible.

Es necesario en primer lugar diferenciar claramente los conceptos de evaluación, examen, control, medición, calificación, etc. La evaluación continua los engloba a todos, siempre que profesores y alumnos definan, entiendan, deseen y se esfuercen en lograr un cambio de actitudes.

Es muy fuerte el impacto que décadas de exámenes, oposiciones, controles, etc., han dejado en la sociedad como para que resulte fácil un cambio rápido y eficaz en la cultura evaluadora del sistema educativo. No obstante, le eficacia que nos pide el cambio tecnológico y laboral, exige al mismo tiempo un radical cambio de actitudes y de métodos que logren que los controles de calidad de programas, contenidos, logros y procedimientos, afecten a todos los componentes del sistema educativo.

El alumno debe integrarse en todo el proceso, incluidos los controles, exámenes y pruebas, con el fin de participar plenamente de su propio aprendizaje. Es necesario por ello que distinga entre lo que es la evaluación como búsqueda de información, como almacenamiento de la información, utilización de lo almacenado, interpretación de los datos, nota, calificación, informes, recuperaciones, y en fin lo que es la mejora o reorientación del proceso.

Búsqueda de información para realimentar el proceso

En nuestros esquemas mentales tradicionales, el término «control» tiene unas connotaciones excesivamente restringidas y rígidas. De hecho y en la mayoría de los casos, lo que el profesor controla no es el aprendizaje del alumno, sino si cumple o no con algún tipo de requisitos o aspectos externos: Asistencia y puntualidad, disciplina, estudio de la lección, etc. Sin embargo, el fundamento principal de que el profesor desempeñe su función de controlar el proceso, está en la necesidad de realimentar (feedback) constantemente dicho proceso, en función de las necesidades de aprendizaje del alumno, y con el fin de facilitarle su labor.

La búsqueda de información se puede hacer de múltiples formas. En otro lugar de este texto se afirmaba que todo sistema posee la cualidad de la equifinalidad. Lo podemos aplicar en este momento, afirmando que se puede evaluar de infinidad de maneras, y que al mismo tiempo no debemos fiarnos de una sola o de unas pocas apreciaciones o datos. Cuantos más datos e informes, mejor podremos considerar una situación y valorar los resultados.

En nuestro propio historial hemos vivido la nefasta experiencia de jugarnos «a una sola carta» una asignatura, curso, carrera, profesión o vida laboral. Esto, en una nueva acepción de la evaluación puede ser absolutamente inadmisible. Los tests, las pruebas y los exámenes deben reportar datos que sirvan para diagnosticar con una finalidad muy clara: que el alumno aprenda.

La evaluación es el control del proceso de aprendizaje

Controlar el proceso de enseñanza-aprendizaje es comprobar en todo momento el nivel de logro de los objetivos propuestos y detectar constantemente los elementos externos o internos al alumno que le ayudan o dificultan en su esfuerzo con el fin de facilitar el proceso de aprendizaje. No hay que esperar al término de cada etapa para comprobar los resultados. El profesor, día a día, en cada clase y en cada momento va recibiendo la información necesaria para adecuar los métodos, los medios y las actividades, a las necesidades de aprendizaje de sus alumnos.

No obstante, no basta estar atento a la información de retorno. Cuando el docente programa un curso, una unidad didáctica, o prepara una clase, y establecidos ya los objetivos de aprendizaje, debe prever también un sistema de retroinformación en el que consten los distintos instrumentos que van a ser puestos en práctica con el fin de verificar constantemente el grado de consecución de dichos objetivos.

Como se afirma más arriba, el control de calidad es el desarrollo integral del proceso. No hay momento, lugar o situación que no pase por ese control. La empresa ha entendido el control de calidad de manera infinitamente mejor que el sistema educativo la evaluación continua. Una cadena de montaje de automóviles, no deja al azar ni uno solo de sus pasos o piezas. La revisión, no solamente de los trabajos, los materiales o el rendimiento es constante sino que se evalúa y controla el mismo sistema de control, con el fin de generar alternativas en cada momento para que la cadena no se pare, el producto sea inmejorable y en el futuro no existan fisuras en ninguna de las piezas. Estamos hablando de automóviles.

Cuando nuestros puntos de referencia son las personas, todavía debemos ser más cuidadosos. Una deficiente administración de un mensaje, medio o recurso, puede desmotivar de por vida a un alumno. Una mala programación, preparación de la clase o transmisión de un dato, información o mensaje, puede equivaler a un deterioro, en el futuro, de la posibilidad de acceder a otros conocimientos, carreras, profesiones o empleos.

4-Elabora una lista de los instrumentos de que dispones como maestro para evaluar los aprendizajes de tus alumnos.

Las escalas de valoración. Contienen una listado de rasgos en los que se gradúa el nivel de consecución del aspecto observado a través de una serie de valoraciones progresivas (de nunca siempre; de poco a mucho de nada a todo; etc.)

Las listas de control. Contienen una serie de rasgos a observar, ante los que el profesor señala su presencia o ausencia durante el desarrollo de la actividad o tarea.

El registro anecdótico. Que consiste en fichas para recoger comportamientos no previsibles antemano y que pueden aportar una información significativa para evaluar carencias o actitudes positivas.

El cuaderno de clase del alumno. Es un instrumento de recogida de información muy útil para la evaluación continua, pues refleja el trabajo diario que realiza el alumno. A través de él se puede comprobar:

  • Si el alumno toma apuntes correctamente.
  • Su nivel de comprensión, de abstracción y que ideas selecciona.
  • Su nivel de expresión escrita, la claridad y propiedad de sus expresiones.
  • La ortografía, la caligrafía, la composición de frases, etc.
  • Los planteamientos que hace de la información aportada, si ha entendido el contenido esencial, si llega a ordenar y diferenciar los aportados diferenciables en esos contenidos.
  • Si incluye reflexiones o comentarios propios.
  • Si amplía la información sobre los temas trabajados consultando otras fuentes.
  • Si realiza esquemas, resúmenes, subrayados, etc.
  • El cuidado o dedicación que emplea en llevar al día su cuaderno, etc.
  • Exámenes. Son aquellas en las que la información se obtiene presentando al alumno una serie de tareas o cuestiones que se consideran representativas de la conducta a medir o valorar. A partir de la ejecución en las tareas propuestas o de las respuestas generadas en el proceso de su realización, se infiere la presencia o ausencia de esa conducta en los alumnos.
  • Cuestionarios. Sirve para evaluar los conocimientos previos que tiene el alumno sobre una unidad didáctica determinada.
  • Mapa conceptual. Es un método para ayudar a educadores y alumnos a captar el significado de las materias que se van a aprender.
  • Dirigen la atención sobre el reducido número de ideas importantes en las que debemos centrarnos.
    Permiten conocer qué sabe o comprende un alumno sobre una unidad cualquiera y permiten detectar conexiones equivocadas entre conceptos.
  • Resolución de problemas explicitando los pasos seguidos. Sirve para verificar que el alumno ha comprendido y razonado la situación problemática y su solución. Resaltar, que la importancia de este instrumento reside en la justificación de los pasos seguidos para la obtención de un resultado.

Fichas de recogida de información

Este instrumento tiene una doble utilidad:

Para el alumno: Sirve para sistematizar la recogida de información sobre pequeños trabajos de investigación.
Para el profesor: Sirve como guía, a tener en cuenta, para valorar otros instrumentos.
Trabajos monográficos y pequeñas investigaciones. Este tipo de tareas tiene como finalidad profundizar en algún conocimiento específico, favorecer la adquisición de determinados procedimientos y desarrollar actitudes relacionadas con el rigor, el gusto por el orden y la presentación correcta, tanto del resultado, como del proceso de elaboración del mismo, etc.

Conclusión

Una evaluación adecuada y transparente hace explícitas sus reglas y objetivos en relación con los desempeños que evalúa y permite abordar estrategias para los aprendizajes que se dificultan, teniendo en cuenta los intereses y contextos de cada uno. Es importante que su práctica de aula ofrezca una retroalimentación positiva, que fortalezca la autoestima y empodere a los estudiantes para seguir mejorando.

Para el Ministerio, analizar en detalle los mecanismos de evaluación y, en particular, el Decreto 230 de 2002, de acuerdo con las propuestas expresadas durante el desarrollo del Plan Decenal 2006-2016, es un compromiso que se concreta en el Foro Nacional Educativo de 2008 y un paso adelante en el establecimiento de una cultura de la evaluación como herramienta para mejorar y no para castigar dentro del proceso de calidad de la educación, articulada a prácticas pedagógicas cada vez más dinámicas e incluyentes.